Conducir con un parabrisas roto es más que una simple molestia estética; es un riesgo significativo para tu seguridad y la de los demás en la carretera. En Chile, donde las condiciones de conducción pueden ser muy variadas, es crucial entender por qué debes reparar o reemplazar un parabrisas dañado lo antes posible.
Importancia de mantener el parabrisas en buen estado
Todos los componentes de un vehículo son muy importantes. Algunos proporcionan comodidad tanto a su conductor como a sus acompañantes, otros que quizá pasen desapercibidos permiten tener una mejor respuesta e incrementan las prestaciones del coche, mientras que otros se encargan de ofrecernos seguridad no solo al circular sino también contra los elementos externos.
Entre estos podemos mencionar al cinturón de seguridad, que nos puede mantener aferrados a la vida en caso de una fuerte colisión. También vale la pena tratar el lugar que ocupan los diversos vidrios que componen nuestro coche, estos nos protegen de la brisa cuando circulamos a alta velocidad en una carretera, autovía o cuando arrecia el mal tiempo.
Debido a esto podríamos decir que el parabrisas es una de las partes más importantes de un vehículo, pues aparte de proporcionarnos visibilidad para el funcionamiento y circulación, también ofrece protección contra objetos. Adicional a esto, el parabrisas es parte de estabilidad en la estructura del auto ya que muchos modelos actuales dependen de él como una parte primordial en su diseño.
Su importancia es a tal grado que en muchos países algunas aseguradoras no cubren siniestros en donde el parabrisas haya estado astillado o roto, a menos que se compruebe que el mismo resultó averiado producto de la misma colisión. Pues sucede que en muchos casos, sobre todo al transitar por una autovía al encontrarnos detrás de un autobús, camión o quizá otro vehículo, este pudiera a consecuencia de la alta rotación producto de la velocidad desarrollada levantar una piedra pequeña que golpee nuestro parabrisas.
El resultado final es que muchas veces esto produce una grieta muy pequeña que por los momentos no estorbe nuestra visibilidad, lamentablemente esta viruta no se puede limpiar usando un paño ya que es una marca permanente en el cristal. Una pequeña grieta causará un punto débil en el vidrio, lo que le hará susceptible a posibles grietas o virutas en el futuro en la zona cercana en donde se produjo el daño. Además, dicha grieta puede ir creciendo a causa de las vibraciones u otros golpes.
La temperatura también juega un papel importante ya que a medida de que el cristal como el marco se expanden y se contraen, acentuará los puntos débiles en el parabrisas. Estas condiciones deben ser tomadas en consideración para la reparación inmediata de la luna por parte del personal especializado ya que resulta menos costoso reparar un solo punto en el vidrio que reemplazarlo completamente.
He aquí algunas causas que motivan a la obligatoria sustitución del parabrisas:
Parabrisas rayado
Esto lo hacen los cepillos limpiaparabrisas o escobillas secantes. Sucede que con el tiempo la goma que lleva las mismas se vencen por así decirlo por el desgaste continuo y dejan de trabajar. Pero muchos conductores no la reemplazan, por lo que las mismas con el tiempo se rompen quedando expuesta la parte metálica que le sirve como base la cual termina rozando con el parabrisas, la consecuencia no se escapa a la vista, se van produciendo rayas que pueden comprometer la visión clara del conductor.
Parabrisas rajado
Un parabrisas que ha sufrido un chip como vimos anteriormente pudiese convertirse en una raja que abarcará todo el parabrisas, lo que pudiese causar la rotura completa del mismo.
Despegado del laminado
Esto sucede cuando en los bordes de la luna se produce un efecto de vidrio empañado y aunque lo limpiemos, no desaparece. Lo que ocurre es que el mismo se está despegando en su laminado pues el parabrisas está compuesto por dos vidrios que están adheridos por una lámina interna de plástico. Esto se hace así para que en caso de una ruptura por un accidente no se desprendan los trozos de vidrio, sino que los mismos queden adheridos a esta lámina, algo similar a lo que sucede cuando los vidrios laterales que tienen papel ahumado se rompen. Este efecto de empañe se va extendiendo y dificultará la clara visión, por lo que se recomienda su reemplazo.
Riesgos y consecuencias de conducir con un parabrisas dañado
Conducir con un parabrisas roto es peligroso y puede tener serias consecuencias para tu seguridad y tu bolsillo. Estos son algunos de los riesgos y consecuencias más importantes:
- Visibilidad reducida: Un parabrisas dañado puede distorsionar la visión del conductor, especialmente si el daño está en su línea de visión. Las grietas y astillas pueden refractar la luz, causando deslumbramientos que dificultan la conducción segura.
- Compromiso estructural del vehículo: El parabrisas no solo protege del viento y la lluvia; también es un componente estructural del vehículo. En caso de un accidente, un parabrisas intacto ayuda a evitar que el techo se colapse y asegura el correcto despliegue de los airbags.
- Riesgo de proyección de objetos: Un parabrisas roto puede no soportar el impacto de objetos que vuelen hacia el vehículo, como piedras o escombros en la carretera. Cualquier cosa que le caiga al parabrisas puede obstruir la visibilidad.
- Problemas legales: En Chile, la ley exige que todos los vehículos tengan parabrisas en buen estado. Conducir con un parabrisas dañado puede resultar en multas y fallar la revisión técnica.
- Costos adicionales: Posponer la reparación de un parabrisas roto puede llevar a la necesidad de un reemplazo completo, que es mucho más costoso.
Debido a esto, es importante revisar tu parabrisas regularmente para detectar daños menores antes de que se conviertan en problemas mayores. Si detectas una astilla o grieta, acude a un especialista en reparación de parabrisas lo antes posible. Evita verter agua caliente sobre un parabrisas helado o estacionar el coche al sol durante largos periodos.
La Revisión Técnica en Chile
La seguridad al conducir y la emisión de contaminantes son dos aspectos que están regulados en Chile y se supervisan en un trámite anual obligatorio para todo vehículo automotor. Nos referimos a la revisión técnica.
La revisión técnica es un trámite obligatorio para todo conductor. El no tener tu revisión técnica al día es una infracción grave a la Ley de Tránsito, que es penalizada con una multa que puede ir de 1 a 1,5 UTM, es decir, $68.647 y $102.971 según el valor de la UTM en agosto de 2025.
Además, en el artículo 56 de la Ley de Tránsito, se indica que tu vehículo puede ser retirado de circulación y llevado a corrales municipales.
Por otra parte, en el artículo 89 de la Ley se indica que "las Municipalidades no otorgarán permisos de circulación a ningún vehículo motorizado que no tenga vigente la revisión técnica o un certificado de homologación, según lo determine el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones".
Por todas estas razones, es muy importante que estés al día con este trámite obligatorio.
Preparación para la revisión técnica
Si tu automóvil tiene algún daño en el parabrisas, esto no significa que reprobarás automáticamente la Revisión Técnica. Esta revisión acuciosa también incluye los vidrios del auto, ya sean ventanas, espejos y por supuesto los parabrisas traseros y delanteros. No todos los piquetes y trizaduras descalifican a un automóvil para pasar la Revisión Técnica. Las guías que rigen a las diferentes plantas indican claramente cuándo un vehículo con daños en sus vidrios podrá aprobar. Si es que las trizaduras, golpe o piquete no comprometen la buena visión al conducir ni hacen inseguro al vehículo, este podrá aprobar la revisión técnica. Se te dará un plazo de 15 días corridos para arreglar tus vidrios y poder volver a realizar la Revisión Técnica sin tener que pagar nuevamente.
- Revisa que la dirección del vehículo esté en óptimas condiciones: La alineación y balanceo de las ruedas del auto es uno de los aspectos más fundamentales que tendrán en cuenta en la revisión técnica. Revisa y corrige los errores si notas que tu auto presenta algún tipo de desviación mientras conduces o si el volante no queda centrado cuando está en reposo. A su vez, si sientes vibraciones al andar, también podría haber problemas de alineación o balanceo.
- Chequeo de los frenos: Si tu auto no tiene sensores que alertan sobre el desgaste de pastillas y discos, comprueba que estén en buen estado antes de la revisión. Si mientras conduces notas que el sistema de frenos no funciona al 100%, será mejor que recambies sus componentes.
- Vibración al frenar.
- Chillido al frenar, puede hablar de discos gastados.
- Pedal del freno se vaya al fondo cuando lo pisas.
- El auto se desvía hacia uno de los costados al frenar.
- Que los frenos estén largos o que derechamente el auto no frene.
- Revisión de las luces: Todas las luces deben funcionar correctamente. Comprueba que cada detalle de la iluminación, desde las luces de posición hasta la de la patente, estén buenas. Ten en cuenta que los focos pueden cambiarse de forma manual, por lo que no es necesario llevar tu vehículo al taller para hacerlo. Es fundamental contar con las luces altas y bajas adelante, las de iluminación atrás, además de las de freno y retroceso. A ello hay que sumarle la luz en la patente y los 4 intermitentes. Como adicional, podría haber neblineros u otros tipos de luces adicionales.
- Atento a los neumáticos y las llantas: Tener los neumáticos lisos es una de las mayores causas por las que se reprueba la verificación. Debes cambiarlos si notas que están gastados en los bordes o si los dibujos no superan 1.6 mm de profundidad, o si tienen cortes importantes, parches o telas que sobresalgan de la rueda.
- Mira el chasis: Debes revisar bien el chasis de tu auto antes de presentarte a la revisión técnica. Si tiene algún desperfecto estructural, es recomendable lo repares en un taller.
- Revisa el sistema de escape, la emisión de gases y uso de la gasolina: Para pasar la revisión es fundamental que no salga humo al acelerar o encender, que el motor no pierda potencia ni tampoco consuma demasiada gasolina. Cualquiera de esas tres situaciones impedirían que tu auto apruebe.
- Ojo con los vidrios y parabrisas: No deben estar rotos o presentar trizaduras, por más mínima que sea, ya que las plantas de revisión rechazan cualquier vehículo en ese estado. Tampoco debe haber objetos o autoadhesivos que dificulten la visión. Obviamente, si falta un vidrio tampoco serán admitidos. Además, si tienes cierre centralizado, todos los vidros deben subir y bajar sin problemas.
- Los espejos, la bocina, los limpiaparabrisas: Todos los espejos deben estar en su sitio y funcionando correctamente, al igual que los limpiaparabrisas y la bocina. Todos estos elementos deben encontrarse en perfecto estado y funcionar adecuadamente.
- Los elementos de seguridad: Los cinturones y demás sistemas de seguridad del automóvil tienen que trabajar bien, especialmente su anclaje o hebilla de sujeción y fijación.
- El panel de instrumentos: Tanto el velocímetro como los demás instrumentos del tablero tienen que funcionar correctamente. Si una luz encendida indicara lo contrario, será motivo suficiente para ser reprobado. Revisa bien que no haya ninguna luz en el panel que indique un fallo, y si la hay, repara dicho fallo antes de presentar tu auto al examen.
- Las fugas: Lo mejor que puedes hacer antes de presentarte es revisar que no haya ninguna fuga de fluidos. Si la hay, realiza las reparaciones correspondientes. Además, sería bueno que lavaras el motor para que esté impecable y se note que no hay fugas.
Síntomas comunes pueden ser:
Llevar a cabo estas pequeñas tareas no te costará mucho tiempo, y de esta manera llegarás seguro a la revisión técnica y la podrás conseguir a la primera. No es difícil ni costoso, así que, ¡manos a la obra!
¿Qué hacer si el parabrisas está dañado?
Si tu parabrisas u otro vidrio del auto presenta una pequeña raya, es decir una trizadura de mínima profundidad que no aumenta con el tiempo, o tiene un pequeño piquete superficial de un tamaño no menor a una moneda de 100 pesos, existen productos y procesos para repararlos.
Hay talleres dedicados exclusivamente al cambio de parabrisas y otros vidrios del auto. Es importante que sea un taller reconocido y con buena reputación. En el caso de un Samsung SM3 con el parabrisas trizado, el cambio por un parabrisas delantero alternativo costó alrededor de $120 mil pesos.
Lo importante es ser proactivo, si notas daños en tus parabrisas u otros vidrios, deja que un profesional los revise para saber si puede repararlos o directamente optar por el reemplazo de los mismos.
Sanciones por circular con el parabrisas dañado
Según el artículo 201 de la Ley de Tránsito, el no cumplir con el artículo 75 de esta normativa, o sea, conducir con algún daño en el parabrisas que dificulte la visión y/o comprometa las propiedades de fábrica del cristal de seguridad, será sancionado con una infracción de tránsito menos grave.
El monto de esta sanción puede ir de las 0,5 a 1 UTM, $34.393 a $68.735, según el valor de la UTM en junio de 2025.
Además, si el daño en el parabrisas fuera de consideración, comprometiendo la seguridad de los ocupantes, la Ley de Tránsito faculta a Carabineros a retirar el vehículo de circulación, según se indica en el artículo 92 de esta normativa.
“Los vehículos que hayan perdido sus condiciones de seguridad serán retirados de la circulación y puestos a disposición del Tribunal competente en los locales que, para tal efecto, debe habilitar y mantener la Municipalidad”.
¿Me pueden rechazar la revisión técnica por un parabrisas dañado?
Sí, te pueden rechazar la revisión técnica si el parabrisas de tu vehículo está defectuoso, pues dentro de los ítems que se consideran en el proceso de inspección vehicular, se encuentra el chequeo visual del vehículo, en el que está incorporada la observación de vidrios y parabrisas.
Recuerda que si tu auto no tiene al día la revisión técnica, no podrá renovar el permiso de circulación, por lo que es conveniente que hagas las reparaciones necesarias en tu parabrisas y pongas ojo en otros elementos que puedan estar fallando en tu vehículo.
¿Se puede reparar un parabrisas dañado?
Depende del tamaño de la fisura que tenga.
Presunciones de responsabilidad del conductor
En casos de accidentes de tránsito, la ley establece ciertas presunciones de responsabilidad del conductor. Es decir, se presume que el conductor es responsable en los casos que se señalan.
La primera presunción que surge es aquella que señala que, se presume la responsabilidad del conductor que no está atento a las condiciones del tránsito del momento. También existe otra presunción que aparece con regularidad. O sea, no sólo vulnerar la velocidad permitida sino también aquella que sea razonable y prudente, en atención a las condiciones del tránsito del momento. Por ejemplo, no es lo mismo conducir con lluvia que sin lluvia.
Así también se encuentra la tercera: No respetar el derecho preferente de paso de peatones o vehículos y las indicaciones del tránsito dirigido o señalizado.
Por último, la sexta: Adelantar en cualquiera de los lugares a que se refiere el número nueve de este artículo, o en las zonas prohibidas, o hacerlo sin tener la visual o el espacio suficiente. La sexta: Conducir un vehículo con mayor carga que la autorizada y, en los vehículos articulados, no llevar los elementos de seguridad necesarios.
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