Sensor de Presión en el Riel de Inyectores: Funcionamiento y Evolución

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Los inyectores son unos de los componentes más esenciales en el motor a combustión interna de cualquier vehículo actual. Aunque también se les suele conceder una categoría propia, se les reconoce como integrantes del sistema de combustible (o alimentación) de los propulsores a gasolina y diésel. Al final de este circuito (conocido también como “línea”) se hallan los inyectores, que son las últimas piezas por donde pasa el carburante. Hasta fines del siglo XX, dicha función la cumplía el carburador, una pieza célebre en la industria automovilística, que tenía un accionamiento puramente mecánico.

Sin embargo, la búsqueda de la eficiencia y la reducción de las emisiones contaminantes terminaron convirtiéndolo en una pieza de museo. Al menos en Chile, sobrevivió hasta 2018 en motocicletas de baja cilindrada.

Funcionamiento de los Inyectores

De acuerdo con STP, los inyectores son válvulas diseñadas para proporcionar la medida “precisa” de combustible a cada cilindro del motor. En los vehículos gasolineros, los inyectores comenzaron suministrándolo en el múltiple (colector) de admisión, lo cual se denominaba “inyección indirecta”. Con el pasar del tiempo, fueron adoptando la fórmula predominante en los diésel, llamada “inyección directa”, pues lo entrega en la mismísima cámara de combustión.

En un motor diésel, los inyectores se ubican a lo largo del riel común (“common-rail”), en la culata o tapa (superior) del motor. Entre sus objetivos, están dosificar la cantidad de combustible, así como controlar y preparar su atomización. También es la pieza que, gracias a un sistema de control electrónico, define el radio de la curva de descarga y sella el sistema de inyección.

Al igual que el relé de la bomba de combustible o el solenoide del motor de arranque, los inyectores son actuadores electromagnéticos que transforman la energía eléctrica en mecánica. Se trata de dispositivos muy particulares, porque son muy robustos para soportar esfuerzos mecánicos y térmicos. Al mismo tiempo, tienen una construcción interna muy cuidada, porque deben ser tremendamente precisos.

Por ejemplo, los inyectores trabajan internamente con presiones cercanas a los 2.000 bar, que sería como cargar un automóvil sobre la uña de una mano. En motores de vehículos pesados funcionando a plena carga, registran caudales de inyección de hasta 350 milímetros cúbicos, el equivalente a 12 gotas de agua. Dado que atraviesa agujeros de 0,25 mm cuadrados de sección en la tobera (boquilla), el combustible toma velocidad 2.000 km/h, según Lucas Diesel.

La Mezcla Estequiométrica

La entrega de combustible al motor siempre fue un asunto que desveló a los fabricantes automotrices, en la búsqueda de la mezcla estequiométrica. Este concepto alude a la relación entre la masa de aire y carburante para generar una combustión teóricamente óptima. Para conseguir la oxidación completa del hidrocarburo sin exceso de oxidante residual tras la combustión, es preciso alcanzar el balance exacto.

En el caso de la gasolina, la relación es de 14,7:1. En otras palabras, por cada gramo de combustible se requieren 14,7 gramos de aire. Expresado en volumen, significa que cada litro de combustible requiere para quemarse de 9.500 litros de aire, de acuerdo con el Manual de la Técnica del Automóvil. Para el diésel, la cifra se reduce a 14,5:1, aunque el principio es absolutamente el mismo. La cifra va variando según las características de cada derivado. Mientras que en un motor a gas natural comprimido (GNC) es de 17,4:1, en uno de etanol se reduce a 6,7:1. De la misma manera, en un propulsor a gas licuado de petróleo (GLP) el guarismo es de 15,63:1.

Su búsqueda no obedece únicamente al rendimiento o el ahorro de combustible, sino que el proceso de tratamiento de los gases de escape. De la mezcla estequiométrica depende, de hecho, la eficiencia del convertidor catalítico. Según el texto de Robert Bosch GmbH, solo así pueden reducirse “en más del 98%” los componentes dañinos generados por el funcionamiento de un motor.

Esta proporción perfecta se representa con la letra griega lambda (“λ”), de ahí la denominación del sensor de oxígeno. Cuando la proporción sea la óptima, este factor adquiere el valor uno (”1”). Cualquier cifra inferior, será considerada como “mezcla rica”. De hecho, la potencia máxima suele alcanzarse cuando el factor oscila entre 0,85 y 0,95.

Si, por el contrario, la cifra supera a 1, habrá una “mezcla pobre”, que presente exceso de aire. En ese escenario, baja la potencia, pero también se reduce el consumo. La misma versión señala que los motores Otto con inyección en el conducto de admisión alcanzan, a potencia constante, su consumo más reducido con entre 20% y 50% de exceso de aire, o sea, cuando el factor ronda entre 1,2 y 1,5.

Evolución hacia la Inyección Electrónica de Combustible (EFI)

La inyección electrónica de combustible (EFI, por sus siglas en inglés Electronic Fuel Injection) representa una revolución en la gestión del combustible en los motores de combustión interna. Desde su introducción, ha transformado la eficiencia, el rendimiento y la fiabilidad de los vehículos automotores.

De la Carburación a la EFI

Para comprender la importancia de la EFI, es crucial recordar los sistemas de alimentación de combustible anteriores, principalmente el carburador. El carburador, un dispositivo mecánico, mezclaba aire y combustible basándose en principios de Venturi y ajustes manuales. Si bien fue un sistema ampliamente utilizado durante décadas, el carburador presentaba limitaciones significativas:

  • Respuesta lenta: La mezcla aire/combustible variaba según las condiciones ambientales y la carga del motor, lo que dificultaba mantener una relación óptima en todo momento.
  • Ajustes manuales: Requería ajustes periódicos para compensar el desgaste y los cambios en las condiciones de operación.
  • Emisiones elevadas: La falta de precisión en la dosificación del combustible resultaba en emisiones contaminantes relativamente altas.
  • Sensibilidad a la altitud: El rendimiento se veía afectado significativamente por los cambios en la presión atmosférica, como en altitudes elevadas.

La EFI surgió como una solución a estas deficiencias, ofreciendo un control mucho más preciso y adaptable sobre la inyección de combustible.

¿Qué es Exactamente la EFI?

La Inyección Electrónica de Combustible (EFI) es un sistema que utiliza componentes electrónicos para controlar la cantidad de combustible que se inyecta en el motor. En lugar de depender de principios puramente mecánicos, como el carburador, la EFI se basa en sensores, un computador (ECU - Engine Control Unit) y actuadores para optimizar la mezcla aire/combustible en tiempo real.

Componentes Clave de un Sistema EFI

Un sistema EFI típico consta de los siguientes componentes principales:

  • Sensores: Estos dispositivos monitorean diversas condiciones del motor y del entorno, como la temperatura del aire y del refrigerante, la presión del colector de admisión, la posición del acelerador, la cantidad de oxígeno en los gases de escape (sensor de oxígeno o sonda lambda), y la velocidad del motor (RPM).
  • Unidad de Control del Motor (ECU): Es el "cerebro" del sistema. Recibe las señales de los sensores, las procesa utilizando mapas y algoritmos preprogramados, y determina la cantidad óptima de combustible a inyectar.
  • Inyectores de Combustible: Son válvulas electromagnéticas que pulverizan el combustible dentro del colector de admisión (en sistemas de inyección indirecta) o directamente en la cámara de combustión (en sistemas de inyección directa).
  • Bomba de Combustible: Suministra combustible desde el tanque hasta el riel de inyectores a una presión constante.
  • Regulador de Presión de Combustible: Mantiene la presión del combustible en el riel a un valor predeterminado, asegurando una inyección precisa.
  • Riel de Inyectores: Distribuye el combustible presurizado a los inyectores.

Funcionamiento Detallado del Sistema EFI

El proceso de inyección electrónica de combustible se puede resumir en los siguientes pasos:

  1. Detección de Condiciones: Los sensores recopilan información sobre el estado del motor y las condiciones ambientales. Por ejemplo, el sensor de temperatura del aire (IAT) mide la temperatura del aire que entra al motor, y el sensor de posición del acelerador (TPS) indica cuánto está pisando el conductor el pedal del acelerador.
  2. Procesamiento de Datos: La ECU recibe las señales de los sensores y las analiza. Utiliza mapas de combustible (tablas de búsqueda) y algoritmos para determinar la cantidad de combustible necesaria para una combustión óptima. Estos mapas están calibrados para diferentes condiciones de funcionamiento, como ralentí, aceleración, crucero y carga máxima.
  3. Cálculo del Ancho de Pulso: La ECU calcula el "ancho de pulso" necesario para activar los inyectores. El ancho de pulso es el tiempo durante el cual el inyector permanece abierto, determinando así la cantidad de combustible inyectada. Un ancho de pulso más largo significa más combustible.
  4. Activación de los Inyectores: La ECU envía una señal eléctrica a los inyectores, abriéndolos durante el tiempo calculado. El combustible se pulveriza a alta presión en el colector de admisión o directamente en la cámara de combustión.
  5. Retroalimentación (Feedback): El sensor de oxígeno (sonda lambda) mide la cantidad de oxígeno en los gases de escape. Esta información se envía de vuelta a la ECU, que ajusta la inyección de combustible para mantener la relación aire/combustible óptima (generalmente 14.7:1 para motores de gasolina, conocida como relación estequiométrica). Este bucle de retroalimentación permite al sistema EFI adaptarse continuamente a las condiciones cambiantes.

Tipos de Sistemas EFI

Existen diferentes tipos de sistemas EFI, que se pueden clasificar según varios criterios:

Según el Método de Inyección:

  • Inyección Indirecta: El combustible se inyecta en el colector de admisión, justo antes de la válvula de admisión. Este tipo de inyección permite una mejor mezcla aire/combustible antes de que entre en la cámara de combustión. Es un sistema más común y menos costoso que la inyección directa.
  • Inyección Directa: El combustible se inyecta directamente en la cámara de combustión. Esto permite un control aún más preciso sobre la inyección y puede mejorar la eficiencia y reducir las emisiones. Los sistemas de inyección directa suelen operar a presiones mucho más altas que los sistemas de inyección indirecta.

Según el Tipo de Inyección:

  • Inyección Multipunto (MPI): Cada cilindro tiene su propio inyector, lo que permite una inyección más precisa y equilibrada.
  • Inyección de un Solo Punto (SPI): Un solo inyector alimenta a todos los cilindros. Es un sistema más simple y económico, pero menos preciso que la inyección multipunto.

Según el Tipo de Control:

  • EFI con Control en Bucle Abierto: La ECU calcula la inyección de combustible basándose únicamente en los datos de los sensores, sin retroalimentación del sensor de oxígeno. Es un sistema menos preciso y adaptable.
  • EFI con Control en Bucle Cerrado: La ECU utiliza la retroalimentación del sensor de oxígeno para ajustar la inyección de combustible y mantener la relación aire/combustible óptima.

Mantenimiento del Sistema EFI

  • Se recomienda limpiarlos periódicamente con productos específicos o mediante ultrasonido.
  • Verificar el correcto funcionamiento de los sensores es crucial para asegurar una lectura precisa de las condiciones del motor.
  • Utilizar un escáner de diagnóstico para verificar la existencia de códigos de error y monitorizar el rendimiento del sistema EFI.

El Futuro de la EFI

La tecnología EFI continúa evolucionando, con mejoras en la precisión, la eficiencia y la capacidad de adaptación. Tendencias futuras incluyen:

  • Inyección Directa de Gasolina (GDI): Mayor adopción de sistemas GDI para mejorar aún más la eficiencia y reducir las emisiones.
  • Sistemas de Inyección de Combustible Estratificada: Inyección de combustible en múltiples etapas para optimizar la combustión en diferentes condiciones de carga.
  • Integración con Sistemas de Control Avanzados: Mayor integración de la EFI con otros sistemas del vehículo, como el control de estabilidad y el control de tracción.
  • Uso de Aprendizaje Automático (Machine Learning): Implementación de algoritmos de aprendizaje automático para optimizar la inyección de combustible en tiempo real, basándose en el comportamiento del conductor y las condiciones del entorno.

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