Con la desaparición del carburador, comenzó la era del inyector. Tanto vehículos bencineros como diésel necesitan del inyector para que entre gasolina a la mezcla en el proceso de combustión.
La inyección en un vehículo se compone de una parte electrónica y de los propios inyectores. En la primera, el computador del auto (ECU) establece la cantidad de combustible que entrará a la mezcla y cuándo lo hará.
Los inyectores son válvulas que siguen las indicaciones de la ECU.
Fallas del Filtro de Combustible
El filtro de combustible es una pieza esencial que cumple un rol en el vehículo. Sin el filtro, el combustible que pasa por la bomba y atraviesa el sistema de inyección podría estar contaminado por suciedad, generando daños y disminuyendo el rendimiento del vehículo.
Al cargar combustible, se expone el tanque al aire libre, permitiendo la entrada de partículas e incluso agua. Además, el combustible puede venir contaminado desde la estación de servicio. Para asegurar que el combustible llegue limpio al motor, es necesario cambiar el filtro de forma periódica, atrapando partículas, desechos e impurezas.
Es importante prestar atención al filtro de combustible, especialmente en autos a gasolina modernos, ya que los sistemas de inyección actuales trabajan a presiones altas y con tolerancias micrométricas, lo que hace que una mínima impureza o residuo en el combustible provoque daños costosos en los inyectores o en la bomba.
Aunque las impurezas podrían causar averías graves en el vehículo, no necesariamente es así. Son diversas las fallas del filtro de combustible que pueden presentarse, estas son algunas de ellas:
Altas Emisiones de CO₂
Aunque los residuos no atraviesen el filtro, pueden acumularse y formar una capa de suciedad que obstruya el flujo del líquido, conduciendo a un suministro de combustible insuficiente. Esto provoca una mezcla inadecuada de aire y combustible, desencadenando una mala combustión, lo que genera emisiones de CO2 nocivas para la salud y el ambiente.
Dificultades en el Arranque
Un filtro sucio puede restringir el flujo del sistema de combustible, o al menos hacerlo inconsistente, provocando que el automóvil experimente dificultades para arrancar. Esto es más probable que ocurra si el filtro del vehículo nunca ha sido cambiado.
Problemas en el Rendimiento del Motor
Un filtro de combustible muy sucio u obstruido puede generar varios problemas de motor. De hecho, darle mantenimiento o reemplazar el filtro ayuda a aumentar el rendimiento del vehículo. Algunas de las principales fallas son las siguientes:
- Problemas de encendido o vacilación, ya que no llega suficiente gasolina.
- El motor se sacude o tartamudea dada la inconstancia en el flujo de combustible.
- Se generan atascos en el motor.
- Disminución en la potencia y la aceleración.
- Se enciende la luz del motor.
La obstrucción en el filtro de combustible puede generar baja presión en el sistema (en el caso de que poseas sensores), y al detectarse, se enciende la luz de "check engine" para alertar de lo que ocurre. Si es el caso, es importante que tomes las medidas correspondientes para evitar problemas mayores.
Daños en la Bomba de Combustible
Un filtro de combustible obstruido puede generar demasiada presión sobre la bomba de combustible, causando daños sobre ella e impidiendo que la cantidad adecuada de combustible llegue al motor.
¿Cada cuánto se cambia un filtro de combustible?
Para saber cuándo se debe cambiar el filtro de combustible de tu vehículo, lo recomendable es revisar el manual del propietario, donde el fabricante señala un tiempo aproximado, así como también en cuál pauta de mantención de kilometraje es recomendable realizar este cambio.
Con todo, hay quienes recomiendan cambiarlo a la mitad del tiempo de su tiempo de vida útil. Por lo general, los fabricantes recomiendan cambiarlo entre los 50.000 km y los 70.000 km recorridos, aunque podría extenderse el tiempo de vida a unos miles de kilómetros más.
De todos modos, lo mejor es no escatimar en gastos en este caso, puesto que se trata de un componente no tan oneroso y que es importante para el funcionamiento de tu vehículo.
¿Cómo Limpiar los Inyectores?
Los inyectores, tras ciclos y ciclos de funcionamiento, sufren cambios de flujo de combustible, temperatura y presión, entre otras variables.
1. Aditivos
Más de alguna vez oíste sobre los aditivos limpia inyectores, los que vienen en una botella en un formato cercano al ½ litro. Los aditivos se echan en el estanque de combustible y se espera que en la mezcla actúe limpiando los inyectores, limpiando todo lo que esté obstruido de los conductos involucrados.
Una de sus desventajas es que, dependiendo la marca, algunos remueven todo a su paso, lo que podría tapar filtros o los propios inyectores.
2. Líquido a Presión para Limpieza de Inyectores
Solo se limpia el inyector montado con líquidos a presión; en ese caso la limpieza no pasa por todas las líneas de combustible y solo se enfocan en el inyector. El mayor riesgo es dañar los inyectores por exceso de presión.
Al igual que en el caso de los aditivos, ambas técnicas son un poco invasivas, dado que se pueden dañar aspectos del escape, como los convertidores catalíticos o bien dañar algún sensor de oxígeno.
Si se va a usar cualquiera de esas dos técnicas de limpieza, como te decíamos antes, es bueno hacerlo periódicamente, evitando que se acumulen sedimentos en exceso a lo largo del tiempo.
3. Limpieza en Taller Especializado
En estos casos hay que desmontarlos, ya que se llevan a un laboratorio de pruebas donde se ajustan las variables tales como resistencia en la bobina, si hay fugas de líquido, aire o presión, además de cuánto inyecta y su calibración. Lo ideal es que las diferencias entre cada inyector no superen el 10%.
¿Cómo sé cuándo están fallando los inyectores?
Siempre, en todo momento, escucha tu auto.
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