Sistema de Refrigeración del Coche: Funcionamiento y Mantenimiento

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Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación. Para controlar el alza de temperatura que provoca un motor en funcionamiento, es que existen los sistemas de refrigeración, los que pueden ser enfriados por líquido o por aire. El 99% de los vehículos, utilizan refrigeración líquida. Por aire algunas motos y el Volkswagen Escarabajo. El sistema de refrigeración de un auto es uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del motor, que es el corazón del auto.

¿En qué consiste el sistema de refrigeración de un auto?

El sistema de refrigeración de un vehículo es un conjunto de elementos que tienen como función regular la temperatura del motor de combustión interna. El sistema de refrigeración está compuesto por diferentes elementos que trabajan en conjunto para garantizar el enfriamiento eficiente del motor. El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:

  • Bomba
  • Radiador
  • Ventilador
  • Termostato
  • Depósito
  • Reloj control de temperatura
  • Líquido refrigerante (etilenglicol)

Estos elementos interactúan de la siguiente manera:

  1. Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor.
  2. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este.
  3. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco.
  4. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.
  5. Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido.
  6. El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.

La Importancia del Radiador

Cualquier motor, para su correcto funcionamiento, necesita mantener una temperatura óptima de trabajo, donde la viscosidad del aceite sea la correcta, a la vez que los metales del motor no estén muy calientes, pudiendo quebrarse o doblarse. El radiador de un auto, en particular, es el receptáculo donde está el líquido refrigerante. Se ubica adelante en la parte frontal del auto y se ve más o menos como en la imagen. El radiador comienza a funcionar cuando el motor toma algo de temperatura. Ahí la bomba de agua impulsa el líquido refrigerante por los conductos internos que lo transportan. Una vez recorrido todo el motor, el líquido, que ha tomado temperatura, vuelve al radiador para volver a enfriarse y entrar nuevamente a los conductos.

¿Cómo se enfría? Gracias a su ubicación, el radiador recibe el viento frontal del auto, sobre todo en carretera. A la vez, un electroventilador ubicado detrás de él funciona para bajar la temperatura del líquido refrigerante. Si el líquido no se enfriara, se calentaría al punto de evaporarse. Si alcanza los 100 °C se evaporará, dejando tu motor sin líquido refrigerante, calentándolo al punto de fundirse. El correcto funcionamiento del sistema de enfriamiento del motor, lo puedes cotejar con lo que te muestra el marcador de temperatura.

La importancia de la tapa del radiador

La tapa del radiador tiene otras funciones además de tapar. La tapa es la “llave” para presurizar el sistema de enfriamiento.

El Líquido Refrigerante

El agua es sumamente perjudicial ya que oxida y corroe toda la maquinaria. No debes usarla. Es un compuesto químico a base de etilenglicol el cual tiene la capacidad de regular la temperatura, proporcionando un rango térmico bastante amplio, que oscila entre - 30ºC y 140ºC, aproximadamente. Con el paso del tiempo este líquido pierde su capacidad para transmitir y regular la temperatura. Es decir, deja de ser eficaz y ya no protege a la maquinaria de temperaturas extremas. Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años. Mantener el líquido refrigerante en perfecto estado es imprescindible. Refrigerante anticongelante: perfecto para zonas con climas muy fríos. En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor. Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia. Además, procura revisar periódicamente el sistema de refrigeración con el objetivo de detectar fallas o fugas.

Fallas en el sistema de refrigeración de un motor

Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo. El sistema de refrigeración es fundamental para que funcione el motor de tu auto. Si funciona mal o no refrigera bien y no haces nada, tu motor tiene los días contados.

Entre las principales fallas que puedes experimentar existen las siguientes:

  • Fugas de líquido por el radiador o alguna de sus mangueras. El radiador podría perforarse por algún golpe o las mangueras por exceso de uso o temperatura.
  • Radiador tapado con remanentes materiales. Eso generalmente ocurre cuando se usa un líquido que no corresponde, como agua de la llave.
  • Problemas con el ventilador. Si su rodamiento u otro componente tiene problemas, el ventilador no va a girar bien, dejando de hacer su trabajo, recalentando el líquido hasta evaporarse.
  • Problemas con la tapa o haber cambiado a una tapa que no corresponde. Fíjate bien en cuáles son compatibles.
  • El termostato no regula. Puede ocurrir que ya esté desgastado y no esté dando bien la señal de cuándo actuar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa. Si tiene problemas no hará bien el trabajo de distribuir el líquido refrigerante.
  • Correas desgastadas, quemadas o cortadas. Siempre es bueno mirar si se ven sanas.
  • Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
  • Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
  • Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
  • Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
  • Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
  • Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.

¿Cuándo cambiar el radiador?

Los especialistas coinciden en que un radiador debería durar al menos 10 años. En autos de verdadera calidad, si haces todas las mantenciones preventivas y tratas bien al vehículo podría ser eterno. Antes eran hechos de materiales más soldables, hoy traen hasta plástico, por lo que repararlo es más inviable que hace años atrás.

¿Conviene comprar un radiador alternativo?

Aquí hay un problema de espacio/tiempo. Como los radiadores pueden durar 10 años o más, es probable que tengas problemas para encontrar alguno original, puesto que podría estar discontinuado el modelo. Así es. Hoy la industria avanza y los autos van innovando cada vez más rápido. Si encuentras un radiador original, perfecto. En caso contrario, es bueno asegurarse, asesorarse e investigar bien sobre cuál radiador alternativo elegir y por qué.

Recomendaciones para el cuidado del sistema de refrigeración

  • CUIDADO. Nunca saques la tapa con el motor caliente. Todas las revisiones se hacen con el motor frío. Si te quedaste en pana, espera a que se enfríe el motor.
  • Revisar periódicamente siempre el nivel del líquido refrigerante.
  • Idealmente, usar líquido refrigerante, si por alguna razón no tienes. Puede servir el agua destilada.
  • Nunca uses agua de la llave. Podrías oxidar partes internas, descascarando metales que podrían tapar el radiador o los conductos.
  • Siempre es bueno mirar las mangueras y el ventilador.
  • Mantener el sistema de refrigeración limpio es crucial para su buen funcionamiento y la longevidad del motor.
  • Drenar el refrigerante viejo: el primer paso es vaciar el refrigerante viejo.
  • Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno.
  • No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal.
  • Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.
  • No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor.
  • Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor.
  • El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades.
  • El mercado ofrece muchas opciones y los productos de mayor calidad ofrecerán protección entre el 20 y 50%.

Ejemplos de anticongelantes:

  • Anticongelante al 33%
  • Anticongelante al 50%

Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor.

El Sistema de Aire Acondicionado y su Relación con el Sistema de Enfriamiento

El sistema de aire acondicionado en los vehículos no solo se encarga de proporcionar un ambiente cómodo en la cabina, sino que también juega un papel crucial en la eficiencia del sistema de enfriamiento del motor. El radiador del aire acondicionado, comúnmente conocido como condensador, es un componente esencial del sistema de aire acondicionado automotriz. Su función principal es disipar el calor del refrigerante, permitiendo que este vuelva a su estado líquido después de haber sido comprimido por el compresor. El sistema de enfriamiento del motor trabaja paralelamente con el aire acondicionado. Uno de los aspectos más interesantes de la relación entre el radiador de aire acondicionado y el sistema de enfriamiento es que ambos utilizan el mismo principio básico: la transferencia de calor. La función del radiador del aire acondicionado es crítica no solo para el confort de los ocupantes del vehículo, sino también para la salud general del motor. Un condensador eficiente asegura que el refrigerante fluya a través del sistema de manera efectiva, ayudando a mantener una temperatura adecuada tanto en la cabina como en el motor. Un radiador o condensador defectuoso puede causar problemas graves, como el sobrecalentamiento del motor. Esto no solo afecta el rendimiento general del vehículo, sino que también puede resultar en costosas reparaciones. La relación entre ambos sistemas se hace evidente cuando consideramos que el aire acondicionado puede generar una carga adicional sobre el motor, especialmente en días calurosos donde se requiere un funcionamiento óptimo. El condensador del aire acondicionado necesita un flujo adecuado de aire para operar de manera efectiva. Los sensores de temperatura y presión juegan un papel fundamental en la operación tanto del sistema de aire acondicionado como del sistema de enfriamiento. Estos sensores ayudan a controlar la activación del compresor y el flujo de aire, asegurando que el sistema funcione de manera eficiente. El radiador del aire acondicionado y el sistema de enfriamiento del motor son elementos interdependientes que contribuyen a un funcionamiento eficiente del vehículo. Desde el confort en la cabina hasta la salud general del motor, ambos sistemas deben estar en optimas condiciones para garantizar un viaje placentero y seguro.

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