Soñar que te roban el vehículo: Significado y Interpretación

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Quizá alguna vez te has escandalizado por soñar con robar algo en concreto, peor aún, soñar que te roban algo que es muy importante para ti. Por lo general, los sueños con robos pueden ser frecuentes en todo tipo de personas y edades.

Por lo general, los sueños con robar se dan en personas decididas y que confían en sí mismo, mientras que los sueños en que te roban algo se dan en personas vulnerables y que esta pérdida supone una crisis sentimental o material.

Todo depende del contexto en que se desarrolla el sueño. Veamos algunos ejemplos sobre sueños de robos para que puedas interpretarlo según tus circunstancias personales que estás viviendo en esta etapa de tu vida.

Soñar con robar algo en concreto

Autores afirman que es tu deseo de conseguir algo. No te vas a detener hasta conseguirlo. También puede ser tu deseo frustrado de no poder tener ciertos bienes materiales (soñar con robar un Ferrari, soñar con robar un yate).

No tienes por qué ser una persona envidiosa ni codiciosa. Te sorprendería saber que muchas de las personas más honradas, en algún momento de su vida han soñado con robar aquello que en su vida real no pueden conseguir.

Estas personas se caracterizan por ser muy decididas en sus vidas, y con esfuerzo y perseverancia suelen conseguir lo que se proponen. No robando.

Soñar que te roban algo

Soñar que te roban, entonces, puede interpretarse como tu miedo al engaño o pérdida de algunas pertenencias tuyas. Sentimentales y materiales. Hay una parte de tu vida que crees que es vulnerable a una pérdida.

Interpretación de los sueños: Perspectivas de Freud y Jung

No es novedad que los sueños tienen algo que decirnos. En palabras de Freud: “son la vía regia hacia el conocimiento del inconsciente”. Según él, cada escena que reproducimos mientras estamos dormidos, no es casualidad. “Las personas somos como un iceberg del que solo se ve la punta. Todo lo que hay bajo el agua es nuestro subconsciente, un montón de deseos y traumas que reprimimos pero que son los que dan forma a nuestros sueños”, decía hace más de 100 años en su libro La interpretación de los sueños (1899), donde argumentó por primera vez su tesis, que indicó el inicio del psicoanálisis.

Luego de analizar los sueños de sus pacientes por un periodo de cuatro años, Freud concluyó que lo que pasa por nuestra mente mientras estamos dormidos permite vivir experiencias que, conscientes, no queremos reconocer.

Sin embargo, el psiquiatra Carl Gustav Jung -discípulo de Freud- también tenía sus propias ideas y pensamientos respecto a los sueños, lo que terminó provocando discrepancia entre ambos. La propuesta de Jung consistió en que no todo lo que soñamos tiene que ver con nuestra vida personal, sino que hay pensamientos formados por arquetipos. Para él, la mente está llena de imágenes simbólicas que nacen de una fuente creativa común, a la cual llamó inconsciente colectivo.

Sobre los sueños premonitorios -aquellos que pueden tener la capacidad de informar con anterioridad acerca de actos, vivencias, deseos en función de impresiones e inscripciones del pasado- el padre del psicoanálisis se abstuvo de formular consideraciones determinantes. Sin embargo, aseguró que ‘la capacidad diagnóstica del sueño es universalmente reconocida y juzgada enigmática. En el sueño, padecimientos corporales incipientes se sienten muchas veces antes y con mayor nitidez que en la vigilia, y todas las sensaciones corporales se presentan agigantadas, de tal modo se posibilita el conocimiento anticipado de alteraciones corporales que en la vida de vigilia pasarán inadvertidas todavía durante algún tiempo’.

Aunque los sueños premonitorios en la obra freudiana tengan una interpretación ambigua, según explicó la doctora Lily Bar-On en el XXIV Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis, se puede relacionar con la superstición o telepatía, término que Freud prefirió denominar transmisión de pensamientos. “Quiero ser completamente imparcial. No sé nada sobre ello. Después de todo, los sueños predictivos o las comunicaciones mentales a distancia, tal vez no fueran otra cosa que la actividad de lo inconsciente”, dijo en su libro Sueños y telepatía (1922). Y sostuvo que “profecías sorprendentes, las coincidencias desconcertantes, normalmente resultan ser proyecciones de deseos poderosos. Así, algunas experiencias ocultas, particularmente en el ámbito de la transmisión de pensamientos, podrían ser auténticas”.

Jung, por su parte, hizo un análisis más comprensivo de éstos. “Él dice que todos los sueños premonitorios o aquellas imágenes que tienen coincidencia con la realidad, nos demuestra que al menos una parte de la psique no está sometida a las mismas leyes del espacio y del tiempo”, explica Javiera Falcone, psicóloga de La Sociedad Chilena de Psicología Analítica (SCPA).

Según la especialista, lo que pasa es que el inconsciente está conectado con todo, pero que vive en otra temporalidad y que por eso puede adelantar ciertos hechos. “En la psicología junguiana hablamos de que hay un puente entre la conciencia y el inconsciente, y cuando ese eje está más despejado, pasa más información en ambos sentidos. A todos nos pasa pero algunos las atendemos y otros no”, dice Javiera.

Esto quiere decir que, pese a que algunas personas sean más propensas a tener sueños premonitorios, esto depende de la disposición que tenemos al interpretarlos. “Todos las personas sueñan cuando se encuentran en la etapa REM y aún así hay muchos que aseguran que nunca lo hacen. Esto no significa que no sueñen, pero una de las hipótesis que explican este supuesto olvido es que hay quienes están más dispuestos a escuchar eso que el inconsciente nos quiere mostrar, mientras hay otros que, por un tema de protección, su conciencia bloquea los mensajes del inconsciente”, comenta Falcone.

El cómo algunas personas tienen más facilidades para encontrar coincidencias en los sueños aún no está comprobado. Y es que pese a la predisposición, igual hay conciencias que terminan prohibiendo que este contenido sea recordado.

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