Cuando hablamos de la presión de los neumáticos nos referimos a la fuerza que ejerce el aire que los mantiene inflados sobre la superficie de tus ruedas, desde adentro hacia afuera, lo que los mantiene inflados y en óptimas condiciones para circular. Esta presión se mide en kg/cm³, PSI (libras por pulgada cuadrada) o en bares.
Riesgos de manejar un auto con una presión de neumáticos inadecuada
Si decides hacer caso omiso de estas indicaciones y salir a la calle con neumáticos con exceso de aire o inflados a medias, aparecerán los siguientes peligros:
Riesgos de llevar una presión de neumáticos menor a la indicada
Un neumático a medio inflar puede provocar un aumento en la distancia y tiempo de frenado, lo cual puede llegar a producir accidentes de tránsito a causa de una menor capacidad de adherencia a la superficie del suelo. Además, un neumático con presión baja puede causar aquaplaning, que es la pérdida de adherencia causada por la presencia de agua en la calzada. En este caso el coche se vuelve menos manejable y pueden darse momentos de sobreviraje o subviraje.
Además, se produce un desgaste irregular que fomenta las posibilidades de un reventón de la rueda. También se aumenta la distancia de frenado con el pavimento mojado y se disminuye la resistencia al aquaplaning, por lo que es especialmente peligroso cuando llueve.
Riesgos de llevar una presión de neumáticos mayor a la indicada
Produce una menor superficie de contacto con el pavimento, lo que repercute en una peor adherencia al asfalto. El confort de la conducción también se ve comprometido al disminuirse la capacidad de absorción de las irregularidades del terreno. La banda de rodadura se desgasta de una manera más rápida, al igual que las suspensiones.
Además, una incorrecta presión de las llantas reducirá el agarre de tus llantas y aumentará las distancias de frenado. También puede dañar las llantas, reducir su vida útil y aumentar el consumo de combustible.
¿Cómo saber cuál es la presión correcta para mis neumáticos?
Mantenerte al tanto de la presión de aire que llevan los neumáticos de tu auto no es una tarea complicada. Actualmente, muchos modelos nuevos de vehículos vienen equipados con un sistema de monitorización de la presión del neumático (TPMS, por sus siglas en inglés), una tecnología que te permite chequear los niveles de aire en tiempo real mientras conduces. Sin embargo, no te debes confiar 100% en este sistema.
Por lo demás, si tu auto es más antiguo, es muy probable que no tenga integrado este tipo de sensores, por lo que tendrás que revisar manualmente la presión de tus neumáticos periódicamente. Los fabricantes incluyen estas especificaciones en el manual de usuario del automóvil en una etiqueta que suele ir en la cara interna de la tapa del depósito de combustible o en la parte lateral de la puerta del conductor.
En esta etiqueta verás cuál es la presión de aire óptima para tus ruedas en condiciones normales de conducción y cuando vas con más carga, ya sea por la cantidad de pasajeros o por exceso de equipaje. La presión recomendada para tus llantas delanteras y traseras puede no ser la misma. La presión se indica en la unidad de presión utilizada en el país en el que vives: en BAR o en PSI (1 bar = 14,50 psi).
Cada vehículo concreto tiene una presión ideal. Para saber de cuál se trata, es necesario leer el libro de instrucciones del coche o consultar con el fabricante.
¿Cada cuánto es recomendable revisar la presión?
En primer lugar, si no cuentas con TPMS, los expertos recomiendan hacer una inspección sencilla una vez al mes. Si no hay indicios de una presión menor o mayor, se sugiere chequear el aire al menos una vez al mes, ya que es normal que vayan perdiendo aire con el correr del tiempo y las altas temperaturas.
De hecho, en verano los neumáticos están más propensos a desinflarse, así que tendrás que hacer una revisión más frecuente que en otras épocas del año. En este sentido, es aconsejable que midas la presión de tus neumáticos cada vez que sientas algo raro en la conducción, como algunos de los signos que mencionamos en la sección anterior y, sobre todo, antes de un viaje largo.
Paso a paso: ¿Cómo inflar mis neumáticos?
Una vez que tengas los parámetros establecidos por la marca del auto, puedes dirigirte a la estación de servicio más cercana y usar el tótem inflador que, generalmente, se puede usar de forma gratuita. Los pasos a seguir son los siguientes:
- Asegúrate de hacer la medición en la mañana, antes de un viaje largo o cuando la temperatura sea menor, ya que las altas temperaturas aumentan la presión interna de los neumáticos y esto puede arrojar una medición errónea.
- Quita la tapa de la válvula del aire.
- Configura la presión deseada con las flechas que verás en la cara del tótem.
- Conecta la manguera con la válvula hasta que entre totalmente.
- Observa la pantalla del manómetro, donde se mostrará inmediatamente la presión del aire al interior del neumático.
- Si la presión es menor a la que pusiste, el inflador comenzará a echar aire automáticamente, hasta alcanzar la presión deseada. En caso contrario, tendrás que desconectar la manguera y desinflar manualmente tu neumático, según el caso.
- Repite el procedimiento con los 4 neumáticos. Es fundamental que todos cumplan con las indicaciones del fabricante.
Para esto, deberás acudir a una estación de servicio que cuente con un tótem inflador de aire, que es el aparato que usamos para poner aire a las ruedas. Estos tótems vienen integrados con un manómetro, que permite medir la presión del aire al interior del neumático antes y durante el proceso de inflado. Ahora bien, si cuentas con un compresor de aire propio, también lo puedes hacer en casa o donde sea que te encuentres y lo necesites.
Necesitarás un manómetro para comprobar manualmente la presión de los neumáticos. Se trata de una herramienta que mide la presión del aire en el interior del neumático. Existen dos tipos de manómetros para neumáticos: digitales y analógicos. Aunque el TPMS tiene un valor incalculable, tener a mano un manómetro de neumáticos fiable es, como ya se ha mencionado, esencial para realizar comprobaciones manuales ocasionales.
Aquí tienes una guía paso a paso sobre cómo utilizar eficazmente un manómetro de neumáticos:
- Estaciona el vehículo en una superficie plana y asegúrate de que los neumáticos estén fríos.
- Toma el manómetro y quita el tapón de la válvula de un neumático.
- Presiona firmemente el manómetro sobre la válvula hasta que oigas un ligero silbido de aire.
- El manómetro proporcionará una lectura de la presión de los neumáticos.
Mantenimiento de la presión de los neumáticos
Para mantener un rendimiento y una seguridad óptimos, es vital comprobar regularmente la presión de los neumáticos de tu vehículo Volvo. He aquí algunas sugerencias clave para establecer una rutina eficaz de mantenimiento de la presión de los neumáticos:
- Programa revisiones rutinarias: Comprueba la presión de los neumáticos al menos una vez al mes o antes de emprender un viaje largo.
- Presta atención a los cambios de temperatura: Las condiciones meteorológicas extremas pueden afectar a la presión de los neumáticos. Controla la presión con más frecuencia durante las fluctuaciones de temperatura.
- Revisa tus neumáticos: Comprueba la presión en busca de signos de desgaste irregular, pinchazos u otros daños. Resuelve cualquier problema con prontitud.
- Sigue las recomendaciones del fabricante: Consulta el manual del propietario de tu Volvo para conocer los valores recomendados de presión de los neumáticos.
La presión de inflado de los neumáticos está directamente relacionada con la seguridad, por lo que debe controlarse de forma periódica, ya que un correcto mantenimiento puede prolongar la vida útil de los neumáticos. Se sabe que los neumáticos pierden hasta una libra por pulgada cuadrada (psi) cada mes.
Tabla de Presiones y su Ubicación
La tabla de presiones es propia de cada vehículo. En ella se indican cómo debe circular el coche atendiendo al número de ocupantes o a la carga que transporte. Generalmente, esta tabla se encuentra situada en el interior de una de las puertas del automóvil, en la tapa del combustible o en el libro de instrucciones. La tabla presenta varias casillas con diferentes situaciones en las que se puede ver involucrado el automóvil.
En la parte superior de la misma se indican las presiones que deberán tener las ruedas del vehículo atendiendo al número de pasajeros y el equipaje que porta el coche. Por lo general ponen dos supuestos, uno con pocos pasajeros, de 1 a 3 y equipaje ligero, que se considera el normal y el otro con el coche con 4 o 5 integrantes y bastante peso. Por otro lado, también incluyen la medida de los diferentes neumáticos compatibles con el automóvil. Una vez localizada la tabla deberás revisar el estado de la presión de tus neumáticos, es conveniente hacerlo cada mes y antes de los grandes viajes.
Esperar a que el coche esté frío: para tomar nota de cuánto aire hay en las ruedas es aconsejable que los neumáticos estén fríos.
Riesgos Adicionales de Presión Incorrecta
- Baja presión de aire: Hace que aumente el ancho de la zona de contacto, lo que da como resultado una fuerza excesiva en cualquiera de las aristas de la banda de rodadura. La abrasión exterior puede dañar cada parte del neumático.
- Alta presión de aire: Debido a la forma inflada del neumático, como un globo, la fuerza se concentra en el centro. El número en el flanco del neumático representa la presión máxima.
TPMS (Sistema de control de la presión de las llantas)
Si tu vehículo fue fabricado después de 2014, debe estar equipado con un TPMS (Sistema de control de la presión de las llantas) que te avisa cuando las llantas están poco infladas. Sin embargo, se recomienda que no esperes a esta señal para preocuparte por la presión correcta de tus llantas.
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