El diseño interior del Ford Fiesta está emparentado con el nuevo EcoSport, pero con los cambios necesarios para acompañar esta silueta. Una de las grandes diferencias con el hatchback están en los plásticos; aquí no hay materiales blandos al tacto, pero en general la calidad percibida es alta y la solidez del conjunto queda fuera de discusión.
El espacio a lo ancho corresponde a un vehículo del segmento compacto, con buena sensación de amplitud adelante gracias al parabrisas lanzado, que además ayuda a conseguir un CX de 0.365, 11% menor que la EcoSport que reemplaza. En las plazas posteriores hay excelente espacio para las piernas y cabezas de dos adultos de 1.75 m sentados detrás de dos personas de la misma altura. Los respaldos de las plazas traseras pueden reclinarse en 4 puntos aumentando el confort.
Tecnología y Equipamiento Destacado
No vamos a hacer un recorrido por todos los elementos que trae la nueva EcoSport en sus versiones pero hay que resaltar el sistema SYNC de serie en todas. Se trata del dispositivo de sincronización de aparatos por Aux, USB y Bluetooth que se puede controlar desde el tablero con botonera estilo celular y pantalla de 3.5” o por comandos de voz.
Otros componentes destacados incluyen sensores de estacionamiento posteriores, de lluvia y crepuscular, acceso y encendido sin llave, espejo interior fotocromático y HLA, asistente de arranque en pendientes.
Seguridad
En seguridad hereda la estructura del nuevo Fiesta incluyendo el uso de aceros de ultra alta resistencia y aleaciones con boro que aumentan la rigidez y capacidad de absorción de impactos. De serie, todas las EcoSport cuentan con doble airbag frontal, ABS, cinco apoya cabezas y misma cantidad de cinturones de 5 puntos, casi un lujo en los equipamientos de los modelos compactos made in Mercosur.
Experiencia de Conducción
Alcanzar la posición de manejo correcta en la nueva EcoSport es simple gracias a las regulaciones en altura para butaca y columna de dirección que también suma ajuste en profundidad. Subidos a la versión más equipada, Titanium, el volante ofrece grip anatómico y las secciones laterales en cuero.
Otra gran diferencia con el hatchback es la altura de manejo, con posición dominante propia de un SUV y buena visibilidad apoyada por los inmensos retrovisores externos. Solo en las diagonales se complica por los gruesos parantes, tanto delanteros como posteriores.
Acceder y encender a la versión más equipada solo requiere tener la llave en el bolsillo y apretar los pequeños botones en las grandes manijas de las puertas y el de “Power Ford” el costado del cuadro de instrumentos.
Motorización
El pequeño 1.6L pertenece a la familia Sigma en su variante I, igual a la del Focus, que ofrece 110 CV y está asociado a una caja manual de 5 relaciones. En marcha se nota que el nuevo 1.6L necesita escalar sobre las 2.500 rpm para comenzar a dar una entrega más consistente y se siente más vivo cerca de los 4.250 giros, cuando entrega su torque máximo de 153 Nm.
Suspensión y Dirección
Respecto de las suspensiones, se notan firmes pero sin salir de un margen de confort. La Ecosport se mantiene bien plantada a velocidades legales y tanto el rolido como el balanceo de la carrocería se sienten correctos para un vehículo de su altura. La dirección cuenta con asistencia eléctrica que ayuda a ahorrar combustible. Normalmente estos dispositivos roban sensibilidad al conductor, en este caso, no es híperrealista, pero se agradece la ligereza a baja velocidad y el endurecimiento en ruta.
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