“Cuando Tom Ford asumió el control de Gucci, todo era suave, redondo y en tonos marrones. Cuando dejó la firma, Gucci se volvió audaz, geométrico y predominante en negro”, fue esta frase la que abrió el libro Rizzoli de 2008 en referencia a la estadía del diseñador americano en la maison.
El Auge de Tom Ford en Gucci
Tom Ford llegó a Gucci en una época difícil. Eran mediados de los noventa y se encontraban al borde de la quiebra, parecía un colapso inminente. Sin embargo, su llegada fue lo que convirtió a Gucci en Gucci. Los noventa fueron de los años dorados de la industria, y sobre todo, por la transición de diseños elegantes, que, incluso, llegaban a ser aburridos, a una época que utilizaba el sexo como hilo conductor.
Tal y como un escritor con ansias de entregar un mensaje diferente al mundo, Ford escribió, en páginas que resaltaban por su calidad artesanal, un nuevo capítulo que sugería una manera innovadora de hacer moda: la sensualidad y el hedonismo serían la esencia principal de la maison, y todo esto sin perder sus bases tradicionales. Gucci podía ser elegante y al mismo tiempo, seductor y no de forma poco sugerente, más bien se trataba de colecciones y campañas explícitas que, incluso, fueron censuradas en algunos países. O, por lo menos, así fue para Tom Ford, quien, sin pensarlo, presentó una forma diferente de confeccionar moda y logró construir una estética que llegó a cambiar la indumentaria. Ahora el hedonismo y la seducción serían una constante totalmente nueva y única.
Cada colección de Gucci bajo la dirección creativa de Tom Ford se caracterizaba por ser audaz e irreverente. Su propuesta fusionaba la opulencia de la artesanía italiana con la innovación americana y la visión de un nuevo mundo. Podía tratarse de una campaña, donde la modelo lucía una depilación en forma de G o fotografías que dejaban poco a la imaginación. O, tal vez, de diseños que utilizaban la lencería y transparencias como recurso principal. Esta nueva apuesta fue arriesgada, ya que la firma era conocida por una elegancia desmedida, que, incluso, llegaba a ser aburrida. Sin embargo, el diseñador logró ganarse la admiración de la prensa especializada, quienes recibieron abiertamente el cambio. En algunos medios se podía leer “el sexo vende y Gucci es sexo”.
Controversias y Éxitos en Yves Saint Laurent
Yves Saint Laurent lo odiaba o al menos, así lo insinuaban las cartas que le envió durante 1999, cuando el Grupo Gucci (hoy Kering) adquirió YSL. La trayectoria de Tom Ford está repleta de momentos inéditos, controversias y éxitos, muchos éxitos. Un talento sinigual y una visión que transformó todo a su paso. El genio que convirtió al sexo en moda, en un deseo que iba más allá de lo carnal, donde la actitud y las prendas danzaban de formas provocadoras. En Gucci, Saint Laurent o su marca homónima, Ford plasmó su elegancia distintiva y sensual en cada diseño. Prendas inmersas en el terciopelo, las gasas y la seda. Sin embargo, y a pesar de ser aclamado tanto por la crítica como la sociedad, contó con sus retractores.
“En 13 minutos de pasarela destruiste cuarenta años de mi carrera”, le escribió Yves Saint Laurent, quien incluso acusó a Ford de arruinar su reputación. Hechos que se remontan a fines de siglo pasado y comienzos del nuevo milenio. “Él amaba el hecho de que hubiéramos comprado la empresa, que yo estuviera diseñando, y mi trabajo en Gucci…Nuestro negocio iba creciendo, y creciendo y creciendo, y cuando comenzamos a tener grandes críticas y los negocios comenzaron a ser muy exitosos, Yves comenzó a ser hostil”, declaró Ford en 2008, cuando reveló la existencia de las cartas tras el fallecimiento de Yves. Tal vez se haya tratado de celos por parte del francés que vio como su marca se le iba de las manos mientras sólo se hacía cargo de la Alta Costura.
El YSL de Tom Ford fue decididamente más revelador que el del diseñador francés. Las transparencias irrumpieron en los diseños de la maison y con sutilezas provocativas, llevó el sexo a las pasarelas. Claro, con una sobriedad casi soberbia, con drapeados en seda, faldas con flecos y trajes que reinterpretaban el legado de la firma con nuevos materiales y textiles. Sensualidad exuberante, sofisticada y adulta. Revelar sin revelar e incluso, imaginar a la mujer YSL como un dandy repleto de fuerzas, poder y glamour. Reemplazó a Alber Elbaz en el 2000 y cuatro años después, dejó tanto la casa francesa como su par italiano. Esto, tras no llegar a acuerdos con el Grupo Kering, ahora propietario de YSL y Gucci. Un periodo efímero; sin embargo, imperecedero, donde Ford terminó por definir su estilo y traer a la gloria a aquellas casas que sucumbían en el olvido.
La Visión de Tom Ford sobre las Tallas en la Moda
“Se trata de una decisión de estandarizar los tamaños de prendas de vestir. El creador de tendencias en moda insistió en su postura: “Haces tu colección y las chicas entran sin ningún problema, si no se ajustan a los tamaños no conseguirán el trabajo. El diseñador aseguró que nunca se ha cerrado a realizar trabajos con modelos de tallas más grandes, sólo que su línea está pensada para otras personas. “He vestido a mujeres de diferentes tamaños. “En lo práctico, uno tiene una colección determinada de prendas que se usan en desfiles o puntos de venta.
Tom Ford más allá de la Moda: Cine y Legado
Thomas Carlyle Ford nació en Texas un 27 de agosto de 1961. periodista Richard Buckey. yo Black”. novela del mismo título de Christopher Isherwood. fueron Colin Firth junto a Julianne Moore. canadiense David Scearce y Ford; Ford fue también uno de los productores. Oro. actuación. premios y nominaciones. Grant Heslov como productores. vacío en una relación sentimental. vestuario exquisito en su protagonista. películas fueron un éxito rotundo. Las cuales recomiendo. Phillips, sin descuidar él por supuesto, ningún detalle. ejemplo que la moda y el cine es un matrimonio bien armado. fotografías son tomadas de Google.
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