Para nadie es un misterio que, desde que fue adquirida por la china Geely, Volvo ha cambiado radicalmente, no sólo en términos de look, también en tecnología y diseño.
El Renacimiento del Volvo XC60
Prueba de ello es el renacimiento del XC60, un modelo que se presentó en el pasado Salón de Ginebra y que, ahora, en su lanzamiento oficial en Barcelona, prueba que en su tercera vida el cambio es absoluto, todo con el fin de convertirse en un SUV mediano más dinámico, conectado y, como era de esperarse, mucho más seguro.
Diseño Inspirado en el XC90
Tal como un hermano pequeño, el XC60 toma detalles de diseño del XC90 y los adapta a su propio estilo, con una cintura más elevada, formas aerodinámicas muy marcadas en la parte baja de las puertas, la amplia parrilla con el logo de la marca con la barra cruzada, los ya conocidos faros con el martillo de Thor, y luces traseras que se incorporan elegantemente en el pilar D.
Interior de Estilo Escandinavo
En el habitáculo, en tanto, se resume lo mejor del estilo escandinavo, con una gran evolución en términos de materialidad, donde se aprecian maderas de colores claros, detalles cromados y cueros de altísima calidad. La tecnología de infoentretenimiento también mejoró, gracias a la incorporación de una gran pantalla táctil (casi del tamaño de un iPad Mini) desde donde se pueden manejar los parámetros del auto, el audio y la navegación.
El Ascenso Político de Miguel Estay Reyno
Los dos dirigentes estaban sorprendidos. Se habían enterado que la célula de las Juventudes Comunistas (JJ.CC) del liceo Gabriela Mistral, en Independencia, se estaba transformando en una academia de artes marciales.
Reunión Clave en la "Jota"
Los dirigentes, miembros de la Dirección Regional de Estudiantes de Enseñanza Media de las Juventudes Comunistas de Santiago, decidieron citar al líder de esa célula a una reunión, en el local central que por entonces tenía la “Jota” ─como se llama a las JJ.CC─ en calle Marcoleta. El que llegó era un muchacho de 17 años, vestido de escolar, de tez clara y pelo castaño, algo bajo pero fornido. El joven era callado y casi ni habló, salvo cuando se definió como un entusiasta de las artes marciales.
Algunos años mayores que él, los dos dirigentes le explicaron en tono paternal que sus gustos eran legítimos, que los jóvenes comunistas necesitaban defenderse, especialmente ad portas de una campaña como la del año entrante. Pero le aclararon que la “Jota” resolvía “orgánicamente” sus necesidades de defensa, con la debida reserva, nunca a nivel de una organización de base, sino siempre a cargo de una instancia superior. El muchacho aceptó encantado. “Durante toda la reunión nunca nos contradijo”, recuerda uno de los dos dirigentes que hablaron con él. La reunión marcó un hito en la vida política de Estay Reyno.
Ascenso en las Juventudes Comunistas
De ser un simple militante pasó a desempeñar tareas de propaganda y luego de autodefensa. Poco más tarde dio un salto al área de la inteligencia, donde se compenetró con la información más sensible y reservada del partido. Gracias a su disciplina, bajo perfil, inteligencia y gusto por el riesgo, la suya fue una carrera vertiginosa. Ese mismo ascenso abriría la puerta a una de las peores traiciones en la historia del PC.
Traición y Represión
Dos años después del golpe militar, en 1975, con la estructura partidista en el exilio o sumergida en la clandestinidad, “El Fanta” fue quebrado por los servicios de inteligencia de Pinochet, tras ser traicionado por su superior, René Basoa. Luego, ambos se convirtieron en activos represores.
Características Personales
Todos los entrevistados que lo conocieron en esos años lo recuerdan como un adolescente serio, quitado de bulla y muy introvertido. Un retraimiento que algunos atribuyen en parte a la temprana separación de sus padres, ambos comunistas, ella sicóloga y él un médico siquiatra con vínculos con la intelectualidad del partido. “Lolo” visitaba a menudo el departamento familiar. Nunca vio rastros del papá.
Otro amigo de la “Jota” cuenta que los tres hermanos tenían una fuerte veneración por el padre, “que era un tipo callado, lejano. La primera en comenzar a militar fue Patricia, una atractiva muchacha a la que le decían “La Gata”. Poco después lo hizo Miguel, seguido por Jaime, a quien su hermano mayor trataba siempre de proteger, asumiendo una suerte de rol paterno. Lo mismo hacía con Patricia.
No era de gustos sencillos; le gustaban la ropa de calidad y la buena comida. “Lolo” recuerda a su amigo siempre ordenado y pulcro, vistiendo un elegante vestón. Casi no bebía alcohol. Otro ex “jotoso” recalca su obsesión por no engordar. Para estilizar su figura, Miguel Estay se vestía de negro. “Le preocupaba mucho ocultar su incipiente barriga y era potón.
Tocaba piano, clarinete, saxo, flauta traversa. Su padre le daba dinero para comprarse instrumentos y para asistir a conciertos de música clásica. “Era como bien educado, tradicional”, recalca un amigo de esos días. “Mi mamá lo adoraba porque siempre llegaba a mi casa con algo, pastelitos, flores.
La “Jota” por esos días vivía un crecimiento exponencial. Ser de sus filas estaba de moda; grupos completos de amigos entraban. La BRP no estaba ajena a este auge. Estay Reyno se hizo habitual en la sede de la “Jota” de Marcoleta. Bastaron pocas semanas en la brigada para que ascendiera a un cargo en el área de propaganda. Desde su nueva posición le dio a la BRP una disciplina casi militar.
Si bien en el liceo no era un estudiante destacado, con sus nuevas responsabilidades los estudios perdieron para él casi toda relevancia. Según un amigo, “vivía y moría por la «Jota»”. Tampoco parecía darle gran valor a lo amoroso. Era atractivo y llamaba la atención femenina. Pero también era tímido y sólo sus más cercanos le conocieron un par de conquistas, siempre “jotosas”.
Integración y Ascenso en el Frente de Autodefensa
Un miembro del aparato de seguridad del PC asegura que rápidamente sus superiores en la BRP descubrieron su potencial y lo promovieron. Además, en la BRP había probado ser un hombre de acción. Lo que a él le gustaba era proveer seguridad, gracias a su arrojo y dominio de las artes marciales. “Era un milico, un cabeza de pistola”, resume un testigo. La nueva oferta fue pasar a integrar la rama secundaria del Frente de Autodefensa de la “Jota”. Una vez más aceptó encantado. Al Frente de Autodefensa le decían el “Equipo”.
Había sido creado por el PC como grupo de choque para escoltar actos y otras actividades. No solo la “Jota” tenía autodefensas, sino que también otros órganos. Antes de la llegada de Allende a La Moneda eran comunes las peleas callejeras con otras agrupaciones, especialmente con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Para repeler esas agresiones estaba el “Equipo”. La rama secundaria del “Equipo”, a la que Estay se integró, tenía unos 60 o 70 estudiantes. Había mística y una fuerte camaradería entre sus miembros. Se sentían unos elegidos.
Asistían a talleres de defensa personal de 3 o 4 horas al día, tres noches por semana. Tenían que demostrar su compromiso y valentía en refriegas callejeras que a veces terminaban a palos y cadenazos, reflejo de la creciente polarización de esos días. Además, debían evitar comentar asuntos personales. Para Miguel Estay, era la manera perfecta de compatibilizar el compromiso político con su gusto por el peligro.
"Fantomas": El Origen del Apodo "Fanta"
Además de las artes marciales y la música clásica, le gustaban las armas de fuego. Pero su mayor apego era por los libros y películas de misterio y ciencia ficción. Devoraba obras de estos subgéneros y a ratos daba la impresión de que se sentía uno de sus personajes. Su favorito era “Fantomas”, el oscuro protagonista de una serie de novelas policiales escritas en las primeras décadas del siglo XX por los franceses Marcel Allain y Pierre Souvestre. Eligió “Fantomas” como su “chapa”, del que derivaría el apodo de “Fanta” con el que sería conocido.
Comenzó a moverse en un automóvil Volvo blanco de su padre. Mantenía su muy cuidada presentación personal, pero dejó su elegante vestón y empezó a usar chaquetas verde oliva y bototos con punta de fierro. La vestimenta ideal para la lucha callejera. Era el uniforme del “Equipo”. Todos sus integrantes compraban los bototos en un local de Mapocho.
Otra de sus misiones era servir de guardaespaldas a dirigentes de la “Jota” como el joven profesor Manuel Guerrero Ceballos, lo que le dio acceso a su entorno familiar. Un testigo del PC de entonces señala que, en privado, el “Fanta” menospreciaba a aquellas figuras partidistas que destacaban en inteligencia y oratoria, pero que nunca habían tenido a su cargo tareas confidenciales y de peligro.
Incidentes y Acusaciones de Violencia
A punta de osadías fue haciendo crecer el respeto de los suyos. “Lolo” recuerda cierta vez en que con un grupo del “Equipo” iban en un microbús por el centro de la capital. En el trayecto uno de ellos provocó a un carabinero de Fuerzas Especiales, que subió al bus para detenerlos. El policía bloqueó la puerta. Sin dudarlo, el “Fanta” saltó y lo derribó de un puñetazo.
La entonces militante comunista Avelina Cisternas tenía 17 o 18 años cuando comenzó a trabajar en la Brigada Ramona Parra, en 1970, el año de las decisivas elecciones presidenciales entre el socialista Salvador Allende, el DC Radomiro Tomic y el independiente de derecha Jorge Alessandri. Los muralistas de la BRP salían de noche a pintar murallas, en un emblemático camión de la brigada. A lo lejos Avelina solía ver al “Fanta”. Varias veces hubo tiroteos con opositores de derecha.
En una de esas salidas el camión se topó con muralistas DC. De los insultos se pasó a los piedrazos. De los piedrazos a los golpes. Uno de los “Jotosos” que iba en el camión recuerda que el “Fanta” descendió de otro vehículo y, autorizado por un superior, disparó. “Lo lógico era que disparara al aire. Pero lo que hizo fue apuntar al pecho de uno de estos propagandistas. Según este testigo, cuando regresaron a la sede de la “Jota” en Marcoleta, se enteraron que el muralista DC había sido gravemente baleado. “Yo vi al «Fanta» eufórico. Decía: «Le di, le di».
El incidente motivó una fuerte discusión interna en la “Jota”, además de una investigación judicial, que nunca logró aclarar los hechos. Dirigentes del PC hicieron saber su enfado a la dirección de las Juventudes Comunistas. En una época de fuertes convulsiones políticas, Estay era visto en el PC como un militante modelo. A fin de dedicarse a tiempo completo a la presidencial de 1970 dejó el liceo y terminó la secundaria con exámenes libres.
Encargado de la DREMS y Autodefensa
Dados su obediencia y compromiso, no le fue difícil convertirse en el encargado máximo de la Dirección Regional de Estudiantes de Enseñanza Media de Santiago (DREMS), entre principios y mediados de 1971. Lo primero que hizo en su nuevo cargo fue formar un equipo de autodefensa. Luego del triunfo de Allende, el trabajo de autodefensa se intensificó, a medida que la crispación política fue copando la vida nacional.
En la derecha surgieron el Comando Rolando Matus, grupo de choque del Partido Nacional, y el paramilitar Frente Nacionalista Patria y Libertad. Los enfrentamientos callejeros con los adherentes al gobierno de la Unidad Popular se hicieron cada vez más usuales. Cierto día de 1971 el “Fanta” le envió un recado a Avelina Cisternas, la joven brigadista de la BRP que solía verlo a lo lejos, en sus labores de escolta. Quería reunirse con ella. En el encuentro le dijo sin preámbulos que había sido seleccionada para integrar uno de los grupos de autodefensa. Ella recuerda que su estilo era parco, al grano, muy serio. Cuando ella aceptó, le pidió que escogiera una “chapa”. Como a Avelina no se le ocurría ninguna, le comunicó: “Te vas a llamar «Valentina»”.
Entrenamiento en la Unión Soviética
Aproximadamente en agosto de ese año, cuando Avelina y otros seis seleccionados iniciaron su instrucción, el “Fanta” desapareció del mapa. A partir de 1965, el PC había comenzado a enviar a estos cursos a militantes cuidadosamente elegidos, para profesionalizar su aparato de seguridad, en caso de un triunfo presidencial de Allende. Además, este aparato se transformó en una estructura de dirección, la que a su vez fue dividida en dos áreas: Inteligencia y Seguridad. La primera se ocupaba de analizar información de coyuntura, encriptar comunicaciones propias y de infiltrar desde partidos y gremios adversarios, hasta a las fuerzas armadas.
Los cursos en el exterior duraban entre uno y siete meses. El “Fanta” tenía 19 años y era el más joven del grupo que partió a la Unión Soviética. El curso duró unos cuatro meses y se realizó en la pequeña localidad de Odintsovo, unos kilómetros al oeste de Moscú. Según un dirigente que por entonces tenía responsabilidades de seguridad en el PC, ese curso capacitaba en prácticas conspirativas tales como el chequeo y contrachequeo (seguimientos y elusión de seguimientos), defensa personal y formación paramilitar, entre otros ámbitos.
El “Fanta” regresó al país en los últimos meses de 1971, todo indica que a mediados o fines de noviembre. Su paso por la Unión Soviética fue muy bien evaluado por uno de los jefes de la delegación. “Todo lo hacía bien.
Participación en Incidentes Violentos
El 1° de diciembre de ese mismo año ocurrió la primera gran manifestación callejera contra Allende. Organizada por la oposición de derecha, la “Marcha de las cacerolas vacías” concentró a cientos de mujeres de sectores medios y altos, que marcharon haciendo sonar ollas por la Alameda. Junto al cerro Santa Lucía, frente a la calle San Isidro, aguardaba a la columna una treintena de miembros del Frente de Autodefensas de la “Jota”. Los lideraba el “Fanta” y tenían la orden de cortar la marcha, cargando hacia el sur. En su avance debían llegar hasta San Isidro, donde se suponía que habría refuerzos. Cuando la marcha pasó frente a ellos “entramos a cortar y lo logramos”, cuenta “Lolo”. “Pero en medio de la pelotera nos dimos cuenta que al otro lado no había nadie. ─¿¡Qué estás haciendo!?. “Lolo” y otro ex “jotoso” recuerdan otro episodio, ocurrido poco después, durante un acto en el Paseo Bulnes. En la manifestación las autodefensas de la “Jota” decidieron aleccionar a un trotskista (comunista de una facción no prosoviética) que repartía panfletos. Iban a liberarlo luego de darle algunos combos, pero se acercó el “Fanta” y antes de soltarlo le dijo: “Para que te acordís de nosotros”. Entonces sacó una navaja y se la clavó en el estómago. “Lolo” dice que todos quedaron helados con la escena, a su juicio “un acto sádico, irresponsable y criminal”. Junto a otros dos compañeros redactaron un informe confidencial a sus superiores, denunciando al “Fanta”. Por razones que nunca supo, sin embargo, el “Fanta” no fue sancionado.
Otro dirigente de esos días recuerda un incidente casi calcado, durante una concentración en el Teatro Caupolicán, antes del triunfo de Allende. En una pelea el “Fanta” golpeó violentamente a un mirista. Una vez que lo redujo sacó una navaja y lo apuñaló. “Su gusto por la música muestra que era un tipo de una alta sensibilidad. Pero en situaciones de acción esa sensibilidad se trastocaba en una crueldad fuera de control”, señala un ex amigo, quien menciona como ejemplo uno de los pasatiempos del “Fanta”, cuando terminaba su labor partidaria: reunir por las noches a sus amigos del “Equipo”, para ir a golpear marihuaneros y homosexuales en el Parque Forestal. “Esas salidas eran como los trabajos voluntarios, porque la otra parte era la profesional.
Infiltración y Trabajo de Inteligencia
Poco después de su retorno de la Unión Soviética el “Fanta” se esfumó de las tareas de autodefensa. Asumió como responsable de un equipo de trabajo secreto, encargado de seleccionar, entrenar e infiltrar a agentes enquistados en organizaciones rivales como Patria y Libertad. La red contaba con unos 30 infiltrados, todos con perfiles que hacían difícil sospechar de ellos. “Elegimos a compañeros estudiantes de la Universidad Católica, con buen estándar de vida, de familias de derecha.
Como todos los que entraban al aparato de inteligencia del PC, el “Fanta” debió desactivar públicamente su militancia. No volvió a aparecerse por locales partidarios y dejó de lado su ya por entonces escasa vida social. Su dedicación era a tiempo completo. Empezó a recibir un sueldo. A pesar de que la mayoría de los encuentros o “puntos” se realizaban en la calle, el aparato disponía de casas y departamentos. Uno de estos inmuebles estaba en el barrio Lastarria y era conocido como “La Biblioteca”, pues tenía muchos estantes con libros. Arriba del “Fanta”, como su superior, estaba René Basoa, un estudiante de sociología de la Universidad de Chile y miembro ...
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