El Toyota Starlet es un automóvil japonés que se comercializó desde 1978 hasta el 2000. Varias fueron las generaciones de este modelo, que se vendieron en Japón, Europa y Estados Unidos.
Evolución a través de las Generaciones
Las primeras generaciones nacieron en carrocerías hatchback, coupé y sedán. A fines de la década de los ochenta e inicios de los noventa, Toyota se embarcó en un ambicioso plan de renovación de todo su portafolio de modelos.
El Toyota Tercel en Chile
En Chile, el Tercel fue muy exitoso, siendo un auto económico, maniobrable, ágil, espacioso y cómodo. Llegó en 1991 en carrocería de 4 puertas propulsado por un motor 1.3 litros y 78 CV de potencia. Al año siguiente llegó un 1.5 con 94 CV con transmisiones manuales de 4 y 5 velocidades.
La quinta generación del Tercel, que recibió un facelift, fue el segundo modelo más vendido en Chile durante 4 años consecutivos.
Gama de Colores
La gama de colores se limitaba al gris plata metalizado, café metalizado, beige metalizado, burdeo metalizado y blanco.
El Toyota Cressida: Un Sedán con Historia
Recurrimos a nuestros archivos para hacer un breve recuento acerca de la historia de este sedán que en Chile llegamos a conocer en cuatro generaciones, entre 1976 a 1992.
Primera Generación
La primera generación del Toyota Cressida la conocimos en Chile en versiones sedán de cuatro puertas y station wagon, ambas propulsadas por un motor de 2 litros y caja manuales de cuatro marchas. Se reconocía por su frontal que buscaba emular un estilo británico. En algunos mercados se llegó incluso a ofrecer con un motor de seis cilindros. Fue una alternativa al Nissan Laurel/Máxima.
Segunda Generación
La segunda generación del Toyota Cressida, conocida internamente bajo el código MX-63, la tuvimos en Chile entre 1980 a 1985. Los modelos 83 a 85 presentaron un sutil facelift, que afectó principalmente sus ópticos delanteros, parachoques y máscara, además de adicionar frenos de discos en las cuatro ruedas. Sólo conocimos la variante berlina en dos niveles de equipamiento: DX y GL.
Tercera Generación
A contar de 1985/86 conocimos la tercera entrega del Toyota Cressida, que destacaba por sus líneas rectas y angulosas, además del empleo ventanillas con contornos muy delgados. Se ofreció en el formato sedán 2.4 GL y un escasísimo station wagon 2.4 XL, que tenía la particularidad de tener dos limpiaparabrisas traseros.
Cuarta Generación
La cuarta generación del Toyota Cressida fue lanzada en 1988 como modelo de 1989, bajo el código de proyecto MX 83. Recordemos que esta generación recibió un somero «facelift» que afectó a su máscara y el cambio del logo «Toyota» por el logo vigente hasta hoy: un círculo que simboliza el mundo con la «T» sobre él. A nivel global, esta generación se comercializó en tres niveles de equipamientos: GLX, GL y XL, en tipologías sedán y station. Esta última no la conocimos en Chile.
La gama de motores iba desde un motor con inyección electrónica de 1.988c.c.
Diseño Exterior
Analizando sus líneas, podemos señalar con toda propiedad, que el Cressida luce clásico y refinado a la vez, comenzando por su generosos faros rectangulares decorados con sutiles listones cromados y seccionados en dos piezas (principales luces bajas y altas) y esquinas luces de posición y repetidores laterales de los intermitentes. Ambos ópticos flanqueaban una máscara cromada de cuatro lamas con el logo del fabricante al centro.
El parachoques del color de la carrocería, era guarnecido por una franja plástica con un listón cromado que envolvía todo su contorno. Lateralmente, vemos que su perfil iba en directa consonancia con el visto en otros sedanes de la marca de esos años, como Corolla y Corona, con un parabrisas generoso que se eleva suave y elegantemente de manera suave y redondeada. Lo mismo acontece en la caída hacia el maletero.
Encontramos que era adecuada la proporción entre superficie vidriada y aquella de acero, con contornos de puertas negros, envueltos, al igual que las ventanas por listones cromados. Las manillas de las puertas son cromadas.
Los vidrios del Toyota Cressida de esa generación tenía la especial característica de estar levemente tinteados en un color café, lo que le daba más abolengo a su clásica silueta. A la mitad de las puertas contaba con paddings laterales del mismo estilo de los presentes en su parachoques.
Otro detalle es que el zócalo iba pintado negro, para protegerlo de manera adicional contra rayones y daños ocasionados por la corrosión. Obviamente contaba con cuatro guardafangos de color negro.
La parte trasera del Toyota Cressida, destaca por su generoso vidrio posteior, con aireadores de cabina en sus esquinas. Desde fuera el portaequipajes aparenta ser amplio, pero una vez que lo abrimos, no contaba con apertura a nivel del parachoques, como sí acontecía con el Corolla de esos años. Además el espacio disponible se veía seriamente reducido con la presencia del espacio del neumático de refacción al costado izquierdo. Totalmente alfombrado e iluminado.
Las luces traseras seguían el estilo de las delanteras en su forma, con luces combinadas que realzan su estilo distinguido. El modelo fotografiado, sin embargo no contaba con las letras «Toyota Cressida» cromadas del costado derecho de la tapa del portamaletas, pero si con el emblema toyota dorado al centro y la sigla GL del lado izquierdo.
Dimensiones
Las dimensiones del Toyota Cressida, que por esos años competía con Mazda 929 y Nissan Laurel/Laurel Altima y Máxima, eran de respetables 4.690 mm de largo; 1.695 mm de ancho y 1.415 mm de alto. Su batalla alcanzaba los 2.680 mm. Su despeje era generoso: 165mm.
Interior
Pero lo más interesante se da al abrir la puerta del conductor, donde inmediatamente nos damos cuenta que no estamos en presencia de un Toyota cualquiera: la presencia del tapizado de felpa es abismante en los asientos y revestimientos interNos de las puertas, de color café claro en la versión que ilustra esta crónica. Los asientos son bastante mullidos y se ajustan perfectamente a nuestro cuerpo. Los delanteros eran regulables longitudinalmente, reclinables y en altura.
La sensación de control es total, por cuanto todos los mandos están al alcance de la mano y son fácilmente reconocibles. El volante es de cuatro rayos con una palanca adicional, un tanto incómoda en su ubicación para regular la altura (personalmente prefiero la que tiene el Corolla de ese año). El comando para regular los espejos es una perilla situada al costado izquierdo del tablero, bajo la rejilla de ventilación.
El cuadro de instrumentos es simple y fácil de leer: temperatura de refrigerante del motor, tacómetro, indicador de la palanca selectora de cambios, velocímetro y nivel de combustible. Los testigos principales están en la zona baja. En la consola encontramos un reloj digital, a cuyo costado se ubicaban dos rejillas aireadoras. En otros mercados bajo lo anterior, las versiones GLX disponían de mandos elementales satélites del sistema de audio.
Inmediatamente debajo encontramos los comandos del sistema de climatización con cuatro palancas e interruptor de accionamiento del sistema de aire acondicionado manual. Desconozco que radio traía de fábrica o instalada «After Market», pero sospecho que pudo ser una Kenwood. (Este ejemplar tiene una Pioneer desmontable.). Entre ambos asientos delanteros se ubicaba un apoyabrazos con tapa, que da pie a una amplia caja con dos niveles: el primero desmontable plástico y otro más profundo, que podía emplearse para depositar las cintas o cassettes con las selecciones musicales favoritas de su dueño. Atrás, también disponia de cómodas plazas (para esos años) con dos apoyacabezas integrados y un útil apoyabrazos traseros.
Motor
El motor 22R,representaba la tecnología superlativa de Toyota, destinada a otorgar un alto rendimiento, suavidad de marcha y fiabilidad a toda prueba. Le seguía el que conocimos por estos lares: el clásico 22R de 2.366 c.c. con cuatro cilindros en línea dispuesto longitudinalmente. Entrega una potencia de 80 kw a 4.800 vueltas, mientras que su par es de 186 Nm a 3.200 revoluciones, asociado a una suave y eficiente caja automática de 4 marchas.
Su combinación de un casco rígido y suspensión delantera McPherson y de horquillas oscilantes trasera, daba como resultado una estabilidad máxima para manejar con completa seguridad, gracias a sus eficientes frenos delanteros de discos, que ofrecen una gran resistencia a los cambios de intensidad.
Tecnología Híbrida Auto Recargable de Toyota
La creciente conciencia ambiental y la búsqueda de soluciones de movilidad más sostenibles han impulsado la popularidad de los vehículos híbridos auto recargables, y Toyota se ha posicionado como un líder indiscutible en este segmento.
Un vehículo híbrido auto recargable, a diferencia de un híbrido enchufable (PHEV) o un vehículo eléctrico puro (BEV), no requiere ser conectado a una fuente de energía externa para recargar su batería. En cambio, utiliza una combinación de un motor de combustión interna (generalmente de gasolina) y un motor eléctrico, junto con un sistema de frenado regenerativo, para generar y almacenar energía eléctrica. Esta energía se utiliza para asistir al motor de combustión, mejorando la eficiencia del combustible y reduciendo las emisiones.
El principio fundamental detrás de la tecnología híbrida auto recargable es la recuperación de energía. Cuando el vehículo frena o desacelera, el motor eléctrico funciona como un generador, convirtiendo la energía cinética en energía eléctrica, que luego se almacena en la batería. Esta energía almacenada se utiliza posteriormente para impulsar el vehículo a bajas velocidades, asistir al motor de combustión durante la aceleración o mantener la velocidad de crucero. Toyota utiliza generalmente dos motores/generadores (MG1 y MG2) en su sistema Hybrid Synergy Drive.
Componentes Clave
- Batería Híbrida: Una batería de alta tensión (generalmente de níquel-metal hidruro o iones de litio) que almacena la energía eléctrica generada por el motor eléctrico/generador y la utiliza para alimentar el motor eléctrico.
- Unidad de Control de Potencia (PCU): Gestiona el flujo de energía entre la batería, el motor eléctrico/generador y el motor de combustión interna. También controla el sistema de frenado regenerativo.
- Transmisión: Toyota utiliza una transmisión variable continua (CVT) que permite una entrega de potencia suave y eficiente, optimizando el funcionamiento del motor y el motor eléctrico.
Ventajas de los Toyota Híbridos Auto Recargables
Los vehículos híbridos auto recargables de Toyota ofrecen una serie de ventajas significativas en comparación con los vehículos convencionales de gasolina y otros tipos de vehículos electrificados:
- Eficiencia de Combustible: La principal ventaja es su excepcional eficiencia de combustible. Al combinar la potencia de un motor de combustión interna con la asistencia de un motor eléctrico y el frenado regenerativo, estos vehículos pueden lograr un ahorro de combustible significativamente mayor que los vehículos de gasolina convencionales.
- Reducción de Emisiones: Al utilizar la energía eléctrica para complementar el motor de combustión, los híbridos auto recargables producen menos emisiones contaminantes, contribuyendo a una mejor calidad del aire y a la reducción de la huella de carbono.
- Conducción Suave y Silenciosa: En muchas situaciones, especialmente a bajas velocidades, el vehículo puede funcionar únicamente con el motor eléctrico, lo que resulta en una conducción suave, silenciosa y sin emisiones.
- No Requiere Recarga Externa: Una de las mayores ventajas es que no es necesario enchufar el vehículo para recargar la batería. Esto elimina la necesidad de infraestructura de carga y la ansiedad asociada con la autonomía de los vehículos eléctricos puros.
- Fiabilidad y Durabilidad: La tecnología híbrida de Toyota ha demostrado ser extremadamente fiable y duradera a lo largo de los años. La marca tiene una larga trayectoria en la producción de vehículos híbridos de alta calidad con una vida útil prolongada.
- Valor de Reventa: Los vehículos híbridos de Toyota suelen mantener un buen valor de reventa debido a su popularidad, eficiencia y fiabilidad.
Modelos Toyota Híbridos Auto Recargables Disponibles
Toyota ofrece una amplia gama de modelos híbridos auto recargables, que abarcan desde compactos hasta SUVs y sedanes, atendiendo a diversas necesidades y preferencias:
- Toyota Prius: El Prius es el pionero de los híbridos y un icono en el mundo de la automoción. Es conocido por su excepcional eficiencia de combustible y su diseño distintivo.
- Toyota Corolla Híbrido: Una opción más asequible y práctica que el Prius, el Corolla Híbrido ofrece una excelente eficiencia de combustible y una conducción cómoda.
- Toyota Camry Híbrido: Un sedán mediano con un interior espacioso, una conducción refinada y una excelente eficiencia de combustible.
- Toyota RAV4 Híbrido: Un SUV compacto popular que ofrece un amplio espacio de carga, tracción en las cuatro ruedas opcional y una excelente eficiencia de combustible.
- Toyota Highlander Híbrido: Un SUV de tres filas de asientos ideal para familias que necesitan espacio adicional. Ofrece una buena eficiencia de combustible para su tamaño.
- Toyota Yaris Híbrido: Un coche urbano compacto, ideal para la ciudad gracias a su tamaño y su eficiencia.
- Toyota C-HR: Un SUV compacto con un diseño llamativo y una buena eficiencia de combustible.
El Futuro de los Híbridos Auto Recargables
Si bien los vehículos eléctricos puros están ganando terreno rápidamente, los híbridos auto recargables siguen siendo una opción viable y atractiva para muchos conductores. Ofrecen una excelente eficiencia de combustible, reducen las emisiones y no requieren infraestructura de carga, lo que los convierte en una alternativa práctica para aquellos que no están listos para dar el salto a un vehículo totalmente eléctrico.
La tecnología híbrida está en constante evolución. Se espera que las futuras generaciones de híbridos auto recargables utilicen baterías más avanzadas, motores eléctricos más potentes y sistemas de gestión de energía más sofisticados, lo que resultará en una mayor eficiencia de combustible, menores emisiones y un rendimiento mejorado. Además, la integración de tecnologías de conducción autónoma y conectividad mejorará aún más la experiencia de conducción.
Toyota continúa invirtiendo fuertemente en la tecnología híbrida y está comprometida a ofrecer una amplia gama de vehículos híbridos auto recargables para satisfacer las necesidades de sus clientes. La compañía cree que los híbridos desempeñarán un papel importante en la transición hacia un futuro de movilidad más sostenible.
Consideraciones Adicionales
Al considerar la compra de un Toyota híbrido auto recargable, es importante tener en cuenta algunos factores adicionales:
- Costo Inicial: Los vehículos híbridos suelen tener un costo inicial más alto que los vehículos de gasolina convencionales. Sin embargo, este costo adicional puede compensarse con el ahorro de combustible a largo plazo.
- Mantenimiento: El mantenimiento de un híbrido auto recargable es generalmente similar al de un vehículo de gasolina convencional. Sin embargo, algunos componentes, como la batería híbrida, pueden requerir un mantenimiento o reemplazo especializado.
- Garantía: Toyota ofrece una garantía extendida para la batería híbrida, lo que brinda tranquilidad a los propietarios.
- Estilo de Conducción: El estilo de conducción puede afectar significativamente la eficiencia de combustible de un híbrido. Conducir de manera suave y predecible, evitando aceleraciones y frenadas bruscas, puede maximizar el ahorro de combustible.
El Toyota C-HR Híbrido Enchufable: Un Ejemplo de Evolución Híbrida
El Toyota C-HR híbrido enchufable ilustra la evolución de la tecnología híbrida. La versión enchufable ofrece la posibilidad de recorrer distancias significativas en modo totalmente eléctrico (hasta 66 km según algunas fuentes), lo que permite reducir aún más las emisiones y el consumo de combustible en los trayectos cotidianos. Este modelo combina la eficiencia de un híbrido auto recargable con la capacidad de funcionar como un vehículo eléctrico en distancias cortas.
El esquema mecánico del C-HR Plug-in Hybrid 220 incluye un motor eléctrico de 120 kW (163 CV) situado en el eje delantero y una batería de 13,6 kWh de capacidad.
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