La historia de Carabineros de Chile, institución fundamental en el mantenimiento del orden y la seguridad pública del país, está intrínsecamente ligada a la evolución de sus vehículos. Desde sus inicios, la necesidad de una fuerza policial moderna y eficiente impulsó la adopción de tecnologías automotrices que permitiesen una mayor movilidad y capacidad de respuesta. El desarrollo de los automóviles de Carabineros no es solo una crónica de cambios tecnológicos, sino también un reflejo de la historia social, económica y política de Chile.
Los Primeros Pasos Motorizados: La Década de 1920 y 1930
Fundada en 1927, Carabineros de Chile surgió en una época de transición, donde el caballo comenzaba a ceder terreno al automóvil como principal medio de transporte. En sus primeros años, la institución adoptó vehículos que reflejaban el parque automotriz de la época, principalmente de origen estadounidense. Estos primeros automóviles no eran específicamente diseñados para tareas policiales, sino que eran adaptaciones de modelos civiles, reforzados para soportar las exigencias del servicio.
Entre los modelos emblemáticos de esta primera etapa, destacan los Ford T y los primeros modelos de Chevrolet. Estos vehículos, robustos y relativamente sencillos mecánicamente, ofrecieron a Carabineros la movilidad necesaria para patrullar las crecientes ciudades y las carreteras en expansión. Las adaptaciones consistían en la instalación de sirenas mecánicas, luces de identificación y, en algunos casos, modificaciones en la carrocería para transportar equipos o personal.
Es importante comprender el contexto de la época. La infraestructura vial era incipiente, y los vehículos debían ser capaces de operar en caminos de tierra y condiciones adversas. La fiabilidad mecánica y la facilidad de reparación eran factores cruciales. Los Ford y Chevrolet de la época cumplían con estos requisitos, estableciéndose como la columna vertebral de la flota motorizada inicial de Carabineros.
La Expansión y Diversificación: De los Años 40 a los 70
La postguerra y el crecimiento económico de Chile en las décadas de 1940, 1950 y 1960 trajeron consigo una expansión y diversificación de la flota de Carabineros. La institución comenzó a incorporar una gama más amplia de modelos y marcas, buscando vehículos que se adaptasen a las necesidades específicas de las distintas unidades y territorios.
Modelos como el Ford Custom de 1951, mencionado en la información proporcionada, se convirtieron en íconos de la institución. Estos vehículos representaban un avance en términos de confort, potencia y equipamiento. El Ford Custom, en particular, es recordado por su robustez y su presencia imponente, características valoradas en un vehículo policial.
Provisto de un motor V8 239 que eroga 102 HP a 3.600 RPM, la fuerza de esta planta motriz es de 244 NM, es decir es un motor fuerte a bajas revoluciones. Posee caja de cambios de tres velocidades con palanca selectora en la columna de dirección. El RP 01 conserva el sistema de radiocomunicación Motorola de la época y su sirena montada en el tapabarros izquierdo es de gran sonoridad.
Durante esta época, también se incorporaron vehículos Chevrolet Bel Air y otros modelos similares de la General Motors y Ford. La competencia entre estas marcas se reflejó en la variedad de vehículos utilizados por Carabineros. Además de los sedanes, comenzaron a aparecer camionetas y furgonetas adaptadas para el transporte de personal, equipos y detenidos. Esta diversificación respondía a la creciente complejidad de las tareas policiales y a la necesidad de cubrir un territorio nacional cada vez más extenso y poblado.
La década de 1970 marcó un punto de inflexión. La crisis económica y los cambios políticos influyeron en la disponibilidad y el tipo de vehículos adquiridos. Si bien se mantuvieron modelos de origen estadounidense, se comenzó a explorar otras opciones, incluyendo vehículos europeos y asiáticos.
La Modernización y la Adaptación a Nuevas Realidades: Desde los 80 hasta la Actualidad
La década de 1980 y las posteriores se caracterizaron por un proceso de modernización de la flota de Carabineros, impulsado por los avances tecnológicos y las nuevas demandas de la seguridad ciudadana. Se produjo una transición hacia vehículos más eficientes en consumo de combustible, con mejores prestaciones en términos de seguridad y equipamiento tecnológico.
Modelos como el Chevrolet Opala (en sus diferentes versiones) y el Ford Falcon, continuaron siendo relevantes durante los años 80 y principios de los 90. Estos vehículos, de origen estadounidense y fabricados localmente, ofrecían un buen equilibrio entre robustez, rendimiento y costo. Sin embargo, la globalización y la apertura del mercado chileno a nuevas marcas y modelos comenzaron a diversificar aún más la flota.
La incorporación de vehículos japoneses, como Toyota Corolla y Nissan V16, representó un cambio significativo. Estos automóviles, conocidos por su fiabilidad y economía, se adaptaron bien a las necesidades de patrullaje urbano y rural. Su menor consumo de combustible y menores costos de mantenimiento los hicieron atractivos para la institución.
En las décadas más recientes, la tendencia ha sido hacia la adopción de vehículos más modernos y tecnológicamente avanzados. Se han incorporado modelos SUV y Crossover, que ofrecen mayor espacio interior, versatilidad y capacidad para enfrentar diferentes tipos de terreno. Marcas como Hyundai, Kia, Mitsubishi y otras, se han sumado a la lista de proveedores de Carabineros.
La preocupación por la seguridad y la eficiencia ha llevado a la incorporación de tecnologías como sistemas de comunicación avanzados, GPS, cámaras de vigilancia y equipamiento especializado para diferentes unidades (tránsito, fuerzas especiales, etc.). Los vehículos modernos de Carabineros no son solo medios de transporte, sino plataformas tecnológicas integrales diseñadas para optimizar la labor policial.
Modelos Emblemáticos y su Significado Histórico
Más allá de la cronología general, algunos modelos específicos han adquirido un carácter emblemático en la historia de Carabineros, convirtiéndose en símbolos de diferentes épocas y aspectos de la institución.
El ya mencionado Ford Custom 1951, preservado y operativo en la 30 Comisaría de Santiago, es un ejemplo claro. Este vehículo no solo representa una época dorada del diseño automotriz estadounidense, sino que también simboliza la robustez y la perdurabilidad de los vehículos de Carabineros. Su uso actual en actividades comunitarias y eventos internos refuerza su valor simbólico como puente entre el pasado y el presente de la institución.
Otros modelos que podrían considerarse emblemáticos, dependiendo de la perspectiva histórica y regional, incluyen:
- Ford Falcon (diferentes generaciones): Por su larga trayectoria y amplia utilización en diversas unidades, el Falcon se convirtió en un vehículo familiar para muchos carabineros y ciudadanos. Representa una época de estabilidad y un modelo ampliamente reconocido.
- Chevrolet C-10/C-20 (camionetas): Las camionetas Chevrolet, especialmente las series C, fueron fundamentales para el patrullaje rural y el transporte de personal y equipos en zonas alejadas. Simbolizan la capacidad de Carabineros para llegar a todos los rincones del país.
Más Allá del Vehículo: El Significado de la Evolución
La evolución de los autos de Carabineros es mucho más que una simple sucesión de modelos y marcas. Representa la adaptación constante de la institución a los cambios sociales, tecnológicos y económicos de Chile. Cada vehículo, en su contexto histórico, refleja las prioridades y los desafíos de la seguridad pública en cada época.
Desde los robustos y sencillos Ford T hasta los modernos SUV equipados con tecnología de punta, la flota de Carabineros ha evolucionado en paralelo con el país. Esta evolución no solo ha mejorado la capacidad operativa de la institución, sino que también ha influido en su imagen pública y en su relación con la ciudadanía.
La elección de un vehículo policial no es una decisión trivial. Considera factores como el costo, la fiabilidad, el rendimiento, la seguridad, el equipamiento y la imagen que proyecta. A lo largo de la historia, Carabineros ha buscado un equilibrio entre estos factores, adaptándose a las circunstancias y buscando siempre la mejor opción para cumplir con su misión de mantener el orden y la seguridad en Chile.
En definitiva, la historia de los autos de Carabineros es una ventana fascinante a la historia misma de Chile, contada a través de los vehículos que han acompañado a la institución en su labor diaria.
Vehículos del Recuerdo
- Ford Custom 51: Este modelo corresponde a los primeros ocho automóviles de la 17ª Comisaría de Radiopatrullas. Se trata de un vehículo de fabricación americana que hizo reflotar a la Ford Company, luego de la Segunda Guerra Mundial. Este sedán de cuatro puertas -con un peso de 1,5 toneladas y un motor V8 de 3,9L con 95-100 hp- alcanzaba una velocidad máxima de 180 km/h.
- Chevrolet Opala: prestó servicios en distintas unidades. Sus modelos variaron en el tiempo, sin embargo, su prestancia y uso lo centra como uno de los modelos clásicos, más utilizados por la Institución, transformándose en un referente hasta la década de 1990. Fabricado en Brasil por Chevrolet, bajo el alero de General Motors Company, entre 1969 y 1992, fue un vehículo de gama media, con una potencia de motor de 140 hp con cilindrada de motor 4.0 y un peso de 1600 kg, alcanzaba una velocidad máxima de 170 km/h. Un hecho significativo es que está pintado de negro y blanco, como solían hacerlo los radiopatrullas de Carabineros hasta el año 1996. Se trata de una unidad correspondiente a la tercera generación del Opala, el vehículo brasileño del cual se fabricaron 1 millón de unidades entre 1969 y 1992.
- IKA Renault Torino: automóvil de fabricación argentina, bajo la producción de Industrias Kaiser Argentina y Renault Argentina, contaba con un motor de 3.7 cc y 143 hp, un peso de 1,4 toneladas y alcanzaba una velocidad máximas de 200 km/h. Brindó servicios en la Prefectura de Radiopatrullas.
- BMW E28: automóvil de fabricación alemana, prestó servicios en las unidades especializadas de la Prefectura de Tránsito y Carreteras. Poseía con motor de 2.0 cc y 123 hp, un peso de 1,2 toneladas alcanzando una velocidad máxima de 185 km/h.
Modernización del Parque Vehicular: El Año 2016
El año 2016 marcó un hito importante en la modernización del parque vehicular de Carabineros de Chile. La adquisición de nuevos modelos y la actualización de los existentes no solo buscaban mejorar la capacidad operativa de la institución, sino también garantizar una mayor seguridad para los funcionarios y la ciudadanía. Este artículo explorará en detalle los modelos de autos utilizados por Carabineros en 2016, sus características específicas y el rol fundamental que desempeñaron en la seguridad pública.
Contexto y Necesidades de la Institución
Para comprender la importancia de la flota vehicular de Carabineros en 2016, es crucial analizar el contexto en el que operaba la institución. Chile, como cualquier país, enfrentaba diversos desafíos en materia de seguridad, incluyendo delitos comunes, crimen organizado y emergencias. La geografía diversa del país, que abarca desde desiertos áridos hasta zonas montañosas y costeras, exigía vehículos versátiles y confiables capaces de operar en diferentes terrenos y condiciones climáticas.
Además, las crecientes demandas de la ciudadanía por una mayor presencia policial y una respuesta más rápida a las emergencias requerían una flota vehicular moderna y eficiente. Los vehículos de Carabineros no solo debían ser capaces de patrullar las calles y carreteras, sino también de transportar personal, equipos y suministros en situaciones de crisis.
Modelos Utilizados por Carabineros en 2016
En 2016, Carabineros de Chile contaba con una flota vehicular diversa que incluía modelos de diferentes marcas y categorías. Algunos de los modelos más comunes eran:
Vehículos de Patrullaje
Estos vehículos eran la columna vertebral de la flota de Carabineros y se utilizaban principalmente para patrullar las calles y carreteras, responder a llamadas de emergencia y realizar controles vehiculares. Algunos de los modelos más utilizados eran:
- Chevrolet Sail: Un sedán compacto que destacaba por su eficiencia de combustible y su maniobrabilidad en entornos urbanos. Era ideal para patrullaje preventivo y respuesta a incidentes menores.
- Hyundai Elantra: Otro sedán compacto que ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento, comodidad y seguridad. Se utilizaba tanto para patrullaje como para tareas administrativas.
- Nissan V16: Un clásico en la flota de Carabineros, conocido por su fiabilidad y durabilidad. Aunque era un modelo más antiguo, seguía siendo utilizado en algunas unidades debido a su bajo costo de mantenimiento.
- Kia Cerato: Un sedán de tamaño mediano que proporcionaba mayor espacio interior y comodidad para los funcionarios. Era adecuado para patrullajes más largos y transporte de personal.
Vehículos Especializados
Además de los vehículos de patrullaje, Carabineros también contaba con una serie de vehículos especializados diseñados para tareas específicas, tales como:
- Furgones policiales: Utilizados para el transporte de detenidos y el despliegue de unidades especiales en situaciones de disturbios o manifestaciones.
- Camionetas pick-up: Ideales para operar en terrenos difíciles y transportar equipos pesados. Se utilizaban en zonas rurales y para labores de rescate y asistencia en emergencias.
- Motocicletas: Utilizadas para patrullaje en zonas urbanas congestionadas y para escolta de autoridades y eventos especiales.
- Vehículos blindados: Utilizados por unidades especiales en situaciones de alto riesgo, como allanamientos y enfrentamientos con delincuentes armados.
Características Específicas de los Vehículos de Carabineros
Los vehículos utilizados por Carabineros en 2016 contaban con una serie de características específicas diseñadas para mejorar su funcionalidad y seguridad:
- Balizas y sirenas: Para alertar a otros conductores y peatones en situaciones de emergencia.
- Radio de comunicación: Para mantener contacto con la central y otras unidades policiales.
- Sistema de geolocalización (GPS): Para rastrear la ubicación de los vehículos y coordinar la respuesta a emergencias.
- Equipamiento de seguridad: Incluyendo barras antivuelco, neumáticos reforzados y sistemas de frenado ABS.
- Modificaciones internas: Como asientos especiales para el transporte de detenidos y compartimentos para el almacenamiento de equipos.
Rol en la Seguridad Pública
Los autos de Carabineros desempeñaban un rol fundamental en la seguridad pública en 2016. Su presencia en las calles y carreteras actuaba como un elemento disuasorio para los delincuentes y contribuía a mantener el orden y la tranquilidad. Además, los vehículos permitían a los funcionarios responder rápidamente a las llamadas de emergencia y prestar auxilio a las personas que lo necesitaban.
Desafíos y Mejoras Continuas
A pesar de la importancia de la flota vehicular de Carabineros, la institución enfrentaba una serie de desafíos en 2016, incluyendo el envejecimiento de algunos vehículos, la necesidad de incorporar nuevas tecnologías y la creciente demanda por una mayor presencia policial.
Para hacer frente a estos desafíos, Carabineros implementaba un programa continuo de renovación y modernización de su flota vehicular, que incluía la adquisición de nuevos modelos, la actualización de los existentes y la incorporación de tecnologías de última generación.
El Futuro de la Flota Vehicular de Carabineros
La modernización de la flota vehicular de Carabineros es un proceso continuo que se adapta a las nuevas tecnologías y a las cambiantes necesidades de la sociedad. En el futuro, es probable que veamos la incorporación de vehículos eléctricos e híbridos, así como el uso de sistemas de inteligencia artificial y análisis de datos para optimizar el patrullaje y la respuesta a emergencias.
Radiopatrullas Dodge Charger
En enero de 2014 arribaron al puerto de Mejillones los primeros 30 Dodge modelo Charger. La licitación que comenzó la dinastía de estos vehículos se hizo el año 2012, en pleno primer gobierno del exPresidente Sebastián Piñera. Las ventajas técnicas que ofrecían estos automóviles también fueron un gran aliciente para adquirirlos: pueden alcanzar velocidades sobre los 240 kilómetros por hora, tienen 370 caballos de fuerza, lectores de patentes, puertas blindadas y cámaras. Además, cuentan con radar frontal y posterior de control de velocidad y GPS. Para ponerlo en perspectiva, uno de los automóviles modelo sedán más vendidos en Chile durante el 2021, el Chevrolet Sail, tiene un motor de 1.500 centímetros cúbicos y 109 caballos de fuerza.
Luego de la llegada de esas primeras 30 unidades comenzó la expansión explosiva de los vehículos Dodge en el parque automotor de Carabineros. No obstante, al mismo tiempo el crecimiento del número total de vehículos con el que contaba la institución comenzó a decrecer.
Los números revelaron que el año 2015, en todo el parque vehicular de Carabineros, solo existían 34 vehículos Dodge. El año siguiente ya habían 474 unidades: 41 camionetas modelo Ram 1500, 201 radiopatrulla modelo Charger y 203 furgones Durango.
El peak de radiopatrullas Dodge fue el año pasado: 714 unidades. En suma, el parque automotor de Carabineros contaba el año 2014, el primer año con los Dodge, con 7.556 vehículos motorizados.
La llegada de los Dodge requirió capacitar al personal. Cristian Cornejo es expiloto de Fórmula 3. El deportista comentó a Radio Bío Bío que le hizo clases en el autódromo de Las Vizcachas a un grupo de carabineros junto a Alejandro Shmauk, director del Centro de Manejo Avanzado e hijo de piloto.
Según información exclusiva a la que tuvo acceso Radio Bío Bío, entre el 2016 y 2021, hay 943 accidentes registrados con las Dodge Durango involucradas. Algunos de ellos están tipificados como “procedimiento policial”. Otros son por no estar atentos al tráfico, saltarse el pare, exceso de velocidad, adelantar sin distancia. No obstante, la tipificación de estos eventos no permite determinar si todos fueron responsabilidad de personal policial.
Actualmente, el parque automotor de Carabineros de Chile cuenta con una amplia gama de vehículos, orientados a mejorar los tiempos de respuesta ante los requerimientos de la comunidad, a lo largo del territorio nacional. En tanto, la organización de los servicios de tránsito y carreteras dependen de la Zona Tránsito, Carreteras y Seguridad Vial, a ella reportan la: Prefectura Técnico y Seguridad Vial O.S.2., la Prefectura del Tránsito y Carreteras, Prefectura de Investigación Accidentes de Tránsito (SIAT), la 32ª Comisaría del Tránsito y la 57ª Comisaria Motorizada, entre otras reparticiones y unidades.
Hoy en las calles del país sobresalen camionetas Nissan NP300 doble cabina de tracción 4×4, 36 Durango Police 4×2 y 91 Durango Police 4×4, éstos últimos cuentan con chasis reforzado, además de un completo equipamiento electrónico de asistencias al volante y el Dodge Charger Police. Sin embargo, el público que visita el Museo disfruta rememorando el tiempo en que vieron los antiguos vehículos que componen esta colección.
Vehículos Militares Utilizados en Chile
Varios de los todoterrenos más reputados de la industria tienen origen militar. Así por ejemplo, Jeep nació del famoso 4x4 Willys construido en la década del 40 tras un llamado de las fuerzas armadas de EE.UU. para dar vida a un vehículo ligero que fuera capaz de llevar tropas y pertrechos sobre cualquier terreno durante la II Guerra Mundial. Una historia similar es la del conocido Hummer. La versión de calle de este modelo off-road de grandes dimensiones, deriva del HMMWV (High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle) de los 80, que, por la onomatopeya de sus siglas fue apodado simplemente como "jámvi" o "jámer".
En Europa, Fiat aportó con el Campagnola, un 4x4 que también respondió a una petición expresa del Ministerio de Defensa de Italia en los difíciles años de posguerra.
En Asia la invasión de las fuerzas armadas japonesas a Corea a inicios del 50 propició el nacimiento del Toyota BJ, antecedente directo del Land Cruiser.
Uno de los vehículos más conocidos del Ejército de Chile es el Mowag 6x6. Este blindado está equipado como transporte de tropas, vehículo portamortero y posee radar antiaéreo, entre sus opciones. Llamado igualmente Piraña 6x6, este todoterreno fue desarrollado por la suiza Mowag pero fabricado en la década del 80 en Chile por FAMAE (Fábricas y Maestranzas del Ejército) y la firma Industrias Cardoen.
También obra de FAMAE y Cardoen, en el 90 se fabricaron 22 Mowag Piraña 8x8. Estos están dotados de ametralladoras y lanzagranadas.
La rama más antigua de las Fuerzas Armadas también opera el Hummer militar en un numero superior a las 500 unidades.
Desde 2010, la Armada también cuenta con modernos carros blindados ligeros PVP de fabricación francesa. El nombre del modelo deriva de Petit Véhicule Protégé (pequeño vehículo protegido) y es fabricado por Panhard, que a su vez es propiedad de Renault Trucks.
Respecto de la Policía de Investigaciones, su vehículo mejor equipado es precisamente el Ford F550 Testudo. Esta mole de tracción total puede llevar 10 agentes en su interior y pesa en vació 7,3 toneladas. Mide 6,4 metros de largo, 2,4 metros de ancho y 2,4 metros de alto. Se mueve gracias a un motor Power Stroke turbodiésel V8 de 6.7 litros que desarrolla 330 caballos y 1.016 Nm de torque. Se gestiona mediante una transmisión automática de seis velocidades.
Finalmente, la policía uniformada también dispone de unidades PVP Panhard, las que están al servicio de las Fuerzas Especiales.
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