El Volkswagen Bora reúne las mejores cualidades de la ingeniería y el diseño alemanes, con un exterior elegante unido a un gran desempeño. Se trata del exitoso sedán de Volkswagen, presente en el mercado local hace 15 años y con ventas que han superado las 7 mil 600 unidades durante este periodo.
Diseño Exterior
Analizando su propuesta estética, podemos señalar que el Bora representa a la perfección lo que es un sedán de corte conservador, con tres volúmenes claramente definidos, cuyas líneas lo hacen ver atractivo. Por delante apreciamos la clásica calandra con tres lamas cromadas y el logo de la marca al centro, flanqueada por ópticos trapezoidales alargados que emplean lámpara H7 de larga duración halógenas y albergan en una sola pieza luces de posición, bajas, altas e intermitentes, las que son apoyadas por neblineros (de serie en todas las versiones) más grandes y elegantes (en el anterior eran redondos).
De costado, se muestra como un sedán de generosas dimensiones, con un pilar B revestido en pintura negra brillante, una equilibrada proporción entre superficie vidriada y de acero, con marcos de las ventanas delgados y vidrios laterales traseros y posterior con «Privacy Glass». Nuestra versión de prueba, al igual que la de entrada, Trendline se desliza sobre neumáticos Hankook Ventus Prime de medida 205/55 R16 con llantas de aleación con diseño Sonoma de cinco rayos dobles.
Sin embargo, al apreciar su zaga, es donde el Bora nos revela los cambios a los que fue sometido: Las luces presentan un nuevo diseño, puesto que fueron ligeramente recortadas en sus extremos inferiores (cerca de la zona del portaplacapatente) y adquirieron una tonalidad más ahumada. El monograma «Bora» va del lado izquierdo, pero no inmediatamente bajo el óptico, como acontecía en el Vento. Otros sutiles cambios se aprecian en su paragolpes que tiene dos sutiles pliegues inferiores, prescindiendo del difusor de aire negro central, mientras que las luces reflectoras fueron reubicadas en una posición más baja.
Diseño Interior y Confort
En su cabina, también encontramos cambios respecto de su predecesor, el Vento, puesto que reconocemos inmediatamente la presencia de ciertos elementos tomados en calidad de préstamo del Golf A7, como lo es su volante, el cuadro de instrumentos y la consola. Ahora bien, en materia de gustos no hay nada escrito, pero nos gustó la presencia de revestimientos internos en las puertas y ciertas zonas del tablero en un plástico simil madera, que lo hace lucir más elegante que el aluminio cepillado presente en Vento.
Los asientos lucen un ligero rediseño, con contornos más marcados y envolventes, que redundan en una mejor sujeción para sus ocupantes. Nuestra versión de prueba disponía de tapiz de cuero sintético negro. El tapiz de tela es privativo de la versión Comfortline. Sobre sus terminaciones, podemos decir que están por sobre la media de las que encontramos en su segmento. Nos gustó la presencia de luces de cortesía en las puertas, así como de un vierteaguas en el contorno de la puerta con recubrimiento tipo felpa, recubrimiento blando de los reposabrazos.
La consola va presidida por las rejillas de aire, en cuyo centro encontramos el hazard y los testigos de funcionamiento de la bolsa de aire del acompañante. Inmediatamente bajo ellos, encontramos el sistema de audio RCD 510 con pantalla táctil de 6.5″, con ocho parlantes, bluetooth y entrada para USB. El túnel central entre ambos asientos delanteros, dispone detrás de la palanca de cambios, de dos posavasos (uno de ellos con cenicero/basurero independiente) y un pequeño portaobjetos con tapa, que hace las veces de reposabrazos central. Sobre el espejo retrovisor interno, encontramos un plafonier que alberga las luces de cortesía interior, de lectura y un portalentes.
Sobre las plazas traseras, éstas se presentan muy amplias, con cabida para tres ocupantes, cada uno con su respectivo apoyacabeza y dos anclajes ISOFIX para sillas infantiles. Con un amplio maletero de 510 litros de capacidad, el Volkswagen Bora 2018 es un vehículo ideal para la familia y también para uso personal y deportivo.
Características Técnicas y Desempeño
Al abrir su capó, extrañamos que no se le haya traspasado los amortiguadores a gas del Golf 7, manteniendo la clásica varilla. Pero es un detalle menor, tomando en cuenta la evolución experimentada por su planta motriz, que pasó del antiguo motor de 2 litros y 115 HP del Vento anterior, que dio paso a un eficiente motor TSI (Inyección directa estratificada con turboalimentación) de 1.396 c.c. de desplazamiento con cuatro cilindros, con un block hecho íntegramente en aluminio, y que forma parte de la grupo de motores EA211, pero con una potencia ligeramente menor a la del Golf 7 Sport TSI.
Entrega 122 HP a 5.ooo vueltas, mientras que su par llega a los 200 Nm, disponibles cuando el tacómetro se mueve entre las 1.500 y 4.000 vueltas. Muchos lo pueden subestimar, en cuanto a sus capacidades dinámicas, pero hay que manejarlo. El motor se siente elástico y progresivo, con capacidad de empuje, tomando en cuenta de su peso que debe rondar los 1.300 kilos. Aunque nuestra prueba fue principalmente en tramos urbanos, este motor se mostró dócil y presto a nuestros requerimientos de aceleración. Lo anterior es apoyado por la presencia de una dirección precisa y rápida para trazar trayectorias, que obedece en todo momento las órdenes que le damos.
El Volkswagen Bora 2018 cuenta con tecnología 100% alemana, puesta al servicio de la mejor experiencia de conducción. Dispone de sistema de control de asistencia para arranque en pendientes, así como faros halógenos de alcance regulable, climatizador automático Bi-Zona, control de velocidad de crucero, retrovisor interior con ajuste antideslumbrante manual, o un sistema de ocho parlantes para disfrutar del mejor sonido.
Historia del Modelo
Luego del lanzamiento de los New Beetle, Scirocco y Golf Vll, Volkswagen estrena en Chile la nueva generación del Bora, el mismo que en otros mercados se comercializa como Jetta, y que se constituye en la sexta generación del modelo. En nuestro país, el éxito y comercialización del modelo ha tenido altos y bajos. La original de 1979 no se comercializó pero sí la segunda, la que bajo el nombre de Atlantic ingresó a Chile el año 1991. La tercera (1993) adopta por primera vez el nombre de Vento, misma denominación que toma la cuarta, facelift de por medio, y que se mantuvo en venta hasta enero pasado. La quinta generación se comercializó en forma paralela a la cuarta generación bajo el nombre de Vento.
Por espacio de un día, pudimos comprobar las funcionalidades de un sedán del segmento C, que a estas alturas ha pasado a ser un integrante «imprescindible» dentro de su portafolio: Volkswagen Bora, que ya va en su sexta entrega, presente en nuestro mercado desde 2011 y hasta septiembre de 2014, bajo el nombre de Vento. Fue a contar de 1995-96, que llegan a Chile, las versiones sedán del Golf MK3, bajo la denominación Vento, cuyas últimas unidades se comercializaron durante el primer trimestre de 1999, con versiones tope de gama signada como 2.0 GLX. Durante ese mismo año, junto con el arribo del Golf A4, llegan los Bora 2.0 litros, 1.9 TDI y algunos escasos 1.8T. Su vida comercial se extendió hasta 2014, cuando se dejó de fabricar.
La sexta generación (conocida internamente como Type 1b), hizo su ingreso a nuestro mercado en 2011, experimentando una ligera actualización en enero de 2015, cuando pasó a denominarse nuevamente Bora, en directa alusión al viento catabático que afecta a grandes regiones, los que en ocasiones pueden superar los 100 km/h. Sin embargo, la génesis de esta entrega se remonta a 2010, cuando VW Norteamérica desarrolla el proyecto NCS o New Compact Sedán (Nuevo Sedán Compacto).
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