El Volkswagen Escarabajo, conocido también como Beetle, Fusca o Vocho, es un modelo clásico inconfundible que ha marcado la historia del mundo automotriz. Su historia es fascinante y se entrelaza con eventos históricos significativos del siglo XX.
Orígenes y Creación del KdF-Wagen
Corría la década de los años 30 cuando Adolf Hitler, buscando relanzar la industria alemana, impulsó el proyecto de construir un coche para el pueblo. Entre sus objetivos también se encontraba crear la fábrica más grande de Europa. Desde la Alemania Nazi solicitaron a Ferdinand Porsche, creador del icónico modelo de Volkswagen, desarrollar un vehículo accesible para todos y así fue. El nombre escogido para el modelo fue KdF-Wagen («fuerza a través de la alegría»). Ferdinand Porsche, apoyado por el partido nazi, se encargó de diseñar el automóvil, pero fue el propio Hitler quien dio los últimos retoques del futuro icono.
La citada firma se concretó un 22 de junio de 1934, y desde ese momento comenzó a escribirse la génesis del que más tarde se conocería como Volkswagen Escarabajo, un ejemplar que recién pudieron ver los alemanes el 6 de mayo de 1938… cuando debutó en sociedad. El primer ejemplar KDF, iniciales que significan Kraft durch Freude, es decir “Fuerza a través de la Alegría”, fue presentado en el Salón de Berlín de 1938 ante una entusiasta delegación de personajes influyentes de Alemania.
Las líneas del Kdf-Wagen fueron dibujadas por el jefe de diseño de Porsche, Erwin Komenda, y se tomaron como inspiración los Tatra V570 y T97, y los Mercedes-Benz Heckmotor.
Controversias sobre el Diseño
En torno a su creación existe cierta polémica, porque algunos dicen que no fue una idea original de Ferdinand Porsche. Al parecer, el diseño de Ganz no fue solo la única “referencia” para el señor Porsche. Los ingenieros austriacos Hans Ledwinka y Paul Jaray habían creado ya un automóvil compacto y económico con un motor trasero de cuatro cilindros refrigerado por aire. Ese curvado automóvil exhibía un diseño exterior bastante parecido al Tatra V570 de 1931, un ejemplar de Checoslovaquia coincidente en varias de las soluciones estéticos mostradas en ese futuro Volkswagen de Porsche; recordemos que Volkswagen en lengua germana se traduce como “auto del pueblo”. Al final de cuenta ninguna de los trabajos previos de Porsche cumplían los requerimientos técnicos del proyecto, al menos no los de Hitler, por lo que según narran las leyendas urbanas del automóvil fue el Führer en persona quien le entregó el diseño básico del Escarabajo al ingeniero Porsche… esbozado en una servilleta.
El Escarabajo y la Segunda Guerra Mundial
La época en la que salió la producción del Beetle no fue fácil. Acababa de terminar la II Guerra Mundial, había escasez de productos y materiales y el deterioro que habían sufrido las ciudades era cuantioso. Volkswagen era una compañía primeriza con unas instalaciones casi destruidas por completo. La Segunda Guerra Mundial estalló al año siguiente, y el Type 1 para uso civil quedó en la despensa porque la fábrica solo se concentró en los asuntos militares; en 1945 se retomó la producción de las unidades creadas con fines no bélicos. Al poco tiempo de ser presentado estalló la Segunda Guerra Mundial y todos los planes quedaron en compás de espera, e incluso el simpático Escarabajo debió asumir tareas militares, con su carrocería original o bien luciendo el atuendo anfibio de la variante Kübelwagen.
Al servir para la producción de bienes militares, la fábrica donde se producía el Beetle fue tomada por las tropas estadounidenses el 11 de abril de 1945 y tres meses más tarde el gobierno británico se hizo cargo de la administración de la planta.
Resurgimiento en la Posguerra
Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Alemania había quedado devastada, y unos meses más tarde, en 1945, los aliados tomaron el mando de la fábrica con el ingeniero inglés Ivan Hirst a la cabeza. Ivan Hirst, un oficial británico reconocido como el «salvador» de Volkswagen, hizo nadas más y nada menos que un pedido de 20.000 unidades para el ejército de su país, garantizando la producción en la planta. Gracias a él, la fábrica pudo “revivir” y fabricar vehículos para ser vendidos y exportados dentro de Europa. No fue sino hasta después de seis meses de terminada la guerra, cuando el «Escarabajo» despegó. En el año 1945 salió de la planta de Wolfsburgo (Alemania) el primer Beetle «Type 1» y así comenzaba la historia de un mito de la automoción.
El Ministerio de Producción Industrial francés, entidad encargada de vigilar la actividad en suelo teutón, fue el que impulsó la producción del Volkswagen Escarabajo de la posguerra, a pesar de que las altas esferas directivas de Renault y Peugeot hicieron todo lo posible para evitar que saliera a las calles el “Auto del Pueblo”.
Durante los años 1946 y 1947 la producción se había estancado, fabricando sólo 1.000 unidades. La economía estaba muy resentida. Tras el final de la guerra, la producción del Beetle quedó estancada en 1.000 vehículos al mes en los siguientes dos años. No obstante, después de la reforma monetaria en junio de 1948 fue cuando inició el verdadero éxito del Beetle al vender una gran cantidad de unidades en el mercado alemán además de iniciar exportaciones. En el año 1948 comenzaron a llegar un gran número de pedidos privados. En esa época, ya se cubría tres zonas occidentales de Alemania y el objetivo fue centrarse en la calidad del servicio y en la atención al cliente.
El ejército británico no quedo muy contento con el comportamiento de los Beetle y se planteó pasar el control de Volkswagen a los americanos, pero tras entablar negociaciones con Ford, la idea fracaso. El propio Hirst, fue el encargado de ponerse en contacto con el ingeniero alemán Heinrich Nordhoff para pasar VW a manos alemanas. Tras dos años y 50.000 Beetles fabricados la marca fue entregada al gobierno federal alemán. En 1948, luego de 20.000 unidades producidas, se realizó uno de los cambios fundamentales en la historia de la empresa: la asunción de Heinrich Nordhoff como Director General de Wolfsburg.
Expansión y Éxito Mundial del Escarabajo
Ya en la década de los 50, en manos de Nordhoff y el gobierno alemán, Volkswagen empezó a crecer de forma constante con su emblemático modelo. Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, la producción del escarabajo se vio afectada, pero en la posguerra, con la toma del Gobierno Militar Británico, se estableció una nueva estrategia que incluía un sistema de venta y servicio posventa, y la internacionalización del vehículo. El Volkswagen Beetle llegó a nuestro país en 1951, y se convirtió rápidamente en un ícono de moda y seguridad.
El compacto modelo, que se caracterizaba por su rechoncha carrocería de dos puertas, por su motor trasero enfriado por aire y por una proa dotada de unos faros que parecían ojos y un capó que esbozaba una sonrisa, rápidamente se convirtió en el automóvil favorito de la Alemania de la posguerra e incluso de las naciones vecinas… Europa en cosa de meses sucumbió a sus encantos. Hasta hoy, Volkswagen ha vendido en todo el mundo 21 millones de unidades del «Escarabajo» e incluso el modelo se siguió vendiendo hasta el año 2003 en México.
Apodos y Denominaciones del Escarabajo
Su curioso diseño curvado le hizo merecedor del apodo Beetle (Escarabajo), aunque en diferentes rincones del mundo se le conoce bajo otros apelativos, como por ejemplo Fusca en Brasil, Vocho en México, Maggiolino en Italia y Coccinelle en Francia, por nombrar algunos. El Volkswagen Beetle, apelativo que reemplazó a KDF, y que más tarde dio pie a una serie de simpáticas denominaciones, tales como Escarabajo, Fusca, Vocho, Bug, Käfer, Maggiolino y Coccinelle, entre otras, se fabricó exclusivamente en Alemania desde 1938 hasta 1978.
El New Beetle y el Final de una Era
El Volkswagen Type 1, es decir el ejemplar con el diseño ideado por Ferdinand Porsche (o Hitler según cuentan las historias), comenzó a ser sustituido por el New Beetle en 1998, y cinco años más tarde el clásico ejemplar dejó de producirse… quedando solo el New Beetle a cargo de captar nuevos clientes para la marca. A mediados de los 90, Volkswagen relanzó el popular vehículo con el nombre de New Beetle. Más costosa, más pop, pero las alegres y características curvas seguían ligeramente intactas. Fue la sensación, por lo menos para quienes tenían con qué comprarlo. El Escarabajo volvió entre 1997 y 2011 como auto nuevo basado en la plataforma del Golf. Se le bautizó como "New Beetle", siendo uno de los responsables de la moda retrofuturista de principios de milenio donde vinieron los MINI, el 500 y varios más.
El año 2003 marcó el final de su fabricación. De México salió el último ejemplar, que correspondía a la serie especial ‘Cox’. Y aunque ya hicieron 20 años de haber fabricado el último ‘escarabajo’, su popularidad sigue en alta.
Características Distintivas del Escarabajo
Formas redondeadas. Capó curvo. Motor trasero refrigerado por aire. Simplicidad mecánica…el Volkswagen Beetle es el auto más famoso de la marca alemana. Un absoluto ícono. Como te imaginarás, el Escarabajo tuvo muchos cambios a lo largo de sus casi 70 años de historia, pero siempre se mantuvo su silueta original.
El Legado del Escarabajo
En Latinoamérica destacan varios, incluido uno en nuestro país. El Club Beetlefriends, cuyos miembros celebran cada año el Día Internacional del Escarabajo (junio 22). Con 81 años de producción, el beetle ha dejado una huella imborrable.
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