A finales de los ochentas, Volkswagen captó el interés, el gusto, y las preferencias de los consumidores locales, de la mano de una completísima gama de vehículos de origen brasileño. Los nombres Saveiro, Gol, Parati, Amazon y Quantum se nos hicieron comunes.
El Impacto del Volkswagen Gol
Dentro de toda una amplia gama, hubo un modelo que brilló por sí mismo: el Volkswagen Gol. Más allá del reconocible sonido del generoso motor 1.8 litros, era su estética lo que impactaba.
Detalles Estéticos Destacados
Mención especial merecían las llantas de aleación aro 14 con centro cubierto, la sigla GTS en rojo, tanto en el pilar central como en la zona trasera; todo, acompañado de un acertado alerón. A esto se unían dos faros antinieblas frontales, amplias molduras laterales, y como olvidar, las inolvidables cintas rojas que se ubicaban en la máscara, costados, y parachoques tanto delanteros como traseros.
Interior y Equipamiento
El interior no era menos sorprendente, y la utilización de asientos Recaro, le daban el sello inconfundible de un modelo que se ubicaba como símbolo de deportividad. El equipamiento full para la época incluía alzavidrios eléctricos, portacasette, guantera iluminada y espejos eléctricos.
Comparativa con Otros Modelos de la Época
El año 1989 ingresó a Chile un inédito Suzuki Forsa Swift, que se transformaba en la segunda generación de un modelo que adoptaba el nombre Swift, y que hasta el día de hoy es sinónimo de juventud, calidad, y altas prestaciones. Si el Forsa de 1985 fue un hatchback de líneas "tranquilas", su heredero natural irrumpía con toda la soberbia de un vehículo concebido bajo las tendencias que obligaban a optimizar el diseño a niveles insospechados, y donde la aerodinámica (CX: 0,32) era la máxima. El modelo se ofreció con una motorización 1.3 litros, en versiones mecánicas y automática; sin embargo, la versión GTi fue la que se robó todas las miradas. Su carrocería en tono negro, y llantas del mismo color, cautivaron a quienes por ese entonces entendían que se trataba de un verdadero mini deportivo. Todo se confirmaba cuando en el interior encontrábamos asientos deportivos con apoyacabezas integrados, y 100 CV de potencia dispuestos para satisfacer a su afortunado propietario. En febrero de 1990 ingresó la carrocería sedán, el que a diferencia de su hermano de 5 puertas, contaba con motorizaciones 1.3 y 1.6 litros.
Chevrolet Sprint: Un Gemelo del Swift
Un hecho interesante se dio el año 1993, cuando en medio de las actividades del 1er Salón del Automóvil, General Motors introdujo al país el Chevrolet Sprint, modelo gemelo del Swift, en versiones 3 y 5 puertas, con motores 1.1 y 1.3 litros; mismo momento en que Suzuki sólo comercializaba el GTI y la versión sedán. ¿La razón?, Suzuki es una marca japonesa que produce vehículos para otras marcas. El ejemplo más claro es el Vitara, que en países como Argentina y Estados Unidos se comercializó bajo la marca Chevrolet.
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