La operación Diamante Verde reveló clanes de dealers locales que mantenían extensas plantaciones de cannabis en los valles de la región de Coquimbo. Se trata de una zona escarpada y aislada, que permite esconder las operaciones del bajo mundo narco. Allí, en tierra fértil, cultivaban, cosechaban y luego despachaban la droga a otras ciudades del país.
El Caso de Harold Vilches Pizarro
El lunes 22 de agosto, Harold Elías Vilches Pizarro será formalizado por la Fiscalía Regional de Arica por contrabando impropio, comercio irregular, comercio clandestino y facilitación de documentos tributarios falsos. No es la única investigación judicial que enfrenta. Existen tres causas abiertas en contra de Vilches y su banda -entre los que se cuentan a su esposa y su suegro- y que forman parte de la misma trama. Aunque los delitos de los que se le acusa están en etapa probatoria, la biografía judicial de Vilches Pizarro sugiere la imagen de un experimentado miembro del crimen organizado. No hay certeza sobre si la audiencia del 22 de agosto en Arica será presencial o por videoconferencia.
La vía remota es una opción probable: desde el 12 de agosto Vilches está con arresto domiciliario total en Santiago, luego de ser formalizado en una segunda causa por la Fiscalía de Alta Complejidad Occidente, por asociación ilícita, contrabando, declaración maliciosamente falsa y lavado de activos. En el entramado montado por el joven comerciante de oro aparece un actor clave: Luis Patricio Mella Pino, propietario de la corredora de bolsa Essex, quien también fue formalizado por el Ministerio Público por lavado de activos. Mella habría blanqueado el dinero proveniente de la venta de parte del oro de contrabando a través de su corredora, para luego entregárselo a Vilches en billetes de US$100.
De los dineros recaudados por Harold Vilches en sus operaciones transnacionales, no hay rastro. En Chile al menos no registra ni propiedades ni cuentas bancarias a su nombre. En el allanamiento que realizó la policía en su domicilio solo se encontraron $116 millones en billetes de veinte mil. En la vivienda había estacionado un vehículo BMW color gris de 2012, avaluado en $31 millones.
A horas de que el vuelo 124 de la aerolínea Sky despegara de la losa del aeropuerto de Chacalluta (Arica), los chilenos Carlos Rivas Araya -suegro de Harold Vilches- y Javier Concha Montes fueron registrados por personal de Aduanas. Al ser requeridos sobre el origen del metal, dijeron que el oro provenía de compras realizadas a pirquineros de la región y mostraron una factura emitida un día antes. En el documento aparece como vendedor la sociedad Comercializadora e Inversiones Alfa y Omega SpA y como comprador Inversiones Los Cipreses SpA. El problema es que ambas sociedades pertenecen a Vilches: Alfa y Omega fue constituida el 14 de mayo de 2013 con un capital de $3 millones e Inversiones Los Cipreses justo un año después con un capital de $10 millones.
La factura exhibida por Rivas y Concha tampoco estaba timbrada por Impuestos Internos (SII), por lo que no pudieron acreditar la operación. Análisis posteriores encargados por la Fiscalía de Arica al DICTUC de la Universidad Católica, arrojaron que el oro contenido en el bolso que portaban Carlos Rivas y Javier Concha tenía un 98,9% de pureza. Según datos proporcionados por el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) a Aduanas, ningún pirquinero de la zona es capaz de producir esa cantidad de oro (48 kilos), menos con semejante nivel de pureza. No era la primera vez que Vilches, Rivas y Concha utilizaban la ruta de Chacalluta. Solo días antes, el 24 de julio, habían logrado embarcar 19 kilos de oro avaluados en $300 millones, en un vuelo de LAN.
La incautación de los 48 kilos de oro del 14 de agosto de 2014 -y por el cual sus tres protagonistas serán formalizados el próximo lunes- le valió a Vilches, Rivas y Concha una querella de Aduanas y otra del SII por delitos tributarios. Las pistas que están siendo investigadas apuntan a que sociedades de Harold Vilches estarían conectadas con ese circuito transnacional de comercio ilícito. Los antecedentes recogidos por CIPER indican que la operación liderada por Vilches sería la cola de una trama mucho mayor de crimen organizado con ramificaciones internacionales.
El decomiso de agosto de 2014 en Chacalluta obligó a Harold Vilches Pizarro a buscar nuevas rutas de tráfico para sustentar su millonario negocio. Había premura. El joven comerciante de oro debía responder a compromisos comerciales adquiridos en junio de 2014 con una empresa en Dubai: Fujairah Gold FZC. Vilches fue convincente. Los primeros envíos se realizaron en julio de 2014. Pero a poco andar la situación cambió. En agosto de 2014, el decomiso en el aeropuerto de Arica de los 48 kilos de oro de alta pureza (y con valor cercano a los $1.500 millones) retrasó los envíos a Dubai.
Complicada la ruta transfronteriza chileno-peruana por la incautación de 2014, una de las nuevas vías que encontró Vilches para internar el metal fue el Paso Los Libertadores. La cuantía de los envíos realizados por Vilches haciendo uso de documentos tributarios falsos, se mantiene bajo reserva. Según la acusación de Aduanas, el perjuicio fiscal ocasionado por las diez exportaciones de oro del clan liderado por Vilches ascendería a US$1,5 millones.
Otro de los imputados en la causa por lavado de activos es el propietario de la corredora de bolsa Essex, Luis Patricio Mella Pino (47 años). Mella Pino tiene empresas en Chile y en el exterior. La primera sociedad que constituyó en nuestro país es de 2002, Inversiones J C Tour Limitada, de la que también forma parte su esposa, Úrsula Acosta Reyes. Entre 2004 y 2014 Mella registró nueve empresas más que participan de diferentes rubros: servicios automotrices, juegos electrónicos, inversiones familiares, una constructora y hasta una comercializadora de miel de abeja. En la corredora de bolsa Essex S.A., constituida en 2008 en Chile, Mella posee el 89% de las acciones.
En 2002, el fundador de la Joyería Barón cayó a la cárcel de Capuchinos acusado de evadir impuestos de manera reiterada entre 1996 y 1999. Este año los problemas judiciales de la familia Vilches se acrecentaron. En enero, Impuestos Internos volvió a querellarse contra Enrique Vilches por presuntos delitos tributarios cometidos entre 2007 y 2012. La Tercera informó que el SII calculó el perjuicio al Fisco en $9.846 millones.
Operación Diamante Verde: El Caso de Ovalle
Gabriel Darío Pérez Aranda, alias Yoyo, es sindicado como el líder de uno de los clanes, cuyos integrantes fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía de Ovalle durante la semana pasada. Sin embargo, y pese a que era uno de los principales focos de la operación bautizada por los policías como Diamante Verde, su paradero hasta el día de hoy es un absoluto misterio. Nunca lo encontraron. Quienes sí cayeron en la redada que ejecutaron más de 100 miembros de la PDI de todo Chile, y que incluyó el allanamiento de 28 domicilios, fueron varios de sus familiares y cercanos.
Si bien se trataba de un negocio familiar, la indagatoria estableció que Yoyo y otros imputados mantenían plantaciones propias. Cada uno, sostiene la investigación, administraba a su antojo su pedazo de tierra. Aunque tenían algo en común. Escuchas telefónicas permitieron descubrir que los imputados se abastecían de miles de semillas, fertilizantes e insumos en un grow shop instalado en el centro de Ovalle. Aquí aparecen dos figuras angulares de la operación: el dueño del local, Johan Pérez Guerra, alias Talento; y Patricia Aranda Galleguillos, la administradora. Esta última resultó ser tía de Yoyo y cuñada de otros de los dealers. El Talento, en persona, recorría Europa para cotizar las mejores cepas de marihuana del mercado. Todo ello, a sabiendas de que el destino de sus productos eran distintos narcos del Valle del Limarí. Sus operaciones, según la fiscalía, le generaron “un gran enriquecimiento producto del tráfico ilícito de drogas”.
En los registros del Servicio Nacional de Aduanas, desde 2016 a la fecha, el Talento tiene a su haber más de 50 importaciones sin remitente que mayoritariamente provenían de España. En las encomiendas venían bolsas, tubos plásticos, sacos y prendas de vestir que nunca fueron inspeccionadas, donde presumiblemente se ocultaban las semillas e insumos para la producción masiva de marihuana. En una de las pocas veces que un cargamento suyo fue inspeccionado, el Talento quedó en evidencia. Ocurrió en julio de 2019, oportunidad en la que Aduanas encontró 11 mil semillas de cannabis ocultas al interior de pelotas de crochet rotuladas como “artículos confeccionados”.
Según información del Servicio de Impuestos Internos, entre 2021 y 2023, el Talento retiró unos $330 millones en ganancias desde el grow shop, su tienda estrella. Misma que, según sostiene la fiscalía, usó para blanquear ganancias ilícitas a través de boletas ideológicamente falsas. También le sirvió para hacer contratos fantasmas a miembros de los clanes a los que vendía insumos.
Las operaciones ejecutadas en el Valle del Limarí son mayúsculas. Consiguieron, por ejemplo, trabajadores de variadas nacionalidades para encargarse de los cultivos instalados kilómetros cerro arriba. A ellos debían proporcionarle desde todoterrenos para llegar a las plantaciones y maquinaria pesada, hasta comida y agua.
De acuerdo a un informe del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la fiscalía, la fortuna de los implicados está compuesta por una veintena de automóviles avaluados en más de $630 millones. El Yoyo, por ejemplo, tenía un BMW M4, de $50 millones; y un Infinity Q60 Coupe, de $30 millones. Según el Ministerio Público, los adquirió e inscribió a través de un brazo operativo, a quien utilizó como palo blanco o testaferro, para ocultar y disimular el origen ilícito de los bienes. Los otros imputados suman un Peugeot 3008 ($20 millones), una Toyota Fortuner ($32 millones), un Ford Mustang Coupe GT ($10 millones), un BMW 320D ($21 millones), una Ford F150 ($44 millones), un tractor Scania ($139 millones), una RAM 2.500 ($60 millones) y dos Chevrolet Silverado ($62 millones y $50 millones). En muchas oportunidades los vehículos figuraban inscritos a nombres de terceros que las hacían de testaferros. Según sostienen los investigadores, Talento también hizo gala de su alto poder adquisitivo. Importó cuatro caballos fina sangre desde Estados Unidos. Los equinos eran transados en altas sumas de dinero. Una conversación entre Talento y Yoyo, por ejemplo, demuestra la venta de uno de los equinos por $35 millones.
En poco tiempo, el dinero que había hecho Pérez lo llevó a amasar grandes ingresos. Era tanto así, que en julio del 2023, en una llamada con su ejecutiva del banco Bci, Pérez cotizaba un crédito de consumo de 70 millones de pesos. Para avalarlo, el hombre decía que los ingresos de dos empresas que mantenía respaldaban su capacidad de pago: los growshops eran una de ellas.
La mañana del 26 de agosto pasado, la PDI llegó a 29 domicilios de Ovalle al mismo tiempo. El resultado fueron 23 detenidos: la mayoría en esa ciudad, otros en parcelas aledañas en la comuna, y otros dos -uno de ellos “el Talento”- en Calama. La investigación también llevó a la PDI a una plantación de cannabis de la banda ubicada en Mantos de Hornillos, a una hora al sur de Ovalle, cerca del parque eólico que está en la Ruta 5 Norte. Lo que hallaron los sorprendió: 1.663 kilos de marihuana procesada, lista para venderse. Es decir, unos 5 mil millones de pesos en cogollos.
Tres días después, el jueves 29, se celebró la audiencia de control de detención en el Juzgado de Garantía de Ovalle. El Ministerio Público le imputó a la banda los delitos de asociación ilícita, tráfico ilícito de drogas y lavado de activos.
Los Lujos del "Talento"
El alcalde de Ovalle, Jonathan Acuña, no entiende cómo la banda de Johan Pérez, “El Talento”, quedó libre. Dice que esto no se condice con los problemas que ha traído el narco a su comuna. Acuña relata que desde el fin de la pandemia esas tierras han visto el auge de plantaciones ilegales de marihuana. Esto se potencia por varias cosas: la primera es que el clima es propicio para que esta especie crezca con fuerza. La otra, es que la cantidad de valles y quebradas que rodean su ciudad entrega vastos terrenos para plantar, que también dificultan la vigilancia policial.
Cuando la banda del “Talento” cayó, la PDI entendió la magnitud de su poder económico. Uno de los primeros domicilios al que llegaron el día del allanamiento fue al de Patricia Aranda, en la calle Chardonnay, en un condominio al sur de la ciudad. Ahí, donde vivía con sus dos hijas, también imputadas, encontraron una bolsa de color rosado que decía “Feliz Cumpleaños”. Al abrirla, encontraron 19 millones 530 mil pesos. En otro mueble hallaron un millón más. Su patio también hablaba de lujos para un ovallino promedio, específicamente, dos camionetas: una Peugeot 3008, que ronda los $20 millones, y una Toyota Fortuner, que puede alcanzar los $30 millones.
La compra de automóviles, de esos que la policía llama “de alta gama”, era algo extendido en la banda. Entre los que la PDI encontró en su investigación figuraban un Ford Mustang GT, que en el mercado cuesta $53 millones y una Dodge Ram, que se puede encontrar hasta en $70 millones. Uno de los autos que tenía uno de los supervisores de las plantaciones, Yeremi Rojas Aranda, fue vigilado por la PDI en un partido en el estadio de Ovalle. Es un Ford Mustang Coupe del año 2020. Un vehículo así tiene un valor de mercado de $30 millones. Según un informe de la carpeta investigativa, otro de los miembros de la banda, Hans Aranda, invertía el dinero en un pasatiempo ostentoso: compraba caballos finasangre para que corrieran en “carreras a la chilena”. En otros allanamientos encontraron carteras Michael Kors y ropa costosa.
Decisión del Juez y Reacciones
La decisión del juez Muñoz de decretar prisión preventiva por peligro de fuga, en vez de “peligro para la sociedad”, dejó en libertad a los 23 imputados mientras avanzaba el proceso judicial. La Fiscalía reaccionó de inmediato y puso un recurso de apelación ante la Corte de La Serena, que dio orden de no innovar a la decisión del juez. Es decir: los 23 imputados pasaban a estar automáticamente prófugos desde ese momento. El tema es que no aparecieron más.
La Policía de Investigaciones también contestó: hizo una pauta de prensa enseñando los vehículos de alta gama que confiscaron, con la presencia del prefecto Luis Romero, jefe regional policial subrogante de Coquimbo, quien celebró la caída de la banda.
Las reacciones a la decisión del juez también llegaron desde el Ejecutivo. El pasado jueves, la ministra del Interior, Carolina Tohá, se quejó por la decisión del juez. Otro poder del Estado también se sumó a las críticas. El diputado Ricardo Cifuentes (DC) calificó la decisión como un “descriterio”. En tanto, el UDI Juan Manuel Fuenzalida criticó “este tipo de decisiones que no se ajustan a los tiempos reales en materia de crimen organizado”.
Para Mauricio Duce, académico de la Escuela de Gobierno de la PUC y parte del equipo técnico que redactó la Reforma Procesal Penal, lo que hizo el juez Muñoz está dentro del marco legal. Además, dice que no está de acuerdo con las críticas al magistrado.
Vehículos Incautados en la Operación Diamante Verde
La siguiente tabla muestra una lista de algunos de los vehículos incautados durante la Operación Diamante Verde, junto con su valor estimado:
| Vehículo | Valor Estimado |
|---|---|
| BMW M4 | $50 millones |
| Infinity Q60 Coupe | $30 millones |
| Peugeot 3008 | $20 millones |
| Toyota Fortuner | $32 millones |
| Ford Mustang Coupe GT | $10 millones |
| BMW 320D | $21 millones |
| Ford F150 | $44 millones |
| Tractor Scania | $139 millones |
| RAM 2.500 | $60 millones |
| Chevrolet Silverado | $62 millones |
| Chevrolet Silverado | $50 millones |
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