En 1953, Zastava Automobili, en la antigua Yugoslavia, comenzó la fabricación de automóviles bajo licencia Fiat, una práctica común en diversas partes del mundo. Los primeros modelos en salir de la planta de Kragujevac, en la actual Serbia, fueron variaciones de los modelos 1400 y 1900 de la casa italiana. Para 1971, llegó el modelo rediseñado 128, que difería del original italiano por la forma alargada de la parte trasera.
En Chile, uno de los modelos Zastava más recordados es el Combi, algunos de los cuales aún se ven circulando por las calles de vez en cuando. A fines de los años 80, la factoría deja la marca Zastava para la comercialización de sus productos, utilizando la de Yugo en su reemplazo, denominación con la cual llegan a máximos históricos de producción el año 89.
“Todo empezó cuando tenía 16 años, llegó un “fitito” (Fiat 600) a la casa de mis viejos que era para un primo y ahí me enamoré. Es un sueño tenerlo como está ahora, se hizo una restauración completa de carrocería y pintura, mi tío y mi primo (Gustavo y Manuel Escobar) fueron quienes hicieron ese tremendo trabajo. Se hizo el motor de cero, se reparó el sistema eléctrico. Poco a poco el pequeño comenzó a retomar el brillo original de cuando salió de la planta de Kragujevac.
A medida que se fueron efectuando las reparaciones necesarias para que el pequeño auto fuera recobrando sus capacidades, Felipe disfrutaba sacándolo para probar en algunas rutas la efectividad de los cambios realizados. “Me encanta todo del auto, interior, su motor. “Íbamos a viajar con un amigo a Mendoza, él se bajó del viaje y tuve que ir con mi señora y un sobrino. Igual íbamos con miedo por si nos pasaba algo, pero nada que decir, se portó un siete.
La Industria Automotriz en Arica: Un Capítulo Olvidado
En 1924, Ford Motor Co. instaló en Santiago la primera planta de montaje de vehículos en la historia de Chile, dando inicio a una incipiente industria automotriz nacional que tuvo sus años de gloria a partir de la segunda mitad de la década del 50 en la ciudad de Arica. Arica fue por aquellos años polo del desarrollo nacional, escribiendo una rica historia que hoy intenta rescatar el empresario Víctor Hugo Cortés, artífice del Museo de Arica, una muestra privada que no sólo reúne una increíble colección de automóviles que fueron ensamblados en Chile, sino también otros recuerdos de aquellos años.
En cuanto a la industria automotriz que funcionó en la ciudad puerto, Víctor Hugo Cortés, señala que los primeros registros datan de 1957 y 1958 con la instalación de dos plantas. “Citroën, que la tenía José Llorente y Socovem que armaba los Fiat. Hay una foto histórica donde sale el presidente Carlos Ibañez del Campo visitando la línea de ensamblaje de un Fiat 1100. Con el tiempo llegaron a existir 22 plantas de montaje de vehículos en la ciudad que armaban distintas marcas (...) Enzo Bolocco, por ejemplo, armó cuatro o cinco marcas de vehículos”, recordó el impulsor del Museo de Arica.
En ese contexto, la exhibición reúne una impresionante muestra de los vehículos que fueron fabricados en la ciudad desde finales de la década del 50 hasta inicios de los 80 y de marcas tales como Citroën, Opel, Studebaker, Mini, MG, Simca, entre varias otras.
El impulsor del Museo de Arica recordó que en el país se ensamblaron en total unos 80 modelos de una treintena de marca presentes por aquellos años, muchas que operaron precisamente en la nortina ciudad.
Modelos Únicos y Visitas Ilustres
En el museo se exponen objetos que dan cuenta de esos años, añade Víctor Hugo Cortés, “hay muchas historias de los trabajadores o de los personajes que vinieron por la misma industria, como el Presidente Charles de Gaulle que estuvo en Arica ya que estaba la industria francesa representada por Peugeot, Renault y Simca. Incluso estuvo por acá el cantante y actor Charles Aznavour, el año 61 o 62, filmando una película en Arica ya que estaba la industria francesa”.
La colección del Museo de Arica es fruto de casi dos décadas de búsqueda y reparación de vehículos que son únicos en el mundo y que nacieron en las plantas de la ciudad. “Está el caso del Ford Falcon que era una ranchera y al final se terminó transformando en un automóvil y eso lo hizo Enzo Bolocco en la planta de Arica. La misma Citroneta que es ariqueña y no existe en ninguna otra parte del mundo, con un diseño netamente chileno, ariqueño, y eso está más que reconocido, incluso con un modelo en el museo de Citroën en Francia”, recuerda Cortés.
La muestra tiene en exposición un total de 25 vehículos fabricados en Chile de un total de 40. Los demás ejemplares están en proceso de restauración, trabajo que toma tiempo, explica Cortés, dado lo difícil y costoso que resulta conseguir piezas originales.
El Valor de los Autos Antiguos
Cuando se habla de autos antiguos no pesa mucho el año, sino más bien el estado en el que se encuentre, si está con mejoras o restaurado. Respecto de los documentos, podría no ser transferible o el dueño estar inubicable o fallecido. Por tal razón, toma mucha más importancia revisar el Informe Autofact de un auto antiguo antes de decidirte a comprarlo.
No olvides ponerte al tanto de todos los procedimientos y trámites que debes hacer antes de comprar un bólido así, además de hacer todas las revisiones mecánicas pertinentes.
Ejemplos de Autos Antiguos en Chile y sus Precios Estimados
A continuación, se presenta una tabla con algunos modelos de autos antiguos que aún se pueden encontrar en Chile, junto con un rango de precios estimado:
| Modelo | Año | Precio Estimado (CLP) |
|---|---|---|
| Nissan V16 | 1995 | $1.000.000 - $2.415.000 |
| Toyota Tercel | 1997 | $1.447.000 - $2.965.000 |
| Nissan D21 | 1994 | $2.600.000 - $5.500.000 |
| Chevrolet Trooper | 1992 | $2.778.000 - $5.899.000 |
| Suzuki Maruti | 1995 | $611.100 - $905.300 |
| Suzuki Baleno | 1996 | $1.005.000 - $2.049.000 |
| Suzuki Samurai | 1994 | $3.025.000 - $4.087.000 |
| Suzuki Vitara | 1998 | $3.500.000 - $5.425.000 |
| Volkswagen Kombi | 1995 | $1.315.000 - $3.108.000 |
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