Un auto no solo necesita combustible para funcionar, sino que también utiliza una serie de líquidos y aceites que permiten que sus piezas trabajen de manera adecuada, y el refrigerante es uno de ellos. Seguramente sabes que necesitas reemplazar el aceite del motor cada cierta cantidad de tiempo, pero ¿cambias el líquido refrigerante? Te contamos cuál es el rol de este componente, cada cuánto necesitas cambiarlo y cómo hacerlo.
¿Qué es el líquido refrigerante de un vehículo?
El refrigerante, también conocido como anticongelante, es el líquido que utiliza el radiador de un automóvil, siendo clave no solo para el buen funcionamiento de esta pieza, sino que también del resto del vehículo. El líquido refrigerante tiene como rol principal evitar que el motor se sobrecaliente y corroa, además de lubricar aquellas piezas que entran en contacto con el radiador. No todos los autos usan el mismo líquido refrigerante, y algunos de estos incorporan un elemento anticongelante, el cual justamente evita que esta sustancia se solidifique cuando se expone a temperaturas bajas.
Si los niveles del líquido refrigerante del radiador son demasiado bajos, o este se encuentra gastado, no solo no funcionará como debería, sino que podría terminar generando un daño en el motor del vehículo.
¿Cada cuánto hay que cambiar el líquido refrigerante del auto?
Existen diferentes tipos de líquido refrigerante, por lo que su duración no siempre es la misma, pero la regla general es reemplazarlo cada 2 años o 40 mil kilómetros, lo que ocurra primero. Los expertos recomiendan chequear frecuentemente los niveles de líquido refrigerante, ya que producto del uso o fallas que provoquen filtraciones, puede ser necesario reemplazarlo antes, además de realizar las reparaciones correspondientes.
Cada fabricante de vehículos indica no solo qué tipo de líquido refrigerante o anticongelante utilizará ese automóvil en específico, sino que también cada cuánto debe cambiarse. Esta información se encuentra tanto en el manual del auto, como también en los sitios web de cada marca.
Paso a paso para cambiar el líquido refrigerante:
Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:
- Abriendo el tapón.
- Mediante purgadores determinados.
- A través de sistema de limpieza automático.
Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:
- Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
- Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
- Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
- Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
- Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
- Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
- Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.
Reemplazar el líquido refrigerante de un vehículo es una tarea que requiere de ciertos conocimientos de mecánica básica, por lo que te recomendamos recurrir a un taller si es que no te manejas en el tema. Si vas a cambiar el líquido refrigerante tu mismo, te contamos cómo hacerlo paso a paso. Tu auto debe estar frío, ya que si lo haces con el motor caliente podrías dañarlo.
- Abre el capó de tu vehículo y ubica el radiador
- Saca la tapa del depósito del líquido refrigerante, suele tener un tapón, grifo o tornillo
- Vacía por completo el líquido refrigerante en un contenedor
- Limpia el depósito con agua a presión para eliminar los restos de líquido que podrían haber quedado
- Cierra el mecanismo de vaciado
- Llena el deposito con el nuevo líquido refrigerante.
¿Importa el color del líquido refrigerante?
El color del refrigerante, aunque visualmente es útil para identificar fugas, no influye en su desempeño, ya que es principalmente un recurso comercial y práctico. Existen distintas variedades de líquidos refrigerantes según su composición, como los de origen sintético, orgánico o mixto. Además, contienen aditivos anticorrosivos para proteger los componentes del sistema de enfriamiento, prolongando su vida útil.
¿Cómo funciona el líquido anticongelante en el auto?
El líquido refrigerante circula por el motor gracias a una bomba de agua, absorbiendo el calor generado por la combustión. Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse.
¿Cómo realizar una purga del radiador?
Le aconsejamos que use guantes ya que el refrigerante del radiador es tóxico.
- Asegúrese de que el motor esté frío (mejor si no ha estado encendido durante 2 horas).
- Ubique el radiador: generalmente se encuentra frente a usted cuando está parado al frente del auto. Limpie todos los insectos muertos que se encuentren pegados al radiador cepillándolo en dirección de la rejilla (no en contra, ya que se puede dañar la rejilla).
- Coloque la bandeja debajo de la válvula de drenaje del radiador. Observe la tapa. Verifique las 2 mangueras que salen desde el radiador (una es la que saca el refrigerante calentado y la otra es la que hace entrar el refrigerante frío).
- Una vez que todo el refrigerante viejo se haya drenado, enjuague el radiador colocando una manguera de jardín en el pico de llenado y haciendo correr agua dentro del radiador hasta que se llene.
- Deje que el radiador rebalse al encender el vehículo sin tapar el radiador. Haga que funcione 15 minutos y deje que el aire salga del radiador. Agregue tanto refrigerante como sea necesario.
No va a poder eliminar todo el refrigerante del sistema cuando drene el radiador (hasta un 25% permanece dentro del bloque del motor). Es por eso que le aconsejamos ya sea que lo llene con agua y lo haga drenar otra vez (repita la operación; ayudará a evacuar el refrigerante si el motor está encendido y caliente) o que saque la tubería inferior del radiador y deje que el refrigerante drene directamente desde el bloque.
La importancia del líquido refrigerante o anticongelante
Una de las revisiones más importantes que todo conductor debe hacer, tiene que ver con los líquidos de su vehículo. Debes saber que todo motor depende de un sistema de refrigeración para trabajar a una temperatura adecuada, el cual en la mayoría de los vehículos está compuesto por un radiador, una bomba y un depósito de agua.
Adicionalmente, el radiador posee tubos en paralelo que cuentan con un sistema de aletas para disipar el calor. Este sistema recibe el agua caliente que viene del motor y lo enfría con aire que circula alrededor de los tubos con las aletas. Para que este proceso funcione correctamente, es necesario que la refrigeración tenga el nivel de agua para radiador adecuado.
Sin embargo, con el paso del tiempo, el líquido puede evaporarse. Algunos fabricantes recomiendan hacer el cambio de refrigerante a los 50.000 kilómetros. Pero este periodo puede cambiar, dependiendo de la marca y el modelo de tu vehículo. Sin embargo, es una buena práctica preventiva que verifiques el nivel del agua cada 20.000 km. De esta manera, te aseguras de detectar a tiempo si el nivel está bajo.
Observa, además, si tu auto deja un charco de agua cuando lo dejas estacionado. Si esto te ocurre, no es una mala idea que revises cada semana su nivel.
¿Por qué razón?
Antes de revisar, es importante que te asegures de que el motor del auto esté completamente frío para evitar quemaduras. Luego, debes abrir el capó del vehículo y buscar el tapón del depósito de agua. Después, puedes buscar si el depósito tiene indicaciones en su interior o exterior de los límites de agua mínimos y máximos. Finalmente, observa si el nivel del agua está dentro de los niveles indicados.
No obstante, es recomendable que tengas siempre una botella con refrigerante en la maleta para emergencias en la carretera. No revisar el nivel de agua del auto puede generar daños innecesarios al radiador, al motor e incluso hacer que el auto se recaliente y se apague en plena vía.
Los compuestos que conforman el líquido refrigerante tienen la capacidad de regular la temperatura del motor para que pueda funcionar bajo una temperatura idónea. Pero además, la importancia de este líquido va mucho más allá: actúa frente a la corrosión y oxidación de las piezas que provoca el agua, lubricando y protegiendo, así como limpiando todos los componentes internos.
Además, también hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de refrigerante y que según sus propiedades, será preciso sustituir el líquido antes o después. Es importante saber que el líquido refrigerante va perdiendo sus cualidades con el paso del tiempo y con el uso que se le va dando. Recuerda que cuanto mayor sea la calidad de este líquido, mayores garantías ofrecerá a tu auto, al igual que sucede con tu seguro.
Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación. El agua es sumamente perjudicial ya que oxida y corroe toda la maquinaria. No debes usarla. Es un compuesto químico a base de etilenglicol el cual tiene la capacidad de regular la temperatura. Proporciona un rango térmico bastante amplio, que oscila entre - 30ºC y 140ºC, aproximadamente.
Con el paso del tiempo este líquido pierde su capacidad para transmitir y regular la temperatura. Es decir, deja de ser eficaz y ya no protege a la maquinaria de temperaturas extremas. Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años.
Mantener el líquido refrigerante en perfecto estado es imprescindible. Refrigerante anticongelante: perfecto para zonas con climas muy fríos. En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor.
Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia. Además, procura revisar periódicamente el sistema de refrigeración con el objetivo de detectar fallas o fugas.
Introducción al Sistema de Refrigeración
El sistema de refrigeración es una parte esencial del motor de un vehículo, diseñado para regular la temperatura del motor y garantizar un funcionamiento óptimo. Este sistema desempeña un papel crítico al prevenir el sobrecalentamiento, lo que puede conducir a fallas mecánicas severas y un desgaste prematuro del motor. Los componentes principales del sistema de refrigeración incluyen el radiador, la bomba de agua, el termostato, y los conductos de refrigerante.
Cada uno de estos elementos debe funcionar en perfecta armonía para mantener la temperatura del motor dentro de rangos seguros. El radiador es quizás el componente más relevante; su función principal es disipar el calor del refrigerante que ha absorbido del motor. A medida que el refrigerante caliente fluye hacia el radiador, se enfría al entrar en contacto con el aire exterior, lo que permite que el ciclo se repita.
La bomba de agua actúa como el corazón del sistema, promoviendo la circulación del refrigerante a través del motor y el radiador. Sin una bomba de agua efectiva, el refrigerante no podría fluir adecuadamente, lo que podría provocar un rápido aumento de la temperatura del motor. El termostato, por su parte, regula la temperatura del refrigerante. Cuando el motor está frío, el termostato permanece cerrado, permitiendo que el refrigerante fluya en un circuito cerrado hasta que se alcance una temperatura óptima. Una vez alcanzada, el termostato se abre, permitiendo que el refrigerante fluya hacia el radiador para su enfriamiento.
El mantenimiento de un sistema de refrigeración eficiente es crucial, ya que un sistema comprometido puede resultar en un sobrecalentamiento del motor, lo que conlleva a daños considerables y costosos. Por lo tanto, la atención regular a estos componentes garantiza la longevidad y el rendimiento del motor.
¿Cuándo es el momento adecuado para cambiar el líquido refrigerante de tu coche?
El líquido refrigerante es esencial para el funcionamiento óptimo de tu vehículo. Regula la temperatura del motor, evitando el sobrecalentamiento y asegurando un rendimiento eficiente. Sin embargo, es crucial saber cuándo cambiarlo, ya que esto contribuye a prolongar la vida útil del motor y evitar costosas reparaciones.
Frecuencia de cambio del líquido refrigerante
En general, se recomienda cambiar el líquido refrigerante cada 60.000 kilómetros, aunque esta cifra puede variar según el tipo y calidad del refrigerante que utilices. Además, es importante revisar de forma periódica el estado y los niveles del líquido, especialmente con el cambio de estaciones. El tiempo, junto con las condiciones de uso del vehículo, puede afectar la efectividad del refrigerante.
Revisiones estacionales y caducidad
Durante el año, es prudente revisar el líquido refrigerante. En climas fríos, asegúrate de que esté en buenas condiciones para prevenir congelaciones. Por otro lado, en épocas de calor, verifica que mantenga la temperatura adecuada del motor. Recuerda que todos los anticongelantes y refrigerantes tienen una vida útil limitada; por eso, es fundamental estar atento a la fecha de caducidad y realizar los cambios necesarios a tiempo para garantizar la protección del sistema de enfriamiento.
¿Por qué es crucial el sistema de refrigeración?
Las estadísticas indican que el 22% de las fallas del motor están vinculadas a fallos en las piezas del sistema de refrigeración, mientras que un 40% más se asocia directamente con errores en dicho sistema. Esto implica que hasta el 62% de las fallas del motor se originan por problemas en el sistema de refrigeración. Mantenerlo en óptimas condiciones no es solo recomendable, es esencial para evitar costos significativos en reparaciones.
El papel del anticongelante
Una creencia común entre los conductores es que el anticongelante solo debe reemplazarse antes de la temporada invernal, asumiendo que su principal función es evitar que se congele. Sin embargo, esto es un mito. La vida útil del anticongelante no se relaciona directamente con el punto de congelación a menos que se mezcle con agua o líquidos de menor calidad. Por lo tanto, es vital hacer un cambio regular del anticongelante para prevenir la corrosión y el deterioro interno del sistema de refrigeración.
¿Qué significa un buen mantenimiento?
Un correcto mantenimiento del sistema de refrigeración significa que: no solo debemos garantizar que el motor no sobrecaliente y no haya fugas, sino también que se utilice un anticongelante de alta calidad. Los aditivos presentes en el anticongelante son cruciales para proteger el sistema de refrigeración contra la corrosión y la acumulación de depósitos. Al utilizar una mezcla de etilenglicol y agua de buena calidad, facilitamos que nuestro motor funcione de manera eficiente y prolongamos su vida útil.
Los productos anticongelantes se dividen en tres grupos según el tipo de aditivo: silicato (tradicional), carboxilato (moderno, marcado LLC - Long Life Coolant) e híbrido (una mezcla de aditivos de silicato y carboxilato). Además, existen aditivos con propiedades antiespumantes diseñados para evitar que el anticongelante forme espuma en la bomba de agua de refrigeración.
A medida que los aditivos del anticongelante se desgastan y pierden su efectividad, el sistema de enfriamiento del motor se vuelve susceptible a la corrosión y la formación de espuma del refrigerante, provocando la famosa cavitación, lo que en última instancia aumenta en gran medida el riesgo de falla del motor.
| Tipo de Anticongelante | Características | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|---|
| Silicato (Tradicional) | Forma una capa protectora gruesa. | Protege el metal de la corrosión. | Actúa como aislante, impidiendo la propagación del calor. |
| Carboxilato (Moderno - LLC) | Forma una capa protectora delgada en áreas de corrosión. | Mayor eficiencia en la transferencia de calor, bajo consumo de aditivos. | Requiere tecnología de ácido orgánico para su elaboración. |
| Híbrido | Mezcla de aditivos de silicato y carboxilato. | Combina algunas ventajas de ambos tipos. | Puede presentar algunas desventajas de ambos tipos. |
Anticongelantes de Tecnología de Ácido Orgánico: Ventajas y Beneficios
Los anticongelantes de tecnología de ácido orgánico están diseñados para ofrecer una protección superior en los sistemas de refrigeración de vehículos. Estos productos forman una capa protectora de menos de 0,0006 mm de espesor en las áreas donde podría haber corrosión. La innovación detrás de esta tecnología permite que la superficie interior del sistema de refrigeración, que generalmente no está expuesta a la corrosión, mantenga libre el área de películas que puedan interferir con la transferencia de calor.
Composición y Beneficios de los Anticongelantes Modernos
Este tipo de anticongelante se elabora con aditivos a base de ácidos orgánicos (carbonatados) y está completamente libre de sustancias inorgánicas perjudiciales como aminas, boratos, silicatos, nitritos y nitratos. Gracias a la tecnología de ácidos orgánicos, se logra un bajo consumo de aditivos, lo que resulta en una tasa de agotamiento del anticongelante de carboxilato que es menor que la de los productos basados en silicatos. Esto se traduce en un rendimiento más eficiente y en una extinción del anticongelante que puede durar hasta 5 años o 100,000 km.
Conclusiones sobre el Uso de Anticongelantes de Ácido Orgánico
En resumen, los anticongelantes que utilizan tecnología de ácido orgánico ofrecen ventajas significativas en comparación con opciones más tradicionales. La combinación de un bajo consumo de aditivos y una mayor durabilidad contribuye no solo a la protección del sistema de refrigeración, sino también a la longevidad del motor. Adoptar este tipo de producto es una decisión inteligente para cualquier propietario de vehículo que busque maximizar el rendimiento y disminuir la frecuencia de mantenimiento.
Importancia del pH en el Anticongelante y/o líquido refrigerante
¿Qué es el pH del Anticongelante?
El pH del anticongelante es un indicador crucial que mide la concentración de iones de hidrógeno en la solución. Este indicador revela la agresividad del anticongelante sobre los metales del motor. Un pH adecuado es vital para prevenir la corrosión y mantener la integridad de las piezas metálicas.
Peligros del pH alto en el Anticongelante
Cuando el pH del anticongelante se eleva por encima de 9,5, la solución se vuelve alcalina, lo que no es seguro para los metales no ferrosos. Esto provoca la corrosión alcalina, especialmente en piezas del motor compuestas de aleaciones de aluminio. La corrosión alcalina es más peligrosa que la ácida, ya que puede causar microfisuras invisibles que, bajo vibración y tensión mecánica, pueden expandirse rápidamente.
¿Cuál es el pH adecuado para el Anticongelante?
Generalmente, el pH del anticongelante está en un rango entre 7,5 y 9,5. Rara vez se permite un pH superior a 11,0, que solo es aceptable en motores con bloques de cilindros de hierro fundido. Una solución ligeramente alcalina minimiza la tasa de corrosión. Sin embargo, el pH puede disminuir con el uso debido al agotamiento de aditivos y la oxidación del etilenglicol.
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