La pasión por los motores no es una afición reciente.
Desde que en 1885 el alemán Karl Benz patentó el primer vehículo, las ganas de desafiar la velocidad se hicieron cada vez más fuertes.
En 1890, se realizaban carreras en campo abierto, que consistían en llegar de una ciudad a otra lo más rápido posible.
Los bólidos comenzaron a moverse a más de 160 kilómetros por hora, lo que resultaba una verdadera complicación para los aficionados ya que los caminos no estaban preparados para tales fustas.
Recién en 1906 se organizó en Le Mans, Francia, la primera carrera cerrada en calles acondicionadas para competir.
La pista tenía una forma casi triangular y cubría 65 millas (105 kilómetros).
En 1922, Italia construyó la primera pista acondicionada para competir.
De esta manera Monza se consolidó como el primer Grand Prix en el mundo.
Con la implementación de estos escenarios, los distintos clubes tuvieron la intención de crear una federación para regular la competición como tal.
El número de carreras creció rápidamente.
Ya en 1934 había 18 y seguía en aumento.
Los avances en este incipiente deporte se vieron rápidamente truncados con la llegada de la Segunda Guerra Mundial.
Una vez terminado el conflicto, la antigua AIACR se reorganizó a sí misma, pasándose a llamar la Federación Internacional de Automovilismo, FIA.
El nuevo organismo dio el pie para determinar que la primera carrera del Campeonato Mundial se llevara a cabo el 13 de mayo en el circuito de Silverstone, en el Reino Unido y en 1950 la FIA creó el campeonato mundial de pilotos como una forma de contrarrestar la influencia hecha por la primera competición de motocilismo instituida un año antes.
Fue durante un sábado 13 de mayo de 1950, que la pista de Silverstone, en el Reino Unido, recibió la primera carrera de la Fórmula 1, un serial de carreras que buscaba ser un verdadero Campeonato Mundial bien organizado y reglamentado, uniendo a las federaciones europeas, que desde los años 20 habían tratado de realizar un serial de este tipo.
A las 15:00 horas de ese día de 1950, arrancó la primera carrera de esta serie, utilizando una pista recién abierta en Silverstone, una zona a poco más de 100 kilómetros al norte de Londres, que fue una base aérea durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras 2:13.23 horas, el italiano Giuseppe Farina se impuso al volante de un Alfa Romeo 158, encabezando un 1-2-3-4 para la marca italiana, que era el gran dominador del momento en el automovilismo europeo.
Ferrari, la marca más ligada (y ganadora) a la Máxima Categoría, no estuvo en esa carrera inaugural porque Enzo Ferrari no estaba deacuerdo con el pago que la federación ofreció a los equipos, así que su debut se dio hasta la segunda fecha: Mónaco, donde Alberto Ascari terminó en el segundo lugar con el Ferrari 125.
Con la formalización del campeonato, los equipos italianos Alfa Romeo, Ferrari, y Maserati eran los dueños del camino.
Giuseppe Farina se inscribió en la historia del automovilismo al ganar por primera vez el campeonato mundial en 1950.
Durante las décadas del '50 y el '60, la evolución de los vehículos fue constante.
Ferrari quiso buscar la victoria y siempre encontraba nuevas formas de conseguirlo a través de los inventos más sofisticados.
Sin embargo, al final de la temporada de 1973 el mejor bólido en la pista era el nuevo McLaren M23.
La marca inglesa alcanzó el triunfo de la mano del brasileño Emerson Fittipaldi.
En esta década la aparición de Renault fue fundamental y, gracias a su motor turbocargado, lograron obtener buenos resultados en 1979.
McLaren y Williams dominaron durante las décadas del '80 y el '90.
La competición se monopolizó, pero, este período es considerado como uno de los más brillantes momentos de la F1 en sus primeros 50 años de historia.
En esta época surgen dos pilotos promisorios.
Si bien Alain Prost ganó en 1984, el novato Ayrton Senna se robó los aplausos Desde ese momento, Prost y Senna pelearon palmo a palmo por casi una década.
Para 1989 los automóviles con propulsión turbo habían desaparecido.
Sin embargo McLaren dominaba y el brasileño Ayrton Senna se convertía en una leyenda.
El piloto brasileño Ayrton Senna marcó un antes y un después en la F1.
Su conducción atrevida y casi perfecta lo hizo alcanzar la gloria máxima, aunque luego su muerte cambiaría para siempre la forma de correr en la categoría.
Toda esta maravillosa competición se terminó el 1 de mayo de 1994, cuando el as del volante carioca se quitó la vida compitiendo en Imola, en el premio de San Marino.
Luego de la muerte de Senna, la organización comenzó a preocuparse más sobre la seguridad de las pistas y los competidores con la intención de evitar la muerte de los posibles accidentados.
Junto con estas innovaciones, Renault tomaba el mando momentáneamente de las pistas.
Damon Hill era la estrella.
Sin embargo, la temporada del 97 fue mucho más disputada que la de 1996 y Jacques Villeneuve sólo aseguró el campeonato en la carrera final, cuando el alemán Michael Schumacher no sólo se eliminó a sí mismo de la competencia sino que deliberadamente intentó sacar a Villeneuve de la pista.
El incidente le costó a Schumacher la vergüenza de que le quitaran todos sus puntos de la temporada (no así sus victorias).
A fines de los 90 la aparición de Mika Häkkinen en McLaren y Eddie Irvine en Ferrari, hacía que la competencia volviera a tener buenas figuras Sin embargo, el dominador indiscutido de las pistas fue el alemán Michael Schumacher, quien desde 2000 fue el piloto que ganaba todo lo que se le apareciera en el camino.
Schumacher ganó los campeonatos hasta el año 2004, convirtiéndose en una leyenda.
Michael Schumacher, el último gran triunfador de la Fórmula 1 con siete títulos, mantiene hoy varios récords difíciles de igualar.
La competencia se agudiza aún más entre Schumacher, Kimi Räikkönen y Alonso.
Ese año el campeón fue el español convirtiéndose en el más joven en conseguir un título en la Fórmula 1.
Otro nombre que se suma a la lucha de arriba es el del brasileño Felipe Massa, quien ocupa un puesto en Ferrari junto a Schumacher y desde 2007 junto a Räikkönen.
En la actualidad, la crisis marca el inicio de una nueva temporada.
Las escuderías no tienen los recursos frescos de antes, por lo que una serie de modificaciones a las reglas apuesta por reducir los altos costos de cada competencia.
Además, los monopostos no lucirán más como en 2008.
En 75 años se han corrido 1,131 Grandes Premios (incluyendo Miami 2025), que han sido ganados por 115 pilotos, teniendo a Lewis Hamilton como el más exitoso en la historia con 105 victorias.
Hamilton y Michael Schumacher comparten el primer lugar de Títulos Mundiales de Pilotos con 7.
Por su parte, Ferrari tiene 16 Coronas Mundiales de Constructores y 15 de Pilotos.
En 75 años, la Fórmula 1 ha convertido a simples hombres en héroes inmortales para millones de aficionados en el mundo, siendo la Maxima Categoría del Automovilismo Deportivo.
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