Análisis del Chevrolet Trailblazer 2021: Rendimiento y Capacidades a Prueba

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A mediados de 2018, tuve la oportunidad de participar en la toma de contacto del antiguo Chevrolet Trailblazer en Chiloé. Desde ese momento, quedó la inquietud de llevar este familiar 4x4, montado sobre el chasis de la pick-up Colorado, a terrenos más desafiantes y comprobar sus capacidades. Tres años después, con la introducción de un facelift que incluye mejoras en equipamiento, chasis y motor, se presentó la oportunidad de poner a prueba el modelo en una ruta que combinó carretera y trepada por la cordillera.

Diseño Exterior: Un Rostro Renovado

En lo estético, el cambio más notable en este Trailblazer 2021 es su nuevo look, más en línea con la Colorado estadounidense y la nueva Silverado. Se ha reducido el protagonismo del logo del corbatín, reemplazándolo por un discreto logotipo al costado de la toma del radiador. Este upgrade se acompaña de un grabado ‘CHEVROLET’ entre los faros ópticos, en un tono oscuro que resulta muy recatado. La antena, antes casi pegada al parabrisas, se ha retrasado al último tramo de techo para lograr una imagen más limpia. Aunque la zaga prácticamente no ha sufrido cambios, la mezcla sienta bien.

Interior y Conectividad: Aspectos a Mejorar

Al interior, este Trailblazer, fabricado en Brasil (al igual que su hermana Colorado), podría mejorar en cuanto a los materiales. Los plásticos duros predominan en el tablero, que presenta un panel de instrumentos más bien anticuado, con dos relojes análogos grandes y un cluster central que ofrece información útil sobre el consumo en línea, la autonomía y otros parámetros. La pantalla central táctil de 8″ funciona perfectamente con Apple CarPlay, ya sea mediante cable o de forma remota.

Una ventaja es que Chevrolet ha mantenido los mandos de dos perillas y cuatro teclas que permiten acceder a las funciones básicas de forma rápida, sin tener que recurrir a los mandos al volante. Es en conectividad también donde el Trailblazer saca otro puntaje destacado. La marca comercializa esta única versión en Chile con el sistema OnStar.

Mediante un botón ubicado en el espejo retrovisor, esta oficina 24/7 puede atender vía voz cualquier solicitud de los usuarios de Chevrolet, ayudando, por ejemplo, con información relativa al clima o incluso actuando de manera automática ante una emergencia reportada por los sensores del propio vehículo. Este Chevrolet Trailblazer envía una alerta inmediata a la central apenas se ha producido un accidente. Así, desde esta oficina que atiende a toda la región, tomarán contacto con los pasajeros para confirmar que se encuentren bien. En caso de no haber respuesta, Chevrolet gestiona el llamado a los equipos de emergencia.

Además, gracias a OnStar pueden conectarse hasta siete dispositivos al internet del vehículo. Pero hay otras cosas que pudieron mejorarse. Uno, el sistema de audio es pobre en calidad y no cuaja con el resto; dos, los pasajeros de la segunda y tercera fila no cuentan con tomas USB. Tampoco hay salidas de calefacción (solo de aire acondicionado en el techo). Por fuera, se extrañan detalles como el abatimiento eléctrico de los espejos y un sistema de desempañe de espejos.

Experiencia de Conducción: Carretera y Off-Road

La posición de manejo es la que se podría esperar de un familiar basado en una camioneta laboriosa (despeje de 227 mm). Los asientos tapizados en cuero en las tres filas son en general de muy buena factura. Solamente la tercera corrida es de verdad estrecha y sirve para personas muy bajas o niños de poca contextura.

En carretera, este nuevo Trailblazer 2021 se muestra muy bien en líneas generales. Rebota un poco, es cierto, pero tampoco es algo insoportable (en eso contribuye el hecho que GM reemplazó las ballestas del eje trasero por suspensión con eje rígido, brazos articulados, espirales y barra estabilizadora). Seteado a la máxima velocidad legal en carretera a través del control crucero adaptativo, el motor Duramax 2.8 litros turbodiésel va sobradísimo, apenas en 1.850 rpm. A esa velocidad el SUV brasileño entregó un rendimiento de 11,5 km/l.

El efecto de turbolag es muy poco notorio y el bloque se siente fortachón en casi todo el espectro del tacómetro. Este corazón, de la misma familia del motor 3.0 litros de la Silverado diésel (ese es de seis cilindros), tiene ahora un renovado turbo respecto del Trailblazer saliente y desarrolla una potencia de 200 caballos y un torque de 500 Nm a 2.000 rpm, lo que va en línea con su subnicho (Mitsubishi Montero Sport, SsangYong Rexton y Toyota Fortuner), pero por delante del 90% de los SUV que se venden a diario (los demás).

Sin duda que en carretera es donde más se disfrutan los avances en seguridad de este remodelado Trailblazer. Hay alerta de punto ciego en los espejos (detecta también motos), que son muy brillantes para percibirlos de reojo; el modelo se guía automáticamente mediante las líneas continuas y discontinuas de la calzada y, evidentemente, también mantiene la distancia con los autos precedentes.

Probé sin querer queriendo en un esquina el frenado de emergencia autónomo. En el parabrisas se encendió la luz roja de advertencia, quise frenar con el pedal, pero el vehículo fue más rápido que yo en esa misión y se clavó en el asfalto. Problema mío: tenía fijada la acción del freno a demasiada distancia (tiene tres niveles), que luego configuré a un menor metraje. Se ve que funciona y eso es lo que importa.

A la montaña

En la prueba off-road, las sensaciones fueron las mejores. Aunque este familiar viene equipado con neumáticos de uso mixto, se mostró autosuficiente en todas las tareas trazadas. Al ser un vehículo desapegado del suelo, el Trailblazer no topó nunca con el suelo, pese a que pasó por surcos y rocas.

En la subida más empinada, el Trailblazer demostró su estirpe. Con la ayuda de la reductora (4L) para poner el propulsor a pleno, el SUV trepó sin titubeo alguno o atisbo de quedarse corto en su tarea. Un alumno muy aplicado porque tampoco el grip era el mejor. Otra cosa: arriba, en una planicie de pasto muy mojada por el rocío, el SUV comenzó a culebrear y marcando huellas en forma de 8. Así pasa cuando un vehículo no equipa de base el control de tracción, que en este caso no es ningún error y solo se desactiva automáticamente cuando se pone la tracción 4x4 baja.

En síntesis, este Chevrolet Trailblazer ganó mucho con esta actualización. Lo visual, que es lo que más se palpa de entrada, termina siendo lo de menos porque finalmente las mejoras más profundas se tomaron el apartado conectividad y sobre todo el de seguridad. Podrá discutirse su elevado precio, que lo es (ver ficha), pero no su buen rendimiento donde más se espera de él.

Chevrolet Trailblazer 2019 - 2.8 LTZ AT 4X4 Diesel: Precios

  • Precio al contado: $17.990.000
  • Precio con financiamiento o vehículo en parte de pago: $16.990.000

El Chevrolet Trailblazer 2019, versión 2.8 LTZ AT 4X4 Diesel, se presenta como una robusta y elegante opción en el mercado de SUV en Chile, ideal para aquellos que buscan un vehículo con carácter, espacio y rendimiento sobresaliente.

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