Desde su lanzamiento en Chile hace casi 10 años, Captiva ha sido sinónimo de éxito para Chevrolet. Pero el mercado chileno no sólo es demandante, sino extraordinariamente dinámico. Hoy, el segmento SUV ha crecido del 14,3 al 27,1% del total del mercado, por lo que la marca necesita un caballito de batalla más moderno.
Evolución y Diseño del Chevrolet Captiva
Y es aquí donde aparece esta nueva Captiva, donde el calificativo de “nuevo” suena demasiado generoso para los cambios que la marca aplicó al SUV de tres corridas de asientos. Lo básico es que la Chevrolet Captiva sigue arribando desde Corea, y considerando que la plataforma es la misma, las medidas son exactamente iguales al modelo precedente: 4.677 mm de largo, 1.868 mm de ancho, 1.756 mm de alto y 2.707 mm entre los ejes.
También incluye un nuevo diseño de focos, algo más afilados, y que incorporan nuevas luces LED diurnas, que se replican en los faros traseros. El parachoques fue modificado para darle más protagonismo a la parrilla, y hay llantas bitono y pisaderas iluminadas en las versiones LTZ. Y poco más.
Interior y Confort
Las plazas delanteras son muy confortables, aunque los asientos son más bien planos y no afirman el cuerpo como nos gustaría. Las plazas traseras son muy amplias en todos los sentidos, y hasta tres adultos (no tan corpulentos) podrían ir sentados ahí. El acceso a estas plazas, reclinando los asientos delanteros, es menos sencillo de lo que podría ser. No ocurre lo mismo con el sistema de guardado de los asientos, que se realiza con mucha facilidad.
Versiones y Seguridad
Hay siete versiones disponibles de Captiva, cuatro con el motor gasolinero con precios entre $ 15.390.000 y $ 19.990.000, y tres diésel, incluyendo la nueva LTZ automática AWD testeada por Autocosmos ($ 21.490.000). En materia de seguridad, todas contarán con doble airbag frontal, frenos ABS con EBD y sensor de estacionamiento delantero y trasero, y anclajes isofix para sillas de niños.
Tecnología y Entretenimiento
Uno de los mayores cambios en esta nueva actualización de Captiva es el rediseño del panel central, donde se incorpora una nueva radio con pantalla táctil de 7″ y el sistema MyLink de segunda generación, que ahora cuenta con compatibilidad para Google Android Auto y Apple Car Play.
Motor y Rendimiento del Captiva Diésel
Son 181 caballos de fuerza y se sienten cada uno de ellos. El par es grande, 400 Nm entre 1.750 y 2.750 rpm, lo que permite mover esta mole de 2.452 kilos en un abrir y cerrar de ojos (es bastante más pesada que sus competidoras). El consumo, sin embargo, no es del todo satisfactorio.
En nuestro recorrido urbano nos dio 8,5 km/litro, mientras que en carretera a 120 km/h anduvimos en torno a las 13 km/h. Comparativamente no es muy distinto a lo que ofrecen los Santa Fe y Sorento diésel, aunque ellos somn más poderosos.
Experiencia de Conducción
La Chevrolet Captiva siempre ha tenido un andar cómodo, con un enfoque puesto en el confort. Así, los recorridos de su suspensión son largos y evidentemente hay rolido de carrocería en curvas, pero nunca sentí alguna duda respecto del modelo. La dirección está bien asistida, pero no es rápida ni tan directa como nos gustaría.
Chevrolet Captiva 2019: Una Nueva Generación
Cuando se dejó de vender el Chevrolet Captiva en 2017 no le resultó fácil. Es que el modelo, por aquel entonces coreano, le dio fuerte presencia en en el segmento SUV y dejó un nicho en las familias. Hoy, la busca retomar ese liderato con el nuevo Chevrolet Captiva 2019, un vehículo que si bien no tiene relación con el precursor (ahora es bencinero y tracción simple), la marca quiere posicionar como un continuista, afirmado en valores como el espacio interior y el confort pensado en la familia.
Estrenado en el país hace unas semanas (ver lanzamiento), ahora nos subimos a la versión más equipada, denominada Premier. El modelo tiene capacidad para siete pasajeros y un maletero de hasta 429 litros con la última corrida escondida; con las tres su capacidad se reduce a llevar un par de mochilas.
Hay que decir que si bien en la segunda fila caben bien dos adultos y un menor, en las plazas de la tercera fila el espacio está más pensado para llevar a dos niños. El acceso a esta corrida es relativamente fácil y cómodo.
Interior y Conectividad del Captiva 2019
La posición del conductor es elevada, permitiendo una buena visión de todo el frente y en particular del capó. Destaca la pantalla táctil de 8" que se enlaza sin problemas con bluetooth, aunque no dispone de Apple CarPlay ni Android Auto, cuestión que sería ideal en mi caso que uso Waze para ir a todos lados (ver equipamiento). El display sí proyecta imágenes cuando se engrana la reversa.
En general, la impresión del interior del Chevrolet Captiva 2019 es buena a la vista, aunque también podría mejorar, pues si bien las teclas en formato piano del panel central lucen sobrias, al igual que las del climatizador, a los mandos para controlar los intermitentes y limpiaparabrisas parece faltarles algo de sujeción.
De todos modos, Chevrolet no se cae en aquellos atributos que quería rescatar del iniciador, ya que este familiar se hace muy confortable gracias a los asientos de ecocuero que son ergonómicos y brindan agarre. Los apoyacabezas, por su parte, tienen una pequeña inclinación hacia el pasajero, de manera que la cabeza y cuello están protegidos.
Experiencia de Conducción y Motorización
Reconozco que antes de probarlo en carretera, y sobre todo en las subidas a San Carlos de Apoquindo y El Arrayán, tuve temor de que el motor pudiera quedarse corto ante más exigencia. Se mueve gracias a un motor 1.5 litros turbo de 147 Hp y 230 Nm, ligado a una caja manual de seis cambios.
En asfalto el comportamiento es armonioso y la caja con sexta ayuda. Al llevarlo a 120 km/h se siente relajado y no supera las 2.750 rpm. Así, se entiende que su consumo en este tipo de condiciones llegue a los 15 km/l.
En las subidas, en tanto, tampoco falta actitud. Tira con decisión a la hora de enfrentar una pendiente en marchas bajas. En este caso, se agradece el asistente de partida en pendiente, que da el tiempo necesario para volver a salir de neutro sin ese indeseado movimiento hacia atrás. La suspensión también aprueba en su misión de copiar las irregularidades de Santiago.
¿Otro punto a mejorar? Resulta frustrante querer salir de un estacionamiento en poco espacio, como un subterráneo. El radio de giro es poco generoso y finalmente hay que poner reversa para una labor que en otros vehículos de similar tamaño se logra de una sola pasada.
El Captiva entrega mucho a un precio competitivo. Captiva es sinónimo de un gran producto en la historia reciente de Chevrolet. Pasó más de una década hasta que la Captiva falleció de muerte natural luego de que GM cerrara sus operaciones en Corea (puedes leer aquí nuestro test a la última versión vendida en Chile). El problema para la marca es que no tenía sustituto válido para el segmento.
La Nueva Captiva desde China
Pero China siempre ha sido un campo fértil para Chevrolet en Chile. Por lo mismo, era en China donde se encontraría solución al problema del SUV, ahí estaba el Baojun 530, un modelo desarrollado por GM y SAIC para su marca asociada Wuling. Así llega la nueva generación de la Chevrolet Captiva, directamente desde China, con opción de cinco y siete plazas, motor gasolinero y caja mecánica, y dos niveles de acabados.
Como decíamos, este SUV del segmento C se fabrica sobre la plataforma C200 de GM y fue concebido para ser vendido por varias marcas. Mide 4,65 metros de largo, 1,84 metros de ancho, 1,76 metros de alto y tiene 2,75 metros entre los ejes, una de las mayores cotas en el segmento C.
Diseño Exterior e Interior
El frontal incluye la tradicional parrilla hexagonal con el logo del corbatín al medio, pero hay unas afiladas luces diurnas superiores, separadas del resto de los grupos ópticos (que están envueltos en una especie de corchete cromado), que se alejan totalmente del estilo Chevrolet. En la zaga hay unas luces finas unidas por una barra cromada, y un parachoques bastante musculoso.
El interior de la nueva Captiva es de lo mejor que ofrece el modelo. Partamos por la calidad y diseño. Vale decir que los materiales son sencillos pero están a tono con el segmento de precios. No son refinados ni lujosos, como los que podrían encontrarse en un Mazda CX-5 o un Jeep Compass, pero se sienten bien al tacto y la apreciación de calidad es buena.
Al centro del tablero hay una gran pantalla táctil muy lucida, la que, lamentablemente, sirve de poco ya que no ofrece conectividad ni a Apple CarPlay ni a Android Auto, y ni siquiera permite el streaming de música desde los aparatos. El volante es multifunción, aunque no ofrece ajuste en profundidad.
Las plazas traseras son muy amplias, con un extraordinario espacio para las piernas y en altura. Atrás hay un generoso espacio para niños y, si la segunda fila está desplaza hacia adelante, también caben adultos no tan grandes. El maletero es grande cuando la tercera fila no está en uso (429 litros). Abatir o levantar los respaldos es sumamente fácil a través de un sistema de correas, lo que simplifica el proceso.
No ocurre lo mismo con la segunda fila, ya que hay que levantar las butacas, sacar los apoyacabezas y luego reclinar los respaldos. Un dato extra: el neumático de repuesto es de tamaño completo, pero no va dentro de la maleta sino por debajo del auto, y sólo cuenta con una simple tuerca que lo protege.
Motor y Rendimiento
Se trata de un 1.5 litros turbo que eroga 147 Hp a las 5.200 rpm y 230 Nm de par entre 1.600 y 3.600 rpm, asociado a una caja manual de seis cambios, que envía el par al eje delantero. El motor es bastante bueno en su entrega general, pero cuenta con un marcado turbolag bajo las 2.000 rpm que a veces exaspera al conductor.
Su mejor rango de uso va entre las 2.500 rpm, que es cuando realmente despierta, hasta las 4.000 rpm, ya que sobre eso comienza a sentirse demasiado cansado. Durante nuestra prueba nos rindió entre 9 y 12 km/litro, dependiendo el día y la forma de conducción.
Comportamiento y Confort
La puesta a punto del chasis apunta claramente al confort de marcha, con suspensiones que aguantan los embates con bastante fortaleza, aunque nos parece un tanto áspera en ciertas situaciones, lomos de toro y asfaltos rotos.
Si algo distinguió a la Chevrolet Captiva original fue su enfoque familiar. No fue famosa por su origen ni tampoco su diseño, sino su gran propuesta como auto de familia. ¿Es una Captiva? Por diseño y origen quizás no, pero por nombre y atributos, sí lo es.
Opiniones de Usuarios en Foros
En diversos foros, usuarios han compartido sus experiencias con el Chevrolet Captiva, tanto en su versión diésel como bencinera. Algunos destacan la comodidad y el espacio interior, mientras que otros mencionan problemas específicos, especialmente en modelos más antiguos. A continuación, se resumen algunas de estas opiniones:
- Un usuario menciona que su cuñado tuvo una Captiva 2011 y estuvo conforme con ella.
- Otro usuario indica que un colega de oficina ha tenido dos Captivas, una 2011 (diésel manual) y una 2016 (automática), y también ha estado conforme con ambas.
- Algunos usuarios han expresado preocupación por el consumo de combustible y posibles problemas con el filtro de partículas diésel (DPF).
- Un usuario menciona que unidades antiguas diésel sufrían de problemas de culata.
- Otro usuario comenta que un ex jefe tuvo problemas con sensores y pérdidas de potencia en su Captiva diésel 2014.
Consideraciones Finales
La Chevrolet Captiva 2017 ofrece los mismos atributos que la han hecho uno de los SUV favoritos de los chilenos. Tiene un gran motor diésel, que responde bien a las exigencias, pero está lejos del ser el más potente y económico. Lo mejor, sin lugar a dudas, en la inclusión del nuevo sistema de infoentretenimiento de serie, y ahí sí saca ventajas significativas.
En resumen, la Chevrolet Captiva, en sus diferentes versiones y años, sigue siendo una opción a considerar para aquellos que buscan un SUV familiar con buen espacio interior y confort, aunque es importante tener en cuenta las posibles fallas y el rendimiento del combustible.
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