Cómo Cuidar el Embrague de tu Coche: Consejos Esenciales

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El embrague es un componente vital en los vehículos de transmisión manual. Permite transmitir e interrumpir la potencia del motor hacia la transmisión del automóvil.

Tipos de Embrague

Es fundamental conocer los diferentes tipos de embrague que existen para entender mejor su funcionamiento y mantenimiento. Para esto, también puedes consultar el manual del fabricante que viene con tu vehículo, así podrás estar preparado en caso de cualquier falla o problema.

Según el tipo de mando

  • Embrague de fricción mecánica: Este tipo de embrague es el más común entre los vehículos. Se forma por dos partes, el plato de presión y el disco de embrague. Su sistema presiona un componente contra el otro, controlando la transmisión de torque, ya sea mediante muelles o diafragma.
  • Embrague hidráulico: Es un embrague automático entre el motor y la caja de cambios. Actúa según el régimen de giro del motor y utiliza una bomba centrífuga que interactúa con una turbina.
  • Embrague electromagnético o eléctrico asistido: Este funciona de acuerdo al principio del electroimán. Transmite el par de giro del motor mediante un sistema de bloqueo electromagnético.

Según el número de discos

  • Embrague monodisco: Este tipo de embrague dispone de un disco entre el volante del motor y el plato de presión.
  • Embrague bidisco: En este caso, este modelo de embrague cuenta con dos discos para poder transmitir adecuadamente la potencia del motor a la caja de cambios. Este sistema se puede encontrar en automóviles que suelen generar una potencia bastante elevada.
  • Embrague multidisco: Este modelo de embrague está compuesto por una serie de discos de fricción que son los encargados de controlar la transmisión de energía en el auto. Lo podemos encontrar mayoritariamente en las motos.

Según el tipo de refrigeración

  • Embrague seco: En este tipo de embrague la función de refrigeración es mediante aire. Lo que permite que sea un embrague de tipo seco o entre seco.
  • Embrague húmedo: En este caso la refrigeración es por aceite.

Según la presión sobre el plato opresor

  • Embrague de muelles: Aquí los muelles que se encargan de presionar están en la periferia del disco.
  • Embrague de diafragma: En este tipo de embrague, los muelles se sustituyen por un diafragma elástico de acero al carbono.
  • Embrague centrífugo: Funciona utilizando la fuerza centrífuga motivada por el giro del motor.

Problemas Comunes en el Embrague

Al ser un elemento imprescindible en nuestro auto y que constantemente usamos, es muy fácil que se gaste, de hecho, es uno de los sistemas con mayor desgaste a lo largo de la vida de tu automóvil y que podría presentar varios problemas si su utilización no es la correcta, o no se hace el reemplazo a tiempo.

Aquí te presentamos algunos de los problemas más comunes en el embrague para que puedas detectarlos oportunamente:

  1. El embrague patina: Esto sucede cuando el disco de embrague se encuentra desgastado por la fricción, por lo que la superficie que sujeta los otros dos componentes, placa y volante, es defectuosa. Se puede detectar esta falla cuando pisas el acelerador, queriendo exigir el vehículo y sientes como un cambio de marcha.
  2. El pedal se atasca: Para este problema las causas pueden ser muchas, pero principalmente están relacionadas con fallas en el cilindro de embrague, también producto del desgaste ocasionado en esta pieza. En este caso, el reemplazo o reparación de los cilindros de embrague es primordial.
  3. No funciona el sistema de presión: Otra falla común debido al desgaste en los componentes del embrague, es el desgaste del sistema de presión del plato, lo que provocará que el auto no acelere como corresponde, en este caso se requiere una intervención mayor por parte de tu mecánico.

Consejos para Cuidar tu Embrague

Para que no te suceda, a continuación te presentamos 5 consejos para cuidar el sistema del embrague, para que lo uses correctamente y extiendas su vida útil muchos kilómetros más.

  1. Acelera suavemente: Comienza a andar, soltando el pedal de forma gradual, a poco más de 1.000 rpm. Eso de salir fuerte patinando como Toretto, déjalo para las películas. Los embragues son sensibles y sufren.
  2. No descanses el pie sobre el pedal del embrague: Puede parecer algo insignificante, pero algunos conductores manejan con el pie izquierdo en el pedal, lo cual, si se hace frecuentemente, reducirá de forma significativa su vida útil.
  3. Pisa a fondo el pedal al pasar cambio: Si esto no se hace, el sistema experimentará una fricción excesiva al cambiar de marcha y los engranajes no serán tan suaves como deberían.
  4. Evita sobrecargar el vehículo: No exijas de sobremanera el auto. Al mismo tiempo no lo sobrecargues y respeta sus capacidades. Incluso si es una camioneta o un SUV grande no lo sobrecargues. Si lo haces, vas a ayudar a estropear de a poco la suspensión. También corres el riesgo de forzar demás del motor y el embrague; a la par, vas a gastar más combustible. Cuanto más pequeño el motor, más va a sufrir con la sobrecarga.
  5. Ojo con el uso del embrague: El principal cuidado que debes darle al embrague es con su mal uso. Uno de los errores más comunes es que algunas personas tienden a manejar con el pie apoyado en el embrague, lo que puede producir que sin querer se presione un poco el pedal. Si lo presionas un poco podrías estar desacoplando, aunque sea levemente, el motor de la caja, produciendo un desgaste completamente defectuoso en la prensa de embrague, en el rodamiento de empuje o en el engranaje principal del motor. A su vez, si te cuesta salir en primera, practica bien, porque siempre está el clásico error de esa persona principiante que no termina nunca de soltar el embrague a medida que sigue pisando el acelerador. No hagas patinar el auto; eso produce desgaste por fricción entre las partes involucradas entre motor y caja.

Otros Consejos Adicionales para el Cuidado General del Auto

Además de los consejos específicos para el embrague, es fundamental seguir algunas prácticas generales para mantener tu auto en óptimas condiciones:

  • Calienta siempre el motor: Todos los motores, los del año 1930 y los del 2024, deben calentarse antes de utilizarse, sobre todo si es la primera vez que lo usas en ese día. Un motor frío que es exigido con un pique o una acelerada fuerte, en un caso extremo, podría quebrar algún metal fundiendo inmediatamente el motor. El aceite lubricante de motor necesita ganar algo de temperatura para que sus propiedades de viscosidad actúen como prometen.
  • Realiza mantenciones preventivas a tiempo: Intenta ser lo más metódico posible y realiza a tiempo cada una de las mantenciones preventivas del auto. Haciendo estos mantenimientos puedes conservar en buen estado el auto, a la vez que te evitas fallas imprevistas.
  • Maneja a la defensiva: Si conduces a la defensiva vas a terminar conservando todo el vehículo en buenas condiciones. Aceleradas suaves y graduales cuidan también del gasto de gasolina y del trabajo de todo el sistema de inyección. Una conducción a la defensiva hará que frenes de forma más suave y no darás frenadas bruscas que podrían sobrecalentar los discos de frenos, o resentir algún otro componente del sistema.
  • Conduce en la marcha adecuada: Las marchas están para usarlas como corresponde. Se inicia el recorrido en primera, casi al instante se pasa segunda y ya en 3.000 rpm toca poner tercera. Obviamente, si quieres hacer un adelantamiento, donde se requiere bajar de marcha y revolucionar el auto, lo puedes hacer, pero hazlo con respeto.
  • Mira tu auto, interpreta sus síntomas: Es muy importante que todo el tiempo mires el auto, observa si está presentando fugas, si los neumáticos se ven muy desgastados o con marcas extrañas de uso. Si ya has manejado tu auto varias veces, ya lo deberías conocer. Siendo así, tienes una referencia para que detectes cuándo está enfermo.
  • Lava el auto: Fuera de la estética, lavar el auto ayuda a cuidar algunos aspectos técnicos. Primero, si lo lavas recurrentemente, evitas que se acumule suciedad con humedad en partes críticas que tienden a oxidarse con el paso del tiempo.
  • Nunca andes con poco combustible: Lo primero que te puede ocurrir es que obstruyas parte del sistema de inyección del auto, sea inyectores o carburador. Esto ocurre porque al fondo del estanque de combustible se acumulan sedimentos, cascarria e impurezas propias del combustible que usas.

Siguiendo estos consejos, podrás mantener tu embrague y tu auto en excelente estado, prolongando su vida útil y disfrutando de una conducción segura y eficiente.

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