¿Qué Líquido Refrigerante Lleva Mi Coche? Tipos y Recomendaciones

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Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación. El líquido refrigerante o anticongelante, es un combinado de productos químicos que fluye por el sistema de refrigeración del vehículo con el objetivo de disipar el calor producido por del motor para mantenerlo a una temperatura ideal de funcionamiento que es alrededor de los 90⁰C.

Cuando el sistema de refrigeración funciona correctamente y con el nivel y calidad de líquido recomendado, este no alcanzará el punto de ebullición cuando las temperaturas sean altas. Por otro lado, su propiedad anticongelante evita que el líquido se solidifique a bajas temperaturas. Además, este compuesto también es el responsable de proteger los elementos del vehículo de la corrosión, evitar la aparición de formaciones calcáreas y evitar la temida cavitación.

Pero además, la importancia de este líquido va mucho más allá: actúa frente a la corrosión y oxidación de las piezas que provoca el agua, lubricando y protegiendo, así como limpiando todos los componentes internos. Con el paso del tiempo este líquido pierde su capacidad para transmitir y regular la temperatura. Es decir, deja de ser eficaz y ya no protege a la maquinaria de temperaturas extremas.

¿Cuál es el Mejor Líquido Refrigerante?

Actualmente, el líquido refrigerante más utilizado es el compuesto por un 50% de agua desmineralizada. Esta formulación permite soportar temperaturas extremas que varían desde -37⁰C hasta los 108⁰C. En función de las sustancias utilizadas para su elaboración, el combinado puede ser del tipo orgánico, inorgánico o híbrido conocido como OAT (Organic Acid Technology).

Hay distintos tipos de líquido refrigerante. Existen distintas variedades de líquidos refrigerantes según su composición, como los de origen sintético, orgánico o mixto. Además, contienen aditivos anticorrosivos para proteger los componentes del sistema de enfriamiento, prolongando su vida útil.

Dentro de este tipo de refrigerante, existen tres componentes que aportan a su desempeño en el vehículo:

  • Refrigerante anticongelante: perfecto para zonas con climas muy fríos.
  • Anticongelante híbrido: es una mezcla de los dos anteriores.

Tipos de Líquidos Refrigerantes

Existen diferentes tipos de líquidos refrigerantes disponibles en el mercado, cada uno con sus propias características y beneficios. Es fundamental comprender las diferencias entre ellos para elegir el más adecuado para tu vehículo.

  • Agua Destilada o Desmineralizada: El agua destilada o desmineralizada es agua que ha sido sometida a un proceso de purificación para eliminar impurezas, minerales y sales. Esta es una opción mucho mejor que el agua del grifo, ya que esta última contiene minerales que pueden depositarse en el sistema de refrigeración y formar sarro, obstruyendo los conductos y reduciendo la eficiencia del enfriamiento. El agua desmineralizada, al carecer de estos minerales, minimiza el riesgo de corrosión y acumulación de depósitos.
  • Refrigerante Anticongelante Concentrado: El refrigerante anticongelante concentrado está compuesto principalmente por etilenglicol o propilenglicol, y debe diluirse con agua destilada o desmineralizada antes de su uso. La proporción de mezcla recomendada suele ser 50/50 (50% refrigerante y 50% agua), pero puede variar según las especificaciones del fabricante del vehículo y las condiciones climáticas de la región. El etilenglicol proporciona una excelente protección contra la congelación y la ebullición, mientras que el propilenglicol es menos tóxico y más amigable con el medio ambiente.
  • Refrigerante Anticongelante Premezclado: El refrigerante anticongelante premezclado ya viene diluido en la proporción adecuada, lo que lo convierte en una opción conveniente y fácil de usar. Esta opción elimina la necesidad de medir y mezclar el refrigerante y el agua, lo que reduce el riesgo de errores y garantiza una protección óptima del sistema de refrigeración.
  • Refrigerantes Orgánicos (OAT): Los refrigerantes orgánicos (OAT, por sus siglas en inglés) utilizan ácidos orgánicos en lugar de silicatos y fosfatos como inhibidores de corrosión. Estos refrigerantes suelen tener una vida útil más larga que los refrigerantes convencionales y son compatibles con una amplia gama de metales y plásticos utilizados en los sistemas de refrigeración modernos. Sin embargo, es importante asegurarse de que el refrigerante OAT sea compatible con el vehículo, ya que algunos modelos más antiguos pueden no ser compatibles.
  • Refrigerantes Híbridos (HOAT): Los refrigerantes híbridos (HOAT, por sus siglas en inglés) combinan ácidos orgánicos con silicatos o fosfatos para proporcionar una protección integral contra la corrosión. Estos refrigerantes ofrecen una buena vida útil y son compatibles con una amplia gama de vehículos. Al igual que con los refrigerantes OAT, es importante verificar la compatibilidad con el vehículo antes de usarlos.

¿Por Qué No Usar Agua del Grifo?

El agua del grifo contiene minerales, sales y otros contaminantes que pueden causar problemas en el sistema de refrigeración. Estos minerales pueden depositarse en las paredes de los conductos y formar sarro, lo que reduce la eficiencia del enfriamiento y puede provocar el sobrecalentamiento del motor. Además, el agua del grifo puede contener cloro, que es corrosivo y puede dañar los componentes del sistema de refrigeración, como las mangueras, el radiador y la bomba de agua.

¿Cuándo se Debe Cambiar el Líquido Refrigerante?

Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse. Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años. Además, también hay que tener en cuenta que existen distintos tipos de refrigerante y que según sus propiedades, será preciso sustituir el líquido antes o después.

Mantener el líquido refrigerante en perfecto estado es imprescindible. En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor.

Además, procura revisar periódicamente el sistema de refrigeración con el objetivo de detectar fallas o fugas. Es importante saber que el líquido refrigerante va perdiendo sus cualidades con el paso del tiempo y con el uso que se le va dando.

Las recomendaciones de los fabricantes con respecto a la supervisión y la sustitución varían según las características de cada vehículo, aunque se suele aconsejar sustituirlo en cada revisión rutinaria (generalmente cada 40.000 ó 60.000 kilómetros, o cada dos años). Conviene revisarlo constantemente. Si el compuesto pierde sus capacidades, exponemos al motor a un posible sobrecalentamiento que podrá ocasionar daños graves.

Consejos de Mantenimiento

Asimismo, hay que tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Hay que elegir el tipo de líquido refrigerante adecuado según la ficha técnica y la recomendación del fabricante, ya que, en caso contrario, se puede producir fallas importantes.
  • Se debe tener en cuenta que el líquido refrigerante pierde propiedades y eficacia con el simple paso del tiempo.
  • Un nivel de líquido refrigerante bajo también es muy perjudicial para el vehículo. Por ello, en caso de que fuga, es preciso acudir al taller para detectar el motivo de la fuga y rellenar el depósito.

La principal causa de fugas es el desgaste prematuro de retenes, sellos y mangueras, que se resecan y se agrietan. Otro posible origen de esta avería puede ser un problema de estanqueidad en el mecanismo limitador de presión de la tapa, rotura del radiador de motor o de la calefacción.

Un componente fundamental para la correcta refrigeración del motor es la bomba del agua. En ella puede residir un foco de avería de motor en relación a pérdidas de líquido refrigerante, oxidaciones o fallo en el termostato. En ocasiones, la renovación de la correa de distribución también puede ocasionar una avería en la bomba de agua, ya que un tensado excesivo de la correa provocará un esfuerzo radial extra que evidenciará una más que probable fuga de líquido o, incluso, un daño en los álabes de la hélice.

Cuando sea necesario rellenar líquido refrigerante, no es conveniente mezclar líquidos de distintos colores ya que, si se hace, este se volverá de color marrón y no se podrá apreciar si el líquido está sucio o es una mezcla de color. Tampoco es correcto rellenarlo con agua de la llave.

Por ningún motivo utilice “agua verde”. Si ha pasado mucho tiempo desde el último cambio de líquido, te recomendamos que botes el viejo y reemplázalo por uno nuevo.

No debes usarla. El agua es sumamente perjudicial ya que oxida y corroe toda la maquinaria. Es un compuesto químico a base de etilenglicol el cual tiene la capacidad de regular la temperatura. Proporciona un rango térmico bastante amplio, que oscila entre - 30ºC y 140ºC, aproximadamente.

¿Importa el Color del Líquido Refrigerante?

El color del refrigerante, aunque visualmente es útil para identificar fugas, no influye en su desempeño, ya que es principalmente un recurso comercial y práctico. Generalmente, los usuarios solicitan un anticongelante de un color determinado, asociando dicho color a una calidad del compuesto. Esta idea tan extendida es errónea. El líquido refrigerante, en su tono natural, es transparente como el agua y la realidad es que los fabricantes añaden colorantes a sus compuestos con el fin de identificarlos con su marca, como técnica comercial o para diferenciarlos entre sus mismos productos.

El color llamativo de este líquido aporta una ayuda fundamental para facilitar la identificación de fugas en los circuitos.

Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia. Recuerda que cuanto mayor sea la calidad de este líquido, mayores garantías ofrecerá a tu auto, al igual que sucede con tu seguro.

¿En Qué Consiste el Sistema de Refrigeración de un Auto?

El sistema de refrigeración del motor está compuesto por los siguientes elementos:

  • Bomba
  • Radiador
  • Ventilador
  • Termostato
  • Depósito
  • Reloj control de temperatura
  • Líquido refrigerante (etilenglicol)

Estos elementos interactúan de la siguiente manera:

  1. Una pequeña bomba hace circular el líquido refrigerante por todo el motor.
  2. Este líquido recorre las paredes del motor y extrae la temperatura ocasionada por el funcionamiento de este.
  3. Este líquido, ahora caliente, se introduce en la parte superior del radiador, pasando por un tejido de delgados caminos por los que pasa aire fresco. Este aire puede ser forzado por ventiladores eléctricos o por la misma velocidad del vehículo al estar en movimiento.
  4. Este proceso es un circuito que se repite una y otra vez mientras el motor del vehículo esté encendido.
  5. El sistema se autorregula mediante sensores y un termostato que pueden bloquear la circulación del líquido para alcanzar una temperatura óptima de trabajo o acelerar la circulación para extraer temperatura más rápido, en caso de ser necesario.

Fallas en el Sistema de Refrigeración de un Motor

Como habrás podido ver, el circuito del sistema de refrigeración no es un proceso tan complicado dentro de un vehículo. Lo complejo de este sistema radica en que una falla, por pequeña que sea, puede resultar en un sobrecalentamiento interno del motor, pudiendo estropear su funcionamiento y causar daños en cilindros, pistones, válvulas, juntas, entre otros elementos del corazón del vehículo.

A continuación te presentamos algunos casos en que este sistema puede fallar:

  • Residuos acumulados en las camisas de agua, las que disminuyen la capacidad de extraer calor.
  • Termostato defectuoso: Puede pasar que esta válvula no se abra adecuadamente y restrinja la circulación de líquido.
  • Bajo flujo de aire en el radiador, que no es suficiente para enfriar el líquido.
  • Bomba de agua defectuosa que puede mover de forma limitada o no mover el líquido.
  • Electroventilador descompuesto, que en condiciones de calor no se enfriará correctamente el líquido.
  • Pérdida de líquido por fuga en mangueras, lo que puede generar un aumento drástico de temperatura.
  • Rotura o fuga interna en el motor: la mezcla de aceite y líquido refrigerante puede causar daños a nivel general en el motor.

Recomendaciones para el Cuidado del Sistema de Refrigeración

  • Utilizar el líquido correcto es uno de los principales factores de protección del sistema refrigerante del motor y es fundamental para mantener las temperaturas adecuadas y evitar el congelamiento en invierno.
  • No abuses del agua destilada, pues solamente se debe usar como relleno en caso de baja de nivel del líquido principal.
  • Tampoco abuses del agua verde, porque este líquido está pensado más bien para vehículos con alto kilometraje y que ya tienen corrosión importante.
  • No descuides el manual del fabricante: Los anticongelantes y refrigerantes son el estándar de los autos modernos y debemos seguir el manual del auto para poner el líquido correspondiente para cada motor.

Debes tener presente que los motores modernos tienen puntos de temperatura óptimos diferenciados por marcas y modelos, por ello, es importante verificar la concentración de etilenglicol determinada para cada motor.

El etilenglicol es el elemento central de los anticongelantes y refrigerantes modernos, la mayoría de las marcas lo recomiendan al 50% como máximo, pues a partir de esa concentración pierde sus capacidades.

El mercado ofrece muchas opciones y los productos de mayor calidad ofrecerán protección entre el 20 y 50%. Estos son algunos ejemplos:

  • Anticongelante al 33%
  • Anticongelante al 50%

Además de poner el líquido adecuado, debemos procurar remplazarlo en el plazo correspondiente, porque al pasar el tiempo, los químicos pierden sus propiedades y puede terminar siendo perjudicial para el motor.

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