Con el creciente interés en alternativas más económicas y ecológicas para el transporte, cada vez más conductores están considerando la conversión de sus vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV). Sin embargo, existen muchos mitos y conceptos erróneos que pueden desalentar a los propietarios de automóviles a dar este paso.
En este contexto, es crucial analizar los costos de instalación, los beneficios económicos y ambientales, y desmitificar algunas creencias erróneas sobre la conversión a GNV.
Mitos Comunes sobre la Conversión a GNV
Erick García, presidente del evento “Transporte Sostenible 2024”, comenta cinco mitos más comunes sobre la conversión a GNV:
Mito 1: La conversión a GNV es costosa y no se recupera la inversión
Realidad: Si bien el costo inicial de la conversión puede parecer elevado, los ahorros a largo plazo en combustible son significativos. El GNV es considerablemente más barato que la gasolina y el diésel, lo que permite recuperar la inversión en un periodo corto. Actualmente, existen alternativas de financiamiento como el Programa Ahorro GNV, ejecutado por el MINEM con recursos del FISE, cuyo objetivo es fomentar la masificación del GNV mediante un financiamiento 100% y SIN INTERESES, o hasta S/ 4,000.00.
Mito 2: Los vehículos convertidos a GNV tienen menor rendimiento
Realidad: Los vehículos convertidos a GNV pueden tener un rendimiento similar o incluso superior al de los vehículos que funcionan con combustibles tradicionales. La tecnología ha avanzado considerablemente, y muchos kits de conversión están diseñados para maximizar la eficiencia del motor.
Mito 3: La instalación de GNV es peligrosa
Realidad: La conversión a GNV es un proceso seguro cuando se realiza por técnicos certificados y con equipos homologados autorizados por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Los sistemas de GNV están equipados con múltiples dispositivos de seguridad que previenen fugas y otros riesgos. De hecho, el GNV produce una combustión más limpia, lo que puede resultar en menor desgaste del motor y una vida útil más prolongada.
Mito 5: No hay suficientes estaciones de servicio de GNV
Realidad: La red de estaciones de servicio de GNV está en constante crecimiento. En muchas ciudades, ya es posible encontrar una buena cobertura de estaciones que ofrecen GNV, y la tendencia es que esta red siga expandiéndose.
Beneficios Adicionales de la Conversión a GNV
Además de los beneficios económicos y de rendimiento, la conversión a GNV también contribuye a la reducción de emisiones contaminantes, ayudando a disminuir la huella de carbono y mejorando la calidad del aire. El GNV produce menos emisiones de dióxido de carbono, óxidos de nitrógeno y partículas en comparación con los combustibles tradicionales.
El gas es reconocido como el combustible fósil menos contaminante y el más amigable con el medio ambiente. En los últimos años su uso en el transporte ha tenido un fuerte crecimiento a nivel mundial, sustituyendo fuentes más contaminantes, en particular, el diésel.
GNV vs. GLP
En Argentina, el mercado del gas vehicular se puede clasificar en Gas Licuado de Petróleo (GLP) y Gas Natural Comprimido (GNC).
- GLP: Es un combustible que se obtiene del procesamiento del petróleo crudo en las refinerías. Está compuesto por una mezcla en diferentes porcentajes de propano (C3H8) y butano (C4H10). Se encuentra en estado gaseoso y puede pasar a estado líquido con una presión relativamente baja. Más pesado que el aire, este fluido se consume en estado líquido.
- GNC: Es un hidrocarburo gaseoso constituido principalmente por metano (CH4). Se consume en estado gaseoso, luego de una serie de procesos intermedios para su transporte y almacenaje.
El GNC -también conocido como gas natural vehicular (GNV)- no produce material particulado (MP) y reduce las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx), hidrocarburos no metánicos (HCNM) y de monóxido de carbono (CO).
Seguridad del Gas Vehicular
Pese a sus ventajas, un tema que ha generado cierto debate son los estándares de seguridad asociados al gas vehicular. Los estanques que utilizan los vehículos a GNV son sometidos a pruebas soportando fuertes impactos y también altas temperaturas, cumpliendo los más elevados estándares de seguridad. Además, el estado de los estanques se debe certificar cada cierto tiempo, revisándose si hay pérdida de espesor en sus paredes, corrosión o rozamiento, entre otras anomalías. "Esos tanques han sido diseñados para resistir golpes, accidentes, cambios repentinos en el entorno e incendios. Sumado a ello, el sistema cuenta con válvulas de seguridad que se abren en situaciones de excesivo calor, dejando escapar el gas de manera constante y controlada. Así, se evita acumular formaciones peligrosas como ocurre con otros combustibles líquidos".
El estanque de gas se instala en los portamaletas de los automóviles que son convertidos. No obstante, pese a todos esos antecedentes, "persisten mitos con respecto al gas, que dicen que podría dañar los motores o las culatas. Pero hoy trabajamos con un equipo de quinta generación; hemos evolucionado a lo largo del tiempo y, por ende, esos problemas que ocurrieron con los primeros dispositivos, alrededor de 2000 o 2005, ya no existen".
Costos y Ahorros
Los defensores del gas vehicular creen que una de las razones que han frenado su uso en Chile sería la falta de estaciones de servicio. Actualmente, existen más de 5.000 autos convertidos en el país y no más de 50 puntos de recarga.
Este panorama cambiaría rápidamente, pues se proyecta que los autos preparados para funcionar con gasolina y gas indistintamente ascenderán a 35.000 unidades dentro de los próximos cinco años. Así también aumentarán las estaciones de servicio, gracias a las alianzas de empresas surtidoras (como AutoGasco, Abastible y Lipigas) con gasolineras y marcas.
Si bien existe registro de explosiones de autos a gas, se sabe que fueron provocadas por conversiones inadecuadas. De hecho, "los test de choque y de incendio prueban que los coches a gas no son, en absoluto, más peligrosos que los de gasolina", constata el Automóvil Club Alemán (ADAC).
Lo primero, tanto para la conversión a gas licuado de petróleo como para gas natural (la primera más barata que la otra), es que debe realizarse en talleres autorizados por el 3CV. Ahí, el coche se somete a una serie de modificaciones técnicas por lo que, generalmente, pierde la garantía de fábrica, y se le adiciona un estanque de hasta 90 litros de capacidad, que se ubica en la maleta.
En otros países, como Argentina, se subsidia no sólo el uso del combustible, sino también la adaptación de los coches. Eso sí, el sobrecosto queda ampliamente compensado por la diferencia del precio entre la gasolina y el gas, ya sea licuado o natural, pudiendo ahorrarse hasta un 40 % según los kilómetros recorridos.
Emisiones Contaminantes
Al respecto, el gas licuado de petróleo emite menos gases y partículas nocivas, en especial frente a la gasolina. Expele un 15% menos de dióxido de carbono (CO2) y reduce en un 95% los óxidos de nitrógeno. De ahí, que los coches a gas estén exentos de restricción.
Emite 20% menos de CO2 que la gasolina, disminuyendo los gases contaminantes que recibe el medio ambiente. Ya que su composición es menos intensiva en carbono y la tecnología de motores a GLP representa una herramienta efectiva para disminuir la contaminación de CO2.
Tabla Comparativa de Costos y Rendimiento (Ejemplo)
| Combustible | Costo por 100 km (aproximado) | Ahorro vs. Bencina |
|---|---|---|
| Bencina | $8.800 | - |
| GNC | $4.600 | ~50% |
| GLP | $7.000 | ~20% |
Nota: Los costos son aproximados y pueden variar según la región y los precios del combustible.
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