Deporte donde corren coches pequeños: Karting y Drifting

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El mundo del automovilismo es vasto y emocionante, con disciplinas que varían en tamaño, velocidad y técnica. Dos de estos deportes que destacan por su accesibilidad y espectacularidad son el karting y el drifting.

Karting: La Fórmula 1 a Escala

El karting es un deporte de automovilismo profesional con un alto componente familiar, y hoy en día, uno de los deportes de motor de más rápido crecimiento en Chile. Además, son extremadamente populares en todo el mundo. Se puede comenzar a competir a los 5 años y continuar hasta que el cuerpo y la salud lo permitan.

Muchos participan por diversión, mientras que otros lo utilizan como un trampolín hacia una carrera profesional en las carreras. La mayoría de los pilotos de Fórmula 1 actuales y muchos pilotos de otras categorías del deporte motor comenzaron con karts de carreras, y muchos todavía los usan para entrenar fuera de temporada.

Piense en el karting como una carrera de Fórmula 1 con un circuito a escala reducida, ya que además de que los vehículos son más pequeños, los circuitos también lo son (1.600 mts aprox.). El principio es el mismo que el de las carreras en circuito: el ganador es el primero en llegar a la bandera a cuadros, que cae una vez completado el número de vueltas designado.

Cómo Empezar en el Karting

El primer paso es dirigirse a la pista de karts más cercana y, una vez que seas competitivo y te sientas preparado para el siguiente paso, inscríbete en los Campeonatos Chilenos de Karting reservando tu número. La serie está abierta a niños y adultos por igual.

Si quieres competir en karting, acude a algunas reuniones y charla con los competidores. Los karts son pequeñas máquinas de carreras con chasis rígido y sin suspensión. Hay diferentes karts para las distintas clases, así que primero tienes que elegir tu clase. Si te decides por uno nuevo desde el principio, encontrarás ofertas de karts nuevos en los siguientes distribuidores autorizados de chasis.

Si vas a comprar un kart nuevo no te puedes equivocar, aunque necesitarás un presupuesto algo mayor. Para que te hagas una idea, un kart Mini y Micro nuevo te costará entre $3.000.000 - $5.000.000 y un kart MAX entre $5.000.000 - $8.000.000, completo y listo para competir. Un DD2 nuevo debería rondar los $7.000.000 - $8.000.000.

Equipamiento Necesario

Necesitarás artículos de seguridad que cumplan a lo indicado en el Reglamento Deportivo a lo que se refiere en homologaciones y certificaciones, como casco, buzo, guantes y botas. También es recomendado un protector de costillas (*Obligatorio en categorías Micro y Mini), esto le evitará dolores y molestias después de la carrera. La reglamentación no es privativa de competencias oficiales, si no que en todo momento que se encuentren en pista.

Como parte de las exigencias reglamentarias de nuestra competencia es cumplir con tener tu licencia de piloto profesional FADECH, ya que con esto tendrás la confianza de los eventos que organiza Rotax, cumplen con los estándares internacionales CIK-FIA respecto a seguridad, puntuación, clasificaciones internacionales, etc. Además, cada licencia cuenta con la cobertura de un seguro contra accidentes deportivos, por lo que también sentirás la tranquilidad tú y los tuyos de estar protegido ante cualquier imprevisto.

Para iniciar tu proceso de solicitud avalada por el Club Rotax Racing, debes seguir el paso a paso indicado en esta sección. ¡INSCRÍBETE EN EL ROTAX MAX CHALLENGE CHILE 2025!

Drifting: Arte y Control al Límite

El drifting es una prueba espectacular de habilidad al volante en la que los pilotos se deslizan a toda velocidad por las curvas con las ruedas delanteras alejadas de los bordillos y saliendo humo de las traseras. Desde sus humildes orígenes en las calles de Tokio hasta la gran acción cinematográfica de The Fast And The Furious: Tokyo Drift en 2006, el drifting está ganando popularidad en todo el mundo.

Lejos de la gran pantalla, las principales competiciones de drifting son el Gran Premio D1 de Japón, la European Drift Masters Series, la Fórmula D de Estados Unidos y el Red Bull Car Park Drift de Oriente Medio y África.

Orígenes del Drifting

Empecemos por el lugar donde empezó todo... Japón, a finales de los años 60.

Kunimitsu Takahashi: El Pionero

A lo largo de una carrera de 40 años que le llevó a MotoGP, F1, Turismos, GT Racing y las 24 Horas de Le Mans, Kunimitsu Takahashi ayudó a poner el automovilismo japonés en el mapa. El valiente Kuni-san empezó en lo que hoy es MotoGP convirtiéndose en el primer piloto japonés en ganar (Alemania 1962) y añadió victorias en España, Francia y el Gran Premio del Ulster.

Tras un aparatoso accidente en el TT de la Isla de Man, se pasó a las carreras sobre cuatro ruedas y, cofundando el equipo Oppama Works Miragurasu, empezó a competir con el nuevo y espectacular Nissan Skyline KPGB10 en las series japonesas road Racing -carreras en carretera-, ganándose a los aficionados con su espíritu competitivo y su espectacular estilo de conducción.

Desarrollando el Estilo Drifting

Para compensar la falta de agarre de los neumáticos y el exceso de potencia del Skyline (Hakosuka en japonés), Takahashi desarrolló una técnica para mantener la velocidad punta. Utilizaba el sobreviraje para que el coche derrapase antes del vértice de la curva y, a continuación, aplicaba la potencia para conseguir la máxima velocidad de salida. Esto le llevó a lo más alto del podio y le convirtió en un héroe para los jóvenes pilotos de todo Japón...

El Auge del Drifting en las Calles

En la década de 1970, miles de jóvenes corredores callejeros se emocionaban con las hazañas de Takahashi en la pista. Pasaban los fines de semana compitiendo con cualquier cosa con ruedas por las calles de Tokio y otras grandes ciudades, y las noches entre semana modificando sus vehículos. Surgieron dos grupos: los Kaido, interesados principalmente en las carreras urbanas, y los Hashiriya, que tomaban las carreteras abiertas fuera de la ciudad, donde podían pisar a fondo el acelerador. Las carreteras de la montaña Fuji eran especialmente populares.

El piloto que va en cabeza marca el ritmo y el que le persigue tiene que igualarle curva a curva, intentando mantener el ritmo. Si el coche de delante abre hueco, es el ganador. Si no, vuelven a la montaña y lo intentan de nuevo, esta vez con el perseguidor en cabeza. Y el mejor de esos pilotos de montaña fue el héroe de la clase trabajadora: Keiichi Tsuchiya - alias The Drift King.

Keiichi Tsuchiya: El Rey del Drifting

A finales de la década de 1970, Keiichi Tsuchiya inició una carrera profesional que le llevó desde la Fórmula 3 y los turismos en Japón hasta algunas impresionantes actuaciones en las 24 Horas de Le Mans. Su carrera profesional le dio un nombre, pero en el fondo seguía siendo un piloto callejero. Era tan rápido en la calle derrapaba para entretener a los aficionados.

Tsuchiya era uno de los pilotos más destacados de Touge, donde las curvas cerradas y las horquillas eran perfectas para el drifting. Decidió llevar el drifting al gran público. En 1987, reunió financiación de garajes y editoriales relacionados con las carreras callejeras para empezar a producir vídeos. El primero mostraba sus considerables habilidades derrapando con un Toyota AE 86 GTV Levin por Usui touge, un hermoso puerto de montaña a las afueras de Nagano y la pista natal de Keiichi.

En la época anterior a Internet, el vídeo se hizo viral en Japón y luego en todo el mundo. Su influencia se extendió más allá de las carreras, la realización de películas y la organización de competiciones. Continuó encontrando formas creativas y emocionantes de difundir el drifting, inspirando a futuras estrellas como Youichi Imamura y Nobushige Kumakubo. A mediados de los 90, colaboró con varios artistas para crear tiras de manga, en especial Initial D, de Shuichi Shigeno, que convirtieron en un anime tremendamente popular. Y cuando el equipo de Fast And The Furious vino a Japón, Tsuchiya fue su asesor, coordinador y piloto de acrobacias.

Otras Formas de Drifting

Existen otras formas de drifting como el spinning en Sudáfrica, Red Bull Car Park Drift en Oriente Medio y África.

Spinning en Sudáfrica

Al igual que la NASCAR, el drifting empezó en el lado equivocado de la ley. El spinning en Sudáfrica tiene orígenes similares. En los años 80, el coche más codiciado -por las buenas o por las malas- era un BMW (en la zona significa Break My Windows). Los pandilleros los sacaban de las calles del centro, los llevaban a los townships lo más rápido posible y luego los conducían hasta la destrucción para su propio entretenimiento. Los coches de lujo con tracción trasera son perfectos para el drifting, que se ha convertido en un fenómeno cultural. Los vecinos se reúnen, ponen música y bailan alrededor de un espectáculo donde los burnout, motores chirriantes y humo hacen las delicias de los niños que entran y salen por el techo solar. Los trompos lo llamaban "Gusheshe".

Red Bull Car Park Drift

Quizá el terreno más fértil de todos sea Oriente Próximo, sobre todo Líbano y Turquía, donde los jóvenes pilotos dedican todo su tiempo libre a personalizar y poner a punto sus coches para lucirlos el fin de semana. Después de desfilar por las calles de Beirut, Estambul y más allá, corren contrarreloj por cualquier trozo de terreno abierto: gana el más rápido. Pronto añadieron obstáculos, como bidones de aceite o pilas de neumáticos, nivelando el terreno de juego para que el control y la habilidad del coche fueran más importantes que la velocidad bruta.

Abdo Feghali es una pieza clave del Red Bull Car Park Drift como competidor y asesor técnico. Mientras montaba en moto, se encontró con un Mercedes en pleno drift. Le picó el gusanillo del drifting y se convirtió en el piloto más laureado de la competición de drifting, ganando tanto la serie D1 en Japón como la Formula Drift en Estados Unidos.

El Estilo en el Drifting

Aquellos Kaido racer desarrollaron un estilo propio: la altura de los coches se rebajaba hasta que los Toyota y Nissan rozaban el suelo, los tubos de escape se alargaban hasta longitudes casi absurdas, la carrocería se abombaba, los tapacubos relucían y la impresionante pintura se sellaba con cerámica. A su vez, esto inspiró a los pilotos de drifting que, al igual que las carreras tenían que ver con la habilidad, también tenían que ver con el estilo. Se trataba de lucir bien.

Modelos Clásicos de Coches de Drift

Por supuesto, la elección del coche es vital. Aunque no es imposible hacer drift con un tracción delantera, es mucho más difícil. Además, la escena está construida sobre cimientos de los años 80, por lo que la tracción trasera, el cambio manual y el motor en la parte delantera deben encabezar tu lista de la compra. Las formas preferidas son las berlinas y los fastback. Los clásicos son los Toyota AE86 y GT86, los Nissan 240SX y 200SX, el Honda 2000 y los BMW 3 o M5. Tanto el Ford Mustang como el Pontiac GTO combinan un aspecto musculoso con tracción trasera y un motor sobrealimentado.

Si quieres ir más allá, prueba el Mercedes-AMG GT 63 S o el Lexus IS 300 2JZ. Mad Mike Whiddett es el rey y ha iluminado Internet con vídeos increíbles y la Fórmula D en Japón y la Fórmula Drift en EE.UU. con sus Mazda propulsados por propulsores rotativos: el BADBULL RX-8, el MADBULL RX-7 y el RADBULL MX-5.

Puesta a Punto de un Coche de Drifting

Para generar la velocidad y la contundencia necesarias para mantener un derrape, el motor debe acelerarse al máximo para crear sobreviraje, lo que permite que las ruedas apunten en una dirección mientras el coche se mueve en la contraria. Pero no es para lo que están diseñados la mayoría de los coches, así que los pilotos de drift tienen que trabajar en el garaje. Tomemos como ejemplo el clásico Nissan 240SX de principios de los 90. Llevaba el motor KA24DE, un propulsor de 2,4 litros y 155 CV. Respetable, pero sin llegar a acelerar el pulso, era un caballo de batalla lo suficientemente versátil como para propulsar todo tipo de vehículos, desde berlinas hasta SUV y camiones ligeros.

Pero si se le añadía un turbocompresor, el robusto motor cobraba vida: la cilindrada era lo suficientemente grande como para que los turbos girasen con rapidez y las bielas y el cigüeñal eran lo suficientemente fuertes como para desplegar una potencia de 300 CV. Fue un problema que Mad Mike Whiddett tuvo que superar de alguna manera con su proyecto NIMBUL, en el que cogió un Lamborghini Huracan y lo convirtió en una máquina de derrapar. Para ello, tuvo que reprogramar por completo los sistemas de a bordo del Huracán para que las ruedas pudieran bloquearse y girar.

Pilotos Chilenos Destacados

Chile ha visto surgir talentosos pilotos en diversas categorías del automovilismo. Algunos nombres destacados incluyen:

  • Benjamín Hites
  • Clemente Huerta
  • Nicolás Ambiado
  • Nicolás Pino
  • Facundo Hernández Nazal
  • José Ignacio Cornejo
  • Ruy Barbosa

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