Distancia de Seguridad entre Ciclistas y Coches en España

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En los últimos años, el parque vehicular en España ha experimentado un aumento significativo, generando congestión en zonas urbanas y un incremento en la contaminación ambiental y acústica.

Este contexto ha impulsado a muchas personas a optar por modos alternativos de transporte, como la bicicleta, que contribuye a la disminución de la congestión y la contaminación.

El Auge del Uso de la Bicicleta

A partir del año 2000, el uso de la bicicleta ha experimentado un crecimiento sostenido y cada vez más notorio. Por su parte, la Subsecretaría de Transportes estima que el número de viajes en bicicleta ha crecido a una tasa promedio de aproximadamente 7% anual. Esto significa que los viajes en este modo de transporte casi se han duplicado en los últimos 10 años.

Las bicicletas no emiten contaminantes nocivos para la salud y el medio ambiente como el óxido de nitrógeno (NOx) y el dióxido de carbono (Co2). Por otro lado, la utilización de la bicicleta tiene efectos significativos en la disminución de la congestión vehicular, debido al mejor aprovechamiento del espacio público del que son capaces comparadas con automóviles particulares.

Como el espacio en ciudades congestionadas es un recurso escaso, su correcto aprovechamiento se vuelve un elemento esencial al momento de planificar el transporte. Por ejemplo, dos pistas de ciclovía de 2 metros de ancho dan abasto para 10.000 bicicletas por hora, mientras que dos pistas de autos de 3 metros de ancho cada una pueden soportar hasta 2.000 autos por hora.

Legislación de Tráfico y Convivencia Vial

La actual Ley de Tránsito fue pensada para regular fundamentalmente el flujo de vehículos motorizados, y no considera adecuadamente a otros modos de transporte que han tenido un crecimiento importante en los últimos años.

Tampoco promueve de manera efectiva una cultura de convivencia vial y el uso compartido de las vías. En este sentido, no se reconocen ciertas especificidades de algunos modos de transporte.

Por otra parte, en la actual regulación no se definen estándares de operación y seguridad para el uso de ciclovías. En virtud de lo anterior, las velocidades máximas urbanas deben ser nuevamente evaluadas para garantizar a las personas un desplazamiento seguro, sin importar el modo en que se movilizan.

Medidas para Mejorar la Seguridad Vial

Se propone disminuir la velocidad máxima en zonas urbanas, hoy de 60 kilómetros por hora para vehículos y motocicletas de menos de 3.860 kilogramos, a 50 kilómetros por hora (Km/Hr), de manera de favorecer la seguridad del tránsito y su adecuada interacción con estos nuevos modos.

En efecto, la velocidad de circulación en zonas urbanas tiene una alta injerencia tanto en la probabilidad de que se generen accidentes de tránsito como en la gravedad de estos, puesto que a mayor velocidad se reducen el tiempo de reacción y el campo visual y aumenta la distancia de frenado y la energía a la que se producen los impactos.

Estudios internacionales estiman que una reducción de 1 km/hr en las velocidades promedio conlleva una reducción de 2-3% de accidentes con lesionados, y que la probabilidad de causar un traumatismo producto de un accidente es proporcional al valor de la velocidad al cuadrado, de causar un traumatismo grave es proporcional a la velocidad al cubo y la probabilidad de causar la muerte es proporcional a la velocidad a la cuarta potencia.

También propone incorporar materias de convivencia vial en las escuelas de conductores. Dentro de la malla de estudio de las escuelas de conductores se hace mucho énfasis en la educación de las normas de tránsito, pero poco se habla sobre una mejor convivencia vial.

Estándares de Operación y Seguridad de Ciclovías

El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones sea el organismo encargado de definir las condiciones técnicas, de gestión, operación y seguridad de las vías para ciclistas.

Pretende, en este mismo orden de cosas, visibilizar la bicicleta dentro de la ley de tránsito, incorporando para ello definiciones sobre ciclos, bicicletas y triciclos. Esta visualización no es solo estética sino que también práctica.

La Bicicleta como Solución de Movilidad Urbana

Los sistemas de bicicletas compartidas son iniciativas planificadas, lideradas y financiadas por las ciudades que permiten reintroducir la bicicleta en el espacio urbano en unas condiciones que garantizan su éxito.

Las bicicletas eléctricas permiten la universalización de su uso y saltan los límites físicos de las bicicletas convencionales para orografías no planas (rampas) o distancias largas (sudor, cansancio). El fomento de la bicicleta es un instrumento fundamental para conseguir ciudades pacificadas, más humanas.

Velocidad Efectiva y Costos del Transporte

Es relevante contabilizar el tiempo dedicado al transporte. Los atractivos para el consumo de automóviles siempre han pasado por el tema de la velocidad y el supuesto ahorro de tiempo.

Para calcularlo, simplemente basta dividir la distancia recorrida por el tiempo. La diferencia con la fórmula tradicional es que, en este caso, al tiempo trabajado también se le debe sumar el tiempo de viaje para viabilizar sus costos.

En general, lo que se percibe es que, para la gran mayoría, el tiempo dedicado al trabajo para pagar los aumentos de velocidad en la carretera casi nunca compensa.

De hecho, es posible ir más allá y trabajar con el concepto de velocidad social efectiva, que considera no solo los costos que pagan los propietarios sino también los costos que soporta la sociedad en su conjunto.

Al fin y al cabo, siempre es bueno recordar que los conductores no soportan individualmente los problemas que generan, como la contaminación, los accidentes de tráfico, el sellado del suelo, el calentamiento global, las islas de calor, la expansión urbana, las barreras a otros medios de transporte, etc.

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