El líquido refrigerante es un componente esencial para el correcto funcionamiento del motor de un vehículo. Debe saber que todo motor depende de un sistema de refrigeración para trabajar a una temperatura adecuada, el cual en la mayoría de los vehículos está compuesto por un radiador, una bomba y un depósito de agua.
El líquido refrigerante o anticongelante, es un combinado de productos químicos que fluye por el sistema de refrigeración del vehículo con el objetivo de disipar el calor producido por del motor para mantenerlo a una temperatura ideal de funcionamiento que es alrededor de los 90⁰C.
Funciones y Componentes del Líquido Refrigerante
Los compuestos que conforman el líquido refrigerante tienen la capacidad de regular la temperatura del motor para que pueda funcionar bajo una temperatura idónea. Pero además, la importancia de este líquido va mucho más allá: actúa frente a la corrosión y oxidación de las piezas que provoca el agua, lubricando y protegiendo, así como limpiando todos los componentes internos.
Aunque la formulación del líquido refrigerante puede variar en función del país y de las condiciones climáticas, la composición básica de la mezcla es la siguiente:
- 45-75% de agua desionizada o desmineralizada.
- 25-50% de etilenglicol.
- 3-8% de aditivos como antiespumantes, conservantes, colorantes, antioxidantes, inhibidores de corrosión, etc.
Para que el radiador realice un trabajo óptimo, el líquido refrigerante debe cambiarse cada cierto tiempo y lo más común es que sea cada dos años, que es el ciclo en que el componente activo comienza a degradarse. Algunos fabricantes recomiendan hacer el cambio de refrigerante a los 50.000 kilómetros. Pero este periodo puede cambiar, dependiendo de la marca y el modelo de tu vehículo. Sin embargo, es una buena práctica preventiva que verifiques el nivel del agua cada 20.000 km. De esta manera, te aseguras de detectar a tiempo si el nivel está bajo.
¿Qué pasa si usas agua en lugar de refrigerante?
Cuando manejas un auto, es importante considerar que existen algunos problemas comunes que puede presentar el vehículo, como cuando, por falta de líquido refrigerante, el motor se sobrecalienta y comienzas a notar algunas fallas. No revisar el nivel de agua del auto puede generar daños innecesarios al radiador, al motor e incluso hacer que el auto se recaliente y se apague en plena vía.
El agua fue el primer líquido utilizado en motores refrigerados; era necesario encontrar una solución para evitar su congelación. El primer aditivo anticongelante añadido al agua con ese fin fue el alcohol metílico.
A pesar de que la mezcla tenía una temperatura de congelación menor que el agua, se dejó de utilizar ya que producía una corrosión excesiva y se evaporaba con gran facilidad debido a que se utilizaban sistemas automotrices abiertos.
Por ningún motivo utilice “agua verde”.
¿Cuándo y Cómo Cambiar el Líquido Refrigerante?
El cambio de este líquido generalmente está pensado para que sea sencillo y una persona lo pueda realizar sin mayores herramientas en su casa. Sin embargo, en Autofact te recomendamos que procures acudir a un experto cuando debas hacer intervenciones en tu vehículo, ya que muchas veces es en estas mantenciones básicas cuando se detectan anomalías que no están a simple vista y que deben ser tratadas de inmediato.
Pasos para cambiar el líquido refrigerante:
Antes de empezar, te contamos que existen 3 tipos de drenaje del líquido refrigerante:
- Abriendo el tapón.
- Mediante purgadores determinados.
- A través de sistema de limpieza automático.
Aquí te contaremos el proceso del más común, que es el drenaje por tapón:
- Ubica tu auto en una zona plana y ten a la mano el líquido refrigerante y un recipiente en el que vas a vaciar la mezcla antigua.
- Asegúrate de que el auto esté frío y abre el capó.
- Sitúa el recipiente para recibir el líquido antiguo.
- Luego, identifica la tapa, tornillo o llave del depósito donde está contenido el líquido y ábrela gradualmente hasta que el circuito se haya vaciado por completo.
- Luego, limpia el interior del circuito con agua a presión.
- Cuando te hayas asegurado de que todo quedó limpio y bien drenado, sella nuevamente el tapón, revisando que el circuito queda bien cerrado.
- Finalmente, rellena el circuito con el nuevo líquido refrigerante.
Mitos y Verdades sobre el Anticongelante
Generalmente, los usuarios solicitan un anticongelante de un color determinado, asociando dicho color a una calidad del compuesto. Esta idea tan extendida es errónea. El líquido refrigerante, en su tono natural, es transparente como el agua y la realidad es que los fabricantes añaden colorantes a sus compuestos con el fin de identificarlos con su marca, como técnica comercial o para diferenciarlos entre sus mismos productos.
El color llamativo de este líquido aporta una ayuda fundamental para facilitar la identificación de fugas en los circuitos.
El color del refrigerante, aunque visualmente es útil para identificar fugas, no influye en su desempeño, ya que es principalmente un recurso comercial y práctico.
Recomendaciones Finales
Hay que elegir el tipo de líquido refrigerante adecuado según la ficha técnica y la recomendación del fabricante, ya que, en caso contrario, se puede producir fallas importantes. Se debe tener en cuenta que el líquido refrigerante pierde propiedades y eficacia con el simple paso del tiempo. Si el compuesto pierde sus capacidades, exponemos al motor a un posible sobrecalentamiento que podrá ocasionar daños graves.
Un nivel de líquido refrigerante bajo también es muy perjudicial para el vehículo. Por ello, en caso de que fuga, es preciso acudir al taller para detectar el motivo de la fuga y rellenar el depósito. La principal causa de fugas es el desgaste prematuro de retenes, sellos y mangueras, que se resecan y se agrietan.
Cuando sea necesario rellenar líquido refrigerante, no es conveniente mezclar líquidos de distintos colores ya que, si se hace, este se volverá de color marrón y no se podrá apreciar si el líquido está sucio o es una mezcla de color. Tampoco es correcto rellenarlo con agua de la llave.
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