Síndrome de Whiplash: Causas, Síntomas, Prevención y Tratamiento

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El Síndrome de Whiplash, también conocido como «latigazo cervical», es una lesión común que afecta el cuello y ocurre principalmente debido a movimientos repentinos y violentos de aceleración y desaceleración. Este tipo de lesión es frecuente en accidentes de tráfico, particularmente en choques traseros, pero también puede ocurrir en actividades deportivas o caídas.

¿Qué es el Latigazo Cervical?

El Síndrome de Whiplash es un conjunto de síntomas que aparecen como resultado de una hiperextensión o hiperflexión del cuello. Esta lesión puede involucrar tanto los tejidos blandos como las articulaciones cervicales. El latigazo cervical se produce cuando una fuerza externa causa un movimiento brusco de la cabeza hacia adelante, atrás o de lado a lado.

Causas del Latigazo Cervical

El latigazo cervical se produce cuando una fuerza externa causa un movimiento brusco de la cabeza hacia adelante, atrás o de lado a lado. El cuadro clínico puede variar según la intensidad del trauma.

  • Accidentes de tráfico, particularmente en choques traseros.
  • Actividades deportivas.
  • Caídas.

Síntomas del Latigazo Cervical

Un accidente automovilístico puede provocar daños óseos o de tejido blando, que a su vez puede resultar en una variedad de manifestaciones clínicas, llamados trastornos asociados al latigazo cervical. Es concebible que prácticamente cualquier estructura de la columna cervical puede sufrir lesiones después del latigazo cervical.

Diagnóstico del Latigazo Cervical

Muchas investigaciones pasadas y ciertamente la evaluación clínica de las afecciones del dolor espinal, incluyendo latigazo cervical han tratado de identificar las fuentes anatomopatológicas de los síntomas notificados por el paciente. Este enfoque ha tenido un éxito limitado, dado que un diagnóstico anatomopatológico no es posible en la mayoría de pacientes con dolor musculoesquelético común, este no necesariamente arroja luz en la intervención más óptima para una condición específica. Como consecuencia, el enfoque ha cambiado en los últimos años en tratar de identificar los mecanismos o procesos en el síndrome de doloroso del paciente.

Clasificación del Latigazo Cervical

Se han propuesto sistemas de clasificación para ayudar en la evaluación temprana, pronóstico y gestión del latigazo cervical. Define ampliamente la condición en cuatro grupos como WAD I (queja de cuello, sin signos); WAD II (con signos musculoesqueléticos); WAD III (con déficits neurológicos) y WAD IV (con una fractura o luxación). Si bien este sistema proporciona alguna información relacionada con la clasificación de condiciones, un defecto sistemático importante es que la mayoría de los pacientes con latigazo cervical se agrupa dentro de una clasificación (WAD II), que asume falsamente la homogeneidad de la mayoría de las quejas comunes dentro de este grupo (20).

Tratamiento del Latigazo Cervical

El tratamiento del latigazo cervical se enfoca en aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y restaurar la funcionalidad del cuello. Opciones de manejo, tanto para la etapa aguda como en etapas crónicas del latigazo cervical, no son sencillas y al tiempo ofrecen algunas mejoras en el dolor y la discapacidad, pero están lejos de ser una panacea. Estudios de tratamiento en casos agudos de latigazo cervical no han demostrado eficacia en términos de disminuir la incidencia de aquellos que desarrollan síntomas persistentes en el tiempo.

Como en todos los síndromes en el cuello y del cuadrante superior, en el latigazo cervical lo más importante es obtener datos de las características motoras, sensoriales y psicológicas del paciente. Una de las características clínicas más comunes de pacientes con WAD es la de pérdida de movimiento o disminución de rango de movimiento cervical.

Disfunción Motora

Patrones alterados de reclutamiento muscular tanto en el cuello, las regiones de la columna vertebral cervical y del hombro han sido claramente característicos del WAD crónico. Sterling et al observó que los patrones motores alterados persistieron, no sólo en aquellos con síntomas crónicos continuos, sino que también en aquellos con dolor y discapacidad más leves y aquellos que informaron de la recuperación completa con este fenómeno que ocurrieron en períodos de tiempo significativos después de la lesión (de hasta 2 años). Los patrones alterados de reclutamiento muscular no son exclusivos del latigazo, también se han observado cambios idénticos en el dolor de cuello de inicio insidioso (dolor de cuello idiopático).

Una investigación reciente, utilizando RMN, ha demostrado cambios morfológicos en los músculos de la columna cervical en las personas con latigazo cervical crónico. Elliott et al demostró la presencia de infiltrados grasos en músculos extensores y flexores cervicales (profundos y superficiales) en pacientes con WAD en comparación con un grupo control asintomático. Aunque el infiltrado graso era generalmente más alto en todos los músculos investigados para este grupo de pacientes, era más alto en los músculos más profundos.

La disfunción del control moto- sensorial también es una característica de WAD agudo y crónico. Se han encontrados errores en el reposicionamiento de las articulaciones en pacientes con WAD crónico, como también en aquellos a las pocas semanas de su lesión, con dolor moderado/ grave y discapacidad.

Alteraciones Sensitivas

Ahora hay evidencias considerables y consistentes de alteraciones sensitivas en WAD que indican la presencia de mecanismos centrales amplificados en el procesamiento del dolor. Cambios que incluyen tanto hipersensibilidad sensorial (o disminución del umbral del dolor) a numerosos estímulos, como presión, estimulación eléctrica y alodinia tanto en WAD agudo y crónico. La hipersensibilidad sensorial es encontrada no solo en área de la columna cervical lesionada sino también en áreas remotas no lesionadas como los miembros superiores e inferiores.

Recientemente la presencia de hipoestesia generalizada (es decir, umbrales del dolor elevados) que se producen simultáneamente con hipersensibilidad también se ha encontrado en WAD y sugiere también alteraciones en los procesos inhibitorios centrales.

Factores Psicológicos

No hay duda de que el latigazo crónico está asociado con alteraciones psicológicas, incluyendo trastornos afectivos, ansiedad, depresión y anomalías del comportamiento como como miedo al movimiento. La alteración psicológica también está presente en la etapa aguda después de la lesión con la mayoría de los pacientes, mostrando cierta angustia independientemente de los síntomas.

Prevención del Latigazo Cervical

El airbag es un gran aliado a la hora de salvar vidas en adultos. Sin embargo, cuando se trata de niños, puede resultar, incluso, mortal. El pediatra de Clínica Las Condes, doctor Carlos Hinzpeter es tajante: hasta los trece años los niños deben ir sentados atrás y con su cinturón de seguridad (de tres puntas) bien puesto cuando andan en un automóvil.

El objetivo final de este mecanismo es evitar que el pasajero se golpee con la estructura del vehículo a raíz de la fuerza que se produce con un impacto, inflándose a la altura del pecho del copiloto. Las muertes y las lesiones graves en personas mayores de 13 años producto de un choque han disminuido de forma notable gracias a la creación del airbag en todo el mundo, sin embargo, han aumentado considerablemente los accidentes y, lamentablemente, las muertes de niños víctimas de su potencia. Hay que considerar que el airbag sale a una velocidad de 300 kilómetros por hora y permanece inflado un segundo. Si un niño va sentado adelante, este le va a golpear en la cara o en el cuello.

Para tenerlo claro: 9 de cada 10 niños se salvan en un accidente automovilístico si van sentados en el lugar correcto y con la forma de sujeción adecuada para su peso y edad. Así, lo primero es ser muy estrictos en este tema y no ceder. Luego, adoptar una serie de medidas: los niños siempre en el asiento trasero; planificarse para viajar con el número de niños que se considera seguro: todos atrás, cada uno con su cinturón de seguridad puesto o en la silla y posición que corresponda. Si es estrictamente necesario que el niño se siente adelante (por ejemplo, si el pediatra lo recomienda ya que el menor debe estar permanentemente observado y no hay otro adulto para cuidarlo), desactive el airbag.

En Chile, 300 menores de edad mueren al año a causa de accidentes de tránsito. Y por cada uno que fallece, otros cuatro quedan con daño neurológico permanente. No permita que su hijo pase a formar parte de las fatales estadísticas. Una silla solo puede ser usada mientras corresponda al tamaño y peso del niño. La silla debe estar inclinada hacia atrás en 45 grados.

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