Geely, una marca que resuena con fuerza en el panorama automotriz global, es mucho más que un simple fabricante de automóviles. Para comprender la magnitud de su influencia y la complejidad de su estructura, es fundamental explorar su origen, su evolución y las diversas marcas que conforman su imperio.
El Origen Humilde de un Gigante: De Refrigeradores a Automóviles
La historia de Geely comienza en 1986 en la ciudad de Taizhou, provincia de Zhejiang, China. Su fundador, Li Shufu (también conocido como Eric Li), un emprendedor visionario, inició la empresa como fabricante de repuestos para refrigeradores. Este humilde comienzo, lejos del glamour de la industria automotriz, sentó las bases para lo que se convertiría en un conglomerado multinacional. La transición de componentes de refrigeración a la fabricación de motocicletas en la década de 1990 marcó un punto de inflexión crucial. Esta diversificación demostró la capacidad de adaptación y la ambición de Geely, preparando el terreno para su audaz incursión en el mercado automotriz.
Zhejiang Geely Holding Group: El Cerebro Detrás de la Marca Geely
Geely es el nombre comercial con el que se conoce a Zhejiang Geely Holding Group Co. Es importante distinguir entre la marca "Geely" y el "Grupo Geely Holding". El Grupo es la entidad matriz que engloba diversas marcas automotrices, incluyendo la propia Geely Auto (también conocida como Geely Automotive International Corporation o GAIC), Volvo Cars, Lynk & Co, Proton, Lotus, y LEVC (London Electric Vehicle Company), entre otras. En 1996, Li Shufu formalizó la estructura del grupo, reuniendo sus diversas empresas bajo el paraguas de Geely Holding Group, consolidando así su visión empresarial.
Geely Auto: La Marca Principal y su Ascenso en el Mercado
Geely Auto, como subsidiaria clave de Geely Holding Group, es la marca principal que diseña, desarrolla, fabrica y vende automóviles bajo el nombre "Geely". Su debut en el mercado automotriz en 1998 marcó el inicio de una rápida expansión y un enfoque en la innovación tecnológica. Geely Auto ha logrado un crecimiento significativo en el mercado chino y global, gracias a su oferta de vehículos con diseños modernos, tecnología avanzada y precios competitivos. Modelos como el Geely Coolray (también conocido como Geely Binyue en China y Proton X50 en Malasia) demuestran la capacidad de Geely para adaptar sus productos a diferentes mercados y ofrecer vehículos atractivos para una amplia gama de consumidores.
El Imperio Automotriz de Geely: Adquisiciones Estratégicas y Expansión Global
La estrategia de crecimiento de Geely se ha basado en una combinación de desarrollo interno e adquisiciones estratégicas. La compra de Volvo Cars a Ford Motor Company en 2010 fue un hito trascendental que catapultó a Geely al escenario mundial. Esta adquisición no solo le proporcionó acceso a la tecnología y la experiencia de una marca europea de renombre, sino que también le permitió mejorar significativamente la calidad y el diseño de sus propios vehículos. Además de Volvo, Geely ha adquirido participaciones significativas en otras marcas automotrices, como Lotus y Proton, consolidando aún más su presencia global y diversificando su portafolio de productos. Estas adquisiciones no solo amplían la oferta de Geely, sino que también le permiten acceder a nuevos mercados, tecnologías y talento humano.
Calidad e Innovación: Pilares del Éxito de Geely
La calidad y la innovación son elementos centrales en la filosofía de Geely. La empresa ha invertido fuertemente en investigación y desarrollo, estableciendo centros de diseño e ingeniería en todo el mundo. Además, la colaboración con Volvo Cars ha permitido a Geely acceder a tecnologías avanzadas en áreas como seguridad, eficiencia de combustible y conducción autónoma. Esta apuesta por la innovación se refleja en la creciente reputación de Geely por la calidad y fiabilidad de sus vehículos. Geely se esfuerza continuamente por mejorar sus procesos de fabricación, adoptar nuevos materiales y tecnologías, y cumplir con los más altos estándares de calidad.
Geely Coolray: Un Ejemplo de la Globalización de Geely
El Geely Coolray, también conocido como Geely Binyue en China y Proton X50 en Malasia, es un claro ejemplo de la estrategia de globalización de Geely. Este SUV compacto se fabrica en múltiples países, incluyendo Bielorrusia, China y Malasia, y se comercializa bajo diferentes nombres dependiendo del mercado. El Coolray destaca por su diseño moderno, su tecnología avanzada y su precio competitivo, convirtiéndolo en una opción atractiva para los consumidores en diferentes regiones del mundo. Su éxito es un testimonio de la capacidad de Geely para adaptar sus productos a las necesidades y preferencias de diferentes mercados.
La Producción Global de Geely: Una Red de Fabricación Diversificada
La producción de vehículos Geely se lleva a cabo en una red global de plantas de fabricación ubicadas en diferentes países. Además de China, Geely tiene plantas en Bielorrusia, Malasia y otros países, lo que le permite atender la demanda de sus productos en diferentes regiones del mundo. Esta diversificación de la producción ayuda a Geely a reducir los riesgos asociados con la concentración geográfica y a optimizar sus costos de producción. La empresa también colabora con socios locales en algunos mercados para ensamblar o fabricar sus vehículos, lo que le permite adaptarse a las regulaciones locales y aprovechar la experiencia de los socios locales.
El Futuro de Geely: Electrificación, Conectividad y Movilidad Sostenible
Geely está apostando fuertemente por el futuro de la movilidad, invirtiendo en tecnologías de electrificación, conectividad y conducción autónoma. La empresa ha lanzado varios modelos eléctricos e híbridos enchufables bajo la marca Geely y sus submarcas, y planea expandir su oferta de vehículos de nueva energía en los próximos años. Además, Geely está desarrollando tecnologías de conectividad avanzada para mejorar la experiencia del usuario y ofrecer servicios de movilidad innovadores. La empresa también está comprometida con la sostenibilidad, trabajando para reducir las emisiones de sus vehículos y adoptar prácticas de fabricación más respetuosas con el medio ambiente. Geely ve el futuro de la movilidad como uno en el que los vehículos son eléctricos, conectados, autónomos y compartidos, y está trabajando para liderar esta transformación.
Más allá del Automóvil: El Ecosistema de Geely
Geely no solo se limita a la fabricación de automóviles, sino que está construyendo un ecosistema de movilidad que abarca diferentes áreas, como servicios de transporte, tecnología de baterías, y desarrollo de software. La empresa ha invertido en empresas de movilidad compartida y está desarrollando sus propias plataformas de servicios de transporte. Además, Geely está trabajando en el desarrollo de baterías de nueva generación para vehículos eléctricos y está invirtiendo en el desarrollo de software para mejorar la conectividad y la experiencia del usuario. Este enfoque holístico a la movilidad permite a Geely diversificar sus fuentes de ingresos y crear nuevas oportunidades de crecimiento. El objetivo final es ofrecer a los consumidores una experiencia de movilidad completa e integrada.
La Influencia de Li Shufu: El Visionario Detrás del Éxito de Geely
El éxito de Geely es inseparable de la visión y el liderazgo de su fundador, Li Shufu. Desde sus humildes comienzos como fabricante de repuestos para refrigeradores, Li Shufu ha demostrado una gran capacidad de adaptación, una ambición audaz y una visión clara del futuro de la movilidad. Su enfoque en la calidad, la innovación y la globalización ha sido fundamental para el crecimiento y el éxito de Geely. Li Shufu es un líder respetado en la industria automotriz china y global, y su influencia se extiende más allá de Geely. Es un defensor de la innovación, la colaboración y la sostenibilidad, y está comprometido con la construcción de un futuro mejor para la industria automotriz.
Geely: Un Actor Clave en la Industria Automotriz Global
En resumen, Geely ha pasado de ser una pequeña empresa china a un gigante automotriz global en poco más de tres décadas. Su éxito se basa en una combinación de factores, incluyendo su enfoque en la calidad, la innovación y la globalización, sus adquisiciones estratégicas, y el liderazgo visionario de su fundador, Li Shufu. Geely está bien posicionada para liderar la transformación de la industria automotriz hacia la electrificación, la conectividad y la movilidad sostenible.
En Geely estamos orgullosos de lo que hacemos, pero también de cómo lo hacemos. No subestimamos el poder de la imaginación. Creemos que las mejores ideas nacen a partir de la combinación de la creatividad con la tecnología de vanguardia. En Geely vivimos en un progreso constante, siempre estamos activos buscando nuevas y mejores soluciones para la industria automotriz y trabajando incansablemente por nuestros usuarios. La empatía es la base de nuestro día a día. Tenemos un deseo genuino de conectar nuestros usuarios.
No nos dedicamos solo a fabricar automóviles, sino que estamos creando un estilo de vida, uno que sea gratificante, interconectado y sostenible. Geely está hecho para quienes buscan experiencias y necesitan de un compañero para descubrir todo lo que el mundo tiene para ofrecer. En Geely entendemos la movilidad como una mentalidad y un estilo de vida. Ofrecemos calidad y diseño de alto nivel, seguridad de primera clase e innovación al alcance de todos. Una sensación de posibilidades, un mundo por descubrir.
La historia de Geely comenzó en Zhejiang (China) en 1986. Geely Holding Group adquiere el 100% de las acciones de Volvo Car Corporation de Ford Motor Company. Geely Auto presenta oficialmente su sedán insignia BoRui, anuncia su nuevo posicionamiento de marca y se asocia oficialmente con el equipo olímpico de natación chino. Geely Automobile Holdings adquiere el 34,02% de las acciones de Renault Korea Motors. Cada lanzamiento, asociación e iniciativa que hemos realizado a lo largo de los años nos ha llevado a este momento.
Durante mucho tiempo, China ha sido un mercado clave para los fabricantes mundiales de automóviles. Ahora el país afirma su rol de inversionista en la industria al acelerar el ritmo de las compras en el sector de automóviles y camiones pesados.
Li Shufu se ríe. El multimillonario chino, visto por algunos como la respuesta del país a Henry Ford, ha ejecutado una de las incursiones más desafiantes de China en el extranjero cuando compró Volvo Cars en 2010 a Ford.
Pero el presidente de Zhejiang Geely así como de Volvo hizo su comienzo en el negocio en circunstancias mucho más humildes. Partió como fotógrafo, y luego mostró su habilidad para los negocios al establecer su propio estudio luego que su padre le diera 100 yuanes (US$16). Pero su cámara barata ya no le servía y construyó una.
La mezcla de ingeniería y emprendimiento ha llevado a Li, de 50 años, a convertirse en uno de los empresarios más importantes privados en China. Geely fue la primera automotriz no estatal cuando comenzó en 1997, y tuvo ventas por 29.000 millones de yuanes (US$4.700 millones) el año pasado (Volvo tuvo ventas por 122.000 millones de coronas suecas, o US$19.000 millones). Aún quedan preguntas sobre si la audaz compra de la automotriz sueca rendirá frutos.
Pero para Li, que también es dueño de Manganese Bronze, que hace los taxis negros de Londres, el viaje para convertirse en un fabricante automotor fue largo. Después de la fotografía hizo su primera incursión en la industria, y pronto se estableció un patrón familiar.
Primero, descubre una oportunidad de una experiencia anterior: en este caso, la extracción de plata y otro de una maquinaria abandonada, aprovechando el conocimiento que obtuvo del desarrollo de fotografías.
Li se ríe de nuevo mientras explica cómo la elevada competencia lo forzó a moverse adelante. “Sacar plata y oro de una máquina rápidamente fue aprendido por otros”, dice.
La historia pronto se repitió en una nueva industria. A los 23 pasó a diseñar y fabricar partes de refrigeradores y pronto estaba construyendo toda línea blanca. Estableció una empresa llamada Geely, similar a la palabra china para decir “fortuna”. Con más risas, recuerda cómo la entrada de más actores locales al mercado lo hizo salir nuevamente. Los chinos son “rápidos para aprender y seguir”.
Debido a estos retrasos, así como a la masacre de la Plaza de Tiananmen en 1989, Li decidió que era “tal vez un buen momento para una pausa” y le traspasó su negocio al gobierno local, antes de ir a la universidad.
Muchos años de estudios hicieron poco por alterar el ciclo de las empresas de Li: adopción temprana, una ola de imitadores, y el salto a otro territorio. Así fue con una empresa de construcción, de la que aún conserva una parte.
En 1993 presentó la primera empresa privada china para hacer motos. “De nuevo: muy popular, exitosa y muchos siguiendo”, dice, agregando que algunos competidores se hicieron “viciosos en naturaleza”.
Su último salto fue al negocio automotor. Li, explica la atracción: “creo que el negocio automotor es altamente competitivo y complicado. No es fácil para la gente simplemente entrar y arruinar todo”.
Desde el comienzo se planificó para el largo plazo. “La industria automotriz es una competencia por recursos humanos, por financiamiento y competencia de tecnología. Y la competencia es internacional. Entonces la clave en todo esto es la gente”. Por eso, estableció una universidad y escuelas técnicas para “proveer la base de producción que estamos estableciendo”.
Sus primeros autos estuvieron lejos del éxito. Pese a que sacó su línea de producción el 8 de agosto (el día de más suerte en la cultura china) de 1998, los autos eran tan “rudimentarios” que Li se negó a venderlos. “Los desechamos. No eran lo suficientemente buenos”.
El Segundo lote también fue desechado y el tercero fue “muy insatisfactorio”. Así, una segunda fábrica en Ningbo en 2000 produjo autos con “una calidad muy pobre”.
El punto de inflexión se produjo a través de la postulación de China a la Organización Mundial de Comercio y su promesa de abrir sus industrias. Li ya no necesitaba licenciar el diseño y producción de los autos a otra empresa, sino que podía hacerlo por sí mismo. El Free Cruiser, basado en un diseño de la coreana Daewoo, se inició en 2002 y se volvió uno de los primeros autos chinos en mostrarse en un show internacional.
En una muestra de autoconfianza, Li dice que él ya estaba pensando en Volvo en 2002. “Simplemente sentí que Ford tenía todas esas marcas, y en algún momento nos podría dar la oportunidad de tener una de ellas, y Volvo era mi favorita”.
Tomó ocho años para que ese sueño se pudiera hacer realidad e incluso ahora algunos en la industria se preguntan si fue demasiado. “Volvo no está en la misma liga de BMW, Audi o Mercedes. Me pregunto si un fabricante chino realmente puede dar vuelta las cosas”, dice un ejecutivo alemán.
Hakan Samuelsson, director ejecutivo de Volvo, dice que el grupo sueco ha prosperado bajo la propiedad de Geely gracias a la estabilidad e inversiones que ha implicado. “Tenemos una relación muy buena”, dice Samuelsson de Li. “Él también juega su rol de manera profesional”.
Por su parte, Li dice que cualquier duda sobre la sabiduría de esta adquisición se está “evaporando”. En cambio, dice que la mayor presión está en elevar la competitividad de Geely y Volvo.
Pero Li también es crítico de Volvo. Cree que hay mucho más por hacer en marketing, particularmente en cuanto a su reputación en materia de seguridad, un gran activo en China. “Hay mucho que hacer en comunicación, particularmente desde la perspectiva china. Volvo, merece una apreciación mucho mayor en el mercado”, asegura. El predecesor de Samuelsson como director ejecutivo fue abruptamente removido de la compañía en medio de disputas del directorio. La tensión persiste, particularmente sobre cómo adaptar la imagen de Volvo a los gustos de los consumidores chinos.
Li prometió “modernizar” el diseño de Volvo a medida que apunta a ponerse al día con sus rivales en el mayor mercado automotor del mundo.
“Debido a una falta de inversión en desarrollo de productos durante los años de los dueños anteriores, vemos una falta de modernización del diseño escandinavo”. Pero rápidamente agrega que el primer modelo nuevo desarrollado con dinero de Geely -la última versión del XC90 SUV, que estará a la venta este año- ofrecerá la versión moderna necesaria.
“En este mundo que se desarrolla rápidamente, particularmente en el mercado chino de rápida transformación, realmente necesitamos aprovechar esta oportunidad y ofrecer una interpretación moderna del diseño escandinavo que calce con la demanda de la gente”.
El mercado de autos de pasajeros en China, incluyendo el mercado de SUV, creció 16% el año pasado con 18 millones de unidades vendidas, a medida que sigue acelerándose en comparación con otros mercados en desarrollo y desarrollados.
Como resultado, el éxito en el país se ha vuelto crítico para las ambiciones globales de esta empresa. También han tenido que adaptar sus productos para las demandas de los compradores chinos, como un mayor espacio en el asiento trasero para los dueños que prefieren contratar choferes debido al tráfico que afecta a las mayores ciudades de China.
Hablando sobre la marca de Volvo y lo que él ve como un respeto al medioambiente y la humanidad, Li asegura que su inversión es para el largo plazo. La imagen de la marca está en línea con la manera como el mundo se está desarrollando, asegura Li. “Particularmente en China, creo que mucha gente se empieza a dar cuenta: OK, ¿cuáles son las cosas que debiéramos valorar realmente? Sea de la marca que sea, antes de comprar un auto usado, primero revisa sus antecedentes legales y mecánicos.
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