El escándalo de Volkswagen, también conocido como «Dieselgate», sacudió al mundo automotriz en septiembre de 2015. La compañía alemana fue acusada de instalar software en sus vehículos diésel que reducía las emisiones de óxidos de nitrógeno durante las pruebas de emisiones, pero que en condiciones normales de conducción, emitían hasta 40 veces más contaminantes. Este fraude afectó a millones de vehículos en todo el mundo y tuvo graves consecuencias para la reputación de la marca y la confianza del público en la industria automotriz.
El Origen del Escándalo
En 2016 saltó a las primeras planas de la prensa mundial que la marca Volkswagen (VW) había instalado un software para disminuir las emisiones contaminantes al momento de ser sometidos a revisión técnica, engañando a la autoridad y saltándose la norma, teniendo que enfrentar en EE.UU. multas por más de US$ 2.800 millones. Aún está por verse lo que deberán pagar en Europa, sin contar los cientos de miles de vehículos que deberán volver a talleres.
Hace unos días, dicho escándalo reflotó afectando ahora a las grandes marcas de automóviles del país: Audi, Mercedes Benz, Porsche y VW, acusadas de lo mismo pero a mayor escala, el llamado “dieselgate”. La falta de honestidad, el afán de ganar a cualquier costo, el daño a la reputación no sólo para las marcas involucradas, sino también a la imagen país, han alcanzado ribetes inimaginables.
¿Quién Destapó el Escándalo?
El escándalo de emisiones de Volkswagen fue destapado por un equipo de investigadores de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés). En 2014, los investigadores del ICCT realizaron pruebas en carretera en vehículos diésel de Volkswagen, descubriendo que los niveles de emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) eran mucho más altos de lo permitido por la ley.
El ICCT compartió sus hallazgos con la EPA, que inició una investigación en septiembre de 2015. Durante la investigación, Volkswagen admitió haber manipulado los resultados de las pruebas de emisiones de sus vehículos diésel mediante la instalación de un software que reducía las emisiones durante las pruebas, pero no durante la conducción normal.
Consecuencias del "Dieselgate"
Bastaron 24 horas para que el escándalo por el software que falsificaba pruebas ambientales de motores de Volkswagen hiciera perder a la fabricante alemana un total de US$ 27.371 millones de capitalización bursátil. En la bolsa de Alemania, la compañía retrocedió ayer 19,8%, lo que se suma al descenso de 18,6% registrado el lunes, y representa un movimiento en dos días de más de 27,9 millones de acciones. En la historia de la compañía, se trata de la peor caída.
Pero los efectos se dieron en todo el mundo, incluso en Chile, donde el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) anunció que oficiaría al representante legal de la marca, Porsche Chile SPA y a 27 concesionarios para que informen si registran los mismos problemas detectados en EE.UU. Hasta ayer, según reconoció la propia compañía, a nivel global habría alrededor de 11 millones de vehículos involucrados en el fraude que, en resumen, permitía que los motores diésel de algunos modelos pasaran las pruebas de emisiones de gases contaminantes al esconder los verdaderos resultados.
El director ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, sostuvo la noche del lunes que "nuestra compañía fue deshonesta con la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) y el comité de Recursos del Aire de California, con todos ustedes (...) la embarramos totalmente".
Marcas que otrora gozaran de gran prestigio y reputación en todo el orbe, hoy se ven cuestionadas no sólo en su integridad sino también en su calidad. Escándalo que no sólo sacude a la clase empresarial, sino también a la política y, extrañamente, al contrario de lo que suele suceder en Chile, han sido los políticos quienes han salido a dar la cara intentando hacer lo correcto.
El ministro alemán de Transportes, Alexander Dobrindt, enfrenta duras críticas a casi dos meses de las elecciones generales. La oposición lo acusa de haber sabido desde 2016 la existencia de un informe que alertaba sobre esta situación, a lo que Dobrindt se defiende argumentando que en ese entonces había indicios, pero no certezas.
Como sea, parece ser que los políticos en Alemania se esfuerzan por hacer lo correcto, y no tan sólo lo políticamente correcto. Así lo hizo en su momento la Canciller Ángela Merkel cuando, en una decisión inédita e impopular, abrió las puertas a los inmigrantes por la crisis de refugiados que afecta a Europa, soportando estoicamente las críticas desde su propio sector.
El Impacto Ambiental
Fijándonos en las emisiones que provocan problemas de salud, la contribución del tráfico en algunas ciudades puede suponer hasta un 80% de esta contaminación. Los últimos estudios cifran en 450.000 el número de muertes prematuras anuales en la UE por la mala calidad del aire, lo que a su vez tiene un coste que asume toda la sociedad, no la industria del automóvil.
Sin embargo, las normas que ponen coto a estas emisiones, como el estándar Euro 6, en vigor desde septiembre de 2014, han sufrido el "bloqueo y la resistencia" de los fabricantes de automóviles para retrasar en lo posible su aplicación, así como reducir su alcance. Así recientemente T&E puso en evidencia que, pese a haber pasado las pruebas de laboratorio, un Audi A8 diésel en carretera producía emisiones de óxidos de nitrógeno 21,9 veces por encima del límite legal, un BMW X3 diésel 9,9 veces; un Opel Zafira Tourer, 9,5 veces, y un Citroën C4 Picasso, 5,1 veces.
Una situación equivalente es la que nos encontramos en lo referente a las emisiones de CO2, que provocan el cambio climático. El transporte es el sector que más gases de efecto invernadero emite en España, un 24% del total.
El objetivo europeo dice que en 2015 las emisiones medias de todos los vehículos vendidos por cada fabricante no deben superar los 130g de CO2 por kilómetro recorrido, algo a lo que, nuevamente, los fabricantes (sobre todo alemanes y franceses) «se resistieron con tenacidad». Y una vez más, existe una gran diferencia entre las promesas y la realidad, entre las declaraciones de los fabricantes en los laboratorios y el uso de los coches en calles y carreteras: las emisiones reales a menudo superan con creces el 50% más de lo declarado, también a partir de los controles de T&E.
Ecologistas en Acción se pregunta «cómo es posible que una organización como T&E pueda realizar estos controles y estudios y, sin embargo, no los realice de manera sistemática e independiente ningún organismo europeo. Cómo se confía en los datos que facilita una industria que lleva años dando pruebas de que su principal afán es el lucro a costa de lo que sea.
Lecciones Aprendidas
En Chile son muchas las lecciones que se pueden sacar, pues no hemos estado ajenos a este tipo de escándalos: la colusión del confort, de los pollos o de la leche mal elaborada del Laboratorio Braun Medical son algunos de los casos que nos han afectado, dañando gravemente al conjunto del empresariado, por sobre unos pocos, los verdaderos responsables de tal descalabro.
Todo indica que las asociaciones gremiales que agrupan a los empresarios han acusado el golpe, preocupándose por elevar sus estándares éticos, y que están o han tomado las medidas necesarias para que casos como éstos no se vuelvan a repetir. En resumen, de lo anterior se puede aprender que es mejor ponerse rojo una vez, que colorado por siempre.
La ética y la demanda de buenas prácticas es hoy una exigencia ciudadana ineludible, puesto que la falta de confianza pública hacia las empresas debilita los mercados financieros y afecta directamente al desarrollo económico y social.
Marcas del Grupo Volkswagen
El grupo Volkswagen es uno de los conglomerados automotrices más grandes del mundo, con una extensa lista de marcas en su cartera.
- Volkswagen
- Audi
- SEAT
- Škoda
- Bentley
- Porsche
- Lamborghini
- MAN
- Scania
- Ducati
- Traton
- Volkswagen Commercial Vehicles
- Volkswagen Financial Services
tags:



