Fiat Qubo: Análisis de Interior, 7 Asientos y Opiniones

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El Fiat Qubo es un auto de una raza extraña. Es un furgón, que mide y cuesta lo mismo que un hatchback, pero que se ha transformado en un vehículo multipropósito para 5 pasajeros. El Fiat Qubo es de esos autos que son un poco incomprendidos. Pertenece a una raza bastante particular, la de los vehículos utilitarios, que se transformaron en familiares multipropósito.

Dimensiones y Capacidad

Comenzamos con sus dimensiones, considerando un habitáculo práctico, con dos puertas correderas y espacio para 5 ocupantes. Cuenta con un largo de 3970 mm, un ancho de 1716 mm y un alto de 1742 mm, además de una distancia entre ejes de 2513 mm. Puede cargar hasta 2500 litros con todos los asientos desmontados (salvo el del conductor, se pueden formar hasta 16 configuraciones distintas), una capacidad exorbitante para un modelo que mide menos de 4 metros.

Diseño Interior

Su diseño fue recientemente revisado y como buen Fiat, es alegre y jugado. Hacia el interior nos encontramos con una mezcla de elementos que son propios del segmento comercial, pero salpicado de detalles que le suben el nivel y que se agradecen. Por ejemplo, está la herencia de las puertas con paneles metálicos a la vista y plásticos muy duros, aunque con distintos tipos de grano para darle un aspecto de calidad.

Al volante, los asientos se ven bonitos, con un tapiz mixto color negro con color arena y si bien no son incomodos, podrían ser mejores, pero se mantiene esa sensación de postura de un vehículo comercial.

Sistema de Audio

El sistema de audio, tiene algunas deficiencias. Por ejemplo, el sistema Bluetooth solo sirve para sincronizar teléfonos y no para escuchar música. Cuenta con un puerto para tarjetas Micro SD y un puerto USB tradicional y un mini-jack auxiliar. Es extraño también que no tenga soporte para iPod, ni siquiera desde el USB, por lo que, si quieres escuchar música, lo más conveniente es un pendrive.

Rendimiento y Dinámica

La parte más débil del Qubo, es francamente, el pobre empuje de su motor 1.4 con 75 Hp y 118 Nm de torque, asociado a una caja manual de 5 velocidades. A 120 km/h, en quinta, el motor se lleva casi en las 4000 RPM lo que es bastante forzado para una velocidad prudente, con un consumo observado de 15 km/l en ciclo extra urbano, muy cercano a los 15,9 km/l que homologa en el 3CV y lejos del rendimiento que ofrece el propulsor diésel del Volkswagen Caddy o de una Peugeot Partner Tepee, ambas más grandes.

Por otro lado, es su comportamiento dinámico el que sorprende, al margen del performance de su motor, siendo un auto muy entretenido de manejar, de buena y precisa maniobrabilidad (considerando que tiene dirección hidráulica), muy amable en sus movimientos, si bien con una suspensión que al menos en el tren trasero está cargada a la sequedad y que podemos obviar un poco considerando que el Qubo sigue siendo un Fiorino.

Alternativas en el Mercado

Considerando la necesidad de espacio y capacidad para pasajeros, existen otras opciones en el mercado que podrían ser consideradas:

  • VW Caddy
  • Peugeot Partner Tepee
  • Citroen Berlingo Multispace
  • C4 Picasso o Grand Picasso
  • Mazda 5

Es importante evaluar las necesidades específicas de cada familia al elegir un vehículo, considerando factores como el espacio en la segunda fila, la capacidad del maletero y el equipamiento de seguridad.

Actualización del FIAT Qubo

En www.autosusados.cl, por gentileza de SK Bergé, nos pusimos tras el volante de la renovada Qubo, la variante para cinco ocupantes derivada directamente del Fiorino City. Este funcional compacto está presente en el mercado nacional desde marzo de 2013, desembarcando en julio de este año la variante con «Minor Changes» o facelift con sutiles cambios que pronto les detallaremos. De momento, la FIAT Qubo, se comercializa en una única versión bencinera con un motor de 1.4 litros, estando disponible en sólo un nivel de equipamiento: Dynamic.

Diseño Exterior

En términos de diseño, sabemos que en cuestión de gustos, puede que a unos le resulte atractiva, y a otros, no tanto. En simple, luce como un pequeño monovolumen robusto y con una amplia superficie vidriada, cuya denominación hace una correcta alusión a sus formas cúbicas. Analizándo sus líneas más en profundidad, encontramos un frontal en el que destaca su prominente paragolpes delantero, que sobresale del resto del conjunto.

Es aquí, donde si agudizamos nuestro espíritu de observación, empezamos a advertir los primeros cambios respectos del modelo MY13 -16: El parachoques deja de ser totalmente del color de la carrocería, adoptando parte de su sección superior en resina negra. La sección central de esta pieza es recorrida por un pliegue que resalta la división de la toma de aire central en dos partes, sumado a la presencia de los neblineros en nuevo tipo de encastre, también de resina, pero manteniendo su forma circular original. Estos cambios le otorgan al Qubo una presencia más outdoor.

De costado, resalta su amplia superficie vidriada, sobre todo en las plazas delanteras, sumado a la presencia de vidrios laterales traseros «Privacy Glass» o polarizados de fábrica, que no estaban presentes en el Qubo original. El renovado FIAT Qubo se desliza sobre neumáticos Bridgestone Turanza ER300 de medida 195/55 R16 que presentan nuevas llantas de aleación diamantadas en negro brillante y gris cepillado.

Finalmente nos corresponde detallarles su zaga, presidida por un amplio vidrio posterior, también oscurecido y equipado con un práctico limpiador trasero. Nos hubiese gustado que, en virtud de que el vidrio posterior es ahumado, la tercera luz de freno fuese reubicada por fuera, en el mismo portalón, pero en la parte alta, para efectos de darle más visibilidad a ésta. Nos gustó la disposición vertical de las luces traseras, mientras que el logo del fabricante ocupa un lugar central en el portalón posterior.

Diseño Interior y Equipamiento

El habitáculo se ha rediseñado y, mediante la introducción de nuevos elementos, presenta ahora un diseño original y es más tecnológico. El volante, rediseñado y en el que ahora destaca una moldura en negro brillante, puede integrar los mandos de la radio y también está disponible con revestimiento de piel, al igual que el pomo y el capuchón del cambio manual. El panel de instrumentos presenta un nuevo grafismo retroiluminado, para una mejor visibilidad.

Los revestimientos internos de las puertas, nos recuerdan su vocación de vehículo de trabajo, mediante la presencia de elementos pintados en el color de la carrocería, algo cada vez menos presente en modelos contemporáneos, sumado materiales como plásticos duros. El cuadro de instrumentos presenta ligeras variaciones en el grafismo del velocímetro y tacómetro. Consta de izquierda a derecha de velocímetro circular, al centro los indicadores de nivel de combustible y temperatura del refrigerante del motor. Bajo éstos encontramos el computador de abordo en serigrafía ámbar digital, que informa acerca de parámetros como: fecha, temperatura externa, posición de regulación de altura de los faros, cuentakilómetros, odómetro.

El volante presenta variaciones en la forma del comando central que opera la bocina, mientras que los comandos satelitales de lado izquierdo permiten ajustar o anular el volumen, mientras que con los de la derecha cambiamos de estación en el sistema de audio, junto con realizar o cancelar llamadas usando el bluetooth. La consola central está presidida por el sistema de audio con pantalla táctil, además de las dos clásicas perillas (volumen y sintonizador) en agradable monocolor blanco. Dispone de entrada frontal USB/Aux y memoria SD. Inmediatamente debajo, hallamos las ventilas de aire circulares, además de los interruptores de los Hazard y desempañador trasero.

Habitabilidad y Funcionalidad

En cuanto a su habitabilidad, se agradece el generoso ángulo de apertura de las puertas delanteras, la presencia de las dos corredizas laterales. Su cabina permite albergar hasta cinco ocupantes, con sobrado espacio para la cabeza. El puesto del conductor nos recibe con total comodidad, puesto que el asiento dispone de regulación en altura y lumbar, a lo que se agrega la posibilidad de ajustar en altura y profundidad el volante. Nos gustó el bitono presente en el tapizado de tela de los asientos. Todas las plazas disponen de cinturones de seguridad inerciales y apoyacabezas.

La tapa del portalón trasero es de apertura total. Aunque en caso de tener poco espacio para abrirla del todo, podría mejorar su funcionalidad, haciendo que el vidrio posterior sea practicable de manera independiente. Los asientos posteriores son abatibles en proporción 60/40. Aunque algunos subestimen la capacidad de su portaequipajes, ésta va a dejar sorprendidos a los más incrédulos: Va desde los 330 litros con la cubierta portaobjetos, 650 litros sin ella y nada menos que 2.500 litros con los asientos abatidos y retirados, lo que habla de la extrema versatilidad de este pequeño vehículo, a pesar de verse limitada en los costados por el espacio ocupado por los pasos de ruedas traseros.

Su equipamiento, considerando su precio, es bastante atractivo: pack eléctrico (cierre, espejos y vidrios), aire acondicionado manual, dirección asistida hidráulicamente, computador de abordo, comando a distancia, pantalla táctil del sistema de audio.

Mecánica

En cuanto a su mecánica, el FIAT Qubo es impulsado por un motor bencinero de 1.360 c.c. de desplazamiento con ocho válvulas y cuatro cilindros, que entrega 77 CV a 6.000 vueltas, mientras que su par llega a los 12 kgm a 3.000 vueltas, que le permite desenvolverse ágilmente en el ámbito urbano, pero se ve algo más limitado a la hora de desplazarse en autopistas, donde se hace evidente la falta de unos CV adicionales.

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