'Alicia va en el coche' es una canción infantil que ha trascendido generaciones, manteniendo un aura de misterio en torno a su verdadero significado. Tradicionalmente cantada por niños, esta obra se ha mantenido latente, un hecho que es valorado como un "tesoro".
Orígenes e Historia
"'Alicia va en el Coche' se canta casi igual como está establecida en el siglo XIII, es decir, desde 1200 en adelante y no han existido grandes cambios", dice Gabriel Castillo, director del Instituto de Estética de la Universidad Católica. La composición corresponde a un romance que en Chile fue modificada por la popular banda Mazapán que, en 1985, omitió las últimas partes de la canción que hablan directamente de la muerte de la niña.
El experto aclara que la canción está abierta a interpretaciones ya que "son narraciones que se han ido reproduciendo en la tradición oral de generación en generación", pero que la más cercana habla de una niña huérfana que es aclamada por el pueble en que fallece.
Interpretaciones y Simbolismo
La historia es representada por una niña que es maquillada para ver a su papá. Entre los atributos destaca su pelo y los diversos elementos de cristal que la acompañan en su viaje. Uno puede leer esta narración de una niña que va en un coche fúnebre a, probablemente, encontrarse con sus padres. Es una niña huérfana y el padre es a quien va a ver. Aparece una tía que le arregla el pelo y el traje. Son dos imágenes propias de una mortajada y no de una niña viva", explica y complementa que la aguja y peine de cristal son símbolos de pureza.
"Sabemos que es una muerta, probablemente, y que es una niña en que la comunidad reconoce su gran pureza. Por eso, es un personaje heroico y por eso también se recuerda que cuando la niña está muerta hay tres pajaritos sobre el ataúd, que es de cristal, y esos pajaritos simbolizan la eternidad, Dios o el Espíritu Santo", añade.
Lo interesante es que funciona casi como un poema, es decir, no es una canción con un contenido cerrado. Nadie puede decir con certeza qué significa esto. Son grandes narraciones poéticas de tradiciones oral comunitarias y que son susceptibles a muchas épocas. Lo más relevante es que se han mantenido gracias a niños que las cantan", sentencia.
La Versión Completa de la Canción
A continuación, se presenta la versión completa de la canción:
Alicia va en el coche carolín (2)
a ver a su papá, carolín cacao leo lao (2)
Qué lindo pelo lleva carolín (2)
¿Quién se lo peinara? carolín cacao leo lao (2)
Se lo peina su tía carolín (bis)
Con peine de cristal carolín cacao leo lao
Con peine de cristal carolín cacao leo lao
¡Qué hermoso pelo tiene; carolín! (2)
¿Quién se lo peinará? carolín cacao leo lao. (2)
Lo peinará su tía, carolín, (2)
Con peine de cristal carolín cacao leo lao
Lo peinará su tía, carolín, (2)
con mucha suavidad, carolín cacao leo lao. (2)
Con peinecito de oro, carolín, (2)
y horquillas de cristal, carolín cacao leo lao. (2)
En coche va una niña, carolín, (2)
hija de un capitán, carolín cacao leo lao. (2)
Alicia cayó enferma, carolín (2)
Quizás se sanará, carolín cacao leo lao. (2)
Alicia ya está muerta, carolín. (2)
La llevan a enterrar, carolín cacao leo lao. (2)
Alicia va en el coche, carolín (2)
Con techo de cristal, carolín cacao leo lao (2)
Con varios oficiales, carolín, (2)
y un cura sacristán, carolín cacao leo lao. (2)
Encima de la tumba, carolín, (2)
un pajarillo va, carolín cacao leo lao.
Canciones Infantiles Tradicionales y la Muerte
La canción infantil tradicional forma parte de un valioso cúmulo de manifestaciones folclóricas (como mitos, cuentos, leyendas, juegos, refranes), y, como tales, se caracteriza por carecer de autor conocido, poseer una forma de comunicación oral, ser mestiza, aglutinante y representativa de una comunidad, y ser portadora y transmisora de conocimientos ancestrales, constituyéndose en espacio simbólico donde comparece el imaginario colectivo.
Las canciones que han desaparecido en mayor medida de esta praxis son aquellas que tratan temáticas actualmente consideradas poco aptas para un niño, como es el caso de la muerte. Desde muy temprano, las canciones infantiles son parte de la colección de actividades del menor, cumpliendo diversos roles en su proceso de crecimiento (transmisión de normas y valores, colaboración en el desarrollo motor y de habilidades del lenguaje, etc.).
Sus textos se anclan en emociones profundas y transculturales, aunque tratadas desde el sobrevenir cultural particular del medio que las genera y practica. El niño, en su condición de ente en estado de crecimiento y de permanente asimilación, va internalizando complejos ideológicos que se encuentran contenidos en los relatos inverosímiles de la tradición del folclore (que a su vez se anclan en antiguos mitos), que harán parte de sus cogniciones y, por tanto, de su modo de enfrentar e interpretar el mundo.
En la mayoría de estas el relato se refiere a la muerte de algún personaje y a las circunstancias que le rodean. Las versiones más extensas de Alicia va en el coche incluyen hacia sus estrofas finales la revelación que la niña va muerta en dicho coche camino a encontrarse con su padre.
Simbolismo y la Vida Después de la Muerte
La noción de la vida después de la muerte se encuentra en la mayoría de las canciones estudiadas. De esta forma, la existencia es representada como el continuo entre un estado material y otro espiritual. Este hecho es concordante con el pensamiento del niño, para quien la muerte no constituye la desaparición perpetua del individuo.
En los romances estudiados, la vida después de la muerte es expresada en forma explícita, simbólica o bien de ambas maneras. Dentro de estas imágenes, la presencia de números es fundamental. Tanto en Alicia como en Mambrú los tres pajaritos parecen simbolizar la unión entre la tierra y el cielo, por tanto, el paso de una condición terrestre a una celestial.
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