¿Quién no jugó de niño a reconocer un auto a través de los logos que traían en su frontal o en la zaga? Es por esto que quizás los emblemas de la marcas automotrices son de las más reconocidas en las diferentes industrias de consumo masivo. Sin embargo, pocos saben cuáles son las historias que hay detrás de cada uno de ellos.
Recordar antes que desde hace un par de años las marcas vienen dándoles pequeños retoques a sus emblemáticos logos, con el fin de ajustarlos a los nuevos tiempos, más enfocados en lo digital. Es el caso, por ejemplo, de Volkswagen, Nissan, Kia, Opel, General Motors y Skoda.
Los logos de los autos de lujo son mucho más que simples identificadores de marca. Son emblemas cuidadosamente diseñados que encapsulan la historia, la filosofía y las aspiraciones de los fabricantes. Cada línea, color y forma esconde un significado profundo, a menudo arraigado en la herencia de la compañía, sus valores fundamentales y su visión del futuro. Entender estos símbolos es desentrañar la narrativa del mundo automotriz de alta gama.
BMW: Fábrica de Motores de Baviera
La compañía alemana BMW toma su nombre de la abreviación de Bayerische Motoren Werke (Fábrica de Motores de Baviera, en español) y eso es un hecho bastante sabido por los amantes del mundo motor. Pero lo que permanece en un segundo plano es el significado del histórico logo. Incluso, existe una confusión de larga data que BMW ha salido a aclarar.
Pese a que muchos piensan que el logotipo representa el cielo de Baviera visto a través de una hélice de avión, lo cierto es que la firma dice que el sello nace simplemente del “blanco y el azul, que son los colores del estado de Baviera, en Alemania, la cuna de BMW”.
El Gerente Comercial de BMW decía que el también había escuchado esto y era solo un mito, y que el logo de BMW no es más que un extracto de la bandera de baviera (capital: Munich), lugar de orígen de la empresa y sus creadores.
Entonces, ¿dónde encontró sustento la otra teoría?
“El mito de la hélice surgió años después: en un anuncio de 1929 aparecía el logotipo de BMW sobreimpreso en la hélice de un avión que BMW construía. La interpretación iba muy bien con la imagen pública de la joven empresa, ya que ahondaba en sus raíces y su experiencia en la construcción de motores para aviones”, detalla la centenaria y orgullosamente bávara BMW.
Evolución del Diseño de la Parrilla BMW
Hablando específicamente de la parrilla, la mayoría de los modelos que BMW ha diseñado en su historia tienen este denominador común, solo los mini autos de la década de 1950, el BMW Isetta, el BMW 600 o el BMW 700 no la incorporaban. De la misma manera que el diseño en general, este elemento ha evolucionado a lo largo de la historia, influido por las tendencias de cada época, y por los avances en la aerodinámica y la refrigeración de los motores.
Antes de que se introdujera la icónica parrilla de doble riñón, solo se fabricaron tres modelos de BMW. Dos de ellos fueron el Dixi 3/15 PS y Dixi 3/15 PS DA, construidos bajo la licencia de Austin Seven. Por su parte, el tercero es el BMW 3/20 PS, el primer y único automóvil fabricado en su totalidad por la marca sin su característica rejilla.
Lo que si es que los primeros BMW que utilizaron este icónico elemento de diseño lucían una parrilla muy distinta a la que se conoce hoy en día. Ambos riñones tenían un diseño alargado y estrecho, y ocupaban todo el frontal del vehículo. Fue el BMW 315/1 1934 el modelo que mostraba una parrilla frontal más inclinada y aerodinámica.
Pero la primera gran evolución de este elemento llegó con el BMW 328 roadster 1936, diseñado por Peter Szymanowski. En este modelo, las aletas delanteras y el alojamiento de los faros van ganando superficie en el frontal, que ya no es exclusivo de la zona del radiador y la parrilla. A su vez, los marcos cromados están más enrasados con la carrocería y la rejilla interior tiene una trama más elaborada y cinco grandes barras verticales por riñón.
En 1962 se inició el lanzamiento de la “Nueva Clase” de BMW, una completa gama de sedanes y coupés de nuevo diseño. En esta etapa, el primero fue el BMW 1500, que presentaba un diseño marcado por las tendencias de la década de 1960, con formas sencillas y trazos rectos. Posteriormente, el BMW 2002 refinó ese diseño.
Esta nueva tendencia fue seguida por el concepto BMW Turbo de Paul Bracq presentado en 1972, con una minúscula “kidney grille”, fue un adelantado a su tiempo. Inspiró el diseño del brutal M1 1978, pero su influencia fue mucho más allá, llegando al Z1 1988 y Serie 8 1989.
Mientras, los modelos de gran producción de la década de 1970, lucían un frontal más clásico, con un lenguaje de diseño común en el Serie 5 1972, Serie 3 1975 y Serie 7 1977. Todos mantenían la ancha parrilla negra frontal, con el doble riñón cromado más integrado y destacando en el centro.
Fue en la década de 1990 donde surgió nueva interpretación de este elemento que marcó el diseño de los riñones hasta la actualidad. En el caso del Serie 3 1990 tenían un diseño trapezoidal, con la parte superior más ancha que la inferior. Además, eran más amplios, tenían los bordes muy redondeados y sobresalían del frontal con un efecto tridimensional.
Desde esos años, hasta ahora, se han seguido tres claras tendencias. Por un lado, la parrilla ha ido ganando tamaño en el frontal de todos los BMW, ya sea en las nuevas series X que nacieron con el X5 en 1999, en la gama de sedanes y coupés, o incluso en los BMW i, con una parrilla “opaca” para subrayar que apenas hay necesidades de refrigeración. Pero el ejemplo extremo es el X7 y el Serie 7, que incorporan las parrillas más grandes; en el caso del sedán ha ganado un 40 por ciento de tamaño respecto a su predecesor.
Una última innovación en materia de diseño la estrenó el Z4, cuyo diseño no es en forma de parrilla sino en forma de malla. Esta tendencia la ha continuado el M340i xDrive y el M135i xDrive, aportando una nueva forma para ciertos modelos deportivos de BMW. Un paso más allá lo protagoniza la próxima generación del X6, cuya parrilla se ilumina por primera vez en la historia de la marca. Esta se activa al abrir o cerrar el vehículo, y el conductor también puede encenderla o apagarla manualmente.
Otros Logos Icónicos y sus Significados
Mercedes-Benz: La Estrella de Tres Puntas
La famosa estrella de tres puntas de Mercedes-Benz es uno de los logos más reconocidos a nivel mundial. Representa la ambición de la compañía por dominar la motorización en tierra, mar y aire. Gottlieb Daimler, uno de los fundadores de la empresa, envió una postal a su esposa en la que marcaba su casa con una estrella, prediciendo que algún día esta estrella brillaría sobre su propia fábrica como símbolo de prosperidad. La estrella dentro de un círculo fue adoptada como logotipo en 1909, simbolizando la universalidad de las aspiraciones de Mercedes-Benz.
El símbolo surgió luego de que Daimler le enviara una postal a su mujer, diciendo que la estrella impresa en la tarjeta, haría brillar su obra. La estrella de tres puntas representa además la fabricación de motores para uso en la tierra, agua y mar. El símbolo significa prosperidad, que curiosamente les ha dado resultado hasta hoy en día.
Chevrolet: El Corbatín
¿Cuál podría ser la ligazón entre un corbatín y un fabricante de automóviles? Es una interrogante difícil de descifrar, tanto así que hasta hoy el misterio rodea a un ícono que desde 1913 ha adornado el frontal de 215 millones de autos.
Una de las teorías dice que el corbatín de Chevrolet fue establecido por el cofundador William C. Sin embargo, fue su propia mamá -y esposa del socio de Louis Chevrolet- quien la rebatió, señalando que la idea se basó en un anuncio de un diario de Virginia. Durant habría exclamado: “Esto estaría perfecto como emblema de Chevrolet”.
Esta última versión es la más aceptada, puesto que historiadores encontraron la publicidad de la compañía carbonífera Southern Compressed del 12 de noviembre de 1911, donde se ve un símbolo muy similar al corbatín de Chevrolet.
Ni la marca tiene bien claro la explicación del emblema, pero son dos las opciones que se barajan. Según William C. Durant, cofundador de la empresa, el símbolo se sacó del papel tapiz que decoraba las paredes de un hotel en Paris. La segunda versión es que la cruz dorada representa la cruz de la bandera de Suiza, donde nació Louis Chevrolet, cofundador de la compañía.
Ford: El Óvalo Azul
La compañía del óvalo azul no siempre tuvo un óvalo. Así, tal cual. Si bien la marca de Michigan -revolucionaria con la adopción de la cadena de montaje en 1903- ha conservado la firma caligráfica de su fundador Henry Ford como sello distintivo, por años se trató de un simple manuscrito.
El huevo que encierra a ‘Ford’ no se conoció hasta cuatro años más tarde, cuando los autos del impulsor del fordismo llegaron al Reino Unido. Allí, los empresarios importadores Perry, Thornton y Schreiber decidieron destacar la fiabilidad de la entonces desconocida Ford, agregando esta mínima modificación. En 1927 saldría de fábrica el primer auto Ford con el emblema del óvalo azul. En 2003, el sello se modernizó con trazos más suaves y estirados.
El óvalo azul de Ford es uno de los logos más familiares del mundo. La tipografía utilizada se conoce como "Ford Script" y fue creada por Childe Harold Wills, uno de los primeros ingenieros y diseñadores de la compañía, que la dibujó basándose en la caligrafía de su abuelo. El óvalo azul se introdujo en 1927 y se ha convertido en sinónimo de la marca. Henry Ford creía en un diseño simple y funcional, lo que se refleja en el logotipo.
Ferrari: El Cavallino Rampante
El famoso "Cavallino Rampante" (caballito rampante) de Ferrari tiene una historia fascinante. Originalmente, era el emblema del as de la aviación italiano Francesco Baracca durante la Primera Guerra Mundial. Enzo Ferrari, impresionado por la historia de Baracca, solicitó permiso a la madre del piloto para usar el símbolo en sus coches de carreras. El fondo amarillo representa el color de la ciudad de Módena, donde Ferrari tenía su sede.
Enzo Anselmo Ferrari se encontraba en el circuito de Savio en 1923. Tras la victoria, conoció al Conde Baracca, padre del aviador Francesco Baracca, un héroe de la primera Guerra Mundial. Baracca le entregó una fotografía firmada por su hijo, quien falleció en la guerra, junto con un permiso para utilizar el caballo que aparecía en el fuselaje de los aviones que piloteaba su hijo, en los deportivos de Ferrari.
Lamborghini: El Toro Bravo
Ferruccio Lamborghini, el fundador de la compañía, era un apasionado de la tauromaquia. El toro, símbolo de fuerza y poder, representa su signo zodiacal, Tauro. El oro y el negro del logo simbolizan la riqueza y el prestigio que Lamborghini aspiraba a alcanzar.
Su fundador Ferruccio Lamborghini era taurino y tenía una gran afición astrológica por su signo del zodíaco. Es por esto que su logo es un toro en color dorado en un fondo negro. El logotipo rápidamente se convirtió en un sinónimo de velocidad, distinción, elegancia y potencia.
Porsche: Un Escudo de Herencia
El logo de Porsche es un escudo que combina elementos del escudo de armas del estado de Baden-Württemberg (los cuernos de ciervo y las rayas rojas y negras) con el escudo de armas de la ciudad de Stuttgart (el caballo rampante). Esto refleja la conexión de Porsche con la región de Suabia y la ciudad de Stuttgart, donde la compañía tiene su sede.
Tiene al centro un caballo empinado, el que simboliza la región alemana de Stuttgart, donde nació la marca. El escudo por su lado representa al estado federal al que pertenece Baden-Wurtenberg.
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