Objetivo del Mantenimiento Preventivo de Vehículos

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El mantenimiento preventivo y correctivo automotriz desempeña un papel fundamental en la durabilidad y el rendimiento de un vehículo. A menudo, los propietarios de automóviles subestiman la importancia de seguir un programa regular de mantenimiento, lo que puede resultar en problemas mecánicos costosos y una disminución en la eficiencia a largo plazo. En este artículo de Lubricantes San Miguel, explicaremos a detalle la diferencia entre el mantenimiento preventivo y correctivo, y destacaremos los beneficios de adoptar un enfoque equilibrado.

Además, proporcionaremos consejos prácticos y recordatorios de las tareas clave de mantenimiento que todo propietario de automóvil debe realizar para mantener su vehículo en condiciones óptimas. ¡En Lubricantes San Miguel somos expertos en mecánica automotriz!

Mantenimiento Preventivo vs. Mantenimiento Correctivo

Hay una serie de puntos clave que se deben tener en consideración respecto al mantenimiento preventivo y correctivo. El mantenimiento preventivo se refiere a las acciones planificadas y regulares que se llevan a cabo para evitar fallas y problemas mecánicos en un vehículo. Este tipo de mantenimiento incluye actividades como cambios de aceite periódicos, inspecciones de neumáticos, revisión del sistema de frenos, mantenimiento del sistema de enfriamiento, entre otros.

Estas tareas se realizan de forma rutinaria y se basan en los intervalos de mantenimiento recomendados por el fabricante del vehículo. El objetivo del mantenimiento preventivo es identificar y abordar problemas potenciales antes de que se conviertan en problemas graves, lo que ayuda a evitar averías costosas y mejora la confiabilidad del automóvil.

Por otro lado, el mantenimiento correctivo se realiza como respuesta a un problema o falla en el vehículo. Implica realizar reparaciones necesarias para solucionar un problema específico. A diferencia del mantenimiento preventivo, el mantenimiento correctivo no se realiza de manera planificada, sino cuando surge un problema. Si bien es importante abordar las reparaciones necesarias, el mantenimiento correctivo generalmente es más costoso y puede ocasionar la interrupción del uso del vehículo durante el tiempo de reparación.

Beneficios del Mantenimiento Preventivo y Correctivo Automotriz

El mantenimiento preventivo y correctivo automotriz ofrece numerosos beneficios que contribuyen a la prolongación de la vida útil del vehículo y a la seguridad del conductor y los pasajeros. A continuación, se detallan algunos de los beneficios más destacados:

  • Prevención de problemas costosos: El mantenimiento preventivo permite detectar y solucionar problemas mecánicos en etapas tempranas, evitando que se conviertan en averías mayores y costosas.
  • Mejor rendimiento y eficiencia: Un vehículo correctamente mantenido funcionará de manera más eficiente, lo que se traduce en un mejor rendimiento y ahorro de combustible.
  • Seguridad mejorada: El mantenimiento adecuado de frenos, neumáticos, luces y sistemas de suspensión mejora la seguridad en la carretera y reduce el riesgo de accidentes.
  • Prolongación de la vida útil del vehículo: Un programa regular de mantenimiento ayuda a mantener los componentes del vehículo en buen estado, lo que prolonga su vida útil y maximiza su valor de reventa.
  • Conservación del valor del vehículo: Un vehículo que ha recibido un mantenimiento adecuado y regular tiende a conservar su valor a lo largo del tiempo. Esto es especialmente importante si planeas vender o intercambiar tu automóvil en el futuro.

Consejos Prácticos de Mantenimiento Preventivo y Correctivo

Para asegurarte de que tu vehículo se mantenga en óptimas condiciones, considera estos consejos prácticos de mantenimiento preventivo y correctivo para tu vehículo:

  1. Cambio de aceite regular:

    El cambio de aceite es esencial para mantener el motor lubricado y prevenir daños. Sigue las recomendaciones del fabricante sobre la frecuencia y el tipo de aceite a utilizar. Además, no olvides reemplazar el filtro de aceite junto con cada cambio de aceite.

  2. Inspección y rotación de neumáticos:

    Verifica regularmente la presión de los neumáticos y asegúrate de que estén inflados según las especificaciones del fabricante. También es importante inspeccionar visualmente los neumáticos en busca de signos de desgaste irregular, daños o pinchazos. Realiza rotaciones periódicas para garantizar un desgaste uniforme de los neumáticos y una vida útil prolongada.

  3. Revisión del sistema de frenos:

    Realiza inspecciones regulares de los frenos para asegurarte de que estén en buen estado. Presta atención a los indicadores de desgaste de las pastillas y los discos de freno. Si escuchas ruidos inusuales al frenar o sientes vibraciones en el pedal de freno, llévalo a un especialista para una revisión más detallada.

  4. Mantenimiento del sistema de enfriamiento:

    Verifica el nivel y la calidad del líquido refrigerante regularmente. Si el nivel es bajo, agrega líquido refrigerante según las especificaciones del fabricante. Además, considera realizar un cambio completo del líquido refrigerante siguiendo los intervalos recomendados. Asegúrate de que no haya fugas en el sistema de enfriamiento y de que el radiador esté limpio y sin obstrucciones.

  5. Reemplazo de filtro de aire:

    El filtro de aire limpio es crucial para el rendimiento del motor y la calidad del aire en el habitáculo del vehículo. Reemplaza el filtro de aire según las recomendaciones del fabricante o más frecuentemente si conduces en condiciones polvorientas o en áreas con alta contaminación del aire.

  6. Revisión y mantenimiento del sistema eléctrico:

    Asegúrate de que todas las luces del vehículo funcionen correctamente, incluyendo los faros, las luces de freno, las luces intermitentes y las luces de posición. Además, revisa periódicamente la batería para asegurarte de que esté en buen estado y con los terminales limpios. Si experimentas problemas eléctricos, como dificultades para arrancar el motor o luces intermitentes, consulta a un especialista en electricidad automotriz.

  7. Cambio de líquidos y filtros:

    Además del cambio de aceite y el líquido refrigerante, recuerda revisar y cambiar otros líquidos del vehículo, como el líquido de frenos, el líquido de dirección asistida y el líquido de transmisión según las recomendaciones del fabricante. También es importante reemplazar los filtros de combustible y de habitáculo en los intervalos especificados para mantener la calidad del aire y el rendimiento del motor.

  8. Programa de mantenimiento regular:

    En Lubricantes San Miguel recomendamos seguir el programa de mantenimiento preventivo y correctivo recomendado por el fabricante de tu vehículo. Consulta el manual del propietario para conocer los intervalos específicos de mantenimiento y los servicios recomendados. Cumplir con este programa te ayudará a mantener tu vehículo en óptimas condiciones y evitará problemas a largo plazo.

Mantenimiento preventivo del auto: ¿Qué revisar y cada cuánto tiempo hacerlo?

Lo primero que debes saber para realizar el mantenimiento preventivo de tu automóvil es cuándo corresponde realizarlo, según las necesidades y particularidades de cada tipo de vehículo y cada una de sus partes, así como las indicaciones de cada marca.

Existen diferentes fuentes de información que te ayudarán a saber cuándo es el momento indicado para llevar tu auto al taller mecánico por su mantenimiento, y la principal es el manual del fabricante de la unidad, donde encontrarás las instrucciones de uso y las indicaciones de mantención de tu vehículo en particular. En dicho manual aparece el calendario de inspecciones programadas de acuerdo con cada fabricante del automóvil. Así, una vez que llegue el momento indicado, tendrás que acudir a un taller oficial de la marca (un requisito indispensable para mantener la garantía del auto) o a otro taller mecánico de tu preferencia.

Generalmente, en la primera visita al taller que tiene un automóvil se hace el cambio de aceite de motor, junto con los filtros de aceite y de aire. Otros puntos importantes en esta primera mantención preventiva son el estado de los neumáticos, los frenos y el sistema de suspensión.

En revisiones posteriores, el chequeo se hace más completo, ya que debe incluir el recambio de bujías, el filtro de combustible, el filtro de habitáculo o aire acondicionado, comprobar los niveles de gas refrigerante, líquido de freno y limpiaparabrisas. Por último, se inspecciona acabadamente para descubrir posibles fugas.

A continuación, te presentamos los puntos que deben formar parte del mantenimiento preventivo de tu auto y los plazos recomendados para llevarlo al taller para estas importantes revisiones.

Cambio de aceite

Históricamente, el grueso del parque automotriz debe hacer el cambio de aceite - y filtro cuando corresponde - cada 5.000 kilómetros recorridos, pero, gracias a distintos desarrollos en la industria, se comenzaron a producir mejores lubricantes, que aguantan hasta 10.000 kilómetros o más.

Lo anterior es muy importante para mantener el buen funcionamiento de tu auto y alargar su vida útil, puesto que, de esta forma, mejoras su rendimiento y garantizas la lubricación adecuada del motor y previenes un desgaste prematuro de sus partes. Eso sí, recuerda que esta medida es una referencia para automóviles livianos de uso particular, pero en las próximas secciones encontrarás una tabla con plazos de mantenimiento preventivo para los diferentes tipos de vehículos que existen.

Igualmente, recuerda chequear el nivel de aceite antes de cada viaje largo o bien cada cierto tiempo. Un motor con poco aceite está en serio riesgo de sufrir un sobrecalentamiento.

Ajuste del sistema de frenos

Otro punto fundamental en el mantenimiento preventivo de tu auto es chequear que el nivel de líquido de frenos esté a tope y que el pedal de freno no se vaya al fondo ni se sienta muy blando o duro.

Asimismo, esta inspección debe incluir a las pastillas y los discos, con el fin de asegurarse de que estos funcionen correctamente.

Considera que, si el sistema de frenos no está en buenas condiciones, esto podría significar que hay una fuga de líquido e ingreso de aire en el sistema. En ese caso, lleva tu auto al concesionario inmediatamente.

Además, se debe reemplazar pastillas cada 20.000 kilómetros o más, dependiendo del fabricante.

Verificación de los neumáticos y presión de aire

Es muy importante realizar una inspección ocular de los 5 neumáticos, incluyendo la de repuesto. Ellos deben tener un desgaste uniforme en su dibujo, de lo contrario, existe aquella práctica de reemplazar los neumáticos delanteros por los traseros. No es lo recomendable, pero puede dar algún tiempo de margen hacer el cambio completo.

La presión de aire de los neumáticos es el otro punto que hay que comprobar en las ruedas de tu automóvil. Hazlo con regularidad y sigue las indicaciones del fabricante para mantenerlos en su punto óptimo. Esta información la encontrarás en el manual de usuario y en una etiqueta adhesiva que se encuentra, generalmente, en la puerta del conductor.

Más que un mantenimiento preventivo, revisar la presión del aire de los neumáticos es una medida de seguridad; mientras más presión de aire tengan tus ruedas, será más fácil alcanzar altas velocidades y tendrá menos tracción; y viceversa.

Preocúpate de circular con la presión adecuada según el uso que le das a tu vehículo. No es necesaria la misma presión de aire para un camino de tierra que para una carretera. No olvides bajar al menos a 20 libras tus neumáticos cuando estés por caminos de tierra o arena poco blanda, así obtendrás mayor agarre y tracción.

Cambio de filtros (aire y aceite)

Si bien estos elementos no son críticos de cambiar, sí mejoran el rendimiento y disminuyen el desgaste por efectos colaterales y posibles averías. Por eso, es muy importante respetar el calendario de mantenimiento del fabricante para estos componentes:

  • Filtro de aceite: Garantiza que las impurezas presentes en el aceite, ocasionadas por la propia combustión, no terminen dañando los componentes internos del motor. Estos deben reemplazarse con cada cambio de aceite, y no se recomienda reutilizarlos.
  • Filtro de combustible: Evita que las impurezas y agentes externos en el combustible causen averías en los inyectores o en la bomba de combustible. Se sugiere cambiarlo cada dos cambios de aceite.
  • Filtro de aire: Otro filtro sencillo de papel, muchas veces ignorado por los conductores, es el filtro de aire, que evita que se cuelen elementos externos a la cámara de combustión del vehículo. Su recambio depende de cada fabricante (entre 30.000 y 60.000 km recorridos), pero se sugiere una vez al año.
  • Filtro del habitáculo o “filtro de polen”: Su objetivo es evitar que olores y residuos ingresen al sistema de climatización de tu automóvil.

Otras revisiones específicas en tu mantenimiento preventivo

Los anteriores fueron los principales elementos que se revisan en un mantenimiento preventivo, pero hay más. A continuación, revisa otros puntos fundamentales en la inspección de tu vehículo, que deberían formar parte de las mantenciones posteriores a la primera visita al taller de la marca:

  • Revisar los componentes del sistema de dirección y suspensión, como las rótulas, los amortiguadores y los resortes, para detectar posibles problemas de desgaste o fugas.
  • Inspeccionar el sistema de escape en busca de fugas, corrosión o daños que puedan comprometer la seguridad y la eficiencia del motor.
  • Comprobar el estado de la batería, los cables y las conexiones, así como la carga del alternador, para asegurarse de que el sistema eléctrico funcione correctamente.
  • Verificar que todas las luces del vehículo, incluyendo los faros, las luces traseras, los intermitentes y las luces de freno, estén en buen estado de funcionamiento.
  • Inspeccionar el sistema de refrigeración, incluyendo el radiador, las mangueras y el termostato, para evitar problemas de sobrecalentamiento.
  • Controlar y cambiar los fluidos del vehículo, como el líquido de transmisión, el líquido de dirección asistida, el líquido de frenos y el refrigerante, según las recomendaciones del fabricante.
  • Verificar el estado de la correa de distribución y reemplazarla si es necesario, ya que su rotura puede causar graves daños al motor.
  • Inspeccionar el sistema de escape en busca de fugas, corrosión o daños que puedan comprometer la seguridad y la eficiencia del motor.
  • Realizar limpieza y ajustes en el sistema de inyección de combustible para mantener un funcionamiento eficiente y reducir emisiones contaminantes.

Más revisiones que puedes hacer tú mismo

Si bien, muchas de las revisiones que mencionamos hasta aquí requieren de los conocimientos de un profesional del área mecánica y herramientas adecuadas, también hay varios elementos que puedes revisar por tu cuenta y que, de hecho, conviene monitorear frecuentemente para conservar tu auto en buen estado por mucho más tiempo:

  • Revisa que todos los focos se encuentren en buenas condiciones y que sus ampolletas enciendan. Si tienes una ampolleta quemada, aparte de ganarte una multa de tránsito, te expones a sufrir algún accidente de tránsito por poca visibilidad.
  • Es importante que la banda de rodamiento del neumático tenga un desgaste uniforme en su dibujo y que no superen el desgaste máximo permitido (profundidad del dibujo de 1,6 milímetros).
  • Tiene una duración dos a tres años, pero se debe tener precaución con el frío del invierno y el sulfato que se acumula en sus bornes.
  • Echa una mirada al nivel de aceite de motor, líquido anticongelante y limpiaparabrisas. Intenta hacerlo cada vez que puedas, sobre todo antes de un viaje largo por la carretera.
  • A pesar de que no se desgasta con el tiempo, es importante revisar que no haya una fuga que pueda generar problemas en el frenado y con ello, algún accidente.
  • Todas las luces de advertencia en el tablero deberían estar apagadas. Si hay símbolos encendidos, posiblemente está indicando que hay algún desperfecto en el vehículo que se debe revisar y solucionar a la brevedad.

¿Cada cuánto hacer el mantenimiento preventivo? Calendario por tipo de vehículo

A continuación, te dejamos una tabla explicativa con los intervalos de tiempo para el mantenimiento preventivo de las distintas partes y sistemas ya mencionados, dependiendo del tipo de vehículo que tengas o las condiciones de uso de la unidad:

Automóviles, Camionetas y SUV

Aspecto a revisar Intervalo de revisión
Cambio de aceite y filtro Cada 5.000 a 7.500 kilómetros o cada 6 meses
Frenos Cada 10.000 a 20.000 kilómetros o anualmente.
Rotación neumáticos Cada 10.000 a 15.000 kilómetros.
Presión de aire neumáticos Una vez al mes
Batería Cada 6 meses
Líquidos Verificar cada 1 mes y recambio según indicaciones de fabricante
Correa de distribución Cada 80.000 a 160.000 kilómetros

Ten en cuenta que deberás realizar un mantenimiento más frecuente si el vehículo se usa para remolcar cargas pesadas o en condiciones off-road.

Motos

Aspecto a revisar Intervalo de revisión
Cambio de aceite y filtro Comprobar una vez al mes y cambio cada 6.000 máx.
Frenos Cada 6.000 km o 1 vez al año
Neumáticos Chequear condición frecuentemente
Luces Sustituir ampolletas cada 50.000 km.
Batería Una vez al mes
Líquidos Una vez al mes o cada 1.000 km
Cadena Engrasar y limpiar cada 300 km.

Costos del mantenimiento preventivo de un auto

Los costos asociados al mantenimiento preventivo de tu vehículo dependerán de distintos factores, principalmente el modelo y la marca, así como el centro de servicios que elijas para llevar a tu auto.

A continuación, te dejamos un estimado de los valores mínimos para cada uno de los servicios mencionados, según una investigación realizada para esta redacción.

Servicio Costos (desde)
Cambio de aceite y filtro $20.000
Frenos (cambio de pastillas por eje) $10.000
Frenos (revisión y rectificación) $40.000
Alineación y balanceo de neumáticos $20.000
Presión de aire neumáticos
Batería $40.000
Kit correa de distribución (depende del modelo) $40.000
Servicio de sistema de suspensión $60.000
Cambio de cadena (motos) $20.000

Considera que estos precios no incluyen el costo que cada taller mecánico cobra por la mano de obra.

Tips para encontrar un buen taller para el mantenimiento preventivo del auto

Elegir un taller mecánico confiable es fundamental para garantizar que tu vehículo reciba un buen servicio y no se realicen reparaciones innecesarias o costosas. Por eso, aquí verás algunos consejos para seleccionar un taller mecánico confiable, que cuide adecuadamente de tu vehículo y te brinde un servicio de calidad.

  • Pide recomendaciones de talleres mecánicos a conocidos que hayan tenido buenas experiencias.
  • Lee reseñas y opiniones en internet sobre talleres mecánicos en tu área. Sitios como Google o redes sociales pueden proporcionarte información útil sobre la reputación de un taller.
  • Comprueba si el taller tiene certificaciones o acreditaciones de organismos reconocidos.
  • Haz una visita al taller antes de programar cualquier servicio. Observa si el lugar está limpio y bien organizado, ya que eso puede ser un indicio de la calidad atención que ofrece.
  • Conversa con el personal del taller y formula preguntas sobre su experiencia y competencia en la reparación de tu tipo de vehículo.
  • Pide un presupuesto por escrito antes de autorizar cualquier trabajo. Asegúrate de que incluya todos los servicios y piezas necesarias, así como los costos estimados.
  • Busca un taller que sea transparente en cuanto a los costos y que te explique detalladamente lo que se realizará en tu vehículo.

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