El mercado de los SUV compactos recibió un actor que amenaza con convertirse en protagonista: el Chevrolet Tracker. En realidad, es un retorno, pero con tantas modificaciones que poco queda de la generación anterior. Este modelo llega desde las instalaciones que la marca tiene en São Caetano do Sul, Brasil.
En la tierra de la samba forjó una nueva identidad, creció en tamaño y se enfocó a la eficiencia, funcionalidad y conectividad, dejando la seguridad como la cuarta pata de una mesa que se siente realmente firme. El Chevrolet Tracker debuta en Chile con una nueva generación, construida en la arquitectura GEM que la marca ha desarrollado junto con sus socios de SAIC. Y es por lo mismo que este nuevo Tracker es más amplio, más liviano y más potente que el modelo que reemplaza.
Diseño Exterior
A nivel de diseño cumple con lo que se ofrece en el segmento. Un frontal grande, de líneas robustas en las que se ve un guiño al Camaro, con la separación de la rejilla separada por una barra cromada, dejando el corbatín en la parte superior. Las líneas en forma de L invertida que bordean los neblineros son otra pequeña muestra de la relevancia del musculoso deportivo.
Por el costado se mantiene la fuerza que se ve en el frontal, con llantas de aleación bitono de 17′' y pasos de ruedas marcados que, a diferencia de otros modelos, tienen una forma menos redonda que en otros vehículos, algo llamativo puesto que eso es más similar a lo que encontramos en un Jeep Renegade. En la zaga, grandes grupos ópticos y el pequeño spoiler cierran el correcto diseño.
No hay trazos muy dramáticos o radicales, pero el conjunto luce actual y bien logrado ya que los tradicionales aditamentos que se le agregan a los SUV para que se vean más off-road (molduras, despeje, barras, protecciones), acá están más disimulados. Lo que menos nos gusta en una placa protectora estilo cromado en la parte trasera. De serie, la Tracker ofrece luces diurnas LED, grilla frontal y decoraciones cromadas, spoiler trasero, luces posteriores LED y barras de techo, además de llanta de acero de 16".
Interior y Conectividad
En el interior es donde encontramos las mayores falencias. Pese a tener una imagen moderna y que a la vista se ve bien, los plásticos se sienten algo duros en el panel y las puertas, lo que no entrega la mejor percepción calidad. Eso sí, la comodidad y la posición de manejo suple esa falencia y nos encontramos con asientos que afirman bien, que sujetan en la zona lumbar.
Otro detalle que nos extrañó fue la ubicación de los mandos para ajustar el clúster a color de 3,5 pulgadas del tablero. Pese a que volante tiene botones para manejar el control crucero, la distancia para la alerta de frenado y teléfono, el resto de la información se ajusta desde un mando en la varilla que mueve el limpiaparabrisas, algo muy poco intuitivo.
Salvo esos detalles, el resto son solo elogios. Una pantalla táctil de 8″ pulgadas a color de gran resolución domina el panel central. Es compatible con Android Auto y Apple CarPlay y también actúa como espejo (Mirror Link). Eso sí, lo más interesante es el paso adelante que confirma la marca en conectividad, replicando lo que estrenó con el Chevrolet Onix Sedán.
Se trata de la conexión wifi que tiene el SUV, lo que le permite trabajar como un verdadero router, permitiendo que hasta siete dispositivos se conecten a la par. Esto es algo que adquiere gran relevancia para los usuarios jóvenes, permite que siempre haya conectividad y aunque es un servicio que tiene un costo mensual, nos permite tener una intensidad de señal doce veces mayor a la que tenemos con nuestros dispositivos móviles.
Y si el tema de convertir el auto en una antena móvil es interesante, no es menor también el sistema OnStar -de costo gratuito el primer año- que permite tener un asistente de la marca 24/7. Para activarlo, basta con presionar un botón en la zona donde están los mandos del sunroof o en la pantalla central, mecanismo que es una enorme ayuda, ya que podemos avisar en caso de un problema, incluso si no estamos nosotros involucrados. Un sistema que marca diferencia con el resto de las marcas y que mejora ostensiblemente el servicio de posventa.
La calidad de ensamble es buena, las junturas están bien cuidadas y las tolerancias son adecuadas en toda la cabina, aunque hay que decir que la elección de ciertos materiales pudo ser mejor. Todas las versiones cuentan con apoyabrazos central y volante multifunción con ajuste en altura y profundidad.
Motor y Rendimiento
Si la preocupación por la comodidad y la conectividad eran un punto alto, a la hora de movernos también nos encontramos con sorpresas gratas. Y todo por ciertos temores generados al ver la ficha. Es que el nuevo Tracker -en sus cuatro versiones- se mueve por un motor de tres cilindros de 1.2 litros turboalimentado, que genera 130 Hp. Si bien la potencia nos resulta suficiente, lo que ayuda en este trabajo es el excelente torque de 190 Nm que entrega desde apenas las 2 mil revoluciones.
Así, nos sentimos en un vehículo ágil, dinámico, que se mueve firme y que entrega un alto confort de viaje gracias a un sistema de suspensión que absorbe sin problemas las imperfecciones del camino. Además, es considerado con el bolsillo, promediando un rendimiento homologado de 14 km/l.
El buen trabajo del motor está apoyado por la buena relación de la caja automática de seis velocidades, que avanza de manera rápida y de forma progresiva. Ahora, el que no disponga de un manejo secuencial tradicional, tampoco de paddle shift, nos priva de mayor entretención y de mayor dominio, especialmente cuando queremos hacer aceleraciones repentinas o recuperaciones importantes.
Lo que sí nos encontramos es un un selector en el costado superior del pomo. Esto sirve cuando dejamos la caja en L y permite definir la marcha más alta a la cual nos moveremos, algo que ayuda al movernos en una cuesta, donde podemos setear una segunda o tercera marcha como máximo, o en el caso de llevar un carro extra. Pero no es que nos permita ir subiendo y bajando las marchas como en un manejo secuencial al que estamos acostumbrados en muchas transmisiones automáticos, ya que solo dejará que la caja suba o baje -de forma automática- hasta la marcha que establecimos de forma manual como máxima. Un manejo secuencial tradicional lo hubiésemos agradecido.
En el resto de la experiencia de manejo podemos señalar que la aislación no es un aspecto en el que sobresalga, lo que se entiende por la presencia del motor de tres cilindros. La dirección, por su parte, tiene buen tacto, se va sintiendo lo que está en el piso y aunque no tiene el comportamiento de un hatchback o un sedán, pese a compartir la misma plataforma con el Chevrolet Ónix Sedán, tampoco se siente inestable y afronta con aplomo la entrada y salida de curvas, con ligeras transferencias de peso.
Se trata de un motor de tres cilindros turboalimentado de 1.2 litros, que entrega 130 Hp y 190 Nm de torque, y que va asociado a transmisiones manual o automática de 5 y 6 velocidades, que envían el par al eje delantero. No le falta potencia, acelera muy bien desde abajo, y además es un motor eléstico, que no obliga a andar jugando en demasía con la caja para obtener el mejor régimen de potencia. Es un motor espectacular.
En general es un motor eficiente, y no debería ser lo contrario considerando su configuración. En nuestro uso normal de ciudad y autopistas urbanas, nos entregó 11,3 km/litro, un buen consumo. Y en régimen urbano más duro, con más tacos y luces rojas, llegamos a casi 10 km/litro.
Respecto del chasis, la plataforma nos gusta mucho, más enfocada en la conducción que en el confort excesivo. La suspensión (McPherson adelante y eje rígido atrás) tiene una calibración más orientada al confort que al manejo deportivo, aunque es ligeramente más dura de lo que estanos acostumbrados en la marca, y las asperezas se perciben de tanto en tanto. Lo recomendable es probarla antes. Eso sí, la aislación del habitáculo de los malos baches está garantizado, y también cierta tendencia a rolar cuando se toman curvas rápido.
La dirección por su parte, es el lado flaco de la Tracker en lo que a manejo se refiere, ya que no retroalimenta muy bien, cuesta saber con certeza lo que sucede con las ruedas delanteras.
Tabla de Rendimiento y Consumo
| Tipo de Transmisión | Consumo en Ciudad | Consumo en Carretera | Consumo Mixto |
|---|---|---|---|
| Mecánica | N/A | N/A | 16,7 km/l |
| Automática | N/A | N/A | 14,1 km/l |
Seguridad
Para completar, el enorme equipamiento de seguridad, aunque en un modelo que se acerca a los 17 millones en precio de lista es algo que se debe exigir. Aquí, destacan los seis airbags de serie, los frenos ABS+EBD, cámara de retroceso, sensores de estacionamiento y el asistente de arranque en pendiente.
Eso sí, también destaca por incorporar elementos que son de marcas de alta gama, como la alerta colisión frontal, y el de seguimiento a distancia ajustable desde el tablero como indicamos anteriormente y que nos indica mediante tres luces rojas en el parabrisas. También destaca el sistema de frenado automático a baja velocidad y la alerta de punto ciego con un indicador grande en la carcasa del retrovisor.
El Chevrolet Tracker obtuvo 5 estrellas en los testeos de seguridad de Latin NCAP. Galardón que se justifica, dado que presenta seis airbags de serie, sistema de frenado de emergencia, sumado al esperado control de estabilidad y un eficiente control de tracción.
Estos sistemas ayudan a regular la presión en el pedal del freno, y por ende en la magnitud del frenado en las ruedas. A la vez, limita la potencia del motor cuando el Chevrolet Tracker detecta que es necesario hacerlo. Con ello, evita que patine en circunstancias más extremas. Además, cuenta con alerta de punto ciego, que por medio de señales luminosas en el retrovisor, te advierte de la presencia de algún vehículo en los puntos ciegos del SUV.
Por otro lado, el asistente de arranque en pendiente, mantiene el vehículo frenado durante los pocos segundos que demoras en hacer la maniobra de salida en subida.
También destaca la alerta de colisión frontal, donde el sistema emite señales sonoras y visuales en el parabrisas cuando hay un riesgo inminente e inmediato.
Si bien cuenta con frenos ABS+EBD, solo tiene discos ventilados al frente y tambor atrás. También luce sensor y asistente de estacionamiento adelante y atrás, además de cámara de retroceso.
Dimensiones y Capacidad
Para que tengas algunas nociones de las dimensiones del Chevrolet Tracker, te contamos que mide casi 4,3 metros de largo y poco menos de 1,8 metros de ancho. Soporta hasta cinco pasajeros, y tiene 393 litros de capacidad de maletero. Es capaz de cargar 410 kilos y pesa poco más de 1,6 toneladas.
La habitabilidad es generosa para cuatro ocupantes grandes, y cinco si quienes van atrás son generosos, ya que la anchura en las plazas traseras no tan bueno.
Fallas Comunes
Hace algunos años, un comunicado de Latin NCAP advirtió algunas fallas en el modelo, que antaño fue el indestructible y fiel Suzuki Vitara. Latin NCAP pidió un llamado a revisión del modelo, puesto que presentó, entre otros problemas, riesgo de incendio.
Específicamente, los pretensores de los cinturones de adelante, sacan chispas al activarse en caso de colisión y al entrar en contacto con la espuma acústica del piso del vehículo, podría iniciar un fuego. Esta increíble falla se presentó en los modelos 2021 y 2022 del Tracker. Asimismo, el sitio oficial del Sernac alertó de este asunto.
En algunos foros de opinión de usuarios del Tracker, hay quienes reclaman que sale humo blanco por el tubo de escape, acusando problemas de refrigeración del vehículo. Lo que ha sido acompañado de una sensación de disminución de respuesta del motor turbo 1.2.
Al mismo tiempo, se reportaron vibraciones en la transmisión y ruidos al pasar cambios.
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