La operación de la patrulla de nieve representa un desafío significativo, especialmente en condiciones invernales extremas. Al igual que en verano, se conformó la Flotilla Antártica Naval, con sólo dos buques: el buque antártico AP-46 “Piloto Pardo”, al mando del capitán de fragata don Arturo Ojeda Zernott, y el remolcador de alta mar ATF-67 “Lautaro”, al mando del capitán de corbeta don Eduardo Caprile Febres.
El Despliegue Inicial de la Flotilla
El 04 de julio de 1994, el “Lautaro” zarpaba desde Talcahuano con rumbo a Punta Arenas. El “Lautaro” recaló a Punta Arenas el 11 de julio, y se atracó al costado del “Galvarino” en el muelle fiscal. Al día siguiente se determinó en forma definitiva que el “Lautaro” participaría en la Primera Campaña Antártica Invernal, ya que el “Galvarino” estaba atrasado en sus labores de mantenimiento. Se inició de inmediato el alistamiento y aprovisionamiento necesario, tanto de recursos humanos como materiales.
Preparativos y Adaptaciones Técnicas
Uno de los trabajos más importantes realizados durante esos días por parte de ASMAR “Magallanes” fue la incorporación de las bases para la plataforma de helicópteros y disponer de ella en la comisión antártica. Cabe destacar que esta plataforma es portátil. Durante la estadía en Punta Arenas, al “Piloto Pardo” se le embarcó lastre para optimizar la estabilidad del buque. El miércoles 20 de julio de 1994 a las 09.00 hrs., el “Piloto Pardo” zarpaba desde Punta Arenas en demanda del Puerto Kirsinger, fondeando a las 01.50 hrs. del día jueves 21, objeto esperar la llegada del “Lautaro” que había atrasado su zarpe desde Punta Arenas debido a la necesidad de embarcar una carga proveniente de Santiago y que arribó durante esa tarde. El “Lautaro” zarpó a las 17.30 hrs. del mismo día 20, en demanda de Bahía Cook para efectuar rendez vous con el “Piloto Pardo” el día 21 al mediodía, traspasándole la carga vía helicóptero.
Desafíos de la Navegación en Hielo
Durante ese día jueves, se continuó navegando por canales interiores, y a las 13.30 hrs. Las bajas temperaturas reinantes, las más bajas en muchos años, eran la explicación del fenómeno. Se habían registrado hasta -27°C y como el fuerte viento soplaba continuamente, la sensación térmica podía llegar a -50°C. A medida que la flotilla continuaba con su navegación, el hielo se iba haciendo cada vez más grueso y compacto, apareciendo bajo la forma del llamado “pack ice” (hielo en forma de panqueque). Las dificultades para navegar eran cada vez mayores. Se recaló a las 11:40 hrs. El hielo alcanzaba un metro o más de espesor, dificultando seriamente el paso de los buques. El “Piloto Pardo”, ya en el límite de su capacidad de rompimiento, debe con frecuencia embestir y retroceder continuamente para abrirse paso, lo que obligaba al “Lautaro” a mantenerse muy atento a los cambios repentinos de velocidad, considerando que navegaba a corta distancia por la popa del “Piloto Pardo”.
Maniobras y Estrategias en el Hielo
Al día siguiente, el lunes 25, como el “Lautaro” se encontraba por la popa del “Piloto Pardo”, en su estela a unas 120 yardas (130 metros) se intentó remolcarlo con sus winches de proa y dando atrás, pasando en primera instancia una espía de 5 pulgadas que se cortó con el esfuerzo de estiramiento. Luego se intentó con dos chicotes de espía de 8 pulgadas. Debido a los resultados adversos de las maniobras antes mencionadas, se decidió girar al “Lautaro” en 180° para tractar al “Piloto Pardo” con el towing de remolque. Esta maniobra de girar al buque tomó casi tres horas, debido a que fue necesario romper el hielo de los costados poco a poco, para permitir el movimiento de giro, dado que el buque sólo tenía espacio hacia proa y popa.
Una vez finalizada la maniobra se adoptó rumbo hacia el estrecho de Boyd, retromarchando por la misma ruta de ingreso en demanda del mar de Drake en el sector norte de las islas Shetland del Sur, desde donde se operaría los siguientes días. Esta navegación, con el “Lautaro” siempre en la estela del “Piloto Pardo”, también resultó lenta debido a la consistencia del hielo; además, se navegaba sólo durante horas luz, y en la noche se mantenían ambas unidades, sobre sus máquinas, en pequeñas lagunas formadas entre los hielos. El jueves 28 de julio, prácticamente dos días después, a contar de las 12.00 hrs. Encontrándose la flotilla al norte del estrecho Nelson, el viernes 29 de julio a las 13.12 hrs. El primer helicóptero en posarse en la Base Prat fue el Naval-46, llevando al comandante de ésta y a un científico que debía revisar equipos allí existentes, además de carga con elementos para el buen funcionamiento de la dotación de la base.
Al día siguiente, sábado 30 de julio, las condiciones meteorológicas se presentaron adversas, con muy baja visibilidad que impidió la operación de los helicópteros del “Piloto Pardo” y evacuar al personal que se encontraba en la Base Prat, por lo cual se navegó más hacia el sur, alcanzando un punto ubicado a 8 millas náuticas al norte del estrecho de Nelson. El domingo 31 de julio las condiciones meteorológicas mejoraron, por lo cual se pudieron enviar los helicópteros hacia Base Prat para finalizar con el envío de la carga y recuperar al personal del SHOA y personal científico del INACH, mientras la flotilla navegaba nuevamente hacia el sur para aproximar hacia el sector del estrecho Nelson con el propósito de disminuir los tiempos de vuelo. El mismo domingo 31 de julio, una vez finalizadas las operaciones de reabastecimiento a las bases, la flotilla procedió a navegar hacia el norte.
Apoyo Científico y Logístico
Entre los objetivos importantes de esa campaña invernal se destacó el apoyo al mundo científico nacional, permitiendo a investigadores del Instituto Antártico Chileno, Universidad de Magallanes, Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada y Universidad Católica del Norte, dar continuidad a proyectos limitados solamente a la época de verano. La Universidad de Magallanes comprobó que para los estudios de biología marina no es factible realizarlos en invierno, pero sí pudo trabajar en los estudios de glaciología. La Universidad Católica del Norte trabajó durante 48 horas en la Base Prat resolviendo un problema de software en el programa computacional, y el personal del INACH cumplió con la observación de unos 47 cetáceos en el programa de observación de mamíferos marinos.
Incidentes y Rescates
El martes 02 de agosto, a las 22.30 hrs., mientras se navegaba el paso Picton en demanda de Puerto Williams, el “Lautaro” retromarchó hacia la isla Lennox para recibir un enfermo desde la lancha motor “Puerto Bories” y trasladarlo a Puerto Williams; recalando en este puerto a las 03.30 hrs. Los hielos sólo permitieron acercarse hasta unas 35 millas de la Isla Greenwich.
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