La mantención automotriz ayuda a conservar el correcto funcionamiento de tu auto y evita daños mayores. Un plan de mantenimiento es una secuencia de tareas preventivas, predictivas y detectivas para la gestión de un equipo o un activo.
En este caso, el plan de mantenimiento de un automóvil considera varias tareas sobre cada uno de los sistemas funcionales. Así, un plan de mantenimiento describe qué partes o piezas deben reemplazarse y en qué período. Los planes de mantenimiento preventivo sirven para hacer efectivas las garantías y mantener el funcionamiento óptimo del vehículo durante largos intervalos de tiempo.
Tipos de Planes de Mantenimiento
Se puede abordar dos (2) tipos de planes según las condiciones de operación del vehículo:
- Operaciones en condiciones más severas
- Operaciones en condiciones menos severas
Mantenimiento según Kilometraje
Cuando se trata de mantener tu automóvil en buen estado, la clave está en seguir un plan de mantenimiento según kilometraje. En este sentido, es recomendable seguir las indicaciones del manual del propietario de tu automóvil, donde se detallan las recomendaciones del fabricante según el kilometraje.
- Durante los primeros 10.000 kilómetros, es importante mantener un seguimiento riguroso del nivel de aceite y el sistema de refrigeración del motor. Además, se debe cambiar el aceite y el filtro cada 5.000 kilómetros.
- Una vez que el vehículo ha alcanzado los 10.000 kilómetros, se debe realizar una revisión más completa. Esto incluye el cambio de aceite y filtro cada 10.000 kilómetros, la revisión y ajuste del sistema de frenos y la alineación de las ruedas.
- A partir de los 50.000 kilómetros, se debe prestar mayor atención a la transmisión y la suspensión del vehículo. Es importante cambiar el aceite de la transmisión y la suspensión cada 50.000 kilómetros y revisar y reemplazar los amortiguadores y las llantas si es necesario.
- A medida que el vehículo se acerca a los 100.000 kilómetros, es importante prestar atención a la caja de cambios y la dirección. Se debe cambiar el aceite de la caja de cambios cada 100.000 kilómetros y revisar y ajustar la dirección y la suspensión si es necesario.
- A partir de los 150.000 kilómetros, es importante realizar una revisión completa del motor y la transmisión. Se deben cambiar todas las correas y mangueras, incluyendo la correa de distribución, y se debe revisar y ajustar el sistema de frenos.
Siguiendo estas pautas y realizando las revisiones necesarias según el kilometraje, podrás mantener tu automóvil en óptimas condiciones y prolongar su vida útil.
Plan de Mantenimiento para Vehículos Eléctricos (VE)
A continuación te presentamos un punteo simplificado del plan de mantenimiento del vehículo eléctrico Nissan Leaf. Primero se define si el vehículo se somete a una operación más o menos severa y luego se muestran las tareas de mantenimiento para tres (3) controles de mantenimiento. A largo del tiempo, los planes de mantenimiento en el segundo y tercer cuadro se van repitiendo periódicamente en el tiempo cada 12.000 km (o 6 meses) y 24.000 km (o 12 meses), respectivamente. En promedio, los fabricantes estiman que llevando a cabo estos planes de mantenimiento, garantizan un correcto funcionamiento de la batería del vehículo eléctrico por alrededor de 8 años.
El punto más importante para considerar en la mantención de un vehículo eléctrico (VE) es la batería. Se debe tener cuidado de no exponerla a temperaturas extremas (ni muy frías ni muy cálidas). Para ello, algunos VEs cuentan con sistemas de gestión de temperatura, lo cual requerirá revisión de los líquidos refrigerantes con cierta frecuencia. Actualmente los fabricantes ofrecen garantías que rondan los 8 años o 160.000 km aproximadamente, tras lo cual la batería puede ser reemplazada. Se estima que reemplazar la batería sería la mantención más costosa de un vehículo eléctrico por lo que una adecuada gestión de recarga durante su ciclo de vida y mantención periódica, son claves para extender en la mejor medida su vida útil. En caso de accidentes o fallas imprevistas muchos proveedores de vehículos eléctricos cuentan con paquetes de asistencia y mantenimiento con técnicos especializados.
Al igual que con el plan de mantenimiento, el mantenimiento correctivo es similar al de un vehículo convencional salvo cuando la falla ocurrió en uno de los sistemas propios del vehículo eléctrico: baterías y sistema de alimentación eléctricos, frenos regenerativos y motores eléctricos que son los principales sistemas presentes en los VEs.
Es importante mencionar lo valiosa que es la batería en un VE. En cuanto a los cambios de fluidos como aceites o refrigerantes, el vehículo eléctrico sólo requiere cambios periódicos de refrigerantes que son destinados a cuidar la vida útil de las baterías. Es importante recordar que el vehículo eléctrico tiene menos partes móviles que un vehículo convencional. La mayor diferencia entre vehículos eléctricos y convencionales es la batería del vehículo eléctrico. En cuanto a costos, ésta puede llegar en Chile a unos $9.000.000 (precio de referencia de repuesto para Hyundai Ionic).
Ventajas del Mantenimiento en Vehículos Eléctricos
Una de las principales ventajas de un vehículo eléctrico es que sus costos de operación y mantenimiento son más bajos que los de un vehículo convencional. Al tener menos partes móviles, la complejidad y frecuencia con que se requiere de mantenimiento disminuye en los vehículos eléctricos.
Otro punto en común son los frenos. Se estima que en los vehículos eléctricos las visitas al mecánico por concepto de frenos se reduzcan a la mitad. Si bien la transmisión puede ser similar, un motor eléctrico solo tiene una pieza móvil (el rotor), mientras que en un motor de combustión interna existen cientos de piezas, como el cigüeñal, pistones, válvulas y otros sistemas auxiliares, que rozan sus piezas unas con otras generando desgaste, requiriendo así el uso de lubricantes. Muchas de estas partes y piezas móviles de vehículos a combustión interna deben reemplazarse a lo largo de la vida del vehículo. En contraste, las batería de VEs son uno de los sistemas más costosos.
Importancia de un Plan de Mantenimiento Preventivo
La realización de un exitoso plan de mantenimiento es clave para anticipar los problemas y averías que puedan surgir en nuestros activos. Toda anticipación implica importantes ahorros en costes y sobre todo evita pérdidas económicas derivadas de una incorrecta gestión del mantenimiento.
Un programa o plan de mantenimiento tiene como objetivo poder mantener en perfecto estado de funcionamiento la maquinaria para lograr su máximo rendimiento al mínimo costo (Abbassi et al., 2022). Un buen plan de mantenimiento provee una guía detallada de cada tipo de equipo y sus diversos sistemas y componentes; es decir, debe contar con una gama de manuales o catálogos para poder realizar cualquier actividad.
La investigación en gestión de instalaciones ha identificado que el mantenimiento es crucial para extender la vida útil de los activos, además, el cumplimiento de los planes de mantenimiento preventivo reduce la cantidad de mantenimiento correctivo necesario, ya que los sistemas mecánicos contienen piezas con una “vida útil finita” (Jacob, 2022). En todo plan de mantenimiento debe de generarse un registro consecutivo de todo el trabajo mecánico y de servicio hecho base a un enfoque de alta consistencia en los activos (Zhao, Gao, y Tang, 2022).
La literatura identifica múltiples pasos para una implementación efectiva de un plan de mantenimiento, que a menudo se adaptan a alguna industria o actividad específica. Sin embargo, aunque existen diferentes convenciones de nomenclatura y adiciones particulares, en los planes de mantenimiento siempre están presentes cuatro pasos: identificación de problemas, planificación, programación y ejecución de mantenimiento (Robatto, Gamache, y Doyon-Poulin, 2023).
Gestión de Mantenimiento Asistida por Computadora (GMAO)
Es una herramienta que ayuda a gestionar de manera eficiente las tareas de mantenimiento preventivo y correctivo, el control de los activos y el seguimiento de los trabajos realizados (Alvarado et al., 2022). Básicamente, un GMAO utiliza una base de datos que contiene información sobre la empresa y sus operaciones de mantenimiento. Algunas de las soluciones comerciales están enfocadas a mercados específicos (mantenimiento de flotas de vehículos, infraestructuras sanitarias, etc.), aunque también existen aplicaciones enfocadas al mercado en general.
En el presente estudio se desarrolla un plan de gestión de mantenimiento computarizado (GMAO) para vehículos que tiene como objetivo mejorar capacidades específicas (competitividad y servicio al cliente) a un taller automotriz. El plan de mantenimiento se apoya de una metodología de 5 fases en las cuales se evalúa a la organización y se adaptan procesos y técnicas para el mantenimiento preventivo y correctivo realizado a las unidades automotrices. Se estandarizan tareas de buenas prácticas.
Se reorganiza la estructura del servicio ofrecido con el desarrollo de un software para gestión de mantenimiento (GMAO) que se implanta en las tareas ejecutadas a flotillas comerciales, tanto en mantenimiento preventivo como correctivo. Como resultado, el grado de utilización de las instalaciones es mayor al 70% y los porcentajes de absentismo, inactividad y trabajo improductivo están ente 5 y 10%.
Para dar solución a este problema, a finales del año 2022 se implementó una estructura de procesos y técnicas de mantenimiento estandarizadas, basadas en una combinación de instrucciones genéricas y rutinas a partir de las recomendaciones de los fabricantes de automóviles.
Fases de la Metodología de Trabajo para la Implementación de GMAO
La metodología de trabajo para atender esta problemática consta de 5 fases:
Fase 1: Análisis del Lugar de Trabajo
En esta fase se busca realizar un análisis del lugar de trabajo, cuya finalidad es conocer de cerca las razones por las que la organización ha experimentado ciertos problemas. El estudio primordial del activo en cuestión destaca las etapas de servicio ofrecidas por la organización, de aquí se toman valores de importancia de estudio, los cuales deben ser documentados por qué formaran parte del desarrollo de las técnicas a mejorar dentro de las acciones realizadas para cada operación en cada proceso.
Fase 2: Selección de Principios del Mantenimiento
En esta fase, el paso inicial es la selección de principios del mantenimiento; en este sentido, una primera opción se referirá a seleccionar planes de mantenimiento de tipo genérico, es decir, aplicar fundamentos y técnicas de terceros o formular propias estructuras. Una segunda opción es a partir de las especificaciones del fabricante de las unidades automotrices a atender, o bien, una tercera alternativa es utilizar una combinación de ambos enfoques.
Un segundo paso se refiere al listado de capacidades de servicio y criticidad de las tareas para identificar la capacidad de trabajo del taller en torno a 11 sistemas automotrices. El identificar la capacidad de servicio del taller se traducirá en rutinas de trabajo con diferentes niveles de detalle en el plan de mantenimiento. Aparte del listado de capacidades de servicio, es importante conocer el nivel de criticidad de cada rutina de mantenimiento.
Para cada sistema del vehículo se realiza un análisis a partir de dos áreas: seguridad y medio ambiente e importancia del mantenimiento, otorgándose finalmente un nivel de criticidad para el sistema automotriz. Adicional a los pasos 1 y 2, el paso 3 se refiere a complementar el plan de mantenimiento con principios y rutinas de mantenimiento adicionales que puedan atender posibles fallos comunes e incluirlos como buenas prácticas; estas actividades de mantenimiento adicional se agregan al plan de mantenimiento.
Finalmente, el paso cuatro se refiere a definir planes de actividades de mantenimiento periódico. Para ello, se decidió crear una estructura con intervalos en múltiplos de cinco mil kilómetros de uso de las unidades automotrices, para coincidir con los planes de mantenimiento sugeridos por la mayoría de los fabricantes automotrices.
Fase 3: Requisitos del GMAO
Esta fase se refiere a los requisitos del GMAO a desarrollar como herramienta de gestión (Alarcón, Martínez y León, 2020). Al ser esta una aplicación de uso muy particular, no se requieren todas las características de una solución informática comercial. En el paso 1 se definen los módulos a integrar en el sistema, que son los siguientes:
- Gestión de activos: Permite el registro y seguimiento de todos los activos (unidades automotrices). Proporciona información detallada sobre el historial de mantenimiento, vida útil, garantías y otros datos relevantes.
- Programación de mantenimiento: Permite la programación y asignación de tareas de mantenimiento preventivo y correctivo. Ayuda a definir rutinas de mantenimiento, planificar inspecciones y gestionar revisiones periódicas.
- Gestión de órdenes de trabajo: Facilita la creación, seguimiento y gestión de órdenes de trabajo relacionadas con tareas de mantenimiento.
El segundo paso se refiere a diseñar la arquitectura de la base de datos que almacenará la información del GMAO. Además, implica desarrollar una interfaz de usuario intuitiva y fácil de usar, que permita a los usuarios acceder y utilizar las funciones del GMAO de manera eficiente.
Fase 4: Implementación
En la fase de implementación, la dinámica y flujo de actividades se puede dividir en 3 pasos. Primeramente, se deben implementar funciones principales: Se implantan las funciones principales del GMAO: gestión de activos, programación de mantenimiento, creación y seguimiento de órdenes de trabajo, generación de informes, etc.
Seguidamente, un segundo paso será realizar pruebas exhaustivas del GMAO para identificar y corregir cualquier error o problema de funcionamiento. Asegurarse de que todas las funciones del sistema funcionen correctamente y cumplan con los requisitos definidos. Finalmente, el tercer paso corresponde a la implementación y capacitación: Proporcionar capacitación adecuada a los usuarios para asegurarse de que comprendan cómo utilizar el sistema de manera efectiva, maximizando su potencial.
Fase 5: Evaluación de la Efectividad
Para la evaluación de la efectividad en la implantación del GMAO, se realizaron dos tipos de mediciones. Por un lado, se estimó de la productividad relativa al tiempo de los trabajadores (grupo 1 de factores a evaluar). Estos parámetros dependen de las horas de trabajo en el taller, que pueden ser calculadas mediante un sistema específico de la organización, como un sistema automatizado de registro o bien mediante un estudio de tiempos (Payá, 2013).
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