Cuando el motor comienza a fallar sin razón aparente, a veces el verdadero culpable es una pieza que, aunque no se ve, lo conecta todo: el empaque de la culata. Este pequeño componente es esencial para que el motor funcione correctamente, pero cuando falla, los efectos pueden ser desastrosos. Detectar a tiempo un empaque de culata dañado es clave.
Función del empaque de la culata
El empaque de culata actúa como un «sello» entre el bloque del motor y la culata.
Causas del daño al empaque de la culata
Existen diversas causas que pueden provocar el daño al empaque de la culata:
- Sobrecalentamiento del motor.
- Detonación.
- Corrosión.
- Instalación incorrecta.
- Uso de refrigerante inadecuado.
Consecuencias de un empaque de culata dañado
Las consecuencias más comunes de una avería por agua en el motor son las siguientes:
- Doblez o rotura de bielas. Es una avería importante, ya que puede provocar la rotura del pistón o de las válvulas. También puede dañar el cilindro o el cigüeñal, puesto que las bielas lo conectan con los pistones, e incluso puede llegar a averiar el bloque del motor.
- Fractura de la cabeza del pistón. Esto se puede saber si se oye un golpeteo en el motor, si hay pérdida de potencia o hay un alto consumo de lubricante o combustible.
- Bloque fracturado. Es la consecuencia más grave de este tipo de avería por agua.
- Daño en el cárter del motor. Los daños que se pueden presentar en este pueden ser bastante graves, ya que supondrían la pérdida de lubricación de otras piezas que se encuentren dentro del mismo.
- Sellado defectuoso. Un defecto en el sellado del motor puede ser sumamente importante, ya que se pueden producir fugas de líquido refrigerante, aceite o gas entre la culata, bloque de motor y junta de culata.
Pero atención: este gasto puede duplicarse si además es necesario rectificar la culata o reemplazar otros componentes del motor.
¿Cómo detectar un empaque de culata dañado?
Algunos síntomas de un empaque de culata dañado incluyen:
- Sobrecalentamiento del motor.
- Pérdida de refrigerante.
- Humo blanco saliendo del escape.
- Aceite contaminado con refrigerante.
- Burbujas en el radiador.
Prevención del daño al empaque de la culata
Para prevenir el daño al empaque de la culata, se recomienda:
- Realizar el mantenimiento preventivo del motor.
- Verificar regularmente el nivel de refrigerante.
- Utilizar el refrigerante recomendado por el fabricante.
- Evitar el sobrecalentamiento del motor.
- Asegurarse de que la instalación del empaque de la culata sea realizada por un profesional.
¿Qué hacer si se daña el empaque de la culata?
Cuando pasa esto, lo primero que hay que tener en cuenta es que no se debe encender el motor. Una vez que se sabe que se tiene este problema, lo más importante es intentar sacar el agua del motor y secar todos sus componentes, lo antes posible. Primero hay que desconectar la batería, el cable de tierra y el positivo y hay que secarlo todo bien. Se pueden secar las partes mojadas con una toalla de mecánico, aunque lo más efectivo y sencillo sería usar una aspiradora de coches. Una vez hecho esto, hay que retirar las tapas de plástico del motor y secarlas lo máximo posible con una toalla de taller.
Hay que revisar todos los contactos eléctricos, después de haber retirado la bujía, y secarlos para no provocar un corto circuito cuando se intente mover el motor de arranque. En este momento hay que secar toda el agua que haya podido entrar en los pistones, aprovechando el espacio que dejó la bujía y moviendo el motor de arranque. Una vez se haya secado todo el motor, se pueden volver a colocar las bujías, secas y limpias, en su sitio e intentar arrancar el coche. Si se consigue arrancar el motor, es que los daños no han sido demasiado importantes. Cuando la cantidad de agua que entra en un motor no puede ser evaporada por el mismo puede ocasionar unas consecuencias que varían dependiendo de la gravedad del incidente. A este tipo de avería del motor se la llama choque hidráulico o “hidrolock”.
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