La Nissan NP300 ha sido diseñada, desarrollada y probada para superar diversas expectativas. Nissan NP300 fue diseñada, desarrollada y probada para superar diversas expectativas: desde las del dueño de una flotilla comercial que somete a los vehículos a terrenos extremos todos los días, hasta las de un cliente que la usa como vehículo recreativo para pasar el fin de semana en familia.
Para entender mejor el modelo NP300, hay que conocer su historia. Lo anterior es una parte de los más de 80 años de tradición en vehículos comerciales de Nissan, cuyos comienzos se remontan a 1933 con el modelo Datsun 13T. En el caso particular de la NP300, éste modelo viene a reemplazar a la Nissan Navara cuya presencia en Chile se remonta a junio de 2008.
En el contexto automotriz, no olvidemos que 2015 quedará marcado a fuego como el año de la renovación de sus otros dos archirrivales: Mitsubishi L200 y la legendaria Toyota Hilux. Atrás quedaron aquellas camionetas netamente funcionales y orientadas al trabajo, dando paso a una nueva generación de productos, que sin olvidar sus objetivos primarios, ahora ofrecen niveles de comodidad y seguridad que antes no se veían en el segmento.
Basta con recorrer algunos kilómetros hacia el sur o norte de nuestro país, para encontrarnos en las carreteras o caminos rurales con nobles ejemplares de la tradicional Nissan (modelo 720) 1800 en versiones cabina simple o doble de procedencia mexicana (con tapas de ruedas características) o aquellas llamativas y escasas versiones King Cab o 4×4. Luego vendrían las exitosas D21 (a contar de 1985) con motores de 2 litros carburados, las recordadas 2.4 EGI (que llegaron con el cambio de norma a motores catalizados), hasta comienzos de la década pasada con la llegada de las exitosas Terrano o D22.
Desarrollo y Producción Global
La Nissan NP300 a nivel global es fabricada en España, México, en la planta de CIVAC de Cuernavaca, en el estado de Morelos (que en Mayo celebrará 50 años de vida), pero también se produce en Tailandia y próximamente en Argentina. Más de 25 ingenieros de distintos países manejaron más de 1 millón de kilómetros para probar y validar la confiabilidad de la Nissan NP300.
Como resultado de consultas con clientes, así como de enfrentamientos directos con la desafiante geografía latinoamericana, Nissan invirtió en más de treinta mejoras de ingeniería y calibración para esta región. Las pruebas de laboratorio y en pista se realizaron en Japón, Estados Unidos, Europa, Tailandia y México.
Diseño Exterior Atractivo y Funcional
Su diseño resulta atractivo, sin ser demasiado recargada ni espartana. Cumple a cabalidad con la función de ser una camioneta polivalente, que bien puede ser usada para labores de trabajo durante la semana y de esparcimiento durante los días de descanso. Al ver su frontal, vemos que su frontal va en directa sintonía con otros modelos de la marca, destacando su prominente máscara cromada, que luce como una suerte de V ampliada, con el logo Nissan en relieve al centro.
Esta pieza va escoltada en ambos costados por generosos ópticos dispuestos en forma de boomerang con la firma Nissan en las luces LED (privativas de este acabado, puesto que todas las otras emplean bombillas de halógeno). El parachoques luce bastante anguloso y en sus extremos encontramos los encastres con aplicaciones cromadas, de forma similar a los ópticos principales, que alojan los neblineros circulares, además de una toma de aire central. Dos difusores de aire centrales, ayudan a la aerodinámica de la NP 300.
Otro detalle que no podemos pasar por alto, es que desde dentro, la particular forma de su capó hace que se vea menos ancha de lo que realmente es. Para quienes no estamos muy habituados a conducir vehículos de este tamaño, no resulta fácil acostumbrarse a la hora de realizar maniobras de estacionamiento, a lo que si ayudaría el hecho de contar con al menos un par de sensores acústicos que nos alerten de la cercanía de un objeto.
Vista de costado, vemos que sus generosos pasos de ruedas lucen muy llamativos. Sus líneas se mantienen equilibradas tanto en la cabina como en la zona de carga. La superficie vidriada es más generosa en la zona delantera que en la posterior (los ocupantes traseros disponen de vidrios ahumados). Un listón cromado marca la separación entre las ventanas y la superficie de acero de las puertas (con tiradores también cromados), además de conferirle más elegancia a la NP 300.
Para facilitar la entrada y salida de los ocupantes, especialmente de aquellas/os de estatura más baja, la NP 300 LE dispone de estriberas laterales, que pueden resultar algo limitantes a la hora de enfrentar ciertos obstáculos (si tuviesen ocultamiento eléctrico, ¿sería mucho pedir?, o que se pudiesen desmontar a voluntad). Calza neumáticos Maxis 770 Bravo H/T de medida 255/60 R18 (opcionalmente se puede ordenar con unos A/T 255/70 R16) con llantas de aleación de aluminio pulido con diseño de seis rayos dobles.
Otro elemento distintivo del acabado LE son sus barras de techo satinadas. Las versiones propulsadas por el motor diésel, llevan la grafía «Diesel» en ambos costados de la caja de carga. Las aletas de guradafangos en las cuatro ruedas son de serie en todas las versiones.
Robustez en la Zaga y Área de Carga
La zaga de la NP luce igual de robusta que el resto de su carrocería, con generosos ópticos dispuestos verticalmente en los extremos, un portalón amplio, en cuya sección central encontramos la manilla cromada para abrir y cerrar (con cerradura), que también alberga la cámara de reversa que es complementada con sensores acústicos montados en el paragolpes también cromado, revestido en su parte superior con resina plástica para las labores de carga y descarga.
Al abrir el portalón, se accede a una zona de carga completamente recubierta en plástico, para evitar daños y rayones. Eso sí, nos hubiese gustado que contase, como si lo traen versiones con menos equipamiento de un separador del área de carga de la de pasajeros, que evite la intromisión de objetos transportados (en caso de un accidente o frenada severa) al habitáculo. El volumen del área de carga se incrementó en un 5% comparada con la Navara. Sus dimensiones alcanzan los 47cms de alto, 150cms de largo, 156 de ancho y 117cms de ancho (con los pasos de ruedas), con lo que su capacidad de carga alcanza los 911 kilos.
La versión LE dispone de un novedoso sistema con rieles y cuatro ganchos de sujeción removibles y ajustables, para asegurar la carga.
Interior Amplio y Bien Terminado
Al abordarla nos recibe un habitáculo amplio, cómodo y muy bien terminado, donde se aprecian materiales típicamente de factura nipona, es decir, sólidos, bien hechos, para durar laaargo tiempo. Su tablero se asemeja en cierta medida al presente en otros modelos de la nueva era de Nissan, como son el Qashqaí, X-Trail o sedánes como el Sentra o Versa.
De partida sus asientos forrados en cuero resultan confortables para viajes largos, y no resulta complejo encontrar la postura adecuada gracias al reglaje eléctrico de ocho vías. El cuadro de instrumentos es más que completo. Dos esferas analógicas circulares satinadas con gráfica blanca, albergan el tacómetro con medidor de la temperatura del refrigerante del motor y velocímetro con indicador del nivel de combustible en el estanque. Al centro de la consola encontramos el sistema de audio con seis altavoces y pantalla de 5″ a color, con reproductor de CD/MP3, entrada auxiliar y puerto USB. Más abajo se ubican los comandos digitales del climatizador bi-zona.
La palanca de cambios, también va revestida en cuero, al igual que la del freno de estacionamiento. Sobre la palanca selectora, ésta ve realzada su elegancia con aplicaciones satinadas y de piano black. En la parte baja de esta se hallan los botones que regulan la calefacción de los asientos delanteros (en dos niveles), unidos a un portaobjetos o posavasos.
Al lado izquierdo del volante veremos el comando para desconectar el control de estabilidad, el de regeneración forzada del DPF, apertura de la tapa para cargar combustible, además de dos botones: uno que regula la intensidad de la luz del tablero y otro que resetea el odómetro del tablero.
Motorización y Desempeño
Mecánicamente es impulsada por un motor turbodiésel, desarrollado por Renault (YS23), completamente nuevo. Su desplazamiento es de 2.300 c.c. y eroga 160CV a 3.750 vueltas, mientras que su torque de 403Nm está disponible entre las 1.500 y 2.500 vueltas. Es en este aspecto donde tengo que resaltar, que estamos en presencia de una camioneta orientada a la entrega de torque, lo que se aprecia al acelerarla, donde se aprecia la rumorosidad de su unidad propulsora, la que se ve atenuada cuando la caja engrana una marcha superior y su funcionamiento se torna suave como la seda.
La NP300 emplea un chasis tipo escalera con estructura en doble C, que mejora la rigidez y reduce el daño a causa de fuerzas extremas. Al estar hecho de acero de alta resistencia, mejora su capacidad de carga, su manejo en zonas no asfaltadas y lo hace cuatro veces más durable en el uso diario. Su sistema de tracción a las cuatro ruedas cuenta con el sistema «Shift on the fly», que permite escoger tres modos: 2WD, 4WD y 4L. Puede usarse circulando hasta velocidades de 60km/h, sin tener que detenerse.
Seguridad
En el apartado de seguridad, dispone de frenos de discos ventilados delanteros y tambores posteriores, con sistema antibloqueo con EBD y asistente de ascenso en pendientes, que la mantiene frenada durante tres segundos en una pendiente al soltar el pedal del freno.
Conclusión
En síntesis estamos en presencia de un actor que ha experimentado una sustantiva evolución en lo que a comodidad, calidad, tecnología y motor se refiere, ofreciendo un producto acorde a los tiempos y que no tiene nada que envidiar a un SUV o automóvil.
Precio válido al 31 de marzo de la versión probada $24.549.700.
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