Gran parte del funcionamiento de un vehículo automotor depende de su sistema eléctrico. El corazón del sistema eléctrico de tu auto está formado por el alternador y la batería. Estos componentes actúan en conjunto para alimentar de energía eléctrica al vehículo, primero, para el arranque del motor y, luego, manteniendo el suministro de todos los elementos eléctricos y electrónicos mientras conduces.
En palabras simples, cuando haces contacto con la llave de tu auto, la batería permite generar la chispa que enciende el motor.
¿Cómo identificar las fallas eléctricas de un auto?
Aquí veremos algunos de los problemas eléctricos clásicos que sufren los vehículos automotores, revisaremos qué es lo que falla en cada caso, cuáles son las pistas que nos podemos encontrar y que permiten verificar de qué se trata, así como de las reparaciones que son necesarias para reparar cada tipo de avería.
En general, ante un desperfecto eléctrico se recomienda empezar inspeccionando visualmente las conexiones, cables y fusibles que puedan presentar alguna pista de daño material, posiblemente un elemento quemado. Si no reconoces nada especial a simple vista, hay que consultar a un mecánico profesional.
A continuación, revisemos estas siete fallas eléctricas que pueden aparecer en tu auto:
- Batería descargada o defectuosa.
- Alternador dañado.
- Fusibles quemados.
- Problemas en el motor de arranque.
- Cableado defectuoso.
- Fallos en los sensores electrónicos.
- Problemas en las luces del auto.
1. Batería descargada o defectuosa
Una de las fallas eléctricas más comunes en autos es la descarga de la batería, ya sea porque su vida útil llegó a su fin (las baterías convencionales suelen durar entre 3 y 5 años), por causa de terminales corroídos o sucios, o por consumo eléctrico excesivo con el motor apagado.
Esta última causa de descarga es la clásica: te estacionas y se te quedan prendidas las luces de los focos delantero o de la luz del interior de la cabina, y cuando vas a echar a andar el auto al día siguiente te das cuenta de que no parte. Otros síntomas que pueden presentarse son:
- El motor no arranca o arranca con dificultad. Se escucha un clic al hacer contacto con la llave.
- Las luces del tablero están débiles o no encienden.
- Fallos intermitentes en los sistemas eléctricos (radio, vidrios eléctricos, aire acondicionado).
Si la batería está completamente descargada, lo notarás fácilmente, pues verás que ninguno de los dispositivos electrónicos del auto funcionará, además del motor. Esto ocurre porque la mayoría de los sistemas de un vehículo funcionan con electricidad, y esto hace que esta falla sea imposible de evadir.
Para comprobarlo, verifica la carga de la batería con un multímetro (debe marcar alrededor de 12,6 voltios cuando está apagado y más de 13,5 voltios con el motor encendido). Si el aparato marca 12,4 voltios o menos, indica que la batería está descargada.
Una solución es recargar la batería usando unas pinzas, conectadas a la batería de otro auto, para “hacer puente”. Una vez cargada, la batería será capaz de encender el auto y, con esto, el alternador se encargará de mantener el suministro de ahí en adelante. Eso sí, si ya cumplió su vida útil, esto solo te servirá por un breve periodo, así que, si es tu caso, recomendamos comprar una nueva.
2. Alternador dañado
El alternador o la correa del alternador también suelen fallar, y eso da paso a descargas inusuales en el auto e incluso puede terminar con la batería completamente descargada. Las causas están relacionadas con un regulador de voltaje defectuoso, carbones del alternador desgastados o correa del alternador floja o rota.
Los principales síntomas de un alternador dañado son:
- La batería se descarga rápidamente.
- Testigo de la batería encendido en el tablero.
- Luces del auto parpadean o disminuyen de intensidad.
- Problemas para echar a andar el motor (cuando la batería está cargada y no parte).
- Olor fuerte desagradable y a quemado: El alternador se sobrecalentó y debes buscar un repuesto.
Para verificar el problema, examina la correa del alternador con el motor frío para encontrar eventuales grietas o desgastes.
3. Fusibles quemados
Los fusibles son pequeños dispositivos diseñados para proteger el sistema eléctrico del vehículo contra sobrecargas y cortocircuitos. En palabras simples, son como interruptores que se queman cuando hay un alza de energía en el sistema, lo que evita que se dañen otros componentes más costosos, como el alternador o las luces del auto.
Estos elementos tan indispensables se encuentran en la caja de fusibles, y pueden tener diferentes colores, según el nivel de amperaje que tenga cada pieza. Esta caja está ubicada, generalmente, en el compartimento del motor o en el interior del vehículo, en el panel frontal.
¿Cómo saber cuándo el auto tiene fusibles quemados? Una de las señales más reconocibles es que un sistema en particular del vehículo deje de funcionar. Por ejemplo, luces, radio, aire acondicionado, de un momento a otro, fallan. Esto es porque los fusibles han cortado el paso de energía en ese circuito y hay que reparar el problema.
La solución pasa por revisar el fusible relacionado con la falla y, si está quemado, reemplazarlo por otro del mismo amperaje.
Si el problema persiste, revisa el cableado para detectar cortocircuitos o llévalo a un taller eléctrico automotriz y solicita la evaluación de un profesional.
4. Problemas en el motor de arranque
Este es el dispositivo eléctrico encargado de poner en marcha el motor del vehículo. Se encarga de recibir la energía de la batería y activar un pequeño motor eléctrico, el cual gira un engranaje que se acopla al motor y lo hace girar hasta que el motor de combustión interna arranca por sí solo.
Una falla en el motor de arranque provocará que el auto no encienda o que tarde mucho en arrancar, dejando al vehículo inutilizable en última instancia. Esto suele pasar cuando ocurre algún defecto en uno de los componentes del sistema, y por cableado o conexiones sueltas.
Solución:
- Golpea suavemente el motor de arranque para ver si responde (solución temporal).
- Revisa las conexiones eléctricas.
- Si el problema persiste, llévalo a un taller especializado para reemplazar el motor de arranque.
5. Cableado defectuoso
Todos los componentes del sistema eléctrico del vehículo están interconectados a través de cables. Estos permiten llevar la electricidad desde la batería a todos los puntos del auto donde es necesaria, haciendo funcionar todas las partes del sistema y sus dispositivos electrónicos.
El cableado interno del auto puede presentar defectos por el desgaste propio del tiempo, las condiciones del ambiente, por instalaciones eléctricas mal hechas o, incluso, por roedores que comen cables en el compartimiento de motor o en el tablero delantero.
6. Fallos en los sensores electrónicos
Los sensores electrónicos en un auto son dispositivos encargados de monitorear diversos parámetros del vehículo y enviar señales a la computadora de a bordo (ECU) para optimizar su funcionamiento. Entre los más importantes están:
- Sensor de oxígeno.
- Sensor de flujo de aire (MAF).
- Sensor de posición del acelerador (TPS).
- Sensor de temperatura del refrigerante.
El correcto funcionamiento de estos sensores es esencial para la eficiencia del motor, la seguridad del vehículo y el confort de los pasajeros dentro de la cabina. Cuando comienzan a fallar, puedes reconocerlo por las siguientes señales:
- Testigos de advertencia encendidos en el tablero.
- Problemas en la inyección de combustible o en la transmisión.
Estos problemas comienzan a aparecer por daño en los sensores, los conectores o el cableado que conecta todos estos elementos del sistema eléctrico. Para verificar que se trata de un problema de los sensores, tienes que escanear el auto con un scanner OBD2 para detectar el sensor afectado. Si es necesario, tendrás que limpiar o reemplazar el sensor defectuoso.
7. Problemas en las luces del auto
Las luces del auto son uno de los elementos clave para la conducción, ya que en Chile su uso es obligatorio en ciertas condiciones, como en caminos rurales, durante la conducción nocturna o en condiciones climáticas adversas que dificulten la visibilidad en el camino, como la lluvia o la niebla.
Al mismo tiempo, los focos frontales del auto, luces del tablero del conductor y las demás luces del auto (direccionales, de freno, etc.) son uno de los elementos eléctricos que falla más frecuentemente, ya sea por cortocircuitos, cableado dañado o corroído, o por el deterioro de las ampolletas de los focos, que también tienen su vida útil.
En otras ocasiones, una intermitencia de las luces o una baja en su voltaje puede deberse a una batería descargada, fusibles quemados o a problemas con el alternador, como vimos a lo largo del artículo.
¿Cómo arreglarlo?:
- Cambia las bombillas defectuosas.
- Reemplaza fusibles si es necesario.
- Revisa el cableado de los faros.
Además de estas siete fallas eléctricas del auto que describimos a lo largo del post, existen otros desperfectos que pueden afectar a diversos componentes del vehículo, como es el caso de las fallas en el computador ECU del auto, que puede deberse a problemas de software o de hardware.
En cualquier caso, estas situaciones pueden afectar su funcionamiento y seguridad, por eso es tan importante detectarlas a tiempo y aplicar las soluciones adecuadas, para así evitar situaciones peligrosas.
Elegir la batería adecuada
Elegir la batería adecuada y cambiarla oportunamente son tareas obligatorias de un conductor responsable, ya que es la encargada de almacenar la energía que necesita el motor para arrancar y hacer funcionar los diferentes dispositivos eléctricos del vehículo: radio, GPS, alzavidrios, DVD y luces, entre varios otros. Cuando es necesario hacer el cambio, surgen muchas dudas respecto de cuál batería elegir.
Acá te entregamos algunas recomendaciones:
- Indicaciones del fabricante: En el manual del usuario están las recomendaciones acerca de cuál es la batería específica que necesita tu vehículo. Si no cuentas con él, compra una de similares características a la que traía de fábrica.
- Arranque (A): define la energía que la batería le entregará al motor para encender. Mientras mayor sea ésta, mayor será la capacidad de arranque, sobre todo con el motor en frío. No son recomendables las baterías que tengan una reserva de arranque inferior a 300 A (cifra máxima disponible en el momento de arrancar).
- Capacidad real de la batería (Ah): es la cantidad de energía que puede suministrar la batería cuando está completamente cargada en un periodo de tiempo (h) determinado; es decir, la capacidad de energía de la batería.
| Vehículo | Capacidad de la Batería (Ah) |
|---|---|
| Ciclomotores (hasta 50 cm³) | 6 Ah (12 V) |
| Motocicletas (a partir de 50 cm³) | 12 Ah (12 V) |
| Automóvil (pequeño) | 36 Ah (12 V) |
| Automóvil (clase compacta) | 50 Ah (12 V) |
| Automóvil (Sedan) | 72 Ah (12 V) |
| Automóvil (SUV) | 100 Ah (12 V) |
| Automóvil (deportivo) | 140 Ah (18 V, 26 V) |
| Camión: hasta 7,5 toneladas | 175 Ah y valores superiores (12 V, 24 V) |
| Camión: desde 7,5 toneladas | hasta 225 Ah |
- Diésel o bencinero: Los motores diésel requieren más corriente durante el proceso de arranque (mínimo 70 Ah), mientras que los a gasolina no necesitan tanta potencia (60 a 70 Ah), siempre dependiendo de los dispositivos eléctricos con que cuenten: Climatizadores, elevalunas eléctricos o retrovisores automáticos, entre otros. Si tu automóvil no tiene dispositivos eléctricos, puede ser suficiente una batería de entre 40/45 Ah.
- Dimensiones de la batería: Éstas deben ser iguales a la original (alto, ancho y profundidad), ya que si la batería es más pequeña podría ser insuficiente su capacidad. Si es más alta o más grande puede que los bornes toquen alguna parte metálica, generando un cortocircuito.
- Testigo de carga: Algunas baterías tienen un testigo que indica -en color verde o rojo- la vida útil que le queda a la batería. Por su utilidad, considéralo en tu compra.
- Fecha de fabricación de la batería: Viene impreso en la parte superior. Descifra el código de la manera siguiente: Una batería fabricada en octubre de 2015 tendrá un código numérico de 10-5 o un código alfanumérico de K-5. “A” se utiliza para enero, “B” para febrero, etc. Te aconsejamos adquirir baterías que no tengan más de 6 meses, preferentemente 3 meses o menos, ya que las baterías tienden a descargarse si no se utilizan.
¿Qué tipos de baterías existen?
- Baterías libres de mantenimiento: Como su nombre lo indica, no demandan revisiones periódicas. Su tecnología presenta niveles muy bajos de gasificación y pérdida de agua, lo que asegura buenas condiciones de operación por largo tiempo. Dentro de este tipo existen tres categorías: las EFB (Enhanced Flooded Battery) tienen un ciclo de vida doble respecto de las baterías tradicionales y resisten mejor a los cliclos de carga profundos. Son fabricadas con tecnologías eco-amigables. Ideales para vehículos con Stop/Start (sistema que apaga automáticamente el motor al soltar el embrague en punto muerto). Las AGM (Absortion Glass Mat) son más seguras y ligeras, gracias a un tejido de fibra de vidrio absorbente que contiene el ácido de la batería. Recomendadas para vehículos dotados de Stop/Start. Finalmente, las que cuentan con un sistema de recuperación de energía de frenada. Cuentan con un dispositivo que permite reducir la velocidad de un vehículo, transformando parte de su energía cinética en energía eléctrica.
- Baterías tradicionales o de vasos: Requieren revisiones frecuentes para mantener el nivel de electrólitos, pues una parte de agua escapa en forma de gas durante el uso. En caso de que los vasos estén bajos, deben ser rellenados con agua destilada.
Recomendaciones para cuidar tu batería
Te presentamos algunos consejos que siempre es bueno tener presentes:
- Da la partida pisando el embrague, así la batería solo tendrá que arrancar el motor y se esforzará menos.
- También ten todo apagado al momento de encender el auto, como radio, aire acondicionado, luces, entre otros.
- Si instalas algún accesorio eléctrico es muy importante que todos los cables y conexiones queden perfectamente aislados. De lo contrario, con el motor parado, se producirán pequeñas descargas que reducirán la vida de la batería.
- Evita los trayectos cortos, ya que la batería hace mayor esfuerzo en el arranque y necesita varios minutos para que el alternador pueda recargarlo de nuevo.
- Si el motor está apagado, no enciendas nada, ya que permanecer dentro del vehículo con el motor parado y con las luces interiores encendidas, o escuchando la radio, también reduce la vida de la batería.
Consejos de mantención
- Vigila los bornes, si se forma una costra de color blanco sobre ellos, hay que eliminarla, pues reduce su vida útil. Para ello, quita todos los restos con un cepillo metálico, agua y bicarbonato. Puedes protegerlos con vaselina neutra.
- Si tienes tu vehículo detenido durante mucho tiempo, la batería tiende a descargarse.
Sin duda, la relación entre el alternador y la batería es esencial para el óptimo funcionamiento del sistema eléctrico de tu vehículo. Piensa que, cuando giras la llave de encendido para arrancar el motor, la batería envía la energía que necesita para activarse y así poner en marcha al vehículo. De esta manera, el alternador carga la batería mientras el vehículo está en movimiento y garantiza que se encuentre en condiciones óptimas para futuros arranques. En este sentido, el alternador y la batería trabajan en conjunto para mantener el suministro de energía de tu vehículo en equilibrio. Como mencionamos antes, el alternador y la batería trabajan en conjunto, por lo que, si el primero no funciona correctamente, dejará de proveer la energía que necesita tu vehículo para andar.
- Si experimentas dificultades al arrancar tu vehículo, es probable que la batería esté descargada o débil.
- Asimismo, y con tu vehículo funcionando, el voltaje en la batería debería aumentar.
- Si ves un ícono de batería iluminado, podría estar indicando problemas con el sistema de carga, lo que incluye tanto a la batería como al alternador.
- Si notas un olor a quemado, especialmente cerca del motor, podría ser un signo de que el alternador está sobrecalentado y significa que algo no anda bien.
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