Qué hacer si se revienta un neumático delantero: Consejos clave

  • Autor de la entrada:
  • Categoría de la entrada:blog

El punto de apoyo del vehículo con la calzada son los neumáticos, por ello, el agarre es fundamental, pues entrega seguridad en distintas condiciones climáticas y de emergencia. Las ruedas están provistas de neumáticos para adherirse al pavimento, sirviendo de punto de apoyo para el desplazamiento y frenado del vehículo. Una de las peores cosas que te pueden pasar mientras manejas es que te reviente una rueda cuando estás circulando en velocidad.

Anatomía de un Neumático

Interiormente, los neumáticos están formados por una serie de tejidos textiles. Según la orientación de estos tejidos, se pueden dividir en:

  • Diagonales: Los tejidos están colocados de forma diagonal, unos sobre los otros.
  • Radiales: Los tejidos están colocados de forma paralela, desde un talón del neumático hasta el otro, reforzadas por otros tejidos metálicos colocados en la zona de la banda de rodadura.

Además, existen neumáticos:

  • Con cámara: La cámara situada entre la cubierta y la llanta, contiene el aire a presión. Si se produce un pinchazo, la cámara se rasga y el aire se pierde rápidamente.
  • Sin cámara: Es la cubierta la que mantiene el aire a presión. Cuando se produce un pinchazo, la cubierta no se rasga y el aire se pierde más lentamente, lo que disminuye el peligro de reventón. Son los más utilizados en la actualidad.

Es importante tener en cuenta que para montar neumáticos sin cámara se emplean llantas especiales.

Mantenimiento Preventivo de Neumáticos

Es importante revisar normalmente la presión de aire de los neumáticos. Cuando hay problemas de alineamiento o de amortiguación se apreciará un desgaste irregular, tal vez por conducir con una presión de aire inadecuada. Cuando hay desgaste al centro del neumático en la banda de rodamiento, se entiende que han trabajado con exceso de aire. Si en una de las dos ruedas traseras hay baja presión aumenta la tendencia al giro. Con baja presión en las ruedas delanteras la dirección se torna pesada.

Desbalanceo: Es posible percibirlo cuando el vehículo presenta vibraciones o anomalías en los neumáticos.

Cambio: Al menos cada 5 años, pues aunque no lo aparenten, el material se envejece y desgasta lo cual puede ser peligroso.

Qué hacer ante un reventón de neumático

Cuando vas conduciendo y revienta un neumático trasero debemos virar el volante hacia el lado en que se desvía la cola. Sin embargo, cuando se revienta un neumático delantero, es crucial mantener la calma y seguir estos consejos:

  1. Lo que nunca hay que hacer es clavar los frenos. Si vienes andando a velocidad y revienta un neumático (la mayoría de las veces viene acompañado por un fuerte tirón en el volante) lo peor que puedes hacer es pisar a tope el pedal del freno o tirar bruscamente del freno de mano.
  2. Mantén la calma: Sujeta firmemente el volante con ambas manos.
  3. No frenes bruscamente: Reduce la velocidad gradualmente levantando el pie del acelerador.
  4. Dirige el vehículo: Corrige la dirección para mantener el coche en línea recta.
  5. Señaliza: Enciende las luces de emergencia para alertar a otros conductores. Luces de advertencia de peligro (Hazard): Úsalas sólo si estás detenido por una falla o para advertir un peligro en la vía.
  6. Busca un lugar seguro: Una vez que hayas reducido la velocidad, busca un lugar seguro fuera de la carretera para detenerte.

Factores que pueden causar un reventón

Pueden ser múltiples, el sol, la nieve y la lluvia, un defecto en la fabricación o la presión de aire incorrecta pueden ser algunos factores de desgaste y grietas en la banda de los neumáticos. También una explosión puede producirse por golpe o un objeto filoso en el suelo.

Elementos del vehículo que debes conocer para manejar de forma segura

Es fundamental conocer cómo está construido y cómo funciona tu auto para mantenerlo en óptimas condiciones. El nuevo Libro para la Conducción que desarrolló Conaset para que los nuevos conductores se preparen para poder obtener la licencia clase B, contiene varios temas interesantes que todos quienes manejamos debemos conocer a la perfección, entre ellos destacan:

  • Panel de instrumentos o tablero
  • Motor
  • Sistema de lubricación
  • Sistema eléctrico
  • Sistema de combustible
  • Sistema de refrigeración
  • Sistema de escape
  • Transmisión
  • Dirección
  • Suspensión y amortiguación
  • Frenos
  • Neumáticos
  • Luces
  • Espejos

No necesitas ser un mecánico especialista, pero es muy valorable que tengas al menos nociones básicas del funcionamiento de un vehículo.

El panel de instrumentos

El panel de instrumentos entrega mucha información relevante para el conductor de un vehículo. Entre ellas destacan:

  • Tacómetro: Indica las revoluciones del motor.
  • Luces testigo: Hay indicadores de averías, de uso de atributos de seguridad, o bien indicadores de uso de luz alta o baja, neblineros o intermitentes.
  • Cuenta kilómetros u odómetro: Registra el kilometraje total recorrido por un vehículo. Es posible configurar el conteo de kilómetros para un tramo específico.
  • Velocímetro: Respeta siempre los límites de velocidad permitidos.
  • Marcador de combustible: No te quedes en pana; abastece combustible siempre mucho antes que se encienda la luz testigo.
  • Indicador de temperatura: Si es una aguja que va de la C a la H, que siempre esté más o menos en la mitad con el motor caliente y si es digital que esté por debajo de los 90°C.

El Motor

Sin el motor, el vehículo sería una caja con ruedas. Salvo contadas excepciones, el motor se ubica en la parte delantera de un auto y funciona con bencina o diésel. Además, existen algunos vehículos que tienen permitidos usar como combustible el gas. Por si fuera poco, el desarrollo de la industria permitió también que existan motores eléctricos y vehículos híbridos, que funcionan con un motor convencional sumado a otro eléctrico.

Sistema de lubricación

El funcionamiento del motor, a nivel interno, hace que interactúen muchos metales, los que podrían rozar o acercarse muchísimo cuando funciona el motor. Por tal razón, todos los motores necesitan de lubricación. Sin aceite al interior del motor, la interacción entre metales produciría un desgaste prematuro en el motor hasta fundirlo. Así es, porque se fomentaría la fricción, maltratando al motor. Un motor en buen estado necesita de compresión al interior del motor, con piezas que calzan a la perfección entre sí, sin roce ni desgaste innecesario. Esto solo es posible si es que hay aceite.

Sin lubricante, el motor perderá compresión, fuerza y dejará de funcionar. Si se enciende la luz indicadora de aceite en el tablero, podría suceder que el nivel de lubricante de motor está bajo. En el mejor de los casos, el auto está con poco aceite, porque tiene una pequeña fuga que no ha sido atendida. Sin embargo, si la fuga es muy grande o peor aún, el auto está quemando aceite, entonces el problema podría ser mayor. El aceite no se consume, ni se quema, nunca. Lo único que debe sucederle es que con el paso del tiempo y los kilómetros, pierda viscosidad hasta que debe ser reemplazado de forma preventiva. Evita andar con la luz del aceite encendida, podrías dañar severamente el motor del vehículo. Rellena con aceite de motor si el nivel está bajo y no olvides de hacer el cambio de aceite y filtro periódicamente, tal como indica el manual de tu auto. Utiliza siempre el aceite de motor recomendado por el fabricante.

Sistema eléctrico

Pese a que tradicionalmente los motores funcionan con combustible, sea bencina o diésel, la cuestión es que la electricidad juega un papel fundamental en el proceso de combustión. La energía eléctrica en un automóvil, es generada por el alternador, que en algunos países, de hecho, es conocido como generador. La energía que se produce, se almacena en la batería y sirve para dar arranque al motor, para hacer funcionar accesorios y también las luces. El alternador convierte la energía mecánica producida por el giro del motor en energía eléctrica. El alternador tiene una polea y una correa que van conectadas al cigüeñal del auto. Cuando giran al mismo tiempo, se produce esta transforma energética que te acabamos de mencionar. Un problema en la tensión de la correa, hará que se deje de generar energía, lo que automáticamente hará que se prenda la luz testigo de la batería en el panel de instrumentos.

Con problemas en el alternador o la correa, la batería se descargará rápidamente. Lo primero que ocurrirá, es que costará dar arranque al auto. Luego, simplemente, te quedarás sin batería.

Sistema de combustible

Sin combustible no hay combustión; al menos por ahora. Cuando vayas a cargar combustible, no olvides:

  • Apagar el motor antes de comenzar la carga
  • Si vas a un auto servicio intenta no inhalar. Hay vapores que emanan desde el propio combustible.
  • No fumes
  • No hables por celular
  • Usa el octanaje adecuado de bencina según el fabricante.

Sistema de refrigeración

El líquido refrigerante recorre todo el motor por ductos que transportan el fluido para controlar la temperatura de trabajo de ese motor. Si esos ductos se obstruyen, si la bomba de agua funciona mal o hay problemas con el radiador, la temperatura del motor subirá y podrías estar en problemas. Si ves en el marcador de temperatura que el motor está caliente, lo mejor es detenerse. Eventualmente, esperando que se enfríe, puedes avanzar hasta tener que parar nuevamente y así hasta llegar a destino. En otras ocasiones, es mejor detenerse y no andar más, el daño al motor podría ser grave. A veces, se eleva la temperatura del motor, porque el electroventilador no comenzó a funcionar. Esto podría ocurrir por un problema de contacto del propio ventilador, un fusible quemado o incluso algún sensor de temperatura, por ejemplo. Si vives en climas muy fríos, con mínimas cerca de 0°C o menor, es mejor usar líquido con anticongelante. Sin él, podría congelarse el líquido refrigerante y dañar el motor o parte del sistema de refrigeración del auto.

Sistema de escape

El sistema de escape tiene importancia por varias cosas. Un buen escape mejora el desempeño de un vehículo y también controla o mejora la emisión de gases al medio ambiente. El sistema de escape proviene desde la salida de la cámara de combustión hasta el final del tubo de escape. En el camino aparece el silenciador o el catalizador, entre otros componentes.

Uno de los gases que expulsa el sistema de escape de un automóvil es el Monóxido de Carbono (CO), el cual es altamente tóxico y venenoso para las personas. No tiene olor ni color y puede matar a alguien lentamente. Uno se duerme y no despierta más. Es importante que las líneas de escape estén sanas, que no estén rotas ni obstruidas. En cualquiera de los dos casos, se provoca merma en el desempeño del auto y también tendrás problemas con la emisión de gases contaminantes, lo que producirá un rechazo a la hora de renovar los gases y/o la revisión técnica. Si hubiera fuga de CO al interior del vehículo, se podría percibir en algunas personas dolor de cabeza, náuseas y vómitos. Si se sospecha que hay intromisión de CO al interior del vehículo, lo mejor es detenerse y salir del auto.

Transmisión

Este sistema transfiere potencia desde el motor a las ruedas del auto. Hoy, la mayor parte de los vehículos tiene tracción delantera, mientras que en el pasado era más común la tracción trasera. Además de los vehículos 4x4, hay también algunos que son AWD o All Wheel Drive, es decir, tracción integral a las cuatro ruedas. El embrague es el encargado de desacoplar y acoplar nuevamente el motor de la transmisión. Cuando presionas el embrague, liberas la transmisión para poder cambiar de marcha en la caja de cambios y continuar andando. Ojo, que si mantienes presionado el embrague por mucho tiempo, es lo mismo que rodar en neutro, donde podrías perder tracción y el control del auto. Además, mantener el pie en el embrague, lo desgasta prematuramente. En líneas generales, existen dos tipos de caja de cambios, una manual y otra automática.

Dirección

Este sistema es el que está comandado por el volante. Desde ahí se transmite el movimiento hacia las ruedas delanteras. Antiguamente, la dirección mecánica, en algunos modelos, podía significar un verdadero deporte, ya que era bastante duro de maniobrar. Hoy, con la dirección hidráulica, entre otras innovaciones, ese esfuerzo que haces al girar el volante es mínimo. Cuando el vehículo es sometido a sobrecargas, o no se anda con la presión de aire adecuada en los neumáticos, o cuando se golpea el auto con algún bache en el camino, se podría resentir la dirección, las ruedas y la suspensión. Si sientes la dirección pesada, que el auto vibra o se va hacia los costados, podría haber un problema con el alineamiento y balanceo de tu auto.

Suspensión y amortiguación

Gracias a este sistema, los neumáticos están en permanente tracción con el camino, si no hubiera suspensión y amortiguación, el vehículo sería completamente tieso, produciendo un andar completamente incómodo y además, se rompería muy fácilmente cualquier parte de su estructura. La suspensión y amortiguación es la encargada de acompañar todo el movimiento del vehículo y así absorber las irregularidades del camino.

Algunas de las consecuencias peligrosas por tener el sistema de amortiguación y suspensión en mal estado, son:

  • Pérdida de estabilidad en curvas, vientos, baches o cualquier situación que invite a perder tracción.
  • Aumento en la distancia de frenado, sobre todo en caminos no tan buenos y en condiciones adversas.
  • Desgaste mayor en neumáticos o en otras piezas del conjunto de suspensión del vehículo.
  • Disminuye el confort, aumenta la fatiga del conductor y sus ocupantes.

Frenos

Si tu amortiguación y suspensión tuviera problemas severos, podría afectar la frenada. Si te fijas, al frenar el vehículo, se inclina hacia delante. Ese movimiento es acompañado y regulado gracias a la suspensión. Sin los frenos, chocaríamos en cada esquina literalmente. Hay que saber usar los frenos y también estar consciente de cada cuantos kilómetros hacer mantenciones preventivas de sus componentes. En el Libro para la Conducción de Conaset, diferencian dos tipos de frenos. Por un lado, tenemos al Freno de Servicio, o bien pedal de freno; y por otro al Freno de Estacionamiento, o bien freno de mano.

Los frenos de servicio, antiguamente, venían en un solo circuito hidráulico, donde un problema en una sola rueda, se traducía en pérdida de frenos en todo el vehículo. Hoy, hay dos circuitos independientes, es decir, con problemas en uno, sigue operando el otro para que el auto no quede 100% sin frenos. El freno de mano, en tanto, es mecánico y normalmente opera en las ruedas de atrás. Lo correcto es solo usarlo, como su nombre lo dice, para dejar el auto frenado en el estacionamiento. Cuidado, que con temperaturas extremas o si pasaste por algún charco, podría haber agua o humedad en los frenos. Si ocurre, es bueno andar a baja velocidad e ir apretando el freno suavemente y siempre atento por los retrovisores. Eso sirve para “secar” los frenos en caso de exceso de agua o humedad.

Neumáticos

Es el elemento de apoyo del vehiculo con la calzada. Por ello, el agarre es fundamental pues entrega seguridad en distintas condiciones climáticas y de emergencia. Las ruedas están provistas de neumáticos para adherirse al pavimento, sirviendo de punto de apoyo para el desplazamiento y frenado del vehículo.

Luces

Asegúrese de que sus luces estén limpias, que funcionen y que sus focos de luces altas y bajas estén bien ajustados. Luces de advertencia de peligro (Hazard): Úsalas sólo si estás detenido por una falla o para advertir un peligro en la vía.

Espejos

Permiten al conductor ver el tráfico que circula detrás de él y a la derecha e izquierda del vehículo.

tags: #Hacer

Deja una respuesta