¿Qué es la Fatiga en la Conducción? Definición y Factores de Riesgo

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Conducir un vehículo exige la capacidad de confiar en los demás usuarios de las vías, reconociendo que uno puede ser responsable de lesiones o incluso la muerte de otros, y a su vez, ser víctima de errores ajenos. Adaptarse a los cambios de iluminación lleva tiempo. Al pasar a un recinto oscuro desde la luz del día, la visión se ve afectada, pudiendo incluso perderse momentáneamente. La ceguera temporal, causada por mirar directamente a los focos de un vehículo, puede tener efectos prolongados y aumentar el riesgo de accidentes.

Percepción y Atención en la Conducción

Al conducir, se está expuesto a numerosas impresiones sensoriales. El cerebro selecciona estímulos e información, influenciado por expectativas, necesidades y el estado de vigilancia. Este proceso se conoce como percepción selectiva, y varía entre individuos en cómo captan e interpretan una situación. Una situación puede ser percibida de manera diferente por cada persona, y la interpretación de un hecho puede variar significativamente.

Factores que Afectan la Atención

Es importante concentrarse en el tránsito. No se debe conducir si se está contrariado o discutir mientras se conduce. Los problemas emocionales, el uso del teléfono, fumar o comer al conducir afectan negativamente la seguridad. ¡Conducir requiere toda la atención!

Tiempo de Reacción y Experiencia

El tiempo de reacción del conductor es crucial en situaciones difíciles. Sin embargo, la velocidad no siempre es la clave. En una comparación entre quien tiene un menor tiempo de reacción y quien conduce a baja velocidad, quien conduce a menor velocidad tiene ventaja. Contrario a la creencia popular, los conductores jóvenes no siempre reaccionan más rápido. Suelen reaccionar más rápido sólo en reacciones simples, pero en situaciones complejas, los conductores expertos tienen una reacción mucho más rápida. El grupo de edad "más rápido" corresponde a quienes tienen entre 35 y 50 años.

Visión y Conducción

La pupila regula la entrada de luz variando de tamaño, aumentando en la oscuridad. El cristalino provoca la refracción del rayo de luz para que vaya a parar a la retina. La capacidad de refracción del cristalino puede modificarse con los músculos y fibras que se contraen y relajan. Lo principal es el efecto de compenetración entre la visión directa y la visión periférica. Los movimientos se advierten con la visión periférica y se reconocen con la visión directa.

Velocidad y Percepción

La subestimación de la velocidad ocurre al acostumbrarse a cierta velocidad y no recibir las impresiones sensoriales necesarias. La conducción monótona por una carretera recta y en buen estado tampoco presenta variaciones en las impresiones de la vista. Un ejemplo es el fenómeno de visión de túnel, donde el campo visual se reduce a medida que aumenta la velocidad. Cuanto mayor es la velocidad, más lejos se fija la mirada, limitando la visión periférica.

Cálculo de Velocidad y Riesgos

Es difícil calcular la velocidad de los vehículos que vienen en sentido contrario. Normalmente, se estima el punto medio de la distancia entre los vehículos, presuponiendo que ambos circulan a la misma velocidad, lo que rara vez es cierto. Si usted conduce a 90 km/h y va a cruzarse con un vehículo que lo hace a 100 km/h, el punto de cruce real se hallará más cerca de usted que el estimado.

Madurez y Conducta en Jóvenes Conductores

La población joven es particularmente vulnerable a accidentes de tránsito debido a características propias de su etapa vital, como la necesidad de autoafirmación, la sobrevaloración de la capacidad de conducción, el comportamiento exhibicionista en grupo y la asunción de riesgos. La adaptación a la realidad y la posesión de una identidad clara son indicativos de madurez, y su ausencia puede llevar a errores fatales.

Factores Psicológicos y Sociales

Existen 5 factores que influyen en la evaluación y aceptación del peligro, y que podrían explicar el comportamiento de los jóvenes que tienen mayor tendencia a sufrir accidentes de tránsito:

  • Actitud frente al tránsito: No perciben la conducción como algo que puede llegar a ser peligroso.
  • Atribuciones sobre el comportamiento: Creen que conducen mejor que los demás.
  • Experiencia en la conducción: Falta de experiencia en la conducción.
  • Nivel de control: Confían mucho en su capacidad de controlar el vehículo.
  • Baja percepción del riesgo: No ven como peligrosas situaciones de riesgo.

El conocimiento de sí mismo, el autocontrol y el desarrollo moral son cruciales. Un conductor que desea demostrar su "poder" puede exceder los límites de su capacidad. La influencia del grupo puede ser negativa y contribuir a acciones imprevistas. El mayor riesgo de conducir luego de haber consumido drogas está dado por el hecho de que todas ellas actúan sobre el cerebro y pueden alterar la percepción, la cognición, la atención, el equilibrio, la coordinación, el tiempo de reacción y otras facultades requeridas para conducir de manera segura. Entre ellas se encuentran también las anfetaminas, que pueden dar una falsa sensación de autoconfianza, y los depresores, que reducen el estado de vigilia y causan relajamiento y amodorramiento.

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