¿Qué líquido refrigerante recomienda Renault y qué tipos existen?

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El líquido refrigerante es un componente vital en el sistema de enfriamiento de un vehículo, garantizando el rendimiento óptimo del motor al absorber y disipar el exceso de calor generado durante la combustión. Esto evita el sobrecalentamiento del bloque y contribuye a su eficiencia.

Normalmente, cuando el motor está en funcionamiento, alcanza temperaturas extremadamente elevadas que son controladas gracias al líquido refrigerante, que circula a través del sistema de enfriamiento y absorbe el calor generado por el bloque.

Posteriormente, lleva ese calor hacia el radiador, donde se disipa al entrar en contacto con el aire que fluye a través del mismo. Este proceso de absorción y disipación mantiene la temperatura del motor dentro de un rango seguro, evitando que el bloque alcance temperaturas críticas y se dañe, incluso irremediablemente.

Además de enfriar, el refrigerante actúa como un agente anticorrosivo, protegiendo los componentes internos del sistema de enfriamiento.

El líquido refrigerante también es un anticongelante que evita que el agua en el sistema se congele en climas fríos o se evapore en climas cálidos, manteniendo su estado líquido en un amplio rango de temperaturas, normalmente entre -30ºC y 140ºC.

Tipos de líquidos refrigerantes

Hay varios colores de refrigerantes que dependen del material utilizado por el fabricante. Sin embargo, el color más común utilizado es el verde.

Para ir respondiendo a la pregunta de cómo seleccionar el anticongelante/refrigerante que más conviene a tu auto, debes de conocer los diferentes tipos que, comúnmente, encuentras en el mercado:

  • Orgánico (OAT): usa ácidos orgánicos para inhibir la corrosión. No tiene silicatos ni fosfatos, es de gran durabilidad y se recomienda para autos modernos que tienen aluminio en sus componentes.
  • Inorgánico (IAT): en cuanto a esta opción, contiene silicatos para protección de las partes metálicas y se recomienda para autos antiguos con partes de latón y cobre.
  • Híbrido (HOAT): combina aditivos orgánicos e inorgánicos, como silicatos y aditivos anti-calcáreos, ofreciendo una protección equilibrada. Su uso depende de lo que indique el fabricante.

¿Cómo elegir el mejor anticongelante para tu Renault?

Aparte de qué tan reciente o antiguo es el vehículo, y si tiene partes de cobre, aluminio o latón, puedes basarte en otros criterios también, como las condiciones climáticas. Entre más extremas sean, más concentrado deberá estar el anticongelante.

También puedes elegir de acuerdo con los intervalos de cambio recomendados (dependiendo el auto), para obtener el mayor rendimiento. Si los lapsos son cortos, el inorgánico es la opción, mientras que en casos de periodos prolongados, el orgánico es más conveniente, porque resiste un poco más de tiempo.

En caso de que persistan las dudas, puedes consultar el manual del auto, o incluso a veces en el propio depósito se indica el tipo de refrigerante sugerido.

Es importante recordar que no todos los refrigerantes son compatibles con todos los motores ni tampoco compatibles entre ellos.

¿Cuándo y cómo revisar el líquido refrigerante?

Lo primero que se recomienda para comprobar el nivel del líquido refrigerante es estacionar el vehículo en una superficie plana, con el motor apagado y esperar a que se enfríe.

Al abrir el capó del vehículo, busca su recipiente. Normalmente es de plástico semitransparente y tiene un tapón de cierre de color negro o azul. Si tienes alguna duda, consulta el manual de mantenimiento del vehículo, donde se detalla su ubicación.

En la pared exterior del estanque de llenado, se pueden observar dos marcas que indican el nivel máximo para recargar y el nivel mínimo, es decir, hasta dónde puede llegar sin causar problemas. Eso significa que siempre que el líquido se encuentre entre ambas marcas, estará en su cantidad adecuada.

Si el líquido refrigerante está por debajo del nivel mínimo, lo más probable es que exista una fuga en algún lugar del circuito, lo que puede derivar en una avería grave en el motor, ya que sin este, la temperatura del motor superará los límites aceptables para su buen desempeño.

Con el tiempo, los depósitos internos e incluso los lodos pueden contaminar el refrigerante. Si eso ocurre, el fluido perderá su color tradicional (verde brillante) y pasará a tener un color parecido al óxido o incluso al aceite. Si esto ocurre o observas partículas en el líquido, puede ser un indicativo de que necesita ser reemplazado.

¿Se puede reemplazar por agua?

En líneas generales, no es recomendable sustituir el líquido refrigerante por agua, ya que, si bien esta tiene la capacidad de absorber y transferir calor, carece de ciertas propiedades que hacen que el líquido refrigerante sea esencial para el sistema de enfriamiento del motor.

El agua, por ejemplo, tiene un punto de congelación más alto y un punto de ebullición más bajo en comparación con muchos líquidos refrigerantes. En climas fríos, el agua puede congelarse y causar daños en el sistema, mientras que en climas cálidos, puede evaporarse más fácilmente.

Además, el agua es un conductor eléctrico y, cuando entra en contacto con los componentes metálicos del sistema de enfriamiento, puede causar corrosión. Por su parte, el líquido refrigerante contiene aditivos anticorrosivos para prevenir este problema.

Otro factor es que el líquido refrigerante está formulado para proporcionar una protección adicional al motor. Eso significa que no solo enfría, sino que también lubrica y protege los sellos y las juntas internas.

Finalmente, los líquidos refrigerantes están diseñados para tener una mejor capacidad de transferencia de calor que el agua, lo que significa que pueden enfriar el motor de manera más efectiva. De ahí que reemplazarlo por agua solo se recomienda en caso de emergencia.

Características importantes del líquido refrigerante

Este refrigerante concentrado proporciona protección contra la corrosión de las superficies metálicas, incluida la protección para radiadores con placas de aluminio, cobre y de tipo mixto. No daña las piezas de plástico, caucho o metales de un motor.

Para obtener el mejor rendimiento del producto, se recomienda diluir con agua destilada en una proporción del 40-60%.

Este anticongelante concentrado se fabrica utilizando una tecnología de ácido orgánico e incluye inhibidores de corrosión basados en ácidos orgánicos (carbono). La fórmula de los refrigerantes está libre de sustancias inorgánicas como: silicatos, fosfatos, boratos, nitritos, aminas, nitratos o combinaciones de los mismos.

La tecnología de ácido orgánico protege las partes internas del sistema de enfriamiento de la formación de películas, lo que mejora la transferencia de calor y aumenta la efectividad del enfriamiento del motor. Proporciona una excelente protección contra la corrosión del metal y la cavitación en el sistema de enfriamiento, lo que permite mantener la temperatura óptima del motor en varios tipos de modos de funcionamiento.

Su fórmula de concentración de Ethylene glycol es de un 96%.

Es compatible con todas las mezclas mejoradas de larga duración utilizadas en todos los motores modernos, incluidos, entre otros, los siguientes fabricantes: TOYOTA, LEXUS, DAIHATSU, HONDA, NISSAN, MITSUBISHI, MAZDA, SUBARU, SUZUKI, HYUNDAI, KIA, SSANGYONG, FORD.

Mantener regulada la temperatura de un motor es imprescindible para evitar tanto sobrecalentamientos como congelamientos que dañen gravemente sus piezas y obliguen a una reparación. El agua es sumamente perjudicial ya que oxida y corroe toda la maquinaria. No debes usarla.

Con el paso del tiempo este líquido pierde su capacidad para transmitir y regular la temperatura. Es decir, deja de ser eficaz y ya no protege a la maquinaria de temperaturas extremas. Generalmente, debes remplazarlo cada 40.000 kilómetros o cada dos años. Mantener el líquido refrigerante en perfecto estado es imprescindible.

En todo caso, es importante que te dejes asesorar en la elección por un mecánico de confianza. A mayor calidad del líquido refrigerante, mayor garantía de buen funcionamiento y protección del motor.

Por lo demás, nunca mezcles el líquido refrigerante con agua u otros elementos. Eso puede alterar sus propiedades y restarle eficacia. Además, procura revisar periódicamente el sistema de refrigeración con el objetivo de detectar fallas o fugas.

Hay refrigerantes en el mercado de todos colores y tipos como para confundir a cualquiera. Casi siempre el dependiente del negocio dirá que ese que ellos venden es el que corresponde.

El problema es que no es tan así: no todos los refrigerantes son compatibles con todos los motores ni tampoco compatibles entre ellos.

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