La restauración de automóviles clásicos es un arte, una ciencia y una pasión que va más allá de simplemente arreglar un vehículo viejo. Se trata de resucitar una pieza de historia, de devolverle la vida a una máquina que alguna vez fue un símbolo de innovación, estilo y libertad.
El Ford Falcon Sprint: Un Rara Avis Restaurado en Chile
Es un rara avis. No cabe duda. Con esta adaptación “chilensis” a la carrocería del ranchero, la mecánica original, más la incorporación de partes y piezas de fabricación chilena (neumáticos y batería General Insa, vidrios de Lirquén, tapicería, burletería y pisos de goma nacionales, entre otros) nació el Ford Falcon Sprint, siendo esta última denominación tomada bajo licencia del modelo Falcon coupe estadounidense.
En 1965 Socovem ensambló modelos sedán y Sprint con un total de 123 unidades (valor de 44.520 escudos). En 1966, último año en que se armó este modelo, estuvo basado en la tercera generación del Falcon Ranchero que a su vez estaba basada en el ford Fairline, por lo cual hubo notorios cambios estéticos producto del cambio de generación del modelo Falcon en su país de origen, con un total de 406 vehículos fabricados en Chile.
Sergio optó por una restauración “con todas sus letras”, desarmando por completo y enviando la carrocería y chasis para que los arenaran. Ahí comenzaron los problemas, ya que se percató que había sufrido un choque frontal muy potente que desplazó el pilar A derecho hacia atrás, dificultando el calce del parabrisas que le instalaría.
La única alternativa posible fue que lo enderezaran en una máquina especializada en el estiramiento de la carrocería. “Metieron los datos del auto, le pusieron cadenas y ahí estuvo en esa máquina como dos meses. Yo le dije por qué no lo hacen más rápido. Sí me dijo, yo lo puedo hacer en un par de horas, pero si me paso, después no puedo volver atrás. Todos los lunes iba y de repente crujía”.
El otro inconveniente de importancia fue con la puerta derecha. “Estaba como que le hubieran pegado con pelotas de golf”, rememora. Sergio enfatiza que el motor original que venía con el auto que compró no servía para nada, razón por la cual importó una planta motriz nueva de 289 pulgadas cúbicas, similar a la que equipaba de fábrica al Falcon allá por 1965.
Al tiempo y dinero invertido debió sumar otras tres unidades Falcon que adquirió como donantes: de un sedán 1970 sacó el volante del motor, vendiendo al poco tiempo el auto. Un año y medio desde que fue desarmado el vehículo tuvo que esperar para poder disfrutar de su Falcon Sprint, al que años después pudo homologar como vehículo histórico ante el Ministerio de Transportes dada su particular historia y restauración ceñida a mantener el auto en condiciones originales.
Que llama la atención por su rareza, es indudable. “Yo cuando recién lo compré fui para el 18 de septiembre a la casa de mis cuñados. Lo dejé afuera. Un caballero quiere hablar contigo me dicen y me ofrecieron plata”, recuerda, afirmando que era imposible dado que hacía poco que lo tenía. Ante la insistencia dio su número telefónico.
“El día 19 a las 9 de la mañana me llama y me ofreció 5 millones de pesos sin verlo”, recuerda. “Por cinco millones no te lo muestro”, le respondió. La oferta la subió a 5.500.000 y luego a 6 millones. Este auto creo que vale para uno y para nadie más. No, yo creo que no lo vendería, por lo menos no necesito venderlo, ojalá que nunca. Me ha costado mucho este auto, he ido a tantas partes buscando repuestos, en desarmadurías de todo Chile.
El Sueño de un Mustang Fastback
Sin embargo, el sueño de Sergio es comprar un Mustang Fastback.
Ford Maverick: Un Renacer Completo
Ignacio Valderrama (42 años, Jefe de Contabilidad) sabía perfectamente el arduo camino que estaba comenzando a recorrer cuando adquirió el Ford Maverick 1975 en marzo de 2018. Tal vez no perfectamente: si bien el V8 302 del auto funcionaba y se veía aceptable con una capa de pintura anticorrosiva, ésta ocultaba extensas áreas de óxido que afectaban a gran parte de la carrocería.
En cuanto a la parte mecánica, primeramente debió llevarlo a un taller para que le efectuaran una mantención a la caja de velocidades automática Cruise-O-Matic de tres marchas. “Ahí fue el primer evaluador para pintarlo, pero dijo que al auto había que hacerle mucho y no hacía esos trabajos”, recuerda Ignacio. Primer portazo.
Así fue como encontró a unos entusiastas del Maverick, especialmente a “Christopher Aedo, quien restauró el suyo y ofreció ayudarme. Se lo entregué en junio de 2018 y fue desmantelado por completo”, rememora Valderrama.
Tras efectuarle el arenado a la carrocería se realizaron los parches. “Mucha lata nueva. Para algunas cosas compré uno de 4 puertas como donante que salió de ocasión”, nos cuenta Ignacio, quien añade que la parte más cara que debió adquirir fue un tapabarros nuevo que por los costos de importación desde Estados Unidos salió casi un millón de pesos.
Mientras el longevo motor V8 302 sólo requirió una reparación menor (cambio de un piñón y ajuste de la cadena junto con el necesario mantenimiento) para que quedara funcionando bien, se sometió a pintura completa (realizada por Marcelo Araya) en tanto que el retapizado fue total (trabajo de Andrés Astudillo).
“Cuando coticé alguien que restauraba me dijo que me saldría sobre 8 millones… no le creí, y me dijo que si no tengo un sentimiento al auto no vale la pena ya que es mucha plata para no ser un Mustang. La verdad, sí fue demasiado, pero valió la pena. Es un auto único, hay muy pocos en la calle.
El trabajo estaba terminado y el reluciente Maverick ya estaba en condiciones óptimas para ser disfrutado por su dueño. "Me preguntan si lo vendo, pero nadie ha ofrecido un cifra concreta. Les digo que el precio es alto y por ese precio podrían comprar otro más famoso. El que lo quiera debe amarlo."
Ford T: Un Clásico Inmortal Revivido por la Pasión
Uno de los mayores impulsores del rubro es Teddy Rivas Pratt, quien dejó la agricultura en segundo plano y hoy pasa su tiempo restaurando lo que él llama una "joya": un Ford 5 de 1927, que descubrió en Molina transformado en camioneta, pero que pretende llevarlo a su estado original. Su afición por los vehículos lo ha llevado a tener más de 100 autos. De ellos, 16 están en su casa ubicada a unos ocho kilómetros al norte de Cholchol, en la Región de La Araucanía.
Recuerda que su pasatiempo empezó hace 45 años, cuando quiso recuperar un Ford T de 1921 que su padre le había regalado a un mecánico. Lo consiguió, restauró y vendió en Santiago. "Desde entonces no ha parado mi aprecio por las antigüedades", cuenta.
"Un auto antiguo se transforma en pasión, cuando uno sabe reconocer lo que la historia le ha entregado", dice. Por eso cuenta que al Ford de 1927 "le mandé a hacer a un carpintero todos los rayos en madera de luma (que es la más resistente). Traer los originales desde EE.UU. (eran de Hickory) era muy complicado por el precio y por el tema de los trámites del Servicio Agrícola y Ganadero".
El resto del vehículo es original, incluyendo los neumáticos, la cámara, la capota y los accesorios, los que fueron importados desde Estados Unidos. Aclara que "esta joya ya está vendida y la entrega dentro de los próximos meses".
En su colección de vehículos, Rivas hoy posee un Ford T-27 de 1927, como el modelo más antiguo (fue el primer modelo construido en serie por esa empresa) y el más "nuevo" es un Chevrolet Impala de 1960. El resto corresponde a distintos tipos que incluyen desde autos de lujo con neumáticos de repuestos en los costados (como los que usaban la mafia italiana), pasando por los primeros taxis que llegaron a Temuco y modelos que arribaron como carros policiales al país.
El Proceso de Restauración: Un Viaje Detallado
La restauración de un automóvil clásico es un proceso complejo y laborioso que puede llevar meses o incluso años. No existe un enfoque único, ya que cada vehículo presenta sus propios desafíos y requerimientos. Sin embargo, existen algunas etapas generales que suelen estar presentes en la mayoría de los proyectos de restauración:
- Evaluación Inicial y Planificación: El primer paso es una evaluación exhaustiva del estado del vehículo. Esto implica inspeccionar la carrocería, el chasis, el motor, la transmisión, el sistema de frenos, la suspensión, el sistema eléctrico y el interior.
- Desmontaje y Limpieza: El siguiente paso es desmontar completamente el vehículo. Cada pieza se debe etiquetar y almacenar cuidadosamente para facilitar el reensamblaje.
- Reparación de la Carrocería: La reparación de la carrocería es una de las etapas más importantes y laboriosas de la restauración. Se deben reparar o reemplazar todas las áreas corroídas u oxidadas.
- Pintura: La pintura es el toque final que transforma la carrocería reparada en una obra de arte. Es crucial utilizar pinturas de alta calidad y técnicas de aplicación profesionales para lograr un acabado impecable.
- Reconstrucción del Motor y la Transmisión: El motor y la transmisión son el corazón y el alma del automóvil. Su reconstrucción es una tarea compleja que requiere conocimientos técnicos especializados y herramientas adecuadas.
- Restauración del Interior: La restauración del interior es tan importante como la restauración del exterior. El interior de un automóvil clásico puede estar desgastado, descolorido o dañado por el tiempo y el uso.
- Reensamblaje: Una vez que todos los componentes han sido reparados, restaurados o reemplazados, llega el momento de reensamblar el automóvil.
- Pruebas y Ajustes: Una vez reensamblado el automóvil, se deben realizar pruebas exhaustivas para asegurar que todo funcione correctamente.
Desafíos y Consideraciones en la Restauración
La restauración de autos clásicos presenta una serie de desafíos y consideraciones importantes:
- Disponibilidad de piezas: Encontrar repuestos originales para autos clásicos puede ser un desafío.
- Costo: La restauración de un auto clásico puede ser costosa.
- Tiempo: La restauración de un auto clásico puede llevar mucho tiempo.
- Habilidades técnicas: La restauración de un auto clásico requiere una amplia gama de habilidades técnicas.
- Autenticidad: Un debate constante es el grado de autenticidad que se busca en la restauración.
Ford GT40: La Venganza en Le Mans
Como en todo orden de cosas, en el sector automotriz las rivalidades entre grandes fabricantes de autos siempre han existido y una de las más famosas es la que protagonizaron Ford y Ferrari en las 24 Horas de Le Mans, uno de los eventos automovilísticos más importantes del mundo.
La historia cuenta que durante la década del 60 Henry Ford II estaba empeñado en comprar Ferrari para consolidar su negocio automotriz. Las conversaciones entre ambas partes abrían el camino para que la firma estadounidense se quedara con la italiana, pero según dicen sitios especializados Enzo Ferrari decidió echar pié atrás en la venta dejando a Ford con una espina que más tarde sacaría.
Fue así como Ford buscó “venganza” en el área donde Ferrari era uno de los fabricantes más prestigiosos: la carrera de las 24 Horas de Le Mans. La empresa norteamericana encargó a Carroll Shelby construir autos capaces de vencer a los deportivos italianos en la exigente competencia y así nacieron los potentes Ford GT40.
Fueron esos modelos los que llevaron a Ford a lo más alto de la gloria en la carrera de 1966 logrando los tres primeros lugares, la conocida victoria 1-2-3, dejando a Ferrari fuera del podio y a la postre sacándola de las 24 Horas de Le Mans.
Hasta antes de que Ford creará los GT40, los Ferrari se alzaban como los amos de las 24 Horas de Le Mans gracias a sus vehículos con motores V12 de 3.3 litros. Sin embargo la marca estadounidense dio un verdadero golpe a la ingeniería automotriz italiana con imponentes motores V8 de 7.0 litros que llegaba aproximadamente a los 500 caballos de potencia.
El Ford GT40 que acabó tercero en esa oportunidad ahora saldrá a subasta y se estima que alcance un millonario valor convirtiéndose en uno de los autos más caros de la historia.
“Este Ford se ha restaurado y se encuentra en las mismas condiciones que cuando corrió, algo vital para los compradores. Pocos automóviles pueden presumir de ser un baluarte de oro, pero estamos ante un GT40, y siempre será recordado como el Ford que derrotó a Ferrari”, señaló el especialista de RM Sotheby's, Alexander Weaver, según publica la prensa internacional.
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