Guía Completa para Revisar el Chasis de un Vehículo en Chile

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Comprar un auto usado es una gran inversión, pero si no lo adquieres en un establecimiento de alguien de confianza, también conlleva riesgos como adquirir un vehículo robado, con partes robadas o con el kilometraje manipulado. En Chile, existen herramientas y normativas que te ayudan a protegerte de estas situaciones. Antes de firmar cualquier contrato, usa estos consejos y obtén un informe detallado para tomar una decisión segura y obviamente compra en un concesionario formal y que entregue toda las seguridades, historiales y documentación.

Identificación del Vehículo: VIN y Número de Motor

El VIN es como el ADN de un auto: único e irrepetible. Este número está grabado en la carrocería, generalmente en la parte frontal interior (cerca del motor) o en el marco de la puerta y es una secuencia de dígitos alfanuméricos asignados por el fabricante e identificara tu vehículo y sus partes. La Ley de Tránsito exige que todo vehículo tenga un número de identificación legible y registrado.

Número de Motor: Verifica que el número de motor grabado en el bloque coincida con el registrado en el padrón del vehículo. El motor es como el corazón de un auto; es lo que transforma la energía fósil o eléctrica en movimiento, permitiendo que este se desplace. Por tanto, esta pieza es fundamental para un vehículo automotor, pero no solo para el funcionamiento de este, sino también para la identificación de la unidad. Esto lo decimos porque todos los automóviles tienen un número de motor único e irrepetible. Se trata de un dato de identificación vehicular que, al igual el número VIN y la patente, te permiten individualizar a una unidad en particular, diferenciándola de todos lo demás vehículos, incluso los que son del mismo modelo y versión.

¿Qué es el número de motor y cuál es su función?

El número de motor es un código alfanumérico de 11 dígitos que está grabado en algún punto visible del motor, y corresponde al número de serie de su fabricación. En palabras simples, es como a la identificación del motor, pues funciona como una huella dactilar para este elemento clave del vehículo, y necesitarás conocerlo si eres propietario de un auto o si piensas comprarte uno. Considera que el número de motor también es esencial para ciertos trámites legales y debería constar en los documentos oficiales del vehículo. Si quieres averiguarlo y no tienes acceso a sus papeles, hay otras formas en que puedes conocer el número de motor por patente o chequeando presencialmente.

¿Cómo encontrar el número de motor?

La primera forma de acceder a este dato es hacer una revisión física del motor. La ubicación de este código puede variar entre un fabricante y otro, pero generalmente se encuentra en:

  • En el bloque del motor, cerca de la junta de la culata.
  • En una placa metálica sobre el bloque del motor.
  • En la parte frontal o lateral del motor.
  • En la cubierta de la cadena de distribución.
  • Encima del cárter de aceite.
  • En la bomba de inyección de combustible.

Una vez que encuentres el número de motor del auto, anótalo y guárdalo para poder confirmarlo a través de las plataformas, gratuitas o de pago, que te ofrecen el servicio de consulta de patentes.

Para confirmar el número de motor de un vehículo, luego de hacer esa inspección visual personalmente, necesitas consultar los documentos del auto, pero también puedes utilizar algún buscador de patentes o buscar en el Registro Civil.

Aquí te dejamos las 4 formas más sencillas de llegar al número de motor, una presencialmente y otras consultando online por patente:

  1. Revisar los documentos del vehículo.
  2. Certificado de anotaciones vigentes (CAV) del Registro Civil.
  3. Buscadores de patentes gratuitos - Búsqueda express de patente de Autofact.
  4. Informe Autofact.

¿En qué situaciones necesitas buscar el número de motor por patente?

Buscar el número de motor de un vehículo usando su patente (placa) puede ser necesario en varias situaciones, especialmente cuando se requiere verificar la información del vehículo o realizar trámites legales. Estas son algunas de las circunstancias más comunes:

  • Verificación de antecedentes del vehículo: Antes de comprar un vehículo usado, es esencial verificar que el número de motor registrado coincide con el asociado a la patente para evitar adquirir un vehículo robado o con modificaciones ilegales.
  • Transferencia de auto usado: Para inscribir el cambio de propietario necesitas presentar los documentos del vehículo, donde aparece el número de motor.
  • Trámites legales o judiciales: en casos de robo de autos, las autoridades usan la patente para localizar el número de motor y recuperar especies. Además, cuando el vehículo participa de un delito, este dato ayuda a identificar su origen y verificar su autenticidad.
  • Revisión técnica: el número de motor es uno de los puntos que se revisa en esta inspección anual.

¿Cómo saber si un número de motor está adulterado?

Detectar si un número de motor está adulterado es crucial para evitar problemas legales y garantizar la autenticidad del vehículo. Ten en cuenta que comprar un auto robado puede ser considerado como “receptación de vehículo robado”, que tiene penas de carcel y multas en dinero.

Por eso, aquí te dejamos algunos consejos prácticos para identificar posibles alteraciones:

  • Inspección visual: Examina cuidadosamente el número de motor y su entorno. Identifica signos de lijado, soldaduras o pintura reciente. Observa si hay diferencias en la profundidad, tamaño o espaciado del grabado de la serie, así como en el acabado del metal, pues pueden ser señales de manipulación.
  • Verifica los documentos vehiculares: Compara el número de motor in situ con el que aparece en los documentos del vehículo.
  • Consulta con un experto: Lleva el vehículo a un mecánico certificado, un perito automotriz o un especialista en identificación vehicular. Ellos cuentan con experiencia y herramientas para detectar adulteraciones.
  • Descarga el Informe Autofact: Este reporte vehicular es una herramienta cada vez más común a la hora de comprar un auto usado, pues permite contrastar la información del número de motor y, además, es complementeario al servicio de Transferencia Online de Autofact, que te facilita los trámites oficiales.

Revisión Física Detallada del Vehículo

No confíes solo en los documentos. Antes de cerrar cualquier compra, asegúrate de que el auto no esté reportado como robado. Identificar si un auto es robado, tiene partes robadas o un kilometraje adulterado requiere combinar investigación, observación y herramientas legales. En Chile, la normativa te respalda con plataformas como Auto Seguro y leyes como la 21.601 o el Código Penal, pero la prevención está en tus manos.

Carrocería

  • Diferencias de color en la pintura: Cuando vayas a ver un auto usado, mira muy bien su carrocería, evalúa el estado de su pintura, que no haya diferencias de color, ni esté quemada por el sol.
  • Rayones y abolladuras: Si te importa la parte estética, que no haya rayones ni abolladuras.
  • Presencia de masilla: Da una vuelta completa alrededor del auto y si es necesario da otra más. Si te genera duda alguna parte de las puertas, techo, capó o tapabarros, entonces dale unos pequeños golpes con tus nudillos, así podrías notar la presencia de masilla. Cuando le das unos golpes a la carrocería, como si tocaras la puerta de una casa, deberías siempre sentir un ruido vibratorio y metálico; puesto que, si el ruido es seco, entonces puede haber masilla o una reparación producto de algún accidente.
  • Cierre de puertas: Cerciórate que todas las puertas, el maletero y el capó cierren bien y suave. Si hay algún descuadre o algo no cierra bien, entonces el vehículo podría haber sufrido algún accidente.

Chasis

  • Soldaduras: Agáchate y mira todo lo que esté a la vista del chasis, no debe haber soldaduras de dudosa reputación.
  • Óxido: No debe haber óxido.
  • Trizaduras o roturas: No debe haber roturas o algo trizado.
  • Fugas: Pregúntale a quien te vende al vehículo si ha estado estacionado en ese lugar siempre; esto, porque podrás ver en el piso si se ven fugas de lubricante. Además, verifica si se ven fugas de lubricante del propio motor o partes de la transmisión y diferenciales. También podrás confirmar si hay fugas de líquido de frenos. Mira por detrás de los discos y tambores de frenos que no se vean manchas oscuras; pues la pérdida de líquido de freno sí o sí producirá frenadas defectuosas.

Interior

  • Tapiz y suelo: Entra al auto y evalúa el estado del interior. Lo primero que llamará tu atención es el estado del tapiz de los asientos, así como del suelo. Cualquier parte en mal estado la vas a ver inmediatamente.
  • Ajuste de asientos: Siéntate en el asiento del piloto y verifica que puedes acomodarlo a tu gusto para poder manejar cómodamente. Si lo deseas, también verifica que el asiento del copiloto se pueda ajustar bien.
  • Tablero y testigos: Dale contacto sin encender el auto y verifica si las ventanas suben y bajan; que funcione el limpiaparabrisas, la radio y el aire acondicionado, entre otros accesorios. Mira el tablero del vehículo y observa que se hayan encendido todas las luces, o al menos la gran mayoría. Estas luces se llaman testigos y existen de batería, de aceite, de los frenos, check engine y airbags, entre algunas otras. Enciende las luces y los intermitentes; revisa que funcionen todas bien. Que otra persona se pare atrás y te avise si las luces de reversa y freno encienden como corresponde.

Revisión Mecánica Detallada

Hay varias cosas mecánicas que debes chequear del vehículo usado que quieres comprar. Entre ellas, las más importantes son las siguientes:

  • Motor
  • Embrague y transmisión
  • Fluidos y lubricantes
  • Suspensión
  • Frenos
  • Dirección
  • Ruedas y neumáticos

Motor

Abre el capó y mira el motor. No deben verse mangueras y correas quemadas, podría ser signo de malas mantenciones preventivas o correctivas. Es decir, esas mangueras y correas podrían no haber sido reemplazadas nunca o si se cambiaron, fue pocas veces. Si bien es bueno que el motor no tenga fugas, también podría levantar sospechas que el motor esté demasiado limpio, puesto que una lavadita podría esconder algunas pérdidas. Algo de tierra propia del uso, puede ser un buen signo de naturalidad, o si lo prefieres honestidad. Antes de dar arranque, anda al tubo de escape y pasa tu dedo por el interior. Si el dedo sale carbonizado y seco, todo está bien; pero si sale negro y aceitoso, entonces el auto podría estar quemando aceite; en ese caso, recula inmediatamente, a no ser que estés dispuesto a reparar el motor. Dale arranque, debería partir a la primera, sin mayor trabajo. Ahí, tienen que apagarse todas las luces testigos del tablero. Inmediatamente debería conservar un ralentí parejo y cercano a 1.000 rpm, o sea que marque en el número 1 del tacómetro.

Embrague y Transmisión

Pisa el embrague y ve si entran todas las marchas correcta, suave y fácilmente. Cuando vayas a comenzar la prueba de manejo, de la que te hablaremos un poco más adelante; al salir en primera el auto no debe vibrar, ni zapatear; de ser así hay problemas con el embrague. Cuando estés andando, no debe haber sonidos extraños proviniendo debajo de la palanca de cambios, especialmente ningún zumbido; pues podría ser síntoma de una falla relativamente grave con la caja. Si el auto es automático; pisa el freno del vehículo y confirma que cada una de las secuencias entren bien. Si pones el auto en D o R y sueltas el freno, debería ir hacia delante o atrás respectivamente sin problemas ni titubeos. Revisa en la salida de la transmisión las mangas de goma de las homocinéticas. Éstas deben estar en buen estado, sin rajaduras, ni quemaduras por tiempo de uso; una fuga en ellas podría averiar la suspensión y/o dirección del auto.

Fluidos y Lubricantes

Antes de encender el vehículo, revisa el nivel de aceite y el líquido refrigerante con el motor frío. Localiza la varilla que mide el nivel de lubricante; sácala, límpiala con un paño e introduce de nuevo la varilla; sácala nuevamente y verifica que el nivel de aceite de motor esté al máximo o al menos lo más cercano posible a ello. Si está demasiado bajo el nivel, ojo, podría haber funcionado el motor con poco aceite, lo que en el mediano plazo podría ser fatal. Si está de la mitad hacia arriba, quizás alguna fuga es la responsable y en el peor de los casos hay quema de lubricante. Revisa que el líquido refrigerante también esté hasta el máximo o cerca. Es primordial que el nivel del refrigerante sea alto, puesto que es el encargado de enfriar el motor, impidiendo que se sobrecaliente hasta fundirse. Por último, revisa el depósito del líquido de frenos y que éste llegue hasta el máximo o cerca también. Este fluido es el encargado de hacer funcionar el sistema de presión hidráulico que activa los caliper en los frenos de disco y las zapatas en los frenos de tambor.

Suspensión

Ponte a un costado del vehículo y con tus manos empuja el auto fuertemente. No debe sonar, ni rebotar demasiado, ni ser muy tieso. Generalmente reemplazando los amortiguadores se soluciona el problema.

Frenos

Los frenos tienen que darte la seguridad de una respuesta efectiva frente a cualquier estímulo que obligue a pisar el pedal. Cuando revises el carro por debajo, fíjate que detrás de cada rueda no se vean manchas de aceite por detrás de los discos y tambores de freno, puesto que, de haberlas, podría ser indicio de fuga, lo que redunda en una mala frenada. Como los frenos son un circuito hidráulico cerrado, no pueden tener ningún tipo de fuga de aire o líquido, puesto que las pérdidas del mismo o presión hidráulica hacen estéril la frenada. Si no ves fuga alguna, entonces sube al auto y enciende el motor. Pisa el pedal del freno, el cual debe ser más o menos rígido. Si es que se va al fondo, como el pedal del acelerador o embrague, entonces tus frenos no están bien regulados o efectivamente tienen fuga hidráulica en alguna parte del sistema. De los tres pedales de un auto mecánico, el del freno es el más duro. En el caso de los automáticos, ese pedal ancho, que es el del freno, debe ser igual: duro y no llegar hasta el fondo del movimiento como ocurre con el acelerador. Cuando hagas la prueba de manejo del vehículo, además de no irse el pedal hasta el fondo cuando frenas, también debe ocurrir que al frenar no se vaya el auto hacia los costados y, sobre todo con frenos ABS, no debería patinar.

Dirección

Enciende el auto y mueve el volante hacia la izquierda y hacia la derecha hasta el tope. Como la gran mayoría del parque automotriz actual tiene dirección hidráulica, el movimiento del volante debería ser suave, liviano y no debería presentar ningún tipo de crujidos o vibraciones. Cuando salgas a manejar, y des curvas, la inercia debe acompañar al movimiento; es decir, el volante debe ayudar a volver las ruedas a su posición recta natural. Si no ocurre, podría haber algún problema con el sistema.

Neumáticos y Ruedas

Mira los neumáticos, deben tener un desgaste uniforme y la profundidad de los surcos debe ser como mínimo de 1,6 mm; de ser menos, están pidiendo cambio. Si no hay un desgaste parejo, podría haber problemas con la suspensión, la alineación, el balanceo o bien se han usado los neumáticos con presiones inadecuadas. Si el desgaste es en la banda central, han sido muy inflados y si se concentra más en las laterales, han estado muy desinflados. Revisa los rodamientos de masa. Para ello agáchate y ponte frente a la rueda en cuclillas. Con tus dos manos toma cada rueda como si fuera el volante del auto y muévelas fuerte hacia al frente tuyo y hacia ti. Si los rodamientos están buenos deberías notar que no hay juego al hacer ese movimiento. Haz lo mismo con todas las ruedas.

Prueba de Manejo

Ya lo has revisado todo, al menos todo lo realmente importante. Llegó la hora de manejar. Súbete al auto, enciéndelo, pon primera, o D si es automático, y sal a andar. Debes sentir un andar suave, no tiene que irse hacia los costados, su dirección debe ser amigable y blanda, debe volver en las curvas y sus frenos deben responder inmediatamente sin necesidad de que el pedal vaya hasta el piso del auto. El embrague no debe crujir ni hacer vibrar el auto cuando sales en primera. El paso de marchas debe ser fluido y no tendrías por qué luchar por meter un cambio. Cuando aceleres, la respuesta del auto debe acompañar siempre. Aunque sea un citycar 1.0 litros, tiene que acelerar gradualmente conforme a sus capacidades. Que no se sientan titubeos en su inyección de combustible. El auto nunca tiene que dudar frente a una acelerada; salvo que estés en quinta o cuarta a muy baja velocidad.

Revisión Legal con Informe Autofact

Ya te enseñamos todo lo que debes saber para revisar un auto usado antes de comprarlo, pero ¿Qué ocurre con su situación legal y comercial? Para eso está el Informe Autofact.

Estos son los aspectos legales que debes mirar:

  • Datos identificatorios del auto.
  • Historial de dueños y si ha pertenecido a flotas de transporte.
  • Multas de tránsito y deudas TAG.
  • Trámites obligatorios: Revisión técnica, permiso, SOAP.
  • Reporte por robo.
  • Limitaciones al dominio, prendas y embargos.
  • Registros de kilometraje.
  • Rendimiento del motor y emisiones.
  • Accidentes y remates.

Con el Informe Autofact, puedes revisar todos los antecedentes de un vehículo solo ingresando su número de patente en nuestro sitio. Los datos que te entrega el Informe son parte de un compendio de documentos oficiales que incluyen información respecto de lo siguiente:

  • Datos del vehículo: Podrás conocer todos los datos básicos de cualquier vehículo como la marca, modelo, año, número de motor, chasis, cilindrada, color, país de origen y qué combustible usa, entre otras cosas.
  • Historial de propietarios: Este historial te muestra quiénes han sido los dueños; si es que fueron personas particulares o no, cuándo compraron el vehículo y por cuánto tiempo lo tuvieron.
  • Situación del vehículo: En este apartado puedes conocer valiosa información legal, como por ejemplo si el auto ha tenido encargo por robo o tiene limitaciones de dominio, como la prenda; además de la vigencia del SOAP y ...

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