El presente artículo analiza la historia de la minería del carbón en la región de Magallanes, Chile, entre 1868 y 2003, así como el desarrollo de los ferrocarriles asociados a esta industria. Se examinan los esfuerzos iniciales para explotar los yacimientos de carbón, el auge de la minería a principios del siglo XX, el declive de la actividad a partir de 1950 y el resurgimiento en la década de 1980 con la introducción de tecnología moderna.
I. La Cuenca Carbonífera de Magallanes
Geológicamente, los depósitos carboníferos de la región austral americana conforman una gran cuenca denominada "de Magallanes". Estos depósitos están asociados a rocas sedimentarias del Terciario y se distribuyen a lo largo de aproximadamente 500 km, desde la sierra Baguales por el norte hasta la isla Grande de Tierra del Fuego por el sur.
La cuenca de Magallanes, junto con la del golfo de Arauco, es una de las mayores cuencas carboníferas de Chile, con reservas estimadas en 5.400.000.000 de toneladas. De acuerdo con Pedrals, los recursos posibles en suelo chileno se distribuyen en los siguientes distritos:
- Rubens-Natales (Dorotea): 550.000 toneladas
- Skyring (Río Verde): 150.000 toneladas
- Isla Riesco: 3.250.000 toneladas
- Península de Brunswick: 1.450.000 toneladas
Se estima que 360.000.000 de toneladas son técnicamente explotables, lo que representa el 7% de las reservas posibles. Los carbones magallánicos son de tipo subbituminoso, conocidos como lignito, con un poder calorífico que promedia entre 4.000 y 5.700 kilocalorías.
Tabla I: Poder Calorífico de Carbones de Magallanes
| Fecha | Autor ensayo o informante | Origen | Resultado |
|---|---|---|---|
| 1850 | Ignacio Domeyko/Amado Pissis | Loreto | 3.889 calorías |
| 1893 | H. Babinsky (París) | Marta | 4.895 calorías |
| 1894 | Societé dÉtudes des Charbonnages de Magallanes | Loreto | 5.160 calorías |
| 1896 | Paul Lemetayer (Santiago) | Nose Peak | 4.633 calorías |
| 1896 | Wichmann (Valparaíso) | Nose Peak | 4.852 calorías |
| 1904 | J. J. Kyle | Río del Oro | 3.868 calorías |
| 1906 | The River Plate Gas Co. (Buenos Aires) | Nose Peak | 5.715 calorías |
| 1908 | R. D. Wood & Co. (Nueva York) | Loreto | 2.597 calorías (10.300 BTU) |
| 1984 | Guillermo Noriega | Peckett | 4.689 calorías |
| 1984 | Guillermo Noriega | Peckett | 5.600 calorías |
| 1984 | Guillermo Noriega | I. Riesco | 5.300 calorías |
| 1984 | Guillermo Noriega | Dorotea | 7.010 calorías |
II. Antecedentes Históricos del Hallazgo del Carbón
La primera comprobación de la presencia de carbón fósil en el área fue realizada por el capitán español Pedro Sarmiento de Gamboa en 1584. Posteriormente, en 1843, el naturalista Bernardo Philippi y marineros de la goleta Ancud encontraron restos de carbón, lo que generó expectativas para el desarrollo del establecimiento colonial en el Estrecho.
Philippi informó del hallazgo al jefe de la expedición, capitán Juan Williams, y al Intendente de Chiloé, Domingo Espiñeira. Las autoridades se interesaron en el asunto y ordenaron una nueva inspección del valle del río del Carbón, a cargo de José Manuel Corail en 1845. Se pensó incluso en establecer un fortín en la punta Arenosa para resguardar el yacimiento.
III. Ferrocarriles en la Zona Austral de Chile (1869-1973)
A pesar del importante desarrollo en la Patagonia chilena entre 1870 y 1973, la representación del ferrocarril fue escasa. En 1866, el gobernador de la Colonia de Magallanes, Damián Riobó, propuso construir una línea de ferrocarril para unir la rada de Punta Arenas con el yacimiento carbonífero del río Carbón. Aunque la propuesta no fue acogida en ese momento, sentó un precedente para el futuro desarrollo ferroviario en la región.
1. Ferrocarril de la Mina Loreto (1869-1902)
Con la llegada del gobernador Oscar Viel en 1868, se impulsó la explotación del yacimiento del río del Carbón. En 1869, Ramón H. Rojas obtuvo la concesión minera y se inició la construcción de una línea de ferrocarril entre la mina y el puerto de Punta Arenas. Viel puso a disposición de Rojas un grupo de presidiarios para realizar los trabajos de despeje del terreno, elaboración de durmientes y tendido de rieles.
En 1874, el ingeniero José Clemente Castro reparó las primeras tres millas construidas y prolongó la vía férrea por otras cuatro, completando un total de siete millas. La vía férrea se iniciaba en la playa del puerto, donde se había construido un muelle de embarque, y proseguía por diversas calles de Punta Arenas hasta el yacimiento carbonífero en el valle del río de las Minas.
Debido a la baja calidad del mineral extraído, la explotación debió ser paralizada a mediados de la década de 1870. Las instalaciones, equipos, locomotoras y carros fueron abandonados. En 1885, el ingeniero Alejandro Bertrand visitó el valle del río de las Minas y constató el estado de abandono de la línea férrea y las minas.
La explotación carbonífera se reactivó a partir de 1896-97, cuando Agustín Ross adquirió las antiguas pertenencias de la Sociedad Carbonífera de Magallanes. Ross reconstruyó la vía férrea y en 1900 obtuvo la autorización para construir y explotar una vía de un metro de trocha y nueve kilómetros de largo. Para el servicio ferroviario se compraron dos locomotoras a The Baldwin Locomotive Works de Inglaterra: "Loreto" y "Punta Arenas".
Tras la adquisición de los derechos de Ross por parte de José Menéndez, la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial Menéndez Behety incrementó el material ferroviario con la compra de otras dos locomotoras: "Magallanes" y "Chile".
Aunque el ferrocarril se construyó principalmente para el transporte del mineral, también se utilizó para el movimiento de cargas de terceros dentro de Punta Arenas y hacia el interior.
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