Vina Mercedes Cabernet Sauvignon: Una Experiencia Enológica en el Corazón del Maule

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Tomar el tren Sabores del Maule es una experiencia muy rica y única, donde lo tradicional está latente y muy vigente. Donde el comensal puede disfrutar de buenos y ricos vinos, comprarlos a precios muy convenientes y conocer más del turismo local y enológico.

Sábado 9AM, llegamos al anden numero 1 del tren de turismo. La estación está llena y no pareciera ser un sábado.

Buses que nos llevaran a una de las viñas participantes. La región del Maule, para dar paso a un Cabernet Sauvignon de Viña del Aromo. Degustación de Late Harvest de Balduzzi.

Un show musical criollo con palmas y guitarra, de desayuno o para picotear y contrarrestar los efectos del vino, fueron protagonistas, coronado con una leche asada casera. No son las 12.

El Resurgimiento de la Cepa San Francisco

En WiP la bautizamos como «la cepa del Papa». Fue Alvaro Tello, historiador autodidacta, empecinado en rescatar el patrimonio de variedades perdidas y los cables perdidos sobre la historia del vino chileno, quien dio la alarma sobre la tinta cepa San Francisco, a través de la redes sociales el 18 de julio. “Una nueva cepa vinífera para Chile, y la tercera en cuanto a mención histórica y antigüedad: San Francisco.

Para saber más sobre la San Francisco, Alvaro Tello explicó a WiP que él llevaba un año investigando sobre la cepa, pero como no había vinos hechos no tenía importancia lo que estaba haciendo. Nos cuenta que encontró registros de la cepa llamada San Francisco de 1646, en el libro “Relación Histórica del Reino de Chile”, del padre jesuita Alonso de Ovalle, donde aparece como cepa para vino; luego la registraría Claudio Gay y también Manuel Rojas. “La San Francisco, cuenta Tello, pasa a lo largo de toda la historia sin que nadie la haya reivindicado”.

En todo ese tiempo, según sus hallazgos, pasó a ser cepa de mérito, lo que significa -según explica-: “Cuando el Estado no tiene claro si es buena para vino o como uva de mesa, entonces deja que el productor decida qué hacer con ella.

Tello explica que San Francisco sería la misma que los peruanos llaman Negra Mollar, y ellos sí la han desarrollado pues es una de las variedades permitidas por la Norma del Pisco Peruano. Según el libro chileno “Viticultura Fundamentos para optimizar producción y calidad” de Gonzalo Gil y Philippo Pszczolkowski, se cataloga efectivamente a la San Francisco como variedad transitoria en el Decreto 521 sobre la reglamentación de la D.O. Pisco y se detalla que existen 0.2 hectáreas en Chile (2012, 2014).

Efectivamente, según explicó a WiP.cl Andrés Zurita, investigador del INIA, ellos realizaron análisis en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Vid y del Vino (ICVV) de la Rioja - y pudieron encontrar coincidencias con un tipo de marcador molecular (SNPlex) a nivel genético entre las San Francisco que tenían en su propia colección con material recolectado desde Arica a Choapa, comparadas con las variedades Rose of Peru / Semis de Goes de la colección del CSIRO (Australia); y también, con material español, portugués, italiano y francés.

Sin embargo, agregó, «dado que nuestros análisis se compararon con las bases de datos de variedades españolas, argentinas, australianas, francesas disponibles en ICVV, no hubo coincidencia con la Mollar de Canarias«. Lo que se recomienda, explicó, es realizar un análisis pareado, y con controles conocidos, a nivel de ADN para poder determinar coincidencias a nivel de genotipos, dado que es posible que su material del INIA con cepas del Norte no sea el mismo que existe en el Sur de Chile.

Para Alvaro Tello, la razón por la cual la San Francisco se fue perdiendo, como ocurrió con todas las otras cepas italianas y españolas, fue que los técnicos franceses dijeron que no servía para hacer vino. Lo curioso y fantástico sobre la San Francisco dice Tello, es que justo este año supo de tres productores vinificándola (con la cosecha 2018): ellos son José Ignacio Maturana, Cristián Ravelo y Juan Ledesma.

De ellos, fue Maturana quien, basado en los datos históricos del trabajo de investigación de Tello solicitó al SAG que se le devolviera su categoría de cepa para hacer vino. Lo que hasta ahora, que sepamos, no ha ocurrido. Habrá que ver si aparece en el próximo catastro.

Efectivamente, caminando por los viñedos de Reserva de Caliboro en el Maule, fue como Maturana se fue dando cuenta que había varias plantas entremezcladas con Moscatel; preguntó qué era y le dijeron: “Es la San Francisco, todos tienen por aquí”. Maturana nos confirmó que según respuesta del SAG a sus incógnitas: «hasta el año 1998, la San Francisco era considerada una variedad pisquera, lo que no la inhabilita para la producción de vinos, pero que a contar de esa fecha es considerada una «variedad en transición» de acuerdo al Decreto 521. El cual en su artículo 5°, enumera las variedades que son consideradas como «pisqueras». Aún así, las variedades en transición como San Francisco, País, Huasquina y Albilla, agrega la información, seguían apareciendo como variedades pisquera en la estadística del Catastro Vitícola.

Lo cual a contar del año 2017 no ocurrirá y todas ellas pasan a formar parte de la superficie de vides para vinificación en las distintas regiones/ comunas en donde se encuentren declaradas». Sin embargo, explica respuesta del SAG, hasta que no sea incluída en el Decreto 464 (cuya última actualización fue en mayo del 2018) solo podrá aparecer el nombre de la cepa San Francisco en la etiqueta de los vinos junto a su año de cosecha, no junto a su D.O.

“El vino de Maturana -nos dice Tello- nos muestra que sí se puede hacer vino. Sergio Amigo, dueño de la Viña Cancha Alegre en el Maule, también tenía algo de San Francisco en sus viejos viñedos, pero el año pasado en el incendio (del verano 2017) las perdió. «Los viejos en el campo siempre han sabido que la tienen y la mezclan con el País, dice Amigo. Yo pienso -reflexiona- que deberían hacerla sola para diferenciarse y darle valor a su vino, pero nos les interesa.

«La San Francisco explica Sergio Amigo, es diferente a la País; el grano es más grande, más redondo y el racimo menos compacto; también su piel es más delgada, por eso, agrega, los vinos resultan menos tánicos que los vinos de País.

Juan Ledesma, enólogo y dueno de Terroir Sonoro, es otro de los productores que este año vinificó la cepa San Francisco. «De todo el material viejo que hay -nos dice Ledesma- hay un 26% identificado y un 30% más que no sabemos qué es. El material de San Francisco lo obtuvo Ledesma del campo de Héctor Espinoza en San Rosendo, dice.

Fue una microvinifcación sin el objetivo de embotellar, ni comercializar el vino, solo para entender la variedad. Otras variedades que también vinificaron fueron Isabella y Moscatel Negra. La idea, explica Ledesma, es identificar el potencial de nuevas variedades que puedan ofrecer un nuevo Chile.

Y pone como ejemplo la Feria London Wine de este año, donde los productores chicos tuvieron un espacio, dentro del stand de Wines of Chile. “Éramos los únicos que estaban siempre llenos de gente, dice en enólogo; tenemos poco vino, es cierto, pero hacemos la oferta de vinos de Chile más interesante. Además sumamos valor al vino por caja exportada. Mi Moscatel está en el D.O.M. en el mejor restaurante de Sao Paulo.

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