Volkswagen Escarabajo: Historia y Apodos en México

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El Volkswagen Escarabajo es un icónico automóvil conocido por muchos nombres a lo largo de los años. En México, la historia de este vehículo es particularmente interesante, ya que los mexicanos han creado su propio apodo para referirse a este clásico coche. Desde su introducción en el país en la década de 1950, el Volkswagen Escarabajo ha sido una figura importante en la cultura automotriz mexicana.

¿Cómo le dicen los mexicanos al Volkswagen Escarabajo?

En el lenguaje coloquial mexicano, Volkswagen se conoce como “vocho”, una abreviatura de “Vochito”, que a su vez es diminutivo de “Vocho”. Este apodo se utiliza para referirse específicamente al modelo clásico de Volkswagen Beetle. El vocho es un vehículo emblemático en México, ya que fue el automóvil más vendido en el país durante muchos años y se convirtió en un ícono de la cultura popular.

Hoy en día, aunque ya no se fabrican nuevos modelos, el vocho sigue siendo muy común en las calles de México, especialmente como taxi. Los mexicanos tienen un cariño especial hacia el vocho, que se ha convertido en parte de su identidad cultural. Incluso hay clubes de fans y eventos dedicados exclusivamente a este modelo de Volkswagen.

La forma en que los mexicanos llaman a Volkswagen muestra cómo la cultura y la historia de un país pueden dejar una huella en la forma en que se utilizan y se perciben las marcas y los productos.

La historia detrás del icónico Vocho mexicano: su nombre en diferentes partes del país

El Vocho es un automóvil que ha sido parte de la cultura mexicana desde su llegada al país en 1954. A lo largo de los años, este vehículo se ha convertido en un verdadero ícono de la identidad mexicana. El nombre «Vocho» es una forma coloquial de referirse al Volkswagen Sedan en México, y su origen se remonta a la pronunciación alemana de la palabra «volkswagen», que significa «auto del pueblo».

Sin embargo, en diferentes partes del país, el Vocho tiene otros nombres. Por ejemplo, en algunas regiones, se le conoce como «escarabajo» debido a su forma redonda y curva que recuerda a la de un insecto. En el norte de México, en cambio, se le llama «bocho».

El Vocho se ha convertido en un símbolo de la cultura popular mexicana y ha sido utilizado en películas, series de televisión, obras de arte y hasta en la política. Además, ha sido utilizado por muchas personas como medio de transporte durante décadas. Aunque la producción del Vocho terminó en 2003, el automóvil sigue siendo muy popular en México y es valorado por su durabilidad, economía y facilidad de reparación.

Es interesante ver cómo una simple palabra puede tener diferentes significados y usos según la región en la que se encuentre. El Vocho es un ejemplo de cómo un vehículo puede ser más que un medio de transporte y convertirse en un verdadero ícono cultural.

Descubre los apodos más curiosos de los icónicos autos escarabajo

El Volkswagen Beetle, también conocido como «Escarabajo», es uno de los autos más icónicos de la historia de la automoción. Desde su lanzamiento en 1938, este coche ha sido objeto de apodos y nombres curiosos que han sido adoptados por sus fanáticos y propietarios en todo el mundo. Uno de los apodos más comunes del Escarabajo es «Bug», que en inglés significa «insecto». Otros apodos incluyen «Beetle», «Bugatti», «Bugster» y «Herbie», este último inspirado en la famosa película de Disney sobre un Escarabajo con vida propia.

En algunos países, el Escarabajo se conoce como «Vocho» (en México), «Coccinelle» (en Francia) y «Fusca» (en Brasil). En otros lugares, los propietarios han adoptado apodos más personalizados, como «La Pulga» o «El Cucarachero».

El Escarabajo también ha sido objeto de modificaciones y personalizaciones, lo que ha llevado a la creación de apodos más específicos, como «Baja Bug» para los modelos todoterreno, «Cal Look» para los modelos personalizados de California y «Rat Rod» para los modelos desgastados y oxidados.

Los apodos son una forma de darle personalidad y carácter a los objetos que nos rodean. En el caso del Escarabajo, estos nombres curiosos han contribuido a su leyenda y a su popularidad en todo el mundo.

El KdF-Wagen

La historia del Beetle empieza a escribirse en 1938 cuando el Canciller de Alemania, Adolfo Hitler, urgió a Ferdinand Porsche para crear un auto para la movilidad del pueblo alemán en las nuevas carreteras que se construían en la bonanza del Tercer Reich. El auto fue presentado en 1938 como el Tipo 1 pero poco después fue bautizado como KdFwagen que se puede traducir como “Fuerza por medio de la alegría” y podía adquirirse llenando una planilla de timbres que costaba 990 Reichsmarks.

Lo más interesante del KdF-Wagen es que su diseño exterior, creado por Erwin Komenda, fue muy poco alterado durante los 65 años de vida del producto que vendió 21,529,646 vehículos durante los 58 años de producción, sólo interrumpida por la Segunda Guerra Mundial.

El Vox Populi empezó a llamar al KdF-Wagen como Beetle (escarabajo) por la referencia de un periodista del New York Times a finales de los cuarenta y que describía el parecido del diseño con el insecto, hecho que no fue del agrado de VW hasta que no le quedó de otra y poco a poco fue aceptando el “mote” impuesto por la gente común y corriente.

El New Beetle de 1998

Volkswagen tenía en mente lanzar un vehículo de características “retro”, así que en 1994 los diseñadores J.C. Mays y Freeman Thomas se pusieron a trabajar en un auto llamado Concept 1, creado en el centro de diseño VWOA de California. Una vez aprobado el diseño del auto, se decidió que se fabricaría en la planta de VW más cercana al mercado objetivo del Beetle. Evidentemente esa planta es la de Puebla en México, que durante cinco años fabricó conjuntamente el clásico Beetle y el New Beetle, heredero de las formas creadas por Erwin Komenda pero no en su función, ya que el New Beetle no era un auto barato sino más bien un capricho estilístico funcional.

El Beetle 2012

Ahora ya sólo se llama Beetle, no es el new New Beetle como muchos pensaron. Este vehículo ha levantado expectativas de todo tipo. Por conveniencia de la marca y tradición, se fabrica también en la planta de Puebla siendo la única del conglomerado VAG que ha construido todas las generaciones de Beetle en la historia de VW. El diseño ahora es mucho más reminiscente al del modelo original. Las líneas exteriores son mucho más robustas y le confieren un aplomo más masculino, a diferencia del modelo anterior que se notaba más sutil y femenino.

El trabajo de diseño es obra del equipo comandado por Walter de Silva y Klaus Bischoff, quienes crearon la nueva generación del Beetle quizá basándose un poco en las líneas del concepto VW Beetle Ragster presentado en el marco del salón de Detroit en 2005. Bajo el cofre encontramos un motor de cinco cilindros de aspiración natural y de 2,480 cc (es decir, 2.5 litros para efectos prácticos). La potencia que entrega es de 170 hp en el rango de las 5,800 rpm y la fuerza de torque es de 177 lb-pie a 4,250 vueltas. La velocidad tope ronda los 200 km/h.

El motor pentacilíndrico está acoplado a una transmisión Tiptronic de seis velocidades con opción a efectuar los cambios de manera manual, con movimientos basculantes de la palanca y también ofrece un modo “Sport” que realiza los cambios ascendentes en un régimen de revoluciones mayor.

Las medidas del nuevo modelo son 4,278 mm de largo, 1,808 mm de ancho, 1,486 mm de alto y la distancia entre ejes 2,537mm. Creció en todas las dimensiones respecto con el modelo anterior exceptuando la altura, que es menor. Las suspensiones son McPherson para el eje delantero y eje “semi” rígido transversal para el trasero, los frenos son de disco en las cuatro ruedas y cuenta con ABS, EDC (Bloqueo electrónico del diferencial) y ESC (Control de estabilidad).

Los interiores están muy bien logrados, tienen un ligero sabor de clásico Beetle gracias a los paneles de las puertas con insertos al color de la carrocería así como en el tablero y el volante… ¿qué creen? el florerito que tenía la anterior versión del Beetle, desapareció, ¡afortunadamente! El cuadro de instrumentos es sencillo pero bastante ergonómico, le presenta al conductor toda la información del funcionamiento del vehículo mediante tres circunferencias, la más grande es para el velocímetro y en su interior hay una pantalla de cristal líquido con información adicional. El instrumento central está flanqueado por otras dos circunferencias más pequeñas, a la izquierda un tacómetro que marca hasta las ocho mil revoluciones y a la derecha un inmenso medidor de consumo de combustible. Un dato irónico es que las primeras ediciones del clásico Beetle en los años cincuenta no tenían medidor de combustible ¿por eso ahora lo pusieron tan grande?

Al centro del tablero encontramos un buen equipo de audio, con pantalla táctil que en el caso de nuestra unidad de prueba contaba con el sistema “Media In” que no es otra cosa que un cable de conexión oculto para el iPod. Dicha conexión está en una de las guanteras -si, tiene dos- y la calidad de audio es una de las mejores que hemos escuchado en vehículos de este rango de precio. También tiene entrada para tarjetas SD y cuenta con Bluetooth como protocolo de comunicación con teléfonos celulares. Lo más extraño es que teniendo todos estos “gadgets”, el volante no tenga controles para el equipo de audio ni el teléfono.

Un detalle que nos parece curioso es que las bocinas instaladas en las puertas, tienen un bisel iluminado que puede cambiarse de color -blanco, azul o rojo- mediante un selector en el tablero. Los asientos delanteros son amplios, cómodos y con un buen diseño para ofrecer soporte lateral en un manejo deportivo, pero son lo suficientemente mullidos como para no cansar en largos trayectos de ciudad. Los traseros también son confortables -aunque no lo parezca- gracias al aumento de dimensiones en general, la suspensión trasera es de eje “semi” rígido (eje torsional, para que no nos regañen los Ingenieros de VW). Sin duda una mejora respecto del modelo anterior que presentaba estrechez en las plazas traseras. Las tapicerías de nuestro modelo de prueba eran de piel sintética, llamada elegantemente por Volkswagen como “Leatheratte” y el diseño es muy agradable.

Manejo

Al volante se puede lograr una posición de manejo perfecta, gracias a los ajustes de altura y profundidad del volante, aunado a que el asiento puede regularse en altura también. La llave de encendido es netamente corporativa de VW y el sonido de la puesta en marcha también es muy VW, recordemos que este cinco cilindros también es usado por el Jetta VI y próximamente por las versiones de entrada del Passat hecho en EUA. La calidad de marcha es muy buena, las aceleraciones son constantes y el desempeño en general es muy satisfactorio.

En trayectos de ciudad el Beetle se desempeña con soltura, pero en carretera y con un manejo rápido, las cosas cambian un poco. El torque es bueno hasta el régimen de las 4,500 rpm, más arriba de ese rango la respuesta del acelerador se cae bastante, lo que puede comprometer algunos rebases apresurados. El balance es bueno y neutral, la suspensión es confortable y lo suficientemente rígida para hacer sentir al conductor lo que pasa por las llantas. El manejo es comunicativo y el control de estabilidad es poco intrusivo, aunque no llevamos al Beetle a condiciones extremas (eso lo haremos con la versión Turbo). La dirección es suave y comunicativa, no se siente artificial ni sobre asistida.

Un producto icónico, el Volkswagen Beetle 2012 sin duda es una compra más pasional que racional, un concepto juvenil y con “Mucha Onda”. Sus rivales directos son el MINI Cooper y algunos productos de casa como el Audi A1. Un auto muy bien pensado, ya que por fuera se ve como un deportivo y el espacio interior es suficientemente amplio como para llevar cómodamente a cuatro adultos. El área de equipaje o carga es más grande que en el modelo anterior, algo muy bueno a destacar. No es un producto barato, ni creo que sea de mucho volumen, pero sin duda en este segmento el precio pasa a un segundo plano, de lo que si estamos seguros es que se trata de un automóvil cargado de historia y que será muy bien acogido por los consumidores que no se verán defraudados por el dinero que pagan por él.

El original y extraño clásico Beetle de alambrón que acompaña al Beetle en la sesión es una extraña pieza, he aquí un poco de su historia: En el año 1968 se construyeron siete vehículos con estas características y fungieron como “embajadores” de buena voluntad, promoviendo el Mundial de Futbol de 1970 celebrado en México. Los vehículos eran completamente funcionales, la plataforma y componentes mecánicos eran de un Volkswagen Sedán, pero la carrocería, hecha por artesanos mexicanos.

Hoy día se conoce el paradero de cuatro de ellos, uno está en el Museo del Automóvil de la Cd. de México y su estado de conservación es perfecto, otro se encuentra en el Museo de VW el Wolfsburg, Alemania, en Disneylandia hay uno más y algunos rumores dicen que en la planta de VW de Puebla hay uno bien atesorado.

Fin de la producción del Escarabajo en México

La fábrica mexicana de Volkswagen, emplazada en la ciudad de Puebla, recordó ayer domingo 20 años de haber producido su último ejemplar del icónico Volkswagen Escarabajo, auto que a la fecha sigue siendo uno de los preferidos por los coleccionistas. El 30 de julio de 2003 se produjo en la planta Volkswagen de México la unidad 21.529.464 del llamado “auto del pueblo” y si bien en ese país sólo se armaron poco más de 1.6 millones de ejemplares, el último de la historia salió de su planta con la inscripción: “Volkswagen de México, último Sedán del mundo, 30 de julio de 2003”.

Pedro Sarda Cué, integrante Fundador de la Asociación Mexicana del Automóvil Puebla, dijo a la agencia EFE que la edición especial del “Escarabajo” lanzada en 2003 fue única y la mejor producida, ya que la empresa buscó hacer un modelo retro y confortable, de acuerdo con la tecnología con la que contaba la empresa en esa época. Se elaboró en dos colores, azul y beige, con llantas de cara blanca, rines cromados y carrocería ovalada, con la característica de que por primera vez era un auto sin un interior ruidoso.

El también coleccionista mencionó como dato curioso de esta última producción que los mexicanos no tardaron en “amar el diseño”, pero no así el alto precio dado a las 3.000 unidades que se produjeron, cuyos últimos ejemplares se vendieron recién en 2004. El experto añadió que esto motivó a que no pocos europeos viajaran a México con el solo objetivo de comprar uno de los últimos 3.000 autos del icónico modelo. “Cuando los mexicanos se dan cuenta de este fenómeno y ven que el auto vale la pena ya era demasiado tarde.

El Volkswagen Brasilia en México

El Volkswagen Brasilia tuvo una presencia significativa en México. Aunque no se fabricó localmente hasta más tarde, las versiones importadas fueron bien recibidas por el público mexicano. Se consideraba una alternativa más moderna y espaciosa al Vocho (Escarabajo), manteniendo la misma confiabilidad y facilidad de mantenimiento.

La producción del Brasilia en México comenzó en la planta de Puebla. Se fabricó durante varios años, contribuyendo a la diversificación de la gama de productos de Volkswagen en el país.

Modelos Actuales de Gama Alta: Touareg y Arteon

En la actualidad, el Volkswagen Touareg se posiciona como uno de los modelos más caros de la gama actual. Este SUV de lujo ofrece un interior refinado, tecnología de vanguardia y una experiencia de conducción superior. Sus motores potentes, su tracción integral y su suspensión neumática (opcional) lo convierten en un vehículo capaz tanto en carretera como fuera de ella. Las versiones más equipadas, con opciones como asientos de cuero Nappa, sistemas de sonido premium y asistentes de conducción avanzados, elevan considerablemente su precio.

Otro contendiente es el Volkswagen Arteon, un elegante sedán coupé que combina diseño sofisticado con un rendimiento sólido. Su silueta aerodinámica y su interior lujoso lo distinguen de otros modelos de la marca. El Arteon destaca por su confort, su tecnología y su conducción dinámica. Al igual que el Touareg, las opciones y los acabados de alta gama influyen significativamente en su precio final.

El Vocho Más Caro del Mundo: Un Caso Especial

La mención de un "Vocho más caro del mundo" es un caso aparte que ilustra cómo el valor de un Volkswagen puede trascender su precio original. Si bien el Volkswagen Escarabajo (Vocho) fue concebido como un automóvil asequible y popular, ciertas unidades han adquirido un valor extraordinario debido a su rareza, su estado de conservación o su historia particular. El artículo mencionado alude a una investigación que valora un Vocho en particular en 2 millones de euros (aproximadamente 40 millones de pesos mexicanos).

Es importante señalar que esta valoración es excepcional y no representa el valor promedio de un Volkswagen Escarabajo clásico. La mayoría de los Vochos se venden por precios mucho más modestos, aunque los modelos en buen estado y con características especiales (como la versión "Herbie" o modelos de exportación) pueden alcanzar precios más elevados.

Clásicos y Ediciones Limitadas: El Valor en el Mercado de Coleccionistas

Más allá del Vocho, Volkswagen ha producido otros modelos clásicos y ediciones limitadas que han ganado un valor significativo en el mercado de coleccionistas. Estos vehículos, a menudo raros y codiciados, representan una parte importante de la historia de la marca y atraen a entusiastas dispuestos a pagar sumas considerables por poseer un pedazo de ese legado. Algunos ejemplos notables incluyen:

  • Volkswagen Karmann Ghia
  • Volkswagen Tipo 2 (Combi/Transporter)
  • Volkswagen Golf GTI (Primera Generación)
  • Volkswagen Corrado VR6

El valor de estos clásicos depende de varios factores, incluyendo su estado de conservación, su rareza, su historial de propiedad y la demanda del mercado. Los modelos restaurados profesionalmente o conservados en condiciones originales excepcionales suelen alcanzar los precios más altos.

El Escarabajo: el producto hippie del nazismo

La historia del ya mítico Volkswagen Escarabajo para los que no la conocen les va a sonar sorprendente por 2 importantes detalles: El desarrollo del Escarabajo, inspiró los inicios del Porsche y segundo, fue Hitler quien lo mandó a construir. Así es, durante las 3 primeras décadas del siglo XX, el ingeniero alemán, Ferdinand Porsche, se encontraba desarrollando un auto deportivo, enfriado por aire y de prestaciones que estaban en incipiente desarrollo. Los primeros prototipos trajeron el VW Tipo 1 en respuesta al gobierno alemán que pedía un Volkswagen, o bien traducido al español “Auto del pueblo”. Se buscaba un auto práctico y accesible en costo.

Entrada la década del 30, Hitler exigió que se concretara el desarrollo del modelo, dado que las circunstancias económicas requerían un motor simple e indestructible. Aunque en sus orígenes estaba destinado para la familia, sus primeros kilómetros los protagonizó junto a los alemanes en los 6 años que duró la guerra.

Usos del Escarabajo hasta el día de hoy

Su internacionalización no tuvo el mejor recibimiento, sobre todo desde Estados Unidos, quienes históricamente gustaron de motores V8 de gran potencia y performance… Todo eso terminó con la década de las flores. En los años 60, el Escarabajo - y también la Combi, que usa el mismo motor, pero de mayor cilindrada- se convirtió en el ícono de un movimiento que iba- o va- en contra del consumismo desmedido de los norteamericanos.

Desde ahí a la fecha, el Vokswagen Escarabajo se democratizó. Los puedes ver o haber visto para muchos usos. La simpleza de su mecánica fue su llave al éxito. El motor original, donde predominaron los que tenían 1.3 o 1.6 litros, era un motor bóxer de pistones transversales, que le da el sonido característico al Escarabajo… Como dicen algunos, le dan ese ronroneo al gatito.

Mismo tipo de motor, pero con otras tecnologías, utilizan los Porsche y los Subaru. Este motor, en el caso del Escarabajo, tiene como mayor innovación que, al igual que muchas motos, no utilizan radiador con líquido refrigerante, ni bomba de agua, ni termostato, ni nada con agua. Como dicen los puristas, “el agua es para las plantas”. No tiene ningún accesorio electrónico, más allá de los que tienen encendido electrónico; pero no utilizan ni defrost, ni aire acondicionado, ni panel LED, menos control de estabilidad, nada. Es el auto, un cuenta kilómetros, un marcador de combustible, motor, ruedas, caja de cambios y listo.

Al no utilizar agua, no corres el riesgo de que una manguera se rompa por calor o desgaste. Esto haría que botara el líquido del radiador fundiendo tu motor. El motor del Escarabajo se enfría por aire, con la ayuda de un radiador de aceite. Además, detrás del motor, se esconde una suerte de campana o receptáculo, donde va una turbina que gira a la par de las rpm del motor. Esa turbina transporta aire que ayuda a enfriar.

En tanto, el radiador de aceite, detrás de la turbina, enfría el lubricante para que trabaje siempre a temperatura óptima. Si el Escarabajo tiene esos componentes en buen estado y un motor bien ajustado y mantenido, no debería sufrir calentones nunca. Y si ocurre, se manifestará con un ahogo del motor, obligándote a parar un rato a disfrutar el paisaje. Si es que sufres un calentón, difícilmente será en la ciudad. Te ocurrirá en carretera, luego de haber rodado varias decenas de kilómetros. Una cosa que dicen los manuales. Los 2.5 litros de lubricante que utiliza se recomiendan cambiar cada 3.000 kilómetros.

Escarabajo con vocación 4x4

Son muchos los usos que se les ha dado al Escarabajo, pero hay una tendencia que pocos conocen y algunos ni se imaginan. El Escarabajo puede andar por otros lugares, donde un hatchback o citycar normal no llega. Bajando un poco la presión de aire de tus neumáticos, puedes meterte en algunas partes en arena o subir a la cordillera. No deberías tener mayores problemas si vas a la velocidad del paisaje.

Su tracción trasera y su motor, también atrás, ayudan a la eficiencia de los poco más de 30 HP que tiene el bólido. El peso atrás ayuda a hacer más eficiente la potencia y el torque. Algunos los hacen “Baja” poniendo ruedas grandes para jeepear mejor. Si alguna vez fuiste de vacaciones a Brasil, podrás haber visto buggys, tal vez hasta hiciste un paseo en ellos. Bueno, esos buggys, tienen exactamente el mismo motor que las Combis y Escarabajos, solo que al tener carrocería de fibra, son mucho más livianos, incrementando su potencia y desempeño en las dunas.

El New Beetle no es un escarabajo

El día que anunciaron que el Escarabajo seguía vivo cuando presentaron al New Beetle, mintieron. No fue más que lanzar un vehículo de terminaciones redondas colgándose del prestigio, nostalgia y simpleza del Escarabajo. El New Beetle no es enfriado por aire, su motor y tracción están adelante; no es simple, ni menos barato. Además, nadie te sonríe si te ve pasar por la calle.

Eventos y viajes en Escarabajo

Como habrás notado, el Volkswagen Escarabajo, más que un auto, es folclore. Hace más de 20 años, en Santiago nació el Club Beetlefriends Chile. Un club de fanáticos, que comenzó como una junta con sus autos alrededor de una parrilla, donde se intercambiaban anécdotas y datos mecánicos. Hoy son mucho más. Son una comunidad a lo largo de todo el país. Es más, comunidades de Escarabajos como esta y de todo Latinoamérica, sagradamente los 22 de junio, organizan el encuentro por el Día Mundial del Escarabajo.

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