La tercera generación (1991 -1998) del Volkswagen Golf arribó al mercado precedido de una gran campaña comercial que resaltaba la seguridad de este modelo, gracias a los avances realizados en la construcción de carrocerías, democratizando la seguridad pasiva. De la mano de este modelo, debutaron las versiones VR6 con motor de seis cilindros, sistema de control crucero y los primeros motores diésel con inyección directa.
En el caso particular del mercado chileno, lo conocimos proveniente de México, en sus variantes GL y GLX, con motores de 1.8 y 2 litros. Me tocó ver en el garage de un coleccionista privado, un ejemplar único de un GTi correspondiente a esta camada, además de algunas escasas versiones Variant o Station Wagon. También conocimos como Vento al sucesor del Jetta, que no era otra cosa que el Golf sedán, con motores de 1.8 y 2 litros.
Diseño y Características Generales
Analizando su propuesta de diseño, podemos ver que una de las características más notables son sus proporciones completamente rediseñadas, que la dan un aspecto más soberbio. Eso sí mantiene la sobriedad que siempre lo ha caracterizado, generación tras generación. Basta ver su frontal con sus luces bifocales, que flanquean una máscara en la que destaca el logo cromado VW en relieve al centro, del que se extienden hacia cada costado un listón cromado que parece adentrarse en las luces.
La parte baja del paragolpes lleva una gran toma de aire central con dos neblineros de forma rectangular en las esquinas. Un sutil listón cromado recorre el contorno inferior. Visto de costado, por debajo de los tiradores de las puertas se integró una llamativa línea de carácter, que sólo es interrumpida por los pasos de ruedas, desplazando “visualmente” el centro de gravedad del auto hacia abajo, otorgándole un aspecto más sólido y firme sobre el pavimento. Sume a ello dos elementos típicos del modelo: las columnas C y la línea de techo con trazados completamente nuevos.
Sus pronunciados pasos de ruedas, su larga batalla y neumáticos aro 17, le confieren un aspecto vigoroso. Por detrás, destaca la precisa geometría de sus luces posteriores, seccionadas en dos por el portalón trasero, en cuya parte alta se sitúa un spoiler con la tercera luz de freno integrada, que da paso a una amplia zona vidriada, en la que luce muy elegante el limpiaparabrisas posterior, mientras que los ópticos traseros de combinación rojo/blanco, se hacen más estrechos hacia la zona interior del portalón.
El borde de carga bajó en 665mm, comiendo parte de la superficie del paragolpes trasero, pero facilitando las labores de carga y descarga. Su maletero admite 380 litros (30 litros más que el anterior). Sus cotas alcanzan los 4.255mm de largo (56mm+ que su predecesor), 1.799mm de ancho (13mm+) y 1.452mm de alto (28mm-). Su batalla llega a los 2.637mm (62mm+). Calza neumáticos Bridgestone Turanza de medida 225/45 R17 con llantas de aleación de cinco rayos dobles bitonales (negro/aluminio cepillado) de diseño «Madrid», que reemplazaron a las de diseño Dijon del modelo MY15.
Interior y Equipamiento
Sus nuevas dimensiones le dieron al Golf un concepto de espacio optimizado, donde a pesar de la reducción de altura, comprobamos que hay espacio suficiente para nuestra cabeza. Su largo interior aumentó en 14mm, lo que se tradujo en más espacio para los pasajeros que van en las plazas traseras, que ganan en espacio para las piernas.
Basta con tener la llave en el bolsillo, para que sólo tiremos de la manilla de la puerta, y así accedemos al puesto del conductor, él que nos agrado por lo cómodo y espacioso que resulta, agradeciendo, quienes somos altos, el hecho de que la posición del asiento esté más hacia atrás. El revestimiento interno de las puertas, combina plásticos duros, que resultan agradables al tacto, además de aplicaciones de Piano Black brillante, los tiradores llevan recubrimiento satinado.
Los comandos del pack eléctrico (alzavidrios) ubicados en el apoyabrazos son fáciles de usar (con sistema de subida y bajada de un toque para las cuatro ventanas). Detrás del volante, al lado izquierdo va la palanca para señalizar virajes y regular el alcance de las luces. La calidad de sus terminaciones no tiene nada que envidiarle a las de sus rivales de procedencia europea. Al lado izquierdo del tablero encontramos el comando de las luces de posición, bajas, altas y neblineros (delantero y trasero).
Lo anterior se aprecia en su más que completo cuadro de instrumentos analógico, conformado por dos relojes de contorno cromado. El izquierdo alberga el tacómetro e indicador del nivel de temperatura del líquido refrigerante del radiador, además de ciertas luces de advertencia. El reloj derecho alberga el velocímetro y el indicador del nivel de combustible.
Más abajo encontramos el espacio destinado al módulo de infoentretenimiento con pantalla táctil con 8 parlantes, pero particularmente la versión que pudimos conocer, equipa el sistema de sonido Composition Media con una generosa pantalla, que dispone de tecnología gestual (recorrido rápido del dedo sobre la superficie, algo parecido a lo que usan los celulares inteligentes). Tiene preinstalación para teléfono (Bluetooth) y un puerto USB. Los interfaces USB y AUX-IN van en un compartimento individual situado en la consola central, delante de la palanca de cambios. Además, tanto ésta como el freno de mano van revestidos en cuero (la palanca propiamente tal, lleva revestimiento Piano Black).
Los mandos del climatizador automático bizona, combina mandos circulares y pulsadores, con dos pequeños displays, que informan de la temperatura ajustada (nos hubiese gustado que esta información se replicase en la pantalla del computador de abordo), para efectos de no tener que quitar la vista del camino mientras conducimos. El espacio que ocupa la palanca de cambios, alberga un interruptor al costado izquierdo, que permite encender o apagar su planta propulsora. Algo que nos resultó peculiar, es que VW aún considera el encendedor de cigarrillos como parte de su equipamiento de serie (un elemento que otros fabricantes han eliminado de plano).
Motor y Rendimiento
Bajo el capó, el Golf monta un propulsor bencinero turboalimentado, que le confiere un desplazamiento de 1.398 c.c. con cuatro cilindros en línea y sistema de inyección directa estratificada (TSI), que a contar del año modelo pasó desde 140 a 150CV disponibles a 6.000 vueltas, mientras que su torque se mantuvo en los 250Nm, disponibles cuando el tacómetro se ubica entre las 1.500 y 3.500 vueltas, los que advertimos al manejarlo con la caja en modo deportivo (Sport «S») durante nuestra prueba citadina, muy útil al momento de tener que salir de una rotonda o realizar adelantamientos rápidos.
En lo que a performance se refiere, su velocidad punta, declarada por la fábrica, es de 216 km/h, tardando 8,2 segundos en alcanzar los 100km/h, cinco centésimas menos que el motor de 140CV.
Seguridad
Volkswagen siempre se ha caracterizado por dotar a sus vehículos de un buen nivel de seguridad (particularmente alto en sus modelos de gama alta como son Golf,Tiguan y Touareg). El Nuevo Golf VII no podía ser menos. A lo antes mencionado, se suman los consabidos sistemas de antibloqueo ABS, Control de Inercia de Motor (MSR), Sistema de Control de Estabilidad (ESC), de Control de Tracción (ASR) y Bloqueo Electrónico de Diferencial (EDS), lo que le ha valido ser reconocido por el IIHS de EE.UU.
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