Historia de los Colegios Diaconales San Felipe, San Esteban y San Nicolás

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El miércoles 12 de mayo, ingresé al despacho de Hugo Montes Ibáñez (44 años), administrador de los colegios diaconales San Esteban, San Felipe y San Nicolás, todos fundados por su padre, Hugo Montes Brunet, y propiedad de la familia. No fue fácil hacer esta entrevista. Buscaba la versión oficial de los colegios sobre los graves testimonios de ex alumnos del San Esteban acerca de comportamientos impropios de Montes Brunet, su ex rector.

Lo que encontré fue un hombre que habló con transparencia y con dolor. Durante la hora y media que duró esta entrevista, Hugo Montes Ibáñez se fue enterando de la magnitud de los antecedentes que serían publicados por CIPER un día más tarde.

Denuncia por Abusos y Reacción del Colegio

-¿Conoció usted de la denuncia por abusos contra el ex rector de este colegio Hugo Montes, que presentó el joven Eduardo Williams alumno del colegio San Felipe primero y luego del San Esteban, ambos de propiedad de su familia?

Sí, ese niño llegó como a estas alturas del año a este colegio. Yo era el administrador del colegio y eso es lo que sigo siendo hoy: administrador de los tres colegios diaconales. Su denuncia fue una situación que nos dejó bien desconcertados.

No me acuerdo la verdad de las cosas. El niño nunca vino a hablar conmigo. Al niño yo no lo conozco de cara, tampoco al papá. Pero sí recuerdo que fue en ese tiempo un tema sabido y conversado, y que participó el centro de padres frente al estupor que provocó.

El niño, que venía trasladado por una situación familiar que había sufrido -no sé si sus padres se estaban separando o si fueron problemas económicos-, francamente no lo sé, llegó al San Esteban y con el mandato de la directora del colegio San Felipe para que lo acogieran acá. Y lo acogió mi padre. Y, bueno, ahí interpusieron una demanda formal en Carabineros.

Me acuerdo que el centro de padres llamó a este papá y se reunieron, conversaron, y después de una o dos reuniones, muy rápido, el papá del niño llegó a la conclusión de que lo que él pensaba que podía haber sido un delito, no lo era. No, él lo redactó, entiendo que de motu propio. Yo sé que de esa conversación, en donde participó el presidente del centro de padres, él llegó a la convicción de que no había delito.

-La versión que entregó al Arzobispado Eduardo Williams hijo, es que después de que el se trasladó a este colegio, vivió una situación en qué Montes trató de besarlo y dio otros detalles. Al día siguiente se interpuso la denuncia.

-El pasado jueves 6 de mayo, Eduardo Williams declaró ante el Arzobispado de Santiago. Y se le tomó una transcripción de su denuncia. Eso automáticamente inicia una inspección, que ya está en marcha.

Como administrador de estos colegios tuve mucho que ver en el sentido que estaba informado sobre las cosas que estaban ocurriendo. No recuerdo cómo me informé de esa denuncia, pero desde el momento en que lo supe, absolutamente desconcertado, dije: veamos lo que está pasando, inmediatamente. Lo que sí nunca conversé con el niño, nunca conversé con el papá ni con la mamá.

No hubo intercambio de teléfonos, ni de de cartas ni de nada. Por eso digo que no tuve nada que ver directamente. Pero que estuve involucrado en el asunto, con todo lo que eso significa, sí.

Retractación de la Denuncia y Acuerdo

-Para que el padre se retractara de la denuncia judicial sobre lo ocurrido con su hijo. Estoy absolutamente consciente de eso, no tengo ninguna duda de que se trata de algo grave.

-Entonces, si hubo una retractación de una denuncia grave lo lógico es que hubo un acuerdo entre el padre del joven que acusaba con el centro de padres y con su padre, el rector y el acusado.

Por eso digo, se reunieron, conversaron. No me cabe duda que no fue una reunión de pasillo. El presidente del centro de padres de ese tiempo, Rodrigo Rojas; más el papá del niño, mi padre y Juan de Castro, el vicario para la Educación, quien falleció después. Esas son las cuatro personas, que yo tenga conocimiento, que participaron en la conversación. Se reunieron formalmente, por lo menos en una oportunidad.

-¿Por qué un sacerdote que es vicario para la Educación del Arzobispado de Santiago se reúne con las dos partes cuando hay una denuncia grave en la justicia contra un diácono de la Iglesia?

-Se reunieron, ¿y qué hablaron? Porque sabemos que el padre del niño estaba indignado. Sí.

-Y no se trata de un niño que se guarda la historia. La cuenta de inmediato. Eso marca una diferencia con otras denuncias de abuso. Y también habla de una buena comunicación entre el niño y sus padres.

No sé. Yo no estuve. Me encantaría saber quién es esa persona.

-¿Ni siquiera indirectamente?

A ver. Tal como le señalé, yo estuve involucrado en todo el asunto, pero en nada sobre la conversaciones que tuvieron. No. Mire, hubo conversaciones con mi papá, pero yo siempre fui partidario de que si había una denuncia, ésta tenía que seguir su curso.

No, entero no. Tengo algunas partes, pero no entero. Si recuerdo algunas cosas: que se llamó a declarar al papá del niño y que éste, por lo menos en una oportunidad, no fue, aunque no sé si fue después. Yo siempre dije ojalá que el papá vaya y declare. Y a mí me interesaba que las cosas siguieran adelante.

Salida de Hugo Montes Brunet de la Rectoría

-¿Qué relación tiene la presentación de esta acusación ante la justicia con la salida de Hugo Montes Brunet de la rectoría?

Esto tiene una historia mucho más antigua. Cuando partimos con este proyecto, mi padre tenía 59 años y decía que se sentía viejo para partir. Nosotros le decíamos dale, te gusta esto y has sido educador toda la vida. Se animó y partió. Y yo le dije que no me preocupaba el partir, sino el cuándo terminaba su tarea. Porque las instituciones quedan y las personas pasan. Y él dijo “cuando cumpla 75 años voy a dejar mi responsabilidad”. Y así se fue planificando. Porque una de las cosas buenas que nosotros hemos hecho es planificar. Fue profesor jefe, dejó de ser profesor jefe. Lo último que dejó fue Lenguaje, que siguió incluso después de que fue rector.

-Eduardo Williams Valero, el padre del niño, no es iletrado, es un profesional. Toma la decisión, hace una denuncia grave y luego llega a un acuerdo y el juicio se cierra.

Yo creo que fue a partir de las conversaciones que tuvieron, imagino. ¿De mi familia? No, jamás.

El colegio es un colegio chico, cordial. A ver, si usted me pregunta, yo siempre fui partidario de que las cosas siguieran su rumbo por la justicia. Me gusta que las cosas se investiguen, que es lo que corresponde.

-Lo que afirma Eduardo Williams hijo es que en las conversaciones que tuvo su papá con Hugo Montes Brunet y con el abogado Rojas, se puso como condición que el rector se alejara de los colegios diaconales.

-¿No aparece una extraña coincidencia que el rector deje su cargo al mismo tiempo que en tribunales se presenta una denuncia por abusos en su contra?

Lo entiendo. Me alegra la precisión. Yo recuerdo que mi padre dijo que la denuncia le resultó incomprensible. Y que dijo “yo quiero dejar todo”. Lo afectó la denuncia. Mi padre es una persona súper positiva, bien carismático, entusiasta, tirador para arriba. Pero pocas veces lo he visto tan dolido, porque él se acercó -y tengo la convicción y lo creo- para acoger a esta familia que venía llegando al colegio. Ese es su estilo. Sí, de siempre. Uno de los lemas que tenemos en nuestros colegios es que la educación es personal o no lo es.

Compensación y Devolución de Matrículas

Eso no fue una compensación, según entiendo, ni que el papá del niño lo haya pedido ni mucho menos. Fue la devolución de las matrículas de ingreso o cuotas de incorporación, más las matrículas en que el papá había incurrido de gastos por traslados. Eso fue efectivamente. Y eso sí lo recuerdo perfectamente. Mi papá ahí lo hizo pésimo, porque por un asunto de impulsividad, de apurón que es, él le giró por una cantidad equivalente a eso…

Según recuerdo eran dos millones de pesos, una cosa así, porque eran dos niños, cien UF más la matrícula.

-Recapitulemos: tenemos la denuncia de un profesional que en estos momentos tiene 23 años, que va al Arzobispado a hablar con dos sacerdotes a quienes entrega una serie de antecedentes graves. En este caso, no cabe la pregunta de por qué no hizo la denuncia en su momento, ya que esta persona sí la hizo en 2001 y ante la justicia. A esto se suman todos los rumores que se generaron en el colegio y la salida del rector.

Yo por lo menos nunca lo entendí como lo señala. Quiero ser bien claro. Son dos niños y un poco más de dos millones de pesos de ahora. Eso me coincide con el valor de dos matrículas anuales.

-Nunca, nunca. Al respecto le quiero decir: este colegio no lo manejo solo tampoco. Claro, tengo hartas responsabilidades y no me quiero lavar las manos ni mucho menos, pero cada colegio tiene su director y su administrador. Cada colegio tiene su encargado de formación y sus equipos directivos. Nosotros somos de un estilo de liderazgo bastante horizontal. Si algo nos caracteriza es la cercanía en todo ámbito con los chiquillos. Habríamos sabido de otros casos. Yo nunca he recibido una carta. Que yo sepa los directores tampoco. Me lo habrían señalado. La gente de la pastoral, tampoco.

Es efectivo que surgieron rumores al momento de esta denuncia. Absolutamente.

Impacto Personal y en la Comunidad Escolar

-¿Qué le ocurrió a usted en lo personal?

Mucho dolor, mucho dolor. Yo quedé súper desconcertado. Para mí fue sorpresivo. Pero siempre tuve la claridad de que, bueno, hay que escuchar a los niños, hay que escuchar a los papás. Ver los asuntos, atenderlos, pero fue jodido. Y muy doloroso para toda la comunidad escolar, no sólo para mí y mi padre.

-Eduardo Williams, su padre, su madre y su abuelo, nos dicen que él se decide ahora a presentar la denuncia ante la Iglesia porque ellos tenían el compromiso de que Hugo Montes Brunet nunca más iba a pisar sus colegios tras ese episodio.

A ver, mi padre ha seguido viniendo siempre a sus colegios, por lo que la molestia la debieron haber tenido desde el día siguiente. Lo que pasa es que ha disminuido su presencia. El no ha seguido con clases, está mayor. Viene saliendo hace unos días de la clínica, pero en general está bien. Sigue con su poesía. Y en el colegio sigue siendo el gran animador, aunque no tenga ninguna responsabilidad, lo que me parece muy justo a su edad. Eso ha sido paulatino, ha ido dejando responsabilidades.

Testimonios de Ex Alumnos

-Aquí hay una investigación rigurosa y larga en la que nos encontramos con testimonios de ex alumnos del colegio San Esteban, varios de ellos con su nombre. Algunos son profesionales, que nos hablan de una serie de comportamientos impropios de Montes Brunet, lo que le da credibilidad a lo que dice Eduardo Williams.

-Son varios testimonios de jóvenes que incluso grafican situaciones anteriores a 2001. Hechos que ocurrieron en 1997, por ejemplo.

-¿A qué cree que se deben estos testimonios? ¿A un complot contra su padre o contra este colegio?

Entiendo lo difícil que debe ser esto para usted: escuchar estas preguntas sobre su padre, e intentar dar algunas respuestas. Porque hasta donde sabemos, se trata de profesionales que no tienen nada que ganar con estas denuncias, y no hay indicios de que estén actuando concertadamente. Eso lo sé perfectamente. A ver, en relación a lo primero, quiero decir que acá no hay ningún complot contra el colegio. Yo no dudo de que se trata de jóvenes que están en forma responsable haciendo llegar sus declaraciones, testimonios o denuncias. No tengo idea de lo que me está señalando. Y sobre esta denuncia precisa que me señala, ya le dije que era un tema conocido y que claramente se conversaba. Y había papás que venían y me lo planteaban a mí. Esa información yo nunca la tuve. Aún cuando fuera mi padre, con mucho dolor. Fíjese bien lo que estoy diciendo, porque es tremendo. Cuando se trata de cosas en que hay niños involucrados, es muy delicado, muy delicado.

-A veces hay hijos que no quieren ver.

-Pero sigue siendo muy duro asumir que un padre tiene una conducta impropia.

-Porque lo lamentable es que no tenemos sólo el testimonio de Eduardo Williams y su familia. Hay más profesionales, personas responsables que se atreven a decir con su nombre otros episodios y que no buscan dinero.

-Uno de esos ex alumnos de estos colegios dice que cuando contó a sus profesores sobre las visitas a Pomaire e Isla de Maipo, donde el rector les pidió bañarse desnudos todos juntos con sus compañeros y él mismo en la piscina, lo echaron del colegio.

Le prometo que me sorprende oír algo así. ¡Yo salto, pues! ¡Salto! Si eso no se puede hacer. A ver, quiero precisar lo que usted señala sobre lo de Isla de Maipo y Pomaire. Es cierto que mi padre iba con chiquillos habitualmente. Y efectivamente hay piscinas en las dos casas. Desde que mi padre era rector del Saint George iba con chiquillos de viernes a sábado, a veces acompañado por mi madre, a veces con otros profesores, a veces solo. Con alumnos normalmente de segundo o tercero medio. Esa es la edad en que él tiene mayor empatía con los chiquillos. Y me acuerdo que su Volkswagen se rebasaba y que había colas en el colegio con los niñitos que querían ir. Eso es lo que recuerdo. Y él permanentemente iba para allá. ¿Por qué? Mi padre siempre ha tenido un gran interés por conversar, y seguir conversando. El tema de la amistad, de cómo están los chiquillos, siempre ha sido una preocupación para él. Cuando partió con los colegios él dijo que se iba a preocupar de su desarrollo integral. No, no.

Lo que sí es que esa casita de Isla de Maipo la tenemos desde los años 60. Era nuestra casa familiar de veraneo. Y los niños y los vecinos llegaban. Era una casa de puertas abiertas.

-Un ex alumno cuenta que cuando fue a uno de esos retiros estaba en una de las parcelas un “niño Canela” ¿Qué significa “un niño Canela”?

Sí, Canela está en la Cuarta Región y fue un lugar donde como colegio nosotros durante nueve o diez años, no sé cuántos, íbamos a servicios cuando partimos. Un lugar en ese tiempo muy pobre y que hoy lo sigue siendo. Tal como después hemos ido a otros lados.

-¿Eran becados o apadrinados?

Un niño de allá estudió aquí su enseñanza media.

-Este ex alumno afirma que este niño “Canela” con el que se encontraron en una de las parcelas del ex rector, no quiso dormir con ellos, sino con el rector.

Eso es muy delicado. Como comprenderá, buscamos una explicación a esto por parte de su colegio, de su familia. Yo le agradezco. Lo primero, para mí no hay ningún com...

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