Skoda es una de esas marcas de larga data, porque posee un diario de vida que comenzó a escribirse nada menos que hace 125 años, un lejano 1895 cuando Václav Laurin y Václav Klement fundaron la compañía.
Las calles de Praga, la hermosa capital de la República Checa, están atestadas de autos de la marca Skoda, la centenaria firma local que hoy pertenece al gigante Volkswagen, y que 40 años atrás llegara en masa a Chile.
Pero si en Praga hay un Skoda por cada tres autos, en Mladá Boleslav, la sede de la firma ubicada una hora hacia el norte de la capital, y el lugar donde en 2010 se fabricó medio millón de unidades, la relación es todavía más potente, de ocho o nueve autos por cada 10.
Y es que los checos se sienten orgullosos de su marca, de su impresionante historia y de la calidad de autos que están fabricando hoy, y lo demuestran prefiriéndola en su elección final. Lo que sí prefieren ignorar, o más evidente aún es que definitivamente no les agrada, es que sean comandados por los alemanes de Volkswagen.
Claro, la historia entre ambos países no juega a favor de esta propiedad, pero no hay nadie en Mladá Boleslav que no crea que si en 1990 Volkswagen no la compraba, la firma fundada en 1895 por Václav Laurin y Václav Klement habría desaparecido.
Lo cierto es que Skoda es hoy un gran negocio para Volkswagen tras ingresar 8.700 millones de euros y vender 762 mil autos en 2010, y tener proyectado duplicar esas cifras para 2018. Skoda son números azules para el grupo, pese a que recién está abriendo sus puertas de par en par a mercados como el chileno, con el que le une una relación de dulce y de agraz.
Lo dulce data de mediados de los 90, cuando el Fabia sedán comandó una venta anual de 430 unidades, años en que el promedio era de 400 autos. Lo agraz es del primer lustro de la década pasada, cuando Skoda era una marca casi simbólica en Chile.
De hecho, podría decirse que sigue siéndolo, si se considera que sólo se han vendido 500 autos en los últimos cuatro años. No es mucho en este mercado.
Pero claro, la mala paridad del euro y la ausencia de modelos claves en segmentos masivos han atentado contra la explosión comercial de esta entrañable marca checa.
Pero el nuevo plan comercial de la marca apunta a sacarla de la inercia actual, donde sólo se venden el Fabia y el Octavia, ambos en dos versiones. Y lo primero es desarrollar el concepto diésel, que implica más economía de combustible y menores emisiones.
Con la introducción en septiembre de la norma Euro 5 para bloques diésel, Skoda desembarcará una versión petrolera para el Fabia (1.6 TDI de 105 Hp), y otra para el Octavia (2.0 TDI de 140 Hp).
Sin embargo, será el nuevo Yeti el modelo llamado a duplicar las entregas de la firma importada por Maco cuando se introduzca en septiembre próximo. Se trata de un crossover compacto, de 4,22 metros de largo, pero una habitabilidad impresionante según pudimos constatar en pruebas realizadas en las cercanías de Praga.
Sus plazas traseras son individuales y pueden desplazarse longitudinalmente, abatirse e incluso extraerse muy fácilmente, obteniendo de ese modo un vehículo muy flexible y altamente versátil.
Su nivel de calidad de construcción y equipamiento es muy alto, y a Chile llegará en versiones 4x2 y 4x4, con motores totalmente nuevos desarrollados por el grupo.
Con tracción simple habrá disponible un 1.4 TSI de 122 Hp y caja mecánica, un 1.2 TSI de 105 Hp con caja DSG, y un 1.6 turbodiésel de 105 Hp con caja mecánica (aunque podría ser un 2.0 de 110 hp). Con tracción total habrá un motor 2.0 TDI de 140 Hp y caja DSG.
Todos tendrán de serie doble airbag, frenos ABS, aire acondicionado, kit eléctrico completo, llantas aro 16, neblineros, sistema de sonido con conectividad total y volante multifunción. Las versiones automáticas agregarán airbags laterales y techo de vidrio; la 4x4 incorpora control de descenso.
La marca quiere vender unas 100 unidades del modelo este año, y unas 200 en un año completo, lo que permitiría a Skoda llegar a 400 unidades anuales.
Skoda es una gran marca por donde se la mire. Sin embargo, en Chile no ha logrado crear marca, ni una red suficiente que le de mayor visibilidad. Y no sólo es poco conocida por la gente, sino que, además, hay malos recuerdos setenteros, de cuando los autos llegaron a Chile y eran de pésima calidad.
Sin embargo, Porsche Chile parece decidido a darle una oportunidad a Skoda, y es así como se ha preocupado de actualizar su line-up con los mejores productos de la marca. Y el Superb no es cualquier auto, sino el estandarte de todo el potencial que tiene Skoda. El Superb que aterriza ahora en el país es la tercera generación del sedán, y está construido sobre la plataforma modular MQB.
El Skoda Superb 2017 llega a Chile con precios de $22.990.000 (Elegance 1.8) y $23.990.000 (Elegance 2.0).
En Chile, los modelos de auto que luce actualmente Skoda son:
- Skoda Fabia
- Skoda Scala
- Skoda Kamiq
- Skoda Octavia Sedan
- Skoda Karoq
- Skoda Kodiaq
- Skoda Elroq (100% eléctrico).
En términos generales podemos decir que este producto está incrustado en uno de los segmentos más reñidos del mercado chileno, tomando como referencia que son justamente los SUVs medianos los que se llevan más de la mitad de la torta, y en este caso particular se produce un duelo fratricida porque el Skoda Karoq compite directamente con sus hermanos de grupo SEAT Ateca y, en menor medida por supuesto, con el Volkswagen T-Cross.
Este ejemplar posee muchos atributos, ramillete de cualidades del que tomamos los cinco puntos más relevantes:
- La durabilidad es el sello de la marca: A través de los años Skoda ha demostrado que la longevidad de sus productos es valorada, es una ventaja que habla muy bien de la forma en la que construye sus automóviles. Que los ejemplares producidos por Skoda sean capaces de permanecer casi intactos pese al paso del tiempo y de los kilómetros, asegura un valor de reventa mucho mejor que el de la mayoría de sus competidores; no es algo de menor importancia cuando nos movemos en un segmento generalista.
- Propuesta estética acertada: El diseño exterior exuda elegancia, no intenta lucir sofisticado a la fuerza ni recurre a soluciones efectistas para causar una buena impresión. Exteriormente se ve robusto y anguloso, destacando además la proa colmada de detalles muy bien pensados y en un sentido práctico es meritorio el trabajo que se realizó en la zaga, porque las luces de posición cumplen su tarea con eficiencia a pesar de la pequeña carcasa que cubre el conjunto. Skoda nos demuestra que la funcionalidad no tiene por qué enemistarse con la belleza.
- La seguridad no afecta el precio: Tomando como referencia lo que ofrecen algunos rivales de origen no europeo, podemos decir que el Karoq está muy por encima de ellos en el ámbito de la seguridad. Hablamos de una dotación de seguridad tan abundante como la que presentan las marcas Premium, con la diferencia que para obtener todo lo nombrado, más los aditamentos destinados al confort, que son muchos, el comprador no alcanza a desembolsar 20 millones de pesos.
- Una marca con sólido respaldo: Skoda no es una de las marcas más conocidas en Chile, a pesar de que incluso se ensamblaron algunos de sus modelos en nuestro territorio, en la década del setenta. Porsche Chile ofrece un gran respaldo comercial, un soporte que eleva la confianza y que se honra mediante una completa red de concesionarios y servicio técnico a lo largo del país. Para el comprador promedio gastarse casi 20 millones de pesos en un automóvil no es cualquier cosa, por lo que es de suma importancia que el respaldo sea sólido y que el cliente sienta que tomó una buena decisión.
- Un andar sin debilidades: Lo primero que destaca es la abundante oferta de torque del motor 1.6 TDI, un bloque que desde las 1.500 vueltas por minuto ya está en condiciones de empujar en los ascensos y entregarnos velocidad en las rectas. La suspensión es confortable y aplomada, mientras que en la cabina se disfruta de una total insonorización; la alta calidad de los polímeros ayuda en este sentido.
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